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Anticuerpos monoclonales

Algunos anticuerpos monoclonales marcan las células cancerosas para que el sistema inmunitario las reconozca mejor y las destruya.

Crédito: Instituto Nacional del Cáncer

¿Cómo funcionan los anticuerpos monoclonales contra el cáncer?

Los anticuerpos monoclonales son proteínas del sistema inmunitario que se crean en el laboratorio. Los anticuerpos son producidos naturalmente por el cuerpo y ayudan al sistema inmunitario a reconocer a los gérmenes que causan enfermedades, como las bacterias y los virus, y los marcan para ser destruidos. Como los anticuerpos del cuerpo mismo, los anticuerpos monoclonales reconocen blancos específicos.   

Muchos anticuerpos monoclonales se usan para tratar el cáncer. Son un tipo de terapia dirigida al cáncer, lo que significa que están diseñados para interactuar con blancos específicos. Para obtener más información, consulte Terapia dirigida para tratar el cáncer.

Algunos anticuerpos monoclonales son también inmunoterapéuticos porque pueden ayudar a volver el sistema inmunitario contra el cáncer. Por ejemplo, algunos anticuerpos monoclonales marcan las células cancerosas con el fin de que el sistema inmunitario las reconozca y destruya mejor.  Un ejemplo es el rituximab, el cual se une a una proteína llamada CD20 en las células B, y algunos tipos de células cancerosas, y hace que el sistema inmunitario las destruya. Las células B son un tipo de leucocito.

Otros anticuerpos monoclonales acercan las células T a las células cancerosas y ayudan a las células inmunitarias a destruir las células cancerosas. Un ejemplo es el blinatumomab (Blincyto®) el cual se une tanto al CD19, una proteína que se encuentra en la superficie de las células de leucemia , y a CD3, una proteína en la superficie de las células T. Este proceso ayuda a las células T a acercarse lo más posible a las células de leucemia para responder a ellas y matarlas. 

Un anticuerpo monoclonal acerca la célula T a la célula cancerosa

Algunos anticuerpos monoclonales acercan las células T a las células cancerosas para ayudar en su destrucción.

Crédito: Instituto Nacional del Cáncer

¿Cuáles cánceres se tratan con anticuerpos monoclonales?

Muchos anticuerpos monoclonales han sido aprobados para tratar una amplia variedad de cánceres. 

Para obtener más informacion sobre los tratamientos específicos para su cáncer, consulte los Sumarios de PDQ® de información sobre el cáncer: Tratamiento en adultos y Tratamiento en niños.

¿Cuáles son los efectos secundarios de los anticuerpos monoclonales?

Los anticuerpos monoclonales pueden causar efectos secundarios, los cuales pueden diferir de una persona a otra. Los que usted puede tener y la forma como se sienta usted dependerá de muchos factores, como de su salud antes del tratamiento y el tipo de cáncer, de lo avanzado que sea, del tipo de anticuerpo monoclonal que reciba y de la dosis.

Los doctores y las enfermeras no pueden saber con seguridad cuándo ocurrirán o qué tan graves serán los efectos.  Es por esto que es importante saber los signos que deben tenerse en cuenta y lo que hay qué hacer si se empieza a tener problemas.

Como la mayoría de los tipos de inmunoterapia, los anticuerpos monoclonales pueden causar reacciones en la piel en el sitio de entrada de la aguja y síntomas seudogripales.

Las reacciones en el sitio de la aguja pueden ser:

  • Dolor
  • Hinchazón
  • Irritación
  • Enrojecimiento
  • Comezón
  • Erupciones

Para obtener más informacion estos síntomas, consulte  Cambios en la piel y las uñas durante el tratamiento del cáncer.

Síntomas pseudogripales:

  • Escalofríos
  • Fatiga (cansancio)
  • Fiebre
  • Dolores musculares
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Diarrea

Para obtener más informacion sobre estos síntomas, consulte los Síntomas pseudogripales durante el tratamiento del cáncer.

Los anticuerpos monoclonales pueden causar también:

  • Irritación de boca y piel que causan infecciones graves
  • Presión arterial alta
  • Insuficiencia cardíaca congestiva
  • Ataques cardíacos
  • Enfermedad pulmonar inflamatoria

Los anticuerpos monoclonales pueden causar reacciones alérgicas leves o graves cuando se recibe el fármaco. En casos raros, la reacción es lo suficientemente grave para causar la muerte.

Algunos anticuerpos monoclonales pueden causar también que el fluido y las proteínas tengan fugas llamadas síndromes de fugas capilares. Este síndrome causa que el fluido y las proteínas tengan fugas de pequeños vasos sanguíneos y que se derrame en los tejidos del derredor, lo que resulta en presión arterial peligrosamente baja. El síndrome de fugas capilares puede causar deficiencia múltiple de órganos y choque.

El síndrome de liberación de citocinas puede ocurrir algunas veces con anticuerpos monoclonales. Pero es leve con frecuencia. Las citocinas son sustancias inmunitarias que tienen muchas diferentes funciones en el cuerpo y un aumento repentino de esto puede causar:  

  • Fiebre
  • Náuseas
  • Dolor de cabeza
  • Sarpullido
  • Latidos rápidos del corazón
  • Presión arterial baja
  • Dificultad para respirar
  • Publicación:

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