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Aflicción, duelo y manejo de la pérdida (PDQ®)

Tipos de reacciones de aflicción

Aflicción anticipatoria

La aflicción anticipatoria se puede presentar cuando se espera una muerte.

La aflicción anticipatoria se presenta cuando se espera una muerte, pero antes de que esta ocurra. La pueden sentir las familias de las personas que se están muriendo y la persona que está muriendo. La aflicción anticipatoria ayuda a los familiares a estar emocionalmente listos para la pérdida. Puede ser un período para resolver asuntos pendientes con la persona que muere; por ejemplo, decir "Te amo" o "Te perdono".

Del mismo modo que la aflicción que se presenta después de la muerte de un ser querido, la aflicción anticipatoria envuelve respuestas mentales, emocionales, culturales y sociales. Sin embargo, la aflicción anticipatoria es diferente de la aflicción que se presenta después de la muerte. Entre los síntomas de la aflicción anticipatoria, se incluyen los siguientes:

  • Depresión.
  • Sentir más preocupación que la habitual por la persona que está muriendo.
  • Imaginar cómo será la muerte de un ser querido.
  • Prepararse emocionalmente para lo que sucederá después de la muerte.

La aflicción anticipatoria puede ayudar a la familia, pero no a la persona que está muriendo.

La aflicción anticipatoria ayuda a los familiares a enfrentar lo que va a venir. Para el paciente que está muriendo, la aflicción anticipatoria puede ser demasiado difícil de manejar y puede hacer que se aísle de los otros.

La aflicción anticipatoria no siempre se presenta.

Algunos investigadores informan que la aflicción anticipatoria no es frecuente. Los estudios muestran que los períodos de aceptación y recuperación que se observan habitualmente durante la aflicción no son comunes antes de la muerte real del paciente. Quien está de duelo puede sentir que tratar de aceptar la pérdida de un ser querido antes de su muerte puede parecer que se abandonó al paciente que está muriendo.

Asimismo, la aflicción que se siente antes de la muerte no disminuye la aflicción posterior ni la hace durar menos tiempo.

Aflicción normal

La aflicción normal o común empieza inmediatamente después de una pérdida y los síntomas desaparecen con el paso del tiempo.

Durante la aflicción normal, la persona de duelo va hacia adelante aceptando la pérdida y es capaz de continuar normalmente con su vida diaria aunque le resulte difícil. Algunas de las reacciones de la aflicción común son las siguientes:

  • Adormecimiento emocional, choque, incredulidad o negación. Esto a menudo ocurre inmediatamente después de la muerte, especialmente si la muerte no se esperó.
  • Ansiedad de estar separado de un ser querido. La persona de duelo puede desear traer de vuelta a la persona y se pierde al pensar en el difunto. A menudo, se pueden presentar imágenes de la muerte en los pensamientos de todos los días de la persona.
  • Sufrimiento que lleva al llanto, suspiros, sueños, ilusiones y alucinaciones con el difunto; también, a buscar los lugares y las cosas que se compartían con quien murió.
  • Angustia.
  • Períodos de tristeza, insomnio o pérdida de apetito, cansancio extremo, culpa y pérdida de interés en la vida. Se puede ver afectada la vida cotidiana.

Durante la aflicción normal, los síntomas se presentarán menos seguido y se sentirán menos graves a medida que pasa el tiempo. La recuperación no se produce en un período fijo de tiempo. Para la mayoría de las personas de duelo que padecen una aflicción normal, los síntomas se pueden suavizar entre seis meses y dos años después de la pérdida.

Muchas de las personas que perdieron un ser querido tendrán estallidos o punzadas de aflicción.

Los estallidos o punzadas de aflicción son períodos cortos (20 a 30 minutos) de sufrimiento muy intenso. A veces, estos estallidos obedecen a recuerdos de la persona difunta. En otros momentos, parecen suceder sin ninguna razón.

A veces se describe la aflicción como un proceso que ocurre en estadios.

Hay varias teorías sobre cómo funciona el proceso de aflicción normal. Los expertos describieron diferentes tipos y números de estadios que las personas atraviesan a medida que enfrentan una pérdida. Por el momento, no hay información que pruebe que una de estas teorías es más correcta que las otras.

Aunque muchas personas que perdieron un ser querido tienen respuestas similares a medida que hacen frente a sus pérdidas, no hay una respuesta típica de aflicción. El proceso de aflicción es personal.

Aflicción complicada

No hay una manera correcta o incorrecta de afligirse, pero los estudios mostraron que hay modelos de aflicción que son diferentes de los más comunes. Esto se llama aflicción complicada.

Las reacciones de aflicción complicada que se vieron en estudios incluyen las siguientes:

  • Mínima reacción de aflicción: un modelo de aflicción en el que la persona no tiene signos de sufrimiento o problemas que se presentan con otros tipos de aflicción o solo tiene pocos problemas.
  • Aflicción crónica: modelo de aflicción en el que los síntomas de una aflicción común duran un tiempo mucho más largo que lo habitual. Estos síntomas se parecen mucho a los que se presentan con la depresión, la ansiedad y el de tensión postraumática graves.
  • Actualización: 18 de noviembre de 2011