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¿Prequntas sobre el cáncer?

Familiares a cargo de pacientes de cáncer (PDQ®)

Versión Paciente
Actualizado: 15 de agosto de 2013

Evaluación de la persona a cargo de un paciente



La evaluación de la persona a cargo de un paciente se realiza para determinar si esta persona necesita apoyo en su función.

La evaluación de la persona a cargo del paciente ayuda al equipo de atención de la salud a entender su vida diaria, reconocer las numerosas tareas que realiza y observar los signos de tensión. La tensión de las personas encargadas de atender a un paciente se presenta cuando no se sienten cómodas al cumplir con sus funciones o sienten que no pueden controlar todo lo necesario. La tensión de la persona encargada de atender a un paciente la puede llevar a sufrir de depresión y sufrimiento psicológico en general. Si esta persona siente demasiada tensión, ya no se encuentra en condiciones saludables para cuidar de sí misma o del paciente.

Para evaluar a la persona a cargo del paciente se debe observar no solo lo que el paciente necesita de ella sino, también, lo que la persona encargada de atender al paciente desea y es capaz de hacer. La sobrecarga de la persona que atiende a un paciente se puede presentar cuando el familiar que cumple con esta función no tiene los conocimientos necesarios para cuidar del paciente. El equipo de atención de la salud puede ayudarla en este aspecto.

Los familiares a cargo de pacientes informan sobre muchos problemas relacionados con sus experiencias al cuidado de pacientes. La evaluación se realiza para encontrar cuáles son los problemas y poder proporcionar a estas personas el apoyo que necesitan. Los servicios de apoyo pueden ayudar a estas personas a mantenerse saludables, aprender las habilidades necesarias para cuidar del enfermo y mantenerse en su función; para lograr todo esto también es necesaria la ayuda del paciente.

Algunos de los factores que causan tensión en la persona a cargo de un paciente son los siguientes:

  • La cantidad de horas que dedica a la tarea.
  • La preparación que tienen para cumplir con la tarea.
  • El tipo de atención que proporciona.
  • La capacidad del paciente para manejarse sin ayuda (por ejemplo, bañarse o vestirse).

El bienestar de la persona a cargo del paciente se evalúa en varios aspectos para determinar el tipo de ayuda que necesita.

No hay una herramienta estándar para evaluar a la persona encargada de atender a un paciente. Puede ser diferente para cada persona y familia encargadas. Algunos de los factores que se evalúan son la cultura, la edad, la salud, la situación económica, las funciones y las relaciones. Luego de la evaluación, se pueden elegir los servicios de apoyo para ayudar a la persona a cargo del enfermo en lo que necesite.

Cultura

Los estudios han demostrado que la cultura de la familia afecta a la forma en que maneja la función del cuidador. En algunas culturas, la familia decide no obtener ninguna ayuda externa. Los cuidadores que no cuentan con ayuda externa o ayuda de otros miembros de la familia suelen estar más deprimidos que los que reciben ayuda de otras fuentes.

Algunas de las razones por las que las personas que atienden a pacientes no reciben ayuda externa son las siguientes:

Edad y estado de salud

Las personas a cargo de la atención de pacientes pueden tener algunos de los siguientes problemas relacionados con la edad y la salud que aumentan el riesgo de experimentar una sobrecarga:

  • Para un adulto de edad avanzada, los problemas relacionados con el envejecimiento hacen que le resulte difícil hacerse cargo de atender a un paciente. Las personas de edad avanzada encargadas de la atención de un enfermo pueden tener problemas de salud, vivir con un ingreso fijo y gozar de escaso apoyo social. Mientras tratan de cumplir con las exigencias de la atención de un paciente, las personas de edad avanzada que realizan estas tareas pueden no cuidar su propia salud. Esto puede empeorar su estado de salud o causar nuevos problemas de salud. La sobrecarga de tensión en las personas de edad avanzada que atienden a un paciente puede conducir a una muerte más temprana que las personas de la misma edad que no atienden a un enfermo.

  • Las personas adultas y más jóvenes que trabajan y tienen hijos, u otros familiares que brindan su atención, a menudo están sobrecargadas por la función de estar a cargo de un paciente. Estas personas tratan de satisfacer las necesidades del trabajo y renuncian a una gran parte de su vida social mientras se encargan de atender al paciente.

Los costos de la atención

Las familias con ingreso bajo pueden no poder hacerse cargo de los costos de brindar atención a un enfermo. Cuando la familia no puede pagar los costos del tratamiento, se puede ver afectada la recuperación del paciente. Ante esta situación, aumenta el sufrimiento de la persona que atiende al paciente.

Roles y relaciones

A medida que aumentan las funciones que debe cumplir la persona a cargo de la atención del paciente, también aumenta la tensión de esa persona. Debido a las diferentes funciones que debe cumplir, no tendrá ni el tiempo ni la energía para hacerlo. Por ejemplo, quienes además de atender a un paciente tienen una ocupación laboral y también atienden a sus niños informan que experimentan niveles altos de tensión. Sin embargo, trabajar y atender a un enfermo al mismo tiempo también puede ser útil porque el tiempo durante el que están alejados de su función de atender al paciente y el apoyo social de sus compañeros de trabajo les pueden proporcionar algún alivio.

Las funciones y las relaciones entre los familiares se pueden ver afectados por la atención a un paciente. Durante la evaluación de una persona encargada de atender a un paciente, se analizan las relaciones familiares para observar si hay un riesgo de sobrecarga para esa persona.