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Tumores carcinoides gastrointestinales: Tratamiento (PDQ®)

  • Actualizado: 15 de enero de 2014

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Aspectos generales de las opciones de tratamiento



Hay diferentes tipos de tratamientos para los pacientes con tumores carcinoides gastrointestinales.

Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los pacientes con tumores carcinoides gastrointestinales (GI). Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente usado) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de un tratamiento consiste en un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar. Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.

Se utilizan cuatro tipos de tratamiento estándar:

Cirugía

El tratamiento de los tumores carcinoides GI habitualmente incluye cirugía. Se puede usar uno de los siguientes procedimientos quirúrgicos:

  • Resección endoscópica: cirugía para extirpar un tumor pequeño que está en el revestimiento interior del tubo GI. Se introduce un endoscopio a través de la boca y se pasa por el esófago hasta el estómago y, algunas veces, el duodeno. Un endoscopio es un instrumento delgado parecido a un tubo con una luz y una lente para observar, y una herramienta para extraer tejido tumoral.

  • Escisión local: cirugía para extirpar el tumor y una porción pequeña del tejido sano que lo rodea.

  • Resección: cirugía para extirpar una parte o todo un órgano que contiene cáncer. También se pueden extirpar los ganglios linfáticos cercanos.

  • Criocirugía: tratamiento para el que se utiliza un instrumento para congelar y destruir tejido tumoral carcinoide. Este tipo de tratamiento también se llama crioterapia. El médico puede usar una ecografía para guiar el instrumento.

  • Ablación por radiofrecuencia: empleo de una sonda especial con electrodos minúsculos que emiten ondas de radio de alta energía (similares a microondas) que destruyen células cancerosas. Se puede introducir la sonda a través de la piel o de una incisión (corte) en el abdomen.

  • Trasplante de hígado: cirugía para extirpar todo el hígado y reemplazarlo con un hígado sano donado.

  • Embolización de la arteria hepática: procedimiento para embolizar (bloquear) la arteria hepática, que es el vaso sanguíneo principal que transporta sangre hacia el hígado. El bloqueo del flujo de sangre al hígado ayuda a destruir las células cancerosas que crecen allí.

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento para el cáncer el cual utiliza rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para eliminar células cancerosas. Existen dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa utiliza una máquina fuera del cuerpo que envía radiación al cáncer. La radioterapia interna utiliza una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, cables o catéteres que se colocan directamente en el cáncer o cerca del mismo. La forma de administración de la radioterapia dependerá del tipo y del estadio del cáncer que está siendo tratado.

La terapia con radiofármacos es un tipo de radioterapia. Se envía radiación hacia el tumor usando un medicamento que contiene una sustancia radiactiva unida al mismo, como yodo I 131. La sustancia radiactiva destruye las células tumorales.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento de cáncer que utiliza medicamentos para interrumpir la proliferación de células cancerosas, mediante la eliminación de las células o evitando su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra oralmente o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan al torrente sanguíneo y llegan a células cancerosas en todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en líquido cefalorraquídeo, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente células cancerosas en esas áreas (quimioterapia regional).

Quimioembolización de la arteria hepática es un tipo de quimioterapia regional que se utiliza en el tratamiento de un tumor carcinoide gastrointestinal que se ha propagado al hígado. El medicamento contra el cáncer se inyecta en la arteria hepática a través de un catéter (tubo delgado). El medicamento se combina con una sustancia que emboliza (bloquea) la arteria e interrumpe el flujo de sangre hacia el tumor. La mayor parte del medicamento contra el cáncer es atrapado cerca del tumor y solo una cantidad pequeña de este llega a otras partes del cuerpo. El bloqueo puede ser temporal o permanente, según la sustancia que se utilice para bloquear la arteria. Se evita que el tumor reciba el oxígeno y los nutrientes que necesita para crecer. El hígado continúa recibiendo sangre de la vena porta hepática, la cual transporta la sangre desde el estómago y el intestino.

La forma de administración de la quimioterapia dependerá del tipo y del estadio del cáncer que está siendo tratado.

Terapia hormonal

La terapia hormonal con un análogo de la somatostatina es un tratamiento que impide que se elabore un exceso de hormonas. Los tumores carcinoides GI se tratan con octreotida o lanreotida, que se inyectan debajo de la piel o en el músculo. La octreotida y la lanreotida también pueden tener un pequeño efecto en la detención del crecimiento del tumor.

También puede ser necesario tratar un síndrome carcinoide.

El tratamiento del síndrome carcinoide puede incluir los siguientes procedimientos:

  • La terapia hormonal con un análogo de la somatostatina impide que se elabore un exceso de hormonas. El síndrome carcinoide se trata con octreotida o lanreotida para disminuir los sofocos y la diarrea. La octreotida y la lanreotida también pueden ayudar a hacer más lento el crecimiento del tumor.
  • La terapia con interferón estimula el sistema inmunitario a funcionar mejor y disminuye los sofocos y la diarrea. El interferón también puede ayudar a hacer más lento el crecimiento del tumor.
  • Tomar medicinas para la diarrea.
  • Tomar medicinas para las erupciones de la piel.
  • Tomar medicinas para respirar mejor.
  • Tomar medicina antes de la anestesia para someterse a un procedimiento médico.

Otras maneras de ayudar a tratar el síndrome carcinoide incluyen evitar las cosas que causan sofocos o dificultad para respirar, como el alcohol, las nueces, ciertos quesos y alimentos con capsaicina, como los pimientos chili. También puede ayudar a tratar el síndrome carcinoide evitar situaciones que causan tensión y ciertos tipos de actividad física.

Para algunos pacientes con síndrome carcinoide en el corazón, se puede realizar un reemplazo de una válvula cardíaca.

Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.

En esta sección del sumario se describen tratamientos que están en estudio en ensayos clínicos. Tal vez no se mencionan todos los tratamientos nuevos que están en estudio. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos, consultar el portal de Internet del NCI.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tipo de tratamiento en el que se usan medicamentos u otras sustancias para identificar y atacar células cancerosas específicas sin dañar las células normales. Hay varios tipos de terapia dirigidas en estudio para el tratamiento de los tumores carcinoides GI.

Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.

Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento puede ser participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.

Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.

Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.

Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.

Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no mejoró. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento de cáncer.

Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. Consultar la sección sobre Opciones de Tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Estos se han recuperado de la lista de ensayos clínicos del NCI.

Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.

Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.

Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.