English
¿Preguntas sobre el cáncer? 1-800-422-6237
  • Ver el documento completo
  • Imprimir
  • Enviar por correo electrónico
  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
  • Pinterest

Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez (PDQ®)

Aparato respiratorio

Los efectos tardíos en los pulmones es más probable que se presenten después del tratamiento de ciertos cánceres infantiles.

El tratamiento de los siguientes cánceres infantiles, entre otros, puede causar efectos tardíos en los pulmones:

Ciertos medicamentos quimioterapéuticos y la radiación dirigida a los pulmones aumentan el riesgo de efectos tardíos en los pulmones.

El riesgo de problemas de salud que afectan los pulmones aumenta después del tratamiento con los siguientes procedimientos:

Los siguientes tipos de tratamientos tienen más probabilidades de causar efectos tardíos:

  • Medicamentos quimioterapéuticos que es más probable que dañen los pulmones.
  • Radiación de dosis altas.
  • Radiación dirigida a una sección grande del pulmón o a todo el pulmón.
  • Radiación que no se administra en dosis pequeñas divididas diariamente.

El riesgo de efectos tardíos en los pulmones puede aumentar en los sobrevivientes de cáncer infantil que tienen antecedentes de los siguientes factores:

Los efectos tardíos que afectan los pulmones pueden causar ciertos problemas de salud.

Entre los efectos tardíos en los pulmones se incluyen los siguientes:

Los signos y síntomas posibles de efectos tardíos en los pulmones incluyen dificultad para respirar y tos.

Estos y otros signos y síntomas pueden obedecer a efectos tardíos en los pulmones, o a otras afecciones:

  • Disnea (falta de aliento), especialmente cuando se está activo.
  • Sibilancia cuando se respira.
  • Fiebre.
  • Tos seca.
  • Congestión (sensación de tener los pulmones llenos con demasiado moco).
  • Sensación de cansancio.
  • Pérdida de peso sin razón conocida.

Hable con el médico de su niño si presenta cualquiera de estos problemas.

Los efectos tardíos en los pulmones en los sobrevivientes de cáncer infantil se pueden presentar lentamente a medida que pasa el tiempo y pueden no causar síntomas. A veces, se puede detectar el daño pulmonar solo con pruebas de imágenes o de la función pulmonar. Los efectos tardíos en los pulmones pueden mejorar con el tiempo.

Para detectar (encontrar) y diagnosticar problemas de salud en los pulmones, se utilizan ciertas pruebas y procedimientos.

Las siguientes y otras pruebas y procedimientos se pueden usar para detectar o diagnosticar efectos tardíos en los pulmones:

  • Examen físico y antecedentes : examen del cuerpo para revisar el estado general de salud, como masas o cualquier otra cosa que no parezca habitual. También se toman datos sobre los hábitos de salud del paciente, así como los antecedentes de enfermedades y los tratamientos aplicados en cada caso.
  • Radiografía del tórax : radiografía de los órganos y huesos del interior del pecho. Un rayo X es un tipo de haz de energía que puede atravesar el cuerpo y plasmarse en una película que muestra una imagen de áreas del interior del cuerpo.
  • Prueba de función pulmonar (PFP): prueba que se usa para verificar si los pulmones funcionan correctamente. Mide cuánto aire pueden contener los pulmones, y la rapidez con que el aire entra y sale de los pulmones. Asimismo, mide la cantidad de oxígeno que se usa y la cantidad de dióxido de carbono que se despide durante la respiración. También se llama prueba de funcionamiento del pulmón.

Consulte con el médico de su niño si es necesario someterlo a estas pruebas y procedimientos para determinar si hay signos de efectos tardíos en los pulmones. Si son necesarios, pregunte con qué frecuencia se deben realizar.

Los hábitos de salud que promueven pulmones saludables son importantes para los sobrevivientes de cáncer infantil.

Los sobrevivientes de cáncer infantil que padecen efectos tardíos en los pulmones deberán tener cuidado para proteger su salud, incluso con las siguientes precauciones:

  • No fumar.
  • Dejar de fumar.
  • Estar vacunados contra la gripe y la neumonía.
  • Actualización: 3 de diciembre de 2014