In English | En español
¿Prequntas sobre el cáncer?

Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez (PDQ®)

Versión Paciente
Actualizado: 18 de abril de 2014

Segundos cánceres



Los sobrevivientes de cáncer infantil tienen un aumento de riesgo de segundos cánceres más tarde en su vida.

Un cáncer primario diferente que se presenta por lo menos dos meses después de que termine el tratamiento de ese cáncer se llama segundo cáncer. Un segundo cáncer se puede presentar meses o años después de completarse el tratamiento. El tipo de segundo cáncer que se presenta depende en parte del tipo original de cáncer y del tratamiento del cáncer.

Los segundos cánceres que se presentan después del tratamiento del cáncer pueden ser los siguientes:

Ciertos patrones o síndromes genéticos pueden aumentar el riesgo de segundos cánceres.

Algunos sobrevivientes de cáncer infantil pueden tener un aumento del riesgo de presentar un segundo cáncer porque tienen antecedentes familiares de cáncer o un síndrome genético hereditario, como el síndrome de Li-Fraumeni. También pueden afectar el riesgo de presentar segundos cánceres cuando hay problemas en el modo en que se repara el ADN de las células y el modo en que el cuerpo usa los medicamentos contra el cáncer.

Los pacientes tratados por un cáncer necesitan someterse a exámenes de detección de un segundo cáncer.

Es importante que los pacientes que fueron tratados por cáncer se sometan a un examen para determinar si tienen un segundo cáncer antes de que aparezcan síntomas. Esto se llama un examen de detección de un segundo cáncer y puede ayudar a encontrar un segundo cáncer en un estadio temprano. Cuando se encuentra temprano tejido anormal o cáncer, puede ser más fácil tratarlos. Cuando los síntomas aparecen, el cáncer puede haber empezado a diseminarse.

Es importante recordar que el médico no piensa necesariamente que su niño tiene cáncer si indica un examen de detección. Los exámenes de detección se realizan cuando su niño no tiene síntomas de cáncer. Si el resultado de un examen de detección es anormal, puede ser necesario realizarle más pruebas a su niño para determinar si presenta un segundo cáncer. Estas pruebas se llaman pruebas diagnósticas.

La clase de pruebas que se usan para los exámenes de detección de un segundo cáncer dependen de la clase de tratamiento para el cáncer que el paciente recibió en el pasado.

Todos los pacientes que fueron tratados por cáncer se deberán someter a un examen físico y a la verificación de sus antecedentes médicos una vez por año. Se realiza un examen físico del cuerpo para revisar los signos generales de salud, incluso los signos de enfermedad, como masas, cambios en la piel o cualquier otra cosa que no parezca habitual. También se toman datos sobre los hábitos de salud del paciente, así como los antecedentes de enfermedades y los tratamientos aplicados en cada caso.

Si el paciente fue tratado por leucemia, se puede realizar un recuento sanguíneo completo (RSC). Habitualmente, el RSC se realiza cada año durante los 10 años posteriores al tratamiento con un alquilante o un inhibidor de la topoisomerasa II.

Si el paciente recibió radioterapia, se pueden usar las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Examen de la piel: un médico o enfermero revisa la piel para determinar si hay bultos o manchas con aspecto anormal en color, tamaño, forma o textura, especialmente en el área donde se administró radiación. Se indica que el examen de piel se realice una vez por año para determinar si hay signos de cáncer de piel.

  • Autoexamen de la mama : examen de la mama que se hace la paciente misma. La paciente se palpa cuidadosamente las mamas y debajo de los brazos para verificar si hay masas o cualquier otra cosa que no parezca habitual. Se indica que las mujeres tratadas con radioterapia dirigida al pecho se hagan un autoexamen mensual de la mama desde la pubertad hasta los 25 años de edad.

  • Examen clínico de la mama (ECM): examen de la mama realizado por un médico u otro profesional de la salud. El médico palpará cuidadosamente las mamas y el área debajo de los brazos para detectar masas o cualquier otra cosa que no parezca habitual. Se indica que las mujeres tratadas con radioterapia dirigida al pecho se sometan a un examen clínico de la mama cada seis meses, desde la pubertad hasta los 25 años de edad.

  • Mamograma : radiografía de la mama a mujeres que recibieron radiación dirigida al pecho y que no tienen mamas densas. Se indica que estas mujeres se tomen un mamograma una vez por año después de ocho años del tratamiento o a los 25 años de edad; lo que ocurra más tarde.

  • IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento para el que usa un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN). Se puede realizar un IRM a mujeres que recibieron radiación dirigida al pecho y que tienen mamas densas. Se indica que estas mujeres se sometan a un IRM una vez por año después de ocho años del tratamiento o a los 25 años de edad; lo que ocurra más tarde.

  • Colonoscopia : procedimiento para observar el interior del recto y el colon para determinar si hay pólipos, áreas anormales o cáncer. Se introduce un colonoscopio a través del recto hasta el colon. Un colonoscopio es un instrumento delgado con forma de tubo que tiene una luz y una lente para observar. También puede tener una herramienta para extraer pólipos o muestras de tejido para verificar al microscopio si hay signos de cáncer. Se indica que los sobrevivientes de cáncer infantil que recibieron radiación dirigida al abdomen, la pelvis o la espina vertebral se sometan a una colonoscopia cada cinco años desde los 35 años de edad o 10 años después del tratamiento; lo que ocurra más tarde.