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Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez (PDQ®)

  • Actualizado: 19 de febrero de 2014

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Aparato digestivo

Puntos importantes de esta sección



Dientes y mandíbula

Los problemas en los dientes y la mandíbula son efectos tardíos que es más probable que se presenten después del tratamiento de ciertos cánceres infantiles.

El tratamiento de los siguientes cánceres infantiles, entre otros, puede causar el efecto tardío de problemas en los dientes y la mandíbula:

La radiación dirigida a la cabeza y ciertos medicamentos quimioterapéuticos aumentan el riesgo de efectos tardíos en los dientes y la mandíbula.

El riesgo de problemas de salud que afectan los dientes y la mandíbula aumenta después del tratamiento con los siguientes procedimientos:

El riesgo también puede aumentar para los sobrevivientes que tenían menos de 5 años en el momento del tratamiento, porque los dientes permanentes no se habían terminado de formar.

Los efectos tardíos que afectan los dientes y la mandíbula pueden causar ciertos problemas de salud.

Los sobrevivientes de cáncer infantil que recibieron radiación dirigida a la cabeza y el cuello o ciertos medicamentos quimioterapéuticos tienen riesgo de sufrir de efectos tardíos en los dientes y la mandíbula. Entre ellos, los siguientes:

Los signos y síntomas posibles de efectos tardíos en los dientes y la mandíbula incluyen caries dentales (cavidades) y dolor en la mandíbula.

Estos y otros signos y síntomas pueden obedecer a efectos tardíos en los dientes y las mandíbulas, o a otras afecciones:

  • Dientes pequeños o que no tienen forma normal.
  • Pérdida de dientes permanentes.
  • Dientes permanentes que aparecen después de la edad normal.
  • Más caries dentales (cavidades) y enfermedad de las encías de lo normal.
  • Sequedad bucal.
  • Dolor en la mandíbula.
  • Mandíbula que no se abre y cierra correctamente.

Hable con el médico de su niño si presenta cualquiera de estos problemas.

Para detectar (encontrar) y diagnosticar problemas de salud en la boca y las encías, se utilizan ciertas pruebas.

Las siguientes y otras pruebas y procedimientos se pueden usar para detectar o diagnosticar efectos tardíos en los dientes y la mandíbula:

  • Examen dental y antecedentes : examen de los dientes, la boca y la mandíbula para revisar los signos generales de salud dental, incluso revisar si hay signos de enfermedad, como cavidades o cualquier otra cosa que no parezca habitual. También se toman datos sobre los hábitos de salud del paciente, así como los antecedentes de enfermedades y los tratamientos aplicados en cada caso. Este examen también se puede llamar examen dental.

  • Radiografía panorámica: radiografía de todos los dientes y sus raíces. Un rayo X es un tipo de haz de energía que puede atravesar el cuerpo y plasmarse en una película que muestra imágenes de áreas internas del cuerpo.

  • Radiografía de la mandíbula: un rayo X es un tipo de haz de energía que puede atravesar el cuerpo y plasmarse en una película que muestra imágenes de áreas internas del cuerpo.

  • Exploración por TC (exploración por TAC): procedimiento mediante el cual se toma una serie de imágenes detalladas del interior del cuerpo, como la cabeza y el cuello, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Este procedimiento también se llama tomografía computada, tomografía computarizada o tomografía axial computarizada.

  • IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento para el que se usa un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo, como la cabeza y el cuello. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).

  • Biopsia : extracción de células óseas de la mandíbula para observarlas al microscopio y verificar si hay signos de muerte ósea después de la radioterapia.

Consulte con el médico de su niño si es necesario someterlo a estas pruebas y procedimientos para determinar si hay signos de efectos tardíos en los dientes y la mandíbula. Si son necesarios, pregunte con qué frecuencia se deben realizar.

La atención dental regular es muy importante para los sobrevivientes de cáncer infantil.

Se indica un examen dental cada seis meses para los sobrevivientes de cáncer infantil. También se indica una limpieza dental y un tratamiento con fluoruro cada seis meses.

Vías digestivas

Los efectos tardíos en las vías digestivas es más probable que se presenten después del tratamiento de ciertos cánceres infantiles.

El tratamiento de los cánceres indicados a continuación y de otros cánceres infantiles puede ocasionar efectos tardíos en las vías digestivas (esófago, estómago, intestino delgado e intestino grueso, recto y ano):

La radiación dirigida a la vejiga, la próstata y los testículos, así como ciertos medicamentos quimioterapéuticos aumentan el riesgo de efectos tardíos en las vías digestivas.

El riesgo de problemas de salud que afectan las vías digestivas aumenta después del tratamiento con los siguientes procedimientos:

Los siguientes factores también pueden aumentar el riesgo de efectos tardíos en las vías digestivas:

  • Edad en el momento del diagnóstico o edad en la que comenzó el tratamiento.
  • Tratamiento simultáneo con radioterapia y quimioterapia.

Los efectos tardíos que afectan las vías digestivas pueden causar ciertos problemas de salud.

Entre los efectos tardíos en las vías digestivas se incluyen los siguientes:

  • Estrechamiento del esófago o el intestino.
  • Obstrucción intestinal (crónica).
  • Perforación intestinal (agujero en el intestino).
  • Incapacidad del intestino de absorber los nutrientes de los alimentos.
  • Infección intestinal.

Los signos y síntomas posibles de efectos tardíos en las vías digestivas incluyen dolor abdominal y diarrea.

Estos y otros signos y síntomas pueden obedecer a efectos tardíos en las vías digestivas, o a otras afecciones:

  • Dificultad para tragar o sensación de que los alimentos se adhieren a la garganta.
  • Acidez.
  • Fiebre con dolor intenso en el abdomen y náuseas.
  • Dolor en el abdomen.
  • Cambio en los hábitos intestinales (estreñimiento o diarrea).
  • Náuseas y vómitos.
  • Dolores frecuentes ocasionados por gases, flatulencia, sensación de saciedad o calambres.
  • Pérdida de peso sin razón conocida.

Hable con el médico de su niño si presenta cualquiera de estos problemas.

Para detectar (encontrar) y diagnosticar problemas de salud en las vías digestivas, se utilizan ciertas pruebas y procedimientos.

Para detectar o diagnosticar efectos tardíos en las vías digestivas, se pueden utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes: examen del cuerpo para revisar el estado general de salud, incluso verificar si hay signos de enfermedad, como sensibilidad abdominal o cualquier otra cosa que no parezca habitual. También se toman datos sobre los hábitos de salud del paciente, así como los antecedentes de enfermedades y los tratamientos aplicados en cada caso.

  • Estudios químicos de la sangre : procedimiento para el que se examina una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias que los órganos y los tejidos liberan en el cuerpo. Una cantidad anormal (mayor o menor que la normal) de una sustancia puede ser signo de enfermedad en el órgano o el tejido que la elabora.

  • Radiografía: Un rayo X es un tipo de haz de energía que puede atravesar el cuerpo y plasmarse en una película que muestra imágenes de áreas internas del cuerpo. Se puede tomar una radiografía del abdomen, el riñón, el uréter o la vejiga para verificar si hay signos de enfermedad.

  • Examen digital del recto : examen del recto. El médico o enfermero introduce un dedo cubierto por un guante lubricado en la parte inferior del recto para palpar y detectar si hay masas o cualquier otra cosa que parezca poco usual.

Consulte con el médico de su niño si es necesario someterlo a estas pruebas y procedimientos para determinar si hay signos de efectos tardíos en las vías digestivas. Si son necesarios, pregunte con qué frecuencia se deben realizar.

Hígado y conductos biliares

Los efectos tardíos en el hígado y los conductos biliares es más probable que se presenten después del tratamiento de ciertos cánceres infantiles.

El tratamiento de los siguientes cánceres infantiles, entre otros, puede causar efectos tardíos en el hígado o los conductos biliares:

Ciertos medicamentos quimioterapéuticos y la radioterapia dirigida al hígado o los conductos biliares pueden aumentar el riesgo de efectos tardíos.

En los sobrevivientes de cáncer infantil, el riesgo de efectos tardíos en el hígado o los conductos biliares puede aumentar si fueron tratados con los siguientes procedimientos:

  • Quimioterapia con dosis altas de ciclofosfamida como parte de un trasplante de células madre.
  • Medicamentos quimioterapéuticos como 6-mercaptopurina, 6-tioguanina y metotrexato.
  • Radioterapia dirigida al hígado o los conductos biliares. El riesgo depende de los siguientes aspectos:
    • La dosis de radiación y la cantidad de hígado tratada.
    • La edad en el momento del tratamiento (a menor edad, más alto el riesgo).
    • Si se realizó una cirugía para extirpar una parte del hígado.
    • Si se administró quimioterapia junto con radioterapia.
    • Si el paciente tenía hepatitis o demasiado hierro en el cuerpo.

La infección con el virus de la hepatitis B o el virus de la hepatitis C, o ambos, también aumenta el riesgo de daño hepático.

Los efectos tardíos que afectan el hígado y los conductos biliares pueden causar ciertos problemas de salud.

Entre los efectos tardíos en el hígado o los conductos biliares, se incluyen los siguientes:

Los signos y síntomas posibles de efectos tardíos en el hígado o los conductos biliares incluyen dolor abdominal e ictericia.

Estos y otros signos y síntomas pueden ser obedecer a efectos tardíos en el hígado y los conductos biliares, o a otras afecciones:

  • Aumento de peso.
  • Abdomen distendido.
  • Náuseas y vómitos.
  • Dolor en el abdomen cerca de las costillas, a menudo del lado derecho.
  • Dolor en el abdomen después de comer una comida rica en grasas.
  • Ictericia (la piel y el blanco de los ojos se tornan amarillos).
  • Heces de color claro.
  • Orina de color oscuro.
  • Muchos gases.
  • Falta de apetito.
  • Sensación de cansancio o debilidad.

Hable con el médico de su niño si presenta cualquiera de estos problemas.

Para detectar (encontrar) y diagnosticar problemas de salud en el hígado y los conductos biliares, se utilizan ciertas pruebas y procedimientos.

Para detectar y diagnosticar efectos tardíos en el hígado y los conductos biliares, se pueden utilizar las siguientes pruebas y procedimiento:

  • Examen físico y antecedentes: examen del cuerpo para revisar el estado general de salud, incluso verificar los signos de salud, como masas o cualquier otra cosa que no parezca habitual. También se toman datos sobre los hábitos de salud del paciente, así como los antecedentes de enfermedades y los tratamientos aplicados en cada caso.

  • Estudios químicos de la sangre: procedimiento para el que se examina una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias que los órganos y los tejidos liberan en el cuerpo. Una cantidad anormal (mayor o menor que la normal) de una sustancia puede ser signo de enfermedad en el órgano o el tejido que la elabora. Por ejemplo, puede haber una concentración alta de bilirrubina en el cuerpo si el hígado fue dañado.

  • Concentración de ferritina : procedimiento para el que se examina una muestra de sangre para medir la cantidad de ferritina. La ferritina es una proteína que se une al hierro y lo almacena para que el cuerpo la use. Después de un trasplante de células madre, una concentración alta de ferritina puede ser un signo de enfermedad hepática.

  • Estudios de la sangre para verificar que la sangre se coagula correctamente: procedimiento para el que se examina una muestra de sangre para medir la cantidad de plaquetas en el cuerpo o el tiempo que demora la sangre en coagularse.

  • Ensayo de hepatitis : procedimiento para el que se examina una muestra de sangre para determinar si hay trozos del virus de la hepatitis. La muestra de sangre también se puede usar para medir la cantidad del virus de la hepatitis en la sangre. Todos los pacientes que recibieron transfusiones de sangre antes de 1972 deberán ser examinados para determinar si tienen hepatitis B y, si las recibieron antes de 1993, deberán ser examinados para determinar si tienen hepatitis C.

  • Ecografía : procedimiento en el que se hacen rebotar ondas de sonido de alta energía (ultrasónicas) en los tejidos u órganos internos, como la vesícula biliar, para producir ecos. Los ecos forman una imagen de los tejidos corporales que se llama ecograma. La imagen se puede imprimir para observarla más tarde.

  • Biopsia: extracción de células o tejidos del hígado para observarlos al microscopio y verificar si hay signos de hígado graso.

Consulte con el médico de su niño si es necesario someterlo a estas pruebas y procedimientos para determinar si hay signos de efectos tardíos en el hígado o los conductos biliares. Si son necesarios, pregunte con qué frecuencia se deben realizar.

Para los sobrevivientes de cáncer infantil, son importantes los hábitos de salud que promueven un hígado sano.

Los sobrevivientes de cáncer infantil con efectos tardíos en el hígado deberán poner atención en proteger su salud mediante, entre otros, los siguientes comportamientos:

  • Mantener un peso saludable.
  • No beber alcohol.
  • Vacunarse contra los virus de la hepatitis A y la hepatitis B.

Páncreas

La radioterapia aumenta el riesgo de presentar efectos tardíos en el páncreas.

El riesgo de presentar efectos tardíos en el páncreas se puede aumentar en los sobrevivientes de cáncer infantil después del tratamiento con una de las siguientes:

  • Radiación al abdomen.
  • Irradiación total del cuerpo (ITC) como parte de un trasplante de células madre.

Los efectos tardíos que afectan el páncreas pueden causar ciertos problemas de salud.

Los efectos tardíos en el páncreas incluyen los siguientes:

  • Resistencia a la insulina: afección en la que el cuerpo no usa la insulina correctamente. La insulina es necesaria para ayudar a controlar la cantidad de glucosa (tipo de azúcar) en el cuerpo. Dado que la insulina no funciona de forma correcta, se aumentan las concentraciones de glucosa y grasa.
  • Diabetes mellitus : enfermedad en la que el cuerpo no elabora suficiente insulina o no la usa correctamente. Cuando no hay suficiente insulina, aumenta la cantidad de glucosa en la sangre y los riñones producen una gran cantidad de orina.

Los signos y síntomas posibles de efectos tardíos en el páncreas incluyen orinar frecuentemente y tener sed.

Estos y otros signos y síntomas pueden obedecer a efectos tardíos en el páncreas, o a otras afecciones:

  • Orinar frecuentemente.
  • Sentir mucha sed.
  • Sentir mucha hambre.
  • Perder peso sin razón conocida.
  • Sentirse muy cansado.
  • Tener infecciones frecuentes, en especial en la piel, las encías o la vejiga.
  • Tener visión borrosa.
  • Tener cortadas o moretones que se demoran en sanar.
  • Sentir adormecimiento u hormigueo en las manos o los pies.

Hable con el médico de su niño si presenta cualquiera de estos problemas.

Para detectar (encontrar) y diagnosticar problemas de salud en el páncreas, se utilizan ciertas pruebas y procedimientos.

Se pueden usar estas y otras pruebas o procedimientos para detectar o diagnosticar los efectos tardíos en el páncreas:

  • Prueba de glucohemoglobina (A1C): procedimiento en el que se toma una muestra de sangre y se mide la cantidad de glucosa adherida a los glóbulos rojos. Una cantidad de glucosa adherida a los glóbulos rojos más alta de lo normal puede ser un signo de diabetes mellitus.

  • Prueba de azúcar en la sangre en ayunas: prueba en la que se examina una muestra de sangre para medir la cantidad de glucosa en la sangre. Esta prueba se hace después de que el paciente no ha comido nada desde la noche anterior. Una cantidad de glucosa en la sangre más alta de lo normal puede ser un signo de diabetes mellitus.