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Glioma de tronco encefálico infantil: Tratamiento (PDQ®)

  • Actualizado: 17 de octubre de 2014

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Aspectos generales de las opciones de tratamiento



Hay diferentes tipos de tratamiento para los niños con glioma de tronco encefálico.

Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los niños con glioma de tronco encefálico. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente usado) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de un tratamiento consiste en un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer. Cuando estudios clínicos muestran que un nuevo tratamiento es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar.

Debido a que el cáncer en los niños es poco frecuente, se debe considerar la participación en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.

El tratamiento de niños con glioma de tronco encefálico debe ser planificado por un equipo de proveedores de atención de la salud con experiencia en el tratamiento de tumores cerebrales infantiles.

El tratamiento será supervisado por un oncólogo pediatra, un médico que se especializa en el tratamiento de niños con cáncer. El oncólogo pediatra trabaja con otros proveedores de atención de la salud que son expertos en el tratamiento de niños con tumores cerebrales y que se especializan en ciertos campos de la medicina. Entre estos especialistas, pueden estar los siguientes:

Los gliomas del tronco cerebral infantil pueden causar signos o síntomas que empiezan antes del diagnóstico y continúan durante meses o años.

Los gliomas del tronco encefálico infantil pueden causar signos o síntomas que continúan durante meses o años. Los signos o síntomas que causa el tumor pueden empezar antes del diagnóstico. Los signos o síntomas que causa el tratamiento pueden empezar durante el tratamiento o enseguida después de este.

Algunos tratamientos del cáncer causan efectos secundarios meses o años después de que el tratamiento terminó.

Estos se llaman efectos tardíos. Los efectos tardíos pueden incluir los siguientes trastornos:

  • Problemas físicos.
  • Cambios en el estado de ánimo, los sentimientos, el pensamiento, el aprendizaje o la memoria.
  • Cánceres secundarios (nuevos tipos de cáncer).

Algunos efectos tardíos se pueden tratar o controlar. Es importante hablar con el médico del niño acerca de los efectos que el tratamiento del cáncer puede tener en el niño. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez.)

Se utilizan seis tipos de tratamiento estándar:

Cirugía

Se puede emplear cirugía para diagnosticar y tratar el glioma del tronco encefálico infantil según se describe en la sección Información general del presente sumario.

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento para el cáncer en el que se usan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia. Para la radioterapia externa se usa una máquina afuera del cuerpo que envía la radiación hacia el cáncer. Para la radioterapia interna se utiliza una sustancia radioactiva sellada en agujas, semillas, cables o catéteres, que se coloca directamente en el cáncer o cerca del mismo.

La radioterapia dirigida al cerebro puede afectar el crecimiento y desarrollo de los niños pequeños. La radioterapia conformal es un tipo de radioterapia para la que se utiliza una computadora para obtener una imagen tridimensional (3-D) del tumor y configura los haces de radiación para adaptarse a la forma del tumor. Esto permite que una dosis alta de radiación llegue al tumor y cause menos daño al tejido normal que lo rodea.

La forma en que se administra la radioterapia depende del tipo de cáncer bajo tratamiento. Para tratar un DIPG se usa radioterapia externa. Para tratar gliomas de tronco encefálico focales o de grado bajo se puede utilizar radioterapia externa o interna.

Luego de varios meses de administrarse radioterapia dirigida al cerebro, las pruebas con imágenes pueden revelar cambios en el tejido cerebral. Estos cambios se pueden deber a la radioterapia o pueden significar que el tumor está creciendo. Es importante estar seguro de que el tumor está creciendo antes de administrar más tratamiento.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento para el cáncer en el que se usan medicamentos para interrumpir el crecimiento de células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o impidiendo su multiplicación. Cuando la quimioterapia se toma por boca o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan en la corriente sanguínea y pueden llegar a las células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La forma de administración de la quimioterapia depende del tipo de cáncer que se esté tratando.

Dado que la radioterapia al cerebro puede afectar el crecimiento y el desarrollo del cerebro en los niños pequeños, los estudios clínicos estudian maneras de utilizar la quimioterapia para demorar o reducir la necesidad de radioterapia.

Derivación del líquido cefalorraquídeo

La derivación del líquido cefalorraquídeo es un método usado para drenar líquido que se ha acumulado en el cerebro. Se coloca una cánula de derivación (un tubo largo y delgado) en un ventrículo (cavidad llena de líquido) del cerebro y se pasa por debajo de la piel hacia otra parte del cuerpo, generalmente el abdomen. La derivación lleva el líquido extra lejos del cerebro para que se pueda absorber en otro lugar del cuerpo.

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Derivación del líquido cefalorraquídeo (LCR); el dibujo muestra LCR extra que fluye a través de un tubo (cánula de derivación) desde un ventrículo del cerebro hacia el abdomen. La cánula de derivación va desde el ventrículo, pasa debajo de la piel del cuello y del pecho, y va hacia el abdomen. También se observa una válvula que controla el flujo del LCR.
Derivación del líquido cefalorraquídeo (LCR). Se extrae LCR de un ventrículo del cerebro a través de una cánula de derivación (tubo) y se vacía en el abdomen. Una válvula controla el flujo de LCR.


Observación

La observación es la vigilancia estrecha de la afección de un paciente sin administrar ningún tratamiento hasta que los signos o síntomas se presenten o cambien.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tipo de tratamiento para el que se usan medicamentos u otras sustancias para identificar y atacar células cancerosas específicas sin dañar las células normales.

Algunos gliomas de tronco encefálico focales o de grado bajo que no se pueden extirpar mediante cirugía se pueden tratar con terapia con un inhibidor de la cinasa BRAF. Los inhibidores de la cinasa BRAF bloquean la proteína BRAF. Las proteínas ayudan a controlar el crecimiento celular y pueden tener una mutación (cambio) en algunos tipos de glioma de tronco encefálico. El bloqueo de las proteínas de la cinasa BRAF puede impedir que las células cancerosas crezcan.

Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.

Para mayor información sobre ensayos clínicos, consulte el portal de Internet del NCI.

Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.

Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento puede ser participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.

Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.

Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.

Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.

Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no mejoró. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento de cáncer.

Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. Consultar la sección sobre Opciones de Tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Estos se han recuperado de la lista de ensayos clínicos del NCI.

Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.

Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repetirán para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.

Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo en ocasiones después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.

Si los resultados de las pruebas con imágenes realizadas después del tratamiento muestran una masa en el cerebro, se puede realizar una biopsia para determinar si está compuesta de células cancerosas muertas o si están creciendo células cancerosas nuevas. En los niños de los que se espera que vivan un largo tiempo, se pueden realizar IRM periódicas para ver si el cáncer volvió.