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¿Prequntas sobre el cáncer?

Cáncer primario de hígado en adultos: Tratamiento (PDQ®)

Versión Paciente
Actualizado: 11 de julio de 2014

Información general sobre el cáncer primario de hígado en adultos



El cáncer primario de hígado en adultos es una enfermedad por la cual se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos del hígado.

El hígado es uno de los órganos más grandes del cuerpo. Tiene cuatro lóbulos y ocupa la sección superior derecha del abdomen adentro de la caja torácica. Las siguientes son tres de las diversas funciones del hígado:

  • Filtrar sustancias dañinas en la sangre para que puedan ser transportadas desde el cuerpo hasta la materia fecal y la orina.
  • Producir bilis para ayudar a la digestión de las grasas de los alimentos.
  • Almacenar glicógeno (azúcar) que el cuerpo usa para obtener energía.
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Anatomía del hígado; la figura muestra los  lóbulos derecho e izquierdo del hígado, los conductos biliares, la vesícula biliar, el estómago, el bazo, el páncreas, el colon y el intestino delgado.  Los lóbulos posteriores del hígado no se muestran.
Anatomía del hígado. El hígado está en la parte superior del abdomen cerca del estómago, los intestinos, la vesícula biliar y el páncreas. El hígado tiene cuatro lóbulos. Dos lóbulos están delante del hígado y dos lóbulos pequeños (que no se muestran) están detrás del hígado.

Hay dos tipos de cáncer primario de hígado en adultos.

Los siguientes son los dos tipos de cáncer primario de hígado en adultos:

El tipo más común de cáncer primario de hígado en adultos es el carcinoma hepatocelular.

Este sumario hace referencia al tratamiento del cáncer primario de hígado en adultos (cáncer que comienza en el hígado). El tratamiento del cáncer que comienza en otras partes del cuerpo y se disemina al hígado no se incluye en este sumario.

El cáncer primario de hígado se puede presentar tanto en adultos como en niños. Sin embargo, el tratamiento de los niños es diferente al de los adultos. (Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento del cáncer de hígado infantil).

La hepatitis o la cirrosis pueden afectar el riesgo de cáncer primario de hígado en adultos.

Cualquier cosa que aumenta el riesgo de padecer de una enfermedad se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que se padecerá de cáncer; no tener un factor de riesgo no significa que no se padecerá de cáncer. Consulte con su médico si piensa que puede estar en riesgo. Los siguientes son los factores de riesgo del cáncer primario de hígado en adultos:

  • Presentar hepatitis B o hepatitis C. El riesgo aumenta aún más si tiene ambas.
  • Tener cirrosis, que puede obedecer a lo siguiente:
    • Hepatitis (en particular, hepatitis C); o
    • Consumo por muchos años de grandes cantidades de alcohol o haber sido alcohólico durante muchos años.
  • Consumir alimentos contaminados con aflatoxina (veneno de un hongo que puede crecer en alimentos, como granos y frutos secos, que no se almacenan correctamente).
  • Tener hemocromatosis, una afección en la que el cuerpo absorbe y almacena más hierro del que necesita. El hierro adicional se almacena en el hígado, el corazón y el páncreas.

Entre los signos y síntomas de cáncer primario de hígado en adultos se incluyen una masa o dolor en el costado derecho.

Estos y otros signos y síntomas se pueden presentar por un cáncer primario de hígado en adultos u otras afecciones. Consulte con su médico si presenta cualquiera de los siguientes puntos:

  • Una masa dura en el costado derecho justo debajo de la cavidad torácica.
  • Malestar en la parte superior y derecha del abdomen.
  • Hinchazón en el abdomen.
  • Dolor cerca del omóplato derecho o en la espalda.
  • Ictericia (color amarillento de la piel y la parte blanca de los ojos).
  • Moretones o sangrado fáciles.
  • Cansancio inusual.
  • Náuseas y vómitos.
  • Pérdida del apetito.
  • Pérdida de peso sin razón conocida.

Para detectar (encontrar) y diagnosticar el cáncer primario de hígado en adultos, se utilizan pruebas que examinan el hígado y la sangre.

Se pueden utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes : examen del cuerpo para verificar el estado general de salud e identificar cualquier signo de enfermedad como masas o cualquier otra cosa que parezca inusual. También se anotan datos sobre los hábitos de salud del paciente, y las enfermedades y tratamientos anteriores.

  • Prueba sérica de marcadores tumorales : procedimiento mediante el cual se examina una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias liberadas a la misma por los órganos, tejidos o células tumorales del cuerpo. Ciertas sustancias están relacionadas con tipos específicos de cáncer cuando se encuentran en concentraciones altas en la sangre. Estas se llaman marcadores tumorales. Un aumento en la concentración de alfafetoproteína (AFP) en la sangre puede ser un signo de cáncer de hígado. Otros cánceres y ciertas afecciones no cancerosas, como la cirrosis y la hepatitis, también pueden aumentar las concentraciones de AFP. Algunas veces, las concentraciones de AFP son normales, incluso cuando hay cáncer de hígado.

  • Pruebas de la función hepática : procedimiento para el que se analiza una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias liberadas por el hígado en la sangre. Una cantidad más alta que la normal de una sustancia puede ser un signo de cáncer de hígado.

  • Exploración por TC (exploración por TAC): procedimiento mediante el cual se toma una serie de imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo, como el abdomen, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se puede inyectar o dar de beber un tinte para ayudar a que los órganos o los tejidos se destaquen más claramente. Este procedimiento también se llama tomografía computada, tomografía computadorizada o tomografía axial computarizada. Una exploración por TC en espiral o una TC helicoidal permiten obtener una serie de imágenes muy detalladas de áreas del interior del cuerpo mediante una máquina de rayos X que explora el cuerpo en un camino en espiral.

  • IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento para el que se utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo, como el hígado. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN). Para crear imágenes detalladas de los vasos sanguíneos del hígado o cercanos al hígado, se inyecta un tinte en una vena. Este procedimiento se llama ARM (angiografía por resonancia magnética).

  • Ecografía : procedimiento por el cual se rebotan ondas sonoras de alta energía en tejidos u órganos internos y se crean ecos. Los ecos forman una imagen de los tejidos corporales que se llama ecograma. La imagen se puede imprimir y observar más tarde.

  • Biopsia : extracción de células o tejidos para que un patólogo los observe al microscopio y determine la presencia de signos de cáncer. Los siguientes son los procedimientos que se usan para recoger muestras de células o tejidos:
    • Biopsia por aspiración con aguja fina : extracción de células, tejido o líquido mediante una aguja fina.
    • Biopsia central con aguja : extracción de células o tejido mediante una aguja ligeramente más ancha.
    • Laparoscopia : procedimiento quirúrgico para observar los órganos en el interior del abdomen a fin de determinar si hay signos de enfermedad. Se realizan pequeñas incisiones (cortes) en la pared del abdomen y se introduce un laparoscopio (un tubo delgado con luz) en una de las incisiones. Se introduce otro instrumento en la misma o en otra incisión para extraer las muestras de tejido.

    No siempre es necesaria una biopsia para diagnosticar un cáncer primario de hígado en adultos.

Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

El pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de los siguientes aspectos:

  • El estadio del cáncer (el tamaño del tumor, si afecta al hígado de manera total o parcial, o si se diseminó hacia otros lugares en el cuerpo).
  • El funcionamiento del hígado.
  • La salud general del paciente, incluso si hay cirrosis del hígado.