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Sarcoma de tejido blando en adultos: Tratamiento (PDQ®)

Información general sobre el sarcoma de tejido blando en adultos

El sarcoma de tejido blando en adultos es una enfermedad por la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos blandos del cuerpo.

Los tejidos blandos del cuerpo son los músculos, los tendones (bandas de fibras que conectan los músculos a los huesos), grasa, vasos sanguíneos, vasos linfáticos, nervios y tejidos alrededor de las articulaciones. Los sarcomas de tejido blando en adultos se pueden formar en casi cualquier parte del cuerpo, pero son más comunes en la cabeza, el cuello, los brazos, las piernas, el tronco y el abdomen.

Hay muchos tipos de sarcoma de tejido blando. Las células de cada tipo de sarcoma se ven diferentes al microscopio según el tipo de tejido blando en el que haya surgido el cáncer.

Para mayor información, consulte los siguientes sumarios del PDQ sobre los sarcomas de tejido blando:

Tener ciertos trastornos heredados puede influir en el riesgo de presentar sarcoma de tejido blando en adultos.

Cualquier cosa que aumenta su riesgo de contraer una enfermedad se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que usted va a padecer de cáncer; no tener factores de riesgo no significa que usted no va a padecer de cáncer. Consultar con su médico si piensa que puede estar en riesgo. Los factores de riesgo para el sarcoma de tejido blando en adultos son los siguientes trastornos heredados:

Otros factores de riesgo para el sarcoma de tejido blando son los siguientes:

Un signo de sarcoma de tejido blando en adultos es un bulto o inflamación en el tejido blando del cuerpo.

El sarcoma puede aparecer como un bulto bajo la piel que no duele, con frecuencia en un brazo o una pierna. Los sarcomas que comienzan en el abdomen pueden no causar signos y síntomas hasta que están muy grandes. A medida en que el sarcoma crece y presiona los órganos, nervios, músculos o vasos sanguíneos cercanos, los signos y síntomas pueden ser:

  • Dolor.
  • Dificultad para respirar.

Otras afecciones pueden causar los mismos signos y síntomas. Consulte con su médico si se tiene cualquiera de estos problemas.

El sarcoma de tejido blando en adultos se diagnostica mediante una biopsia.

Si su médico piensa que usted puede tener un sarcoma de tejido blando, realizará una biopsia. El tipo de biopsia dependerá del tamaño del tumor y del lugar del cuerpo en donde esté. Se pueden utilizar tres tipos de biopsia:

Se tomarán muestras del tumor primario, los ganglios linfáticos y otras áreas que luzcan sospechosas. Un patólogo examina el tejido al microscopio en búsqueda de células cancerosas y para determinar el grado del tumor. El grado del tumor dependerá de cuán anormales parezcan las células al microscopio y la velocidad con que se multiplican Los tumores de grado alto, por lo general crecen y se diseminan con mayor rapidez que los tumores de grado bajo.

Debido a que el sarcoma de tejido blando puede ser difícil de diagnosticar, los pacientes deben solicitar que un patólogo con experiencia en el diagnóstico del sarcoma de tejido blando revise las muestras de tejido.

Se pueden realizar las siguientes pruebas en el tejido que se extirpó:

  • Inmunohistoquímica : prueba en la que se usan anticuerpos para verificar si hay ciertos antígenos en una muestra de tejido. El anticuerpo por lo regular se une a una sustancia radiactiva o un tinte que hace que el tejido se ilumine al microscopio. Este tipo de prueba se usa para determinar la diferencia entre distintos tipos de cáncer.
  • Microscopía óptica y electrónica : prueba de laboratorio en la que se observan las células de una muestra de tejido con microscopios comunes y de alta potencia para verificar si hay ciertos cambios en las células.
  • Análisis citogenético : prueba de laboratorio en la que se observan las células de una muestra de tejido al microscopio para verificar si hay ciertos cambios en los cromosomas.
  • HFIS (hibridación fluorescente in situ): prueba de laboratorio que se utiliza para observar los genes o los cromosomas en las células y los tejidos. Se agregan trozos de ADN preparados en el laboratorio con un tinte fluorescente y se agregan a las células o tejidos colocados en un portaobjetos de vidrio. Cuando estos trozos de ADN se unen a genes o áreas de los cromosomas en el portaobjetos, se iluminan cuando se los observa al microscopio con una luz especial.
  • Citometría de flujo : prueba de laboratorio para medir el número de células de una muestra, el porcentaje de células vivas de una muestra y ciertas características de las células, como el tamaño, la forma y la presencia de marcadores tumorales en la superficie de las células. Las células se manchan con un tinte sensible a la luz, se colocan en un líquido y se pasan en un flujo ante un láser u otro tipo de luz. Las mediciones se basan en la manera en que el tinte fotosensible reacciona a la luz.

Ciertos factores afectan las opciones de tratamiento y el pronóstico (probabilidad de recuperación).

Las opciones de tratamiento y el pronóstico (probabilidad de recuperación) dependen de lo siguiente:

  • El tipo de sarcoma de tejido blando.
  • El tamaño, el grado y el estadio del tumor.
  • La rapidez con la que las células cancerosas crecen y se multiplican.
  • Lugar del tumor en el cuerpo.
  • Si todo el tumor se extirpa mediante cirugía.
  • Edad y estado general de la salud del paciente.
  • Si el cáncer recidivó (volvió).
  • Actualización: 21 de octubre de 2014