Pasar al contenido principal

Vacunas contra la COVID-19 para las personas con cáncer: el doctor Steven Pergam responde a preguntas frecuentes

, por el Equipo del NCI

El doctor Steven Pergam recibe la vacuna contra la COVID-19

El doctor Steven Pergam del Centro de Investigación Oncológica Fred Hutchinson recibe la primera dosis de la vacuna contra la COVID-19 el 29 de diciembre de 2020.

Fuente: Foto por cortesía del doctor Steven Pergam

Muchas personas que reciben tratamiento de cáncer se preguntan si deberían vacunarse contra la COVID-19. El doctor Steven Pergam, del Centro de Investigación Oncológica Fred Hutchinson en Seattle, codirigió un comité formado por la Red Nacional Integral Oncológica (NCCN) que hace poco elaboró recomendaciones sobre la vacunación contra la COVID-19 para los pacientes de cáncer. En este artículo, el doctor Pergam responde a algunas de las preguntas que las personas con cáncer y los sobrevivientes de cáncer tienen sobre estas vacunas.

ACTUALIZACIÓN DEL 9 DE ABRIL DE 2021: Los especialistas del Servicio de Información de Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) reciben de forma constante preguntas de las personas con cáncer y de quienes las cuidan acerca de las vacunas contra la COVID-19. El doctor Pergam responde a algunas de estas preguntas. Si tiene alguna pregunta a  la que no encuentra respuesta aquí, haga clic en “Iniciar un chat” o llame al 1-800-422-6237 para comunicarse con un especialista en información de cáncer del NCI.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la NCCN y otras organizaciones de cáncer señalan que los pacientes de cáncer son un grupo de prioridad alta para la vacunación. ¿Por qué?


Queremos que las vacunas lleguen a las personas que corren el mayor riesgo de complicaciones graves por COVID-19, y los datos indican que los pacientes de cáncer son un grupo de riesgo alto. Hacer que las vacunas de gran eficacia estén disponibles para estas poblaciones es importante para salvar vidas. 

¿Hay pacientes que estén recibiendo tratamiento que no se deberían vacunar?

Recomendamos que los pacientes que acaban de recibir un trasplante de células madre o terapia de células T con CAR, que suelen recibir terapia inmunodepresora, esperen hasta al menos 3 meses después de completar el tratamiento antes de vacunarse contra la COVID-19. Esto se basa en datos de [otras] vacunas con eficacia limitada durante los momentos en que se debilitó el sistema inmunitario de los pacientes durante el tratamiento.

En el caso de los pacientes que reciben quimioterapia que es muy fuerte, los datos son menos claros. Pero para quienes reciben regímenes de tratamientos más intensivos, como la terapia inicial para la leucemia, recomendamos que esperen a recuperar los recuentos de células antes de vacunarse.

Pienso que estos son los dos grupos principales para los que estamos de acuerdo con que se debería demorar la vacunación contra la COVID-19, al menos al comienzo.

¿Si recibo la vacuna durante el tratamiento del cáncer, hará que el tratamiento de cáncer sea menos eficaz?

No. No se comprobó que ninguna de las vacunas disminuyera la eficacia del tratamiento de cáncer. En realidad, es probable que ocurra lo contrario: el tratamiento de cáncer tal vez haga que la respuesta a la vacuna sea menos fuerte.

Información sobre la vacuna contra la COVID-19 para las personas con cáncer y los sobrevivientes de cáncer

¿Y los sobrevivientes que no están recibiendo tratamiento de cáncer? ¿Hay algún motivo por el que no se deberían vacunar?

Pienso que depende del momento en que se hace la pregunta. ¿Cuánta vacuna hay [disponible]? Si hay una cantidad ilimitada, entonces todos deberían vacunarse. Pero si hay problemas de distribución, entonces se vuelve un reto.

Sin embargo, no hay duda de que muchos sobrevivientes de cáncer tienen inmunodeficiencias, así que muchos de ellos están dentro del grupo de riesgo alto. Además, los sobrevivientes de cáncer suelen ser mayores y tienen otras enfermedades (de corazón, riñón o pulmón) que son otros motivos que los ponen en riesgo de presentar COVID-19 grave. Por todos estos motivos, deben vacunarse.

¿Y las personas que recibirán tratamiento pronto, como alguien con un diagnóstico reciente de cáncer o con una demora en el tratamiento debido a la pandemia? 

En el comité de la NCCN se propuso no crear pautas que hagan que los pacientes de cáncer no se vacunen. Si comenzamos a marcar sutilezas para el "momento oportuno", eso tal vez lleve a que muchos pacientes no se vacunen. Así que la mejor forma de pensarlo es que hay que vacunarse cuando sea posible.

A pesar de esto, hay algunas excepciones. Recomendamos que quienes reciban trasplantes de células madre y  terapia de inducción para tratar la leucemia esperen. Además, los pacientes de cáncer con cirugías programadas deberían esperar  una semana después de la cirugía para vacunarse. Porque no queremos que ningún efecto secundario posible de la vacuna, como una fiebre, demore la cirugía.

O sea que hay algunas excepciones, pero tratamos de limitar las restricciones.

Si me vacuno, ¿podrían aumentar los marcadores tumorales o aparecer signos de que volvió el cáncer justo después de vacunarme?

No estoy al tanto de ninguna prueba que indique que las vacunas afecten los biomarcadores del cáncer de esta forma. Sin embargo, sabemos que las vacunas de Pfizer y Moderna a veces hacen que se agranden los ganglios linfáticos, en especial los de la axila (ganglios linfáticos axilares) En general, si unos días después de recibir la vacuna aparece hinchazón en la axila del brazo vacunado, quiere decir que la vacuna está produciendo una buena respuesta inmunitaria.

En algunas personas que se vacunaron hace poco y se hicieron tomografías, estos ganglios linfáticos se ven más brillantes en las imágenes. Por este motivo, nuestro comité recomienda avisar al equipo oncológico que se acaba de vacunar si tiene procedimientos de obtención de imágenes programados. Quizás le pidan que espere a hacerse la tomografía, salvo que sea urgente.

Si tiene hinchazón después de vacunarse y esta no desaparece después de una semana, asegúrese de notificar al médico.

Tengo linfedema en un brazo por una cirugía de ganglio linfático. ¿Podré recibir la vacuna en ese brazo?

Los pacientes con linfedema o que se hicieron una disección de ganglios linfáticos en un brazo, por ejemplo a causa del tratamiento del cáncer de seno (mama), deben recibir la vacuna en el otro brazo. Los pacientes con linfedema tienen un aumento del riesgo de infección y no se deben vacunar en el brazo afectado.

Si tiene linfedema en ambos brazos, una alternativa es recibir la inyección en el muslo. En cualquier caso, si tiene linfedema o tuvo una disección de ganglios linfáticos, asegúrese de avisar al personal del centro de vacunación para que le inyecten la vacuna en el otro brazo.

¿Hay alguna vacuna contra la COVID-19 que sea mejor que otra para las personas que tienen cáncer o son sobrevivientes de cáncer?

No se hicieron estudios clínicos que comparen las vacunas. Las personas con cáncer deberían recibir la primera vacuna que les ofrezcan. Lo importante es vacunarse: pida una cita, arremánguese y vacúnese.

¿Se recopilan datos sobre la eficacia de las vacunas en las personas con cáncer?

Hay varios grupos de investigación interesados en la eficacia de las vacunas porque la inmunodeficiencia dura más tiempo en algunos pacientes. Por ejemplo, en pacientes que recibieron trasplantes de médula ósea o personas con cánceres de la sangre, como la leucemia linfocítica crónica o la leucemia mieloide crónica. Todos quieren saber la respuesta a esta pregunta: ¿cómo responden los pacientes de cáncer a estas vacunas?

Se necesitarán muchos análisis. Quiero ver estudios sobre la eficacia de las vacunas en personas con cánceres específicos, al igual que las personas que reciben ciertas quimioterapias o regímenes de tratamiento.

¿Hay alguna indicación de que los pacientes o sobrevivientes de cáncer recibirán menos protección de la vacuna contra la COVID-19?

Aún no hay muchos datos al respecto para las vacunas contra la COVID-19, pero a partir de estudios anteriores sobre otras vacunas, suponemos que es probable que las vacunas contra la COVID-19 no sean tan eficaces para algunas personas con cáncer. En particular, la eficacia podría ser menor en los pacientes con cánceres de la sangre (como la leucemia o el linfoma) o los pacientes que reciben quimioterapia intensiva que debilita el sistema inmunitario.

La expectativa es que la mayoría de los pacientes responderán bien a la vacuna. Pero, según los datos de otras vacunas, creo que es muy probable que no ofrezca el 95 % de protección que observamos contra la COVID-19 sintomática [de las vacunas de Pfizer y Moderna] en el público en general. Creo que será más baja. Pero aunque fuera del 50 %, sigue siendo un beneficio importante.

Por lo tanto, los CDC recomiendan que todas las personas vacunadas sigan usando mascarillas en lugares públicos. La prevención es importante para las personas con cáncer vacunadas, en especial, si reciben quimioterapia o radioterapia, o tienen otros problemas de salud. Recomendamos que continúen con el uso de mascarillas, mantengan el distanciamiento social, y no se reúnan en grupos grandes ni en multitudes.

Al igual que la vacuna contra la gripe, el propósito de las vacunas contra la COVID-19 no solo es prevenir la infección, sino evitar las complicaciones por la infección. Las vacunas contra la COVID-19 existentes tal vez no prevengan la infección primaria, pero esperamos que eviten que los pacientes de cáncer tengan COVID-19 grave o ingresen al hospital, como se observó en los estudios clínicos de fase 3 para el público en general. También es posible que se deriven otros beneficios.

¿Qué pasará con los cuidadores de personas con cáncer? ¿Serán parte del grupo de vacunación prioritaria?

Esa es una pregunta importantísima. No hay duda de que en una estrategia de vacunación, si suponemos que las personas con cáncer no tendrán la misma respuesta a la vacuna contra la COVID-19, una de las mejores formas de protegerlas es vacunar a las personas que sí responderán bien. Es decir, esto incluye a cualquier persona con la que pasan tiempo. O sea, es importante que un cuidador, un ser querido o cualquiera que está en contacto directo con una persona con cáncer se vacune.

En primer lugar, la idea es disminuir el riesgo de infección sintomática del cuidador. Y los datos indican que es más probable que las personas sintomáticas transmitan el virus a quienes están a su alrededor.

En segundo lugar, esperamos que las vacunas prevengan la transmisión (aunque los estudios en curso todavía están evaluando esto). Si esto es cierto, entonces vacunar a los cuidadores y a los seres queridos ayudará muchísimo. Es posible ofrecer protección adicional al crear este ambiente protegido al vacunar al círculo de gente más cercano a las personas con cáncer (también se llama "estrategia capullo").

Los especialistas en información del NCI están disponibles para responder a sus preguntas sobre el coronavirus y el cáncer de lunes a viernes de 9:00 a. m. a 9:00 p. m., hora del Este.

¿Hay indicios de que las personas con cáncer o los sobrevivientes de cáncer eligen no vacunarse?

Es difícil saber esto ahora mismo. Los pacientes de cáncer recién comienzan a recibir las vacunas, debido a las dificultades en la provisión de las vacunas. Tal vez algunos pacientes de cáncer tengan dudas, pero no más que otras personas de la población general. Esperamos que acepten más las vacunas porque saben que corren riesgo [de COVID-19 grave].

Aquí en las instituciones de esta zona [Seattle], los pacientes de cáncer reclaman la vacuna. Los médicos enfrentan un desafío porque reciben muchísimas llamadas de los pacientes que preguntan si hay vacunas y cuándo se pueden vacunar. Los pacientes conocen el riesgo y consideran que es una oportunidad de protegerse. Esto es alentador. Espero que siga así. 

¿Cómo cree que cambiará la estrategia de vacunación en los próximos meses?

Algo que todos deben tener en cuenta es que las recomendaciones sobre las vacunas contra la COVID-19 cambiarán con el tiempo. Esto es por dos motivos. Un motivo es porque habrá más datos. Aunque sean de estudios pequeños, serán muy informativos. Otro motivo es que ya hay más vacunas. Ahora la vacuna de Janssen (Johnson & Johnson) está disponible al público y es posible que luego haya otras vacunas disponibles en los Estados Unidos.

Esperamos que con las vacunas adicionales sea posible vacunar a más personas. Sin embargo, quizás haya una o dos vacunas que serán mejores para los pacientes de cáncer, así que necesitamos obtener más datos. Me gustaría mucho que el NCI, los NIH y otros organismos financien estudios de este tipo. Esto es fundamental para seleccionar las vacunas más eficaces para los pacientes de cáncer, ayudar a decidir quiénes deben vacunarse y cuándo vacunarse, y saber si se necesitarán dosis de refuerzo para mayor protección.

Recién comenzamos a pensar en estudios que sean prácticos y útiles para que los proveedores entiendan mejor la forma de proteger a los pacientes. Esto será muy importante a medida que respondemos a la pandemia y protegemos a los pacientes contra el SARS-CoV-2 en el futuro.

< Artículo anterior

Conservar la fertilidad no es un riesgo para las jóvenes con cáncer de seno (mama)

Artículo siguiente >

Se probó el abemaciclib para tratar el cáncer de seno (mama) en estadio temprano

Si desea copiar algo de este texto, vea Derechos de autor y uso de imágenes y contenido sobre instrucciones de derechos de autor y permisos. En caso de reproducción digital permitida, por favor, dé crédito al Instituto Nacional del Cáncer como su creador, y enlace al producto original del NCI usando el título original del producto; por ejemplo, “Vacunas contra la COVID-19 para las personas con cáncer: el doctor Steven Pergam responde a preguntas frecuentes publicada originalmente por el Instituto Nacional del Cáncer.”