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Tumores de células germinativas del sistema nervioso central infantil: Tratamiento (PDQ®)

  • Actualizado: 8 de agosto de 2013

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Aspectos generales de las opciones de tratamiento



Hay diferentes tipos de tratamiento para pacientes con tumores de células germinativas del sistema nervioso central infantil.

Hay diferentes tipos de tratamiento para los tumores de células germinativas del sistema nervioso central infantil en niños. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento utilizado actualmente) y otros están en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de tratamiento es un estudio de investigación destinado a ayudar a mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes con cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se convierte en el tratamiento estándar.

Se debe considerar la participación en un ensayo clínico dado que el cáncer en los niños es inusual. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo a pacientes que no comenzaron el tratamiento.

El tratamiento para los niños con tumores de células germinativas del sistema nervioso central infantil debe ser planeado por un equipo de proveedores de atención de la salud con expertos en el tratamiento oncológico de los niños.

El tratamiento será supervisado por un oncólogo pediatra o un oncólogo de radioterapia, médico que se especializa en el tratamiento de los niños con cáncer. El oncólogo pediatra trabaja con otros proveedores de atención de la salud pediatras que son expertos en el tratamiento de los niños con tumores de células germinativas del sistema nervioso central y que se especializan en ciertos ámbitos de la medicina. Estos pueden incluir los siguientes especialistas:

Algunos tratamientos para el cáncer causan efectos secundarios meses o años después de terminar el tratamiento

Algunos tratamientos para el cáncer causan efectos secundarios que continúan o aparecen meses o años después de terminar el tratamiento. Estos se llaman efectos tardíos. Los efectos tardíos del tratamiento de cáncer pueden incluir los siguientes trastornos:

  • Problemas físicos.
  • Cambios en el humor, los sentimientos, los pensamientos, el aprendizaje o la memoria.
  • Cánceres secundarios (nuevos tipos de cáncer).

Algunos efectos tardíos se pueden tratar o controlar. Es importante hablar con el médico acerca de los efectos tardíos que algunos tratamientos pueden tener en el niño. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez).

Se utilizan cuatro tipos de tratamiento estándar:

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento para el cáncer en el que se usan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para eliminar las células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia. Para la radioterapia externa se usa una máquina fuera del cuerpo que envía la radiación hacia el cáncer. Para la radioterapia interna se usa una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, alambres o catéteres que se coloca directamente dentro del cáncer o cerca de este. La manera en que se administra la radioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que se está tratando.

La radioterapia al cerebro puede afectar al crecimiento y el desarrollo de los niños de corta edad. Ciertas maneras de administrar radioterapia pueden reducir el daño a tejido cerebral sano. Para los niños menores de 3 años de edad puede administrarse quimioterapia en cambio. Esto puede retrasar o reducir la necesidad de radioterapia.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento para el cáncer en el que se usan medicamentos para interrumpir el crecimiento de células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o impidiendo su multiplicación. Cuando la quimioterapia se toma por vía oral o se inyecta en una vena o un músculo, los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y pueden llegar a las células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente a las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La forma de administración de la quimioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que se esté tratando.

Cirugía

La posibilidad de realizar una cirugía o no para extirpar el tumor depende de la ubicación del tumor en el cerebro. La cirugía para extirpar el tumor puede producir efectos secundarios graves a largo plazo.

Se puede realizar una cirugía para extirpar los teratomas y se puede usar para los tumores de células germinativas que retornan. Incluso si el médico extirpa todo el cáncer que se observa al momento de la cirugía, se administra quimioterapia o radioterapia a algunos pacientes al cabo de la cirugía para eliminar toda célula cancerosa restante. El tratamiento administrado después de la cirugía para reducir el riesgo de que el cáncer regrese se denomina terapia adyuvante.

Quimioterapia de dosis alta con rescate de células madre

La quimioterapia de dosis alta con rescate de células madre es una manera de administrar dosis altas de quimioterapia y de sustituir las células hematopoyéticas destruidas por el tratamiento del cáncer. Las células madre (glóbulos sanguíneos inmaduros) se eliminan de la sangre o la médula ósea del paciente o del donante y se congelan y almacenan. Después de finalizada la quimioterapia, las células madre almacenadas se descongelan y se vuelven a administrar al paciente a través de una infusión. Estas células madre que se volvieron a inyectar crecen (y restablecen) los glóbulos sanguíneos del cuerpo.

Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.

Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos, consultar el portal de Internet del NCI.

Los pacientes deben pensar en participar en un ensayo clínico.

Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento puede ser participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.

Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.

Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.

Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.

Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no mejoró. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento de cáncer.

Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. Consultar la sección sobre Opciones de Tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Estos se han recuperado de la lista de ensayos clínicos del NCI.

Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.

Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.

Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.

Los niños cuyo cáncer afectó a la hipófisis en el diagnóstico generalmente necesitarán someterse a controles de las concentraciones de hormonas en la sangre. Si la concentración de hormonas en sangre es baja, se administran medicamentos para la sustitución hormonal. Los niños que tuvieron una concentración alta de marcadores tumorales (α-fetoproteína o gonadotropina coriónica humana β) al momento del diagnóstico, por lo general, necesitan que se mida su concentración de marcadores tumorales en sangre. Si la concentración del marcador tumoral aumenta después del tratamiento inicial, tal vez haya recidivado el tumor.