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Linfoma no Hodgkin infantil: Tratamiento (PDQ®)

Clasificación celular del linfoma no Hodgkin infantil

Clasificación celular y presentación clínica

El linfoma no Hodgkin (LNH) infantil es diferente del tipo de linfoma más común que se observa en los adultos. Mientras los linfomas en adultos suelen ser de un grado bajo o intermedio, la mayoría de los LNH que aparecen en los niños son de grado alto.[1-3] La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó el LNH sobre la siguiente base: 1) fenotipo (es decir, de linaje B y linaje T o linfocitos citolíticos naturales [LCN]) y 2) diferenciación (es decir, precursoras frente a maduras).[4]

Sobre la base en la respuesta clínica al tratamiento, el LNH infantil o en adolescentes en la actualidad cae en las siguientes tres categorías terapéuticas relevantes:

  1. LNH de células B maduras (linfoma o leucemia de Burkitt o tipo Burkitt, y linfoma difuso de células B grandes).
  2. Linfoma linfoblástico (linfoma de células T precursoras primario y, con menor frecuencia, linfoma de células B precursoras).
  3. Linfoma anaplásico de células grandes (linfomas de células T maduras o de células nulas).

El LNH relacionado con la inmunodeficiencia, por lo general tiene un fenotipo de células B maduras y más a menudo es de células grandes que de histología de Burkitt.[5] Las enfermedades linfoproliferativas posteriores a un trasplante se clasifican de acuerdo con la nomenclatura OMS como: 1) lesiones tempranas, 2) polimórficas y 3) monomórficas.[6] Mientras que la mayoría de las enfermedades linfoproliferativas posteriores a un trasplante tienen fenotipo de células B, aproximadamente 10% son linfomas de células T (periféricas) maduros.[6]

Otros tipos de linfomas, como el linfoma de células T periféricas, los linfomas de células T/NK, los linfomas cutáneos y los linfomas indolentes de células B (por ejemplo, el linfoma folicular) son más comunes entre los adultos y muy raras veces se presentan en niños. Para mayor información, consultar los siguientes sumarios del PDQ:

Cada tipo de LNH infantil tiene características biológicas moleculares propias, las cuales aparecen en el cuadro siguiente. La clasificación de la Revised European-American Lymphoma (REAL) y la Clasificación de la OMS son las clasificaciones más actualizadas del LNH que se utilizan y se muestran a continuación.[2] La Formulación de Trabajo también aparece listada como referencia. La clasificación de la OMS aplica los principios de la clasificación REAL y se enfoca en el tipo específico de linfoma con propósitos terapéuticos. En su mayor parte, no se incluye el resto de las categorías que no corresponden al LNH infantil.

Cuadro 2. Categorías histopatológicas más importantes del linfoma no Hodgkin en niños y adolescentesa
Categoría (clasificación OMS/ actualización REAL)Categoría (Formulación de trabajo)InmunofenotipoPresentación clínicaTraslocación cromosómicaGenes afectados
SNC = sistema nervioso central; LM = linfoma maligno; OMS = Organización Mundial de la Salud; REAL = Revised European-American Lymphoma.
aAdaptado de Percy et al.[2]
Linfomas de Burkitt y tipo Burkitt y otros similaresLM de células pequeñas no hendidasCélula B maduraIntraabdominal (esporádico), mandibular (endémico), cabeza y cuello (no mandibular, esporádico), mandibular (endémico), hueso, médula ósea, SNCt(8;14)(q24;q32), t(2;8)(p11;q24), t(8;22) (q24;q11MYC, IGH, IGK, IGL
Linfoma difuso de células B grandesLM de células grandesCélula B madura; quizás CD30+Nodular, abdominal, hueso, SNC primario (cuando se relaciona con inmunodeficiencia), mediastínicoNo se identificó anomalía citogenética persistente 
Linfoma linfoblástico, leucemia de célula T precursoras o linfoma de células B precursorasLinfoblástico irregular y no irregularCélula pre -TMédula ósea, mediastinoMTS1/p16ink4a; Eliminación TAL1 t(1;14) (p34; q11), t(11;14) (p13;q11)TAL1, TCRAO, RHOMB1, HOX11
Célula pre-BPiel, hueso, mediastino
Linfoma anaplásico de células grandesLM inmunoblástico o LM de células grandesCD30+ (Ki-1+)Variable, pero los síntomas sistémicos a menudo son prominentest(2;5)(p23;q35); variantes de traslocaciones menos comunes que comprometen ALKALK, NPM
Célula T o nula
Linfoma anaplásico de células grandes, cutáneo CD30+ (Ki+ usualmente)Solamente la piel, con lesiones solas o lesiones múltiplesCarece de t(2;5) 
Célula T

Linfoma y leucemia de Burkitt y de tipo Burkitt

El linfoma y la leucemia de Burkitt y tipo Burkitt componen alrededor de 30% del LNH infantil en los Estados Unidos y exhibe de forma constante una conducta clínica hostil.[2,3,7] La incidencia general del linfoma de Burkitt es 2,5 casos por millón de años-persona y es más alta en niños que en niñas (3,9 vs. 1,1).[2,8] Los sitios primarios más comunes de enfermedad son el abdomen y los ganglios linfáticos, sobre todo en la región de la cabeza y el cuello.[3,8] Entre otros sitios comprometidos se incluyen testículos, hueso, piel, médula ósea y sistema nervioso central (SNC).

Las células malignas muestran un fenotipo de células B maduras y son negativas a la enzima transferasa deoxinucleotidilo terminal (TdT). Estas células malignas por lo general expresan inmunoglobulina de superficie, y la mayoría tienen inmunoglobulina M de superficie ya sea con cadena ligera κ o λ. Por lo general, se ve la presencia de una variedad de marcadores adicionales de células B (por ejemplo, CD20, CD22) y casi todas las leucemias o linfomas infantiles de Burkitt o tipo Burkitt expresan CALLA (CD10). El linfoma y la leucemia de Burkitt expresan una traslocación cromosómica característica, por lo general t(8;14) y con menor frecuencia t(8;22) o t(2;8). Cada uno de estas traslocaciones yuxtapone el oncogén c-myc y los elementos regulatorios del locus de la inmunoglobulina, ello resulta en la expresión inapropiada del gen c-myc que participa en la proliferación celular.[3]

La distinción entre el linfoma y la leucemia de Burkitt y de tipo Burkitt es algo polémico. El linfoma de Burkitt consiste de células no hendidas, pequeñas y uniformes, mientras que el linfoma tipo Burkitt cuenta con un diagnóstico altamente polémico entre los patólogos debido a las características congruentes con el linfoma difuso de células B grandes.[9] Las pruebas citogenéticas del reordenamiento del c-myc es el patrón de oro para el diagnóstico del linfoma de Burkitt. En los casos en los que el análisis citogenético no está disponible, la OMS recomendó que los diagnósticos para el tipo Burkitt se reserven para los linfomas que se asemejan al linfoma de Burkitt o con mayor pleomorfismo, células grandes y fracción de proliferación (es decir, Ki-67[+] de ≥ 99%).[7] Los estudios mostraron que la vasta mayoría de los linfomas tipo Burkitt o "Burkitt atípico" tienen una expresión genética distintiva similar al linfoma de Burkitt.[10] Además, hasta un 30% de los casos de linfoma difuso de células B grandes presentarán un distintivo genético similar al linfoma de Burkitt.[10,11] A pesar de las diferencias histológicas, el linfoma y la leucemia de Burkitt y del tipo Burkitt son de rápida multiplicación celular y se tratan con regímenes intensivos.[12-15]

Linfoma difuso de células B grandes

El linfoma difuso de células B grandes es un neoplasma de células B maduras que representa de 10 a 20% de los LNH infantiles.[2,3,16] El linfoma difuso de células B grandes se presenta con mayor frecuencia durante la segunda década de vida que en la primera década.[2,17,18] El sistema de clasificación de la OMS para los cánceres hematológicos no recomienda la subclasificación morfológica con base en variantes morfológicas del linfoma difuso de células B grandes (por ejemplo, inmunoblásticas, centroblásticas).[19] El linfoma difuso de células B grandes pediátrico, se puede presentar clínicamente de forma similar al linfoma de Burkitt o tipo Burkitt, aunque con mayor frecuencia este es localizado y compromete con menor frecuencia la médula ósea o el SNC.[16,17,20]

Alrededor de 20% de los linfomas difusos de células B grandes infantiles se presentan como enfermedad primaria mediastínica (linfoma de células B primario mediastínico). Esta presentación es más común en niños mayores y adolescentes, y se relacionó con resultados inferiores en comparación con otros linfomas difusos de células B grandes infantiles.[13,14,17,21-23] En un estudio de adolescentes con linfoma de células B grande mediastínico primario en estadio III tratados con la terapia FAB/LMB-96 (NCT00002757), la supervivencia sin complicaciones (SSC) a 5 años fue de 66 versus 85% para adolescentes con linfoma difuso de células B grandes no mediastínico.[24][Grado de comprobación: 2A] Sin embargo, en un estudio de un solo grupo de adultos, se observó una excelente supervivencia sin enfermedad con el régimen DA-EPOCH-R (dosis ajustada de etopósido, doxorrubicina, ciclofosfamida, vincristina, prednisona y rituximab; habitualmente durante seis ciclos) con filgrastim y sin radioterapia. La SSC a 5 años fue de 93% y la supervivencia general (SG) fue de 97%.[25][Grado de comprobación: 2A] Diez años después del estudio, no hubo pruebas de toxicidad cardíaca. Esto se está probando actualmente en ensayos clínicos pediátricos.

El linfoma de células B primario mediastínico se relaciona con aberraciones cromosómicas peculiares (ganancias en los cromosomas 9p y 2p en regiones que comprometen JAK2 y c-rel, respectivamente) [22,23] y, con frecuencia, muestra la inactivación de SOCS1, ya sea por mutación o eliminación genética.[26,27] El linfoma de células B primario mediastínico también tiene un perfil de expresión genética peculiar en comparación con otro linfoma difuso de células B grandes, lo cual indica una relación cercana del linfoma de células B primario mediastínico con el linfoma de Hodgkin.[28,29]

A excepción del linfoma de células B primario mediastínico, el linfoma difuso de células B grandes en niños y adolescentes difiere biológicamente del linfoma difuso de células B grandes en adultos. La vasta mayoría de casos de linfoma difuso de células B grandes infantil tienen un fenotipo germinal central de células tipo B según lo determina el análisis inmunohistoquímico de ciertas proteínas que se encuentran en los centros germinales normales de células B, como el producto del gen BCL6 y la CD10.[18,30,31] A diferencia del linfoma difuso de células B grandes en adultos del centro germinal de células tipo B, en la que por lo general se observa la traslocación t(14;18) que compromete al gen de cadena pesada de la inmunoglobulina y al gen BCL2, el linfoma difuso de células B grandes infantil raras veces muestra la translocación t(14;18).[18] Hasta un 30% de los pacientes menores de 14 años con linfoma difuso de células B grandes presentarán un distintivo genético similar al linfoma de Burkitt.[10] Se encontró que un subconjunto de casos pediátricos de linfoma difuso de células B grandes presenta una traslocación que se yuxtapone al oncogén IRF4 próximo a uno de los locus de la inmunoglobulina. Los casos de linfoma difuso de células B grandes con traslocaciones IRF4 fueron significativamente más frecuentes en niños que en adultos (15 vs. 2%), eran linfomas germinales, de células B derivadas del centro y se relacionaron con un pronóstico favorable en comparación con los casos de linfoma difuso de células B grandes carentes de esta anomalía.[32]

Linfoma linfoblástico

El linfoma linfoblástico comprende aproximadamente 20% de los LNH infantiles.[2,3,17] Los linfomas linfoblásticos son por lo general positivos al TdT, donde más de 75% tienen inmunofenotipo de células T y los restantes tienen fenotipo de células B precursoras.[3,33] Las anomalías cromosómicas no están bien caracterizadas en los pacientes con linfoma linfoblástico.

Hasta 75% de los pacientes con linfoma linfoblástico presentarán una masa mediastínica anterior, que se puede manifestar como disnea, sibilancia, ronquido, disfagia, o edema de la cabeza y el cuello. Se puede presentar efusión pleural y una de las características importantes puede ser el compromiso de los ganglios linfáticos, usualmente por encima del diafragma. También puede haber compromiso óseo, cutáneo, de médula ósea, SNC, órganos abdominales (pero muy pocas veces los intestinos) y ocasionalmente otros lugares tales como el tejido linfoide del anillo de Waldeyer y los testículos. El compromiso abdominal es menor que el observado en el linfoma de Burkitt. Se puede presentar linfoma linfoblástico de grado bajo en los ganglios linfáticos, huesos, testículos o tejido subcutáneo. El linfoma linfoblástico dentro del mediastino no se considera una enfermedad de grado bajo.

El compromiso de la médula ósea puede generar confusión sobre si el paciente tiene linfoma con compromiso de la médula ósea o leucemia con enfermedad extramedular. Tradicionalmente, los pacientes con más de 25% de blastocitos medulares se consideran con leucemia y aquellos con menos de 25% de blastocitos medulares se consideran con linfoma. Aún no resulta claro si estas definiciones arbitrarias son biológicamente diferentes o relevantes para el diseño del tratamiento.

Linfoma anaplásico de células grandes

El linfoma anaplásico de células grandes representa alrededor de 10% de los LNH infantiles.[17] Mientras que el inmunofenotipo predominante del linfoma anaplásico de células grandes es la enfermedad de células T maduras, las células nulas, (es decir, las células no T, células B, o expresión del antígeno de superficie LCN) si se presentan. El sistema de clasificación de la OMS clasifica los linfomas anaplásicos de células grandes como linfomas de células T periféricas.[4] Muchos ven la ALK positiva al linfoma anaplásico de células grandes diferente a otros linfomas de células T periféricas, debido a que el pronóstico tiende a ser superior a otras formas de linfoma de células T periféricas.[34] Todos los casos de linfoma anaplásico de células grandes son positivos al CD30 y más de 90% de todos los casos de linfoma anaplásico de células grandes infantil tienen un reordenamiento cromosómico que incluye el gen ALK. Cerca de 85% de estos reordenamientos cromosómicos serán t(2;5)(p23;q35) que llevan a la expresión de la proteína de fusión NPM-ALK; el otro 15% de los casos se componen de traslocaciones de la variante ALK.[35] El modelo de tinción inmunohistoquímica anti-ALK es muy específico para el tipo de traslocaciones de ALK. La tinción citoplasmática y nuclear de ALK se relaciona con la proteína de fusión de NPM-ALK, mientras que la tinción citoplasmática solo de ALK se relaciona con la variante de traslocaciones de ALK.[35] No hay correlación entre el resultado y el tipo de traslocación de ALK.[36] En una serie de 375 niños y adolescentes con linfoma anaplásico de células grandes sistémica positiva al ALK, la presencia de una célula pequeña o un componente linfohistiocítico, se observó en 32% de los pacientes y estuvo significativamente relacionado con un riesgo alto de fracaso en el análisis multivariado, para el control de las características clínicas (coeficiente de riesgo instantáneo, 2,0; P = 0,002).[37]

Desde el punto de vista clínico, el linfoma anaplásico de células grandes sistémico tiene una amplia gama de presentaciones, que incluye el compromiso de ganglios linfáticos y una variedad de sitios extraganglionares, particularmente de piel y hueso y con menor frecuencia, el tubo digestivo, pulmones, pleura y músculo. El compromiso del SNC y de médula ósea, no es frecuente. El linfoma anaplásico de células grandes está con frecuencia relacionado con síntomas sistémicos (por ejemplo, fiebre, pérdida de peso) y un curso prolongado de altas y bajas, lo cual dificulta el diagnóstico y lo demora con frecuencia. Los pacientes con linfoma anaplásico de células grandes pueden presentar signos y síntomas congruentes con la linfohistiocitosis hemofagocítica, pero tienen adenopatía del mediastino o de otro tipo que cuando se somete a biopsia se diagnostica como linfoma anaplásico de células grandes.[38] Existe un subgrupo de linfoma anaplásico de células grandes con compromiso de sangre periférica leucémica. Estos pacientes por lo general presentan afecciones respiratorias significativas con infiltraciones pulmonares difusas o efusiones pleurales y presentan hepatoesplenomegalia. La mayoría de estos casos presentan un inmunofenotipo de células T aberrante con expresiones frecuentes de antígenos mieloides. Los pacientes en este subgrupo de LACG pueden necesitar un tratamiento más intensivo.[39,40]

Enfermedad linfoproliferativa relacionada con la inmunodeficiencia en niños

La incidencia de enfermedad linfoproliferativa o linfoma es 100 veces más alta en los niños inmunocomprometidos que en la población general. La causa de tales inmunodeficiencias puede ser un defecto genéticamente heredado, secundario a una infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o iatrogénico, después de un trasplante (trasplante de un órgano sólido o trasplante alogénico de células madre hematopoyéticas [TCMH]). El virus de Epstein-Barr virus (VEB) está relacionado con la mayoría de estos tumores, pero algunos tumores no están relacionados con ningún agente infeccioso.

El LNH relacionado con el VIH es por lo general de rápida multiplicación donde la mayoría de los casos se presentan en sitios extralinfáticos.[41] El LNH relacionado con el VIH, se puede agrupar a grandes rasgos en tres subcategorías: 1) sistémico (ganglionar y extraganglionar), 2) linfoma del SNC primario y 3) linfoma con base en una cavidad corporal, también llamado linfoma de efusión primaria. Aproximadamente 80% de todos los LNH en los pacientes con VIH se consideran sistémicos.[41] El linfoma de efusión primaria, una efusión linfomatosa única relacionada con el gen human herpesvirus-8 (HHV8) o virus del herpes del sarcoma de Kaposi, se observa principalmente en los adultos infectados por el VIH pero se informó en niños infectados por el VIH.[42] Las terapias antirretrovíricas altamente activas disminuyeron la incidencia del LNH en los individuos positivos al VIH, particularmente en los casos de linfoma del SNC primario.[43,44] La mayoría de los niños con LNH relacionado con el VIH es de un fenotipo de células maduras tipo B pero con un espectro que incluye el linfoma de efusión primaria, el linfoma del SNC primario, tejido linfoide asociado a mucosa (TLAM),[45] linfoma de Burkitt [46] y linfoma difuso de células B grandes. La mayoría de los LNH en niños con VIH, presentan por lo general fiebre, pérdida de peso y síntomas relacionados con enfermedad extraganglionar, tales como dolor abdominal y síntomas del SNC.[41]

El LNH que se observa en la inmunodeficiencia primaria, por lo general presenta un fenotipo de células B maduras e histología de células grandes.[5] También se observaron linfoma de células T maduras y linfoma anaplásico de células grandes.[5] Los niños con inmunodeficiencia primaria y LNH tienen más probabilidades de tener enfermedad de alto grado y presentar síntomas relacionados con enfermedad extraganglionar, particularmente del aparato digestivo y el SNC.[5]

La enfermedad linfoproliferativa posterior al trasplante (ELPT) representa una gama de proliferaciones linfoideas, clínica y morfológicamente heterogéneas. Esencialmente, todas las ELPT luego de un TCMH, están relacionados con VEB, pero la ELPT negativa al VEB se puede observar después de un trasplante de órgano sólido.[47] La OMS clasificó las ELPT en los tres subtipos siguientes:[6]

  • Lesiones tempranas. Las lesiones tempranas muestran expansión del centro germinal, pero la arquitectura tisular permanece normal.
  • ELPT polimórfica. La presencia de infiltración de células T, la interrupción de la arquitectural ganglionar y la necrosis, distinguen la ELPT polimórfica de las lesiones tempranas.
  • ELPT monomórfica. Las histologías observadas en el subtipo monomórfico son similares a las observadas en el LNH y el linfoma difuso de células B grandes es la histología más común, seguida por el linfoma de Burkitt; el mieloma o el plasmacitoma se presentan con poca frecuencia.

La estimulación de las células B por el VEB puede resultar en clonación múltiple de células B proliferativas y tanto las histologías polimorfas como monomorfas pueden estar presentes en un paciente, incluso dentro de la misma lesión de ELPT.[48] Por tanto, la histología de la biopsia obtenida en un solo sitio puede no representar el proceso completo de la enfermedad. No todas las ELPT tienen fenotipo de células B.[6] La enfermedad linfoproliferativa por el VEB posterior al trasplante se puede manifestar como hepatitis aislada, neumonitis intersticial linfoide, meningoencefalitis o un síndrome infeccioso del tipo de la mononucleosis. La definición de ELPT se limita con frecuencia a las lesiones linfomatosas (de grado bajo o grado alto), que a menudo son extraganglionares (generalmente en el aloinjerto).[47] Aunque menos común, la ELPT se puede presentar como una enfermedad de avance rápido de grado alto que se asemeja clínicamente al choque séptico, que casi siempre resulta en la muerte a pesar del tratamiento.[49]

Linfoma no Hodgkin poco frecuente en niños

Es bastante raro encontrar en la población pediátrica, los linfomas de células B maduras de grado bajo o intermedio, como los linfomas linfocíticos pequeños, linfoma TLAM, linfoma de células del manto, mieloma o linfoma de células foliculares. La clasificación más reciente de la OMS identifica como entidades únicas al linfoma folicular infantil y al linfoma de la zona marginal ganglionar infantil.[1]

El linfoma folicular infantil es una enfermedad que difiere de su contraparte adulta genética y clínicamente. La marca genética del linfoma folicular adulto, la traslocación de t(14;18)(q32;q21) que afecta al BCL2, por lo general no se puede identificar con facilidad en el linfoma folicular infantil.[50-52] Las alteraciones moleculares que se observan en el linfoma folicular infantil incluyen traslocaciones del locus de inmunoglobulina e IRF4, pérdida de regiones del cromosoma 1p y mutaciones de TNFSFR14 en el cromosoma 1p.[32,53]

El linfoma folicular infantil se presenta predominatemente en varones, se relaciona con una tasa alta de proliferación, es más probable que sea una enfermedad localizada, y cuenta con una SSC de aproximadamente 94%.[54]. En contraste, el linfoma folicular adulto habitualmente se presenta como una enfermedad diseminada con una tasa de proliferación relativamente baja.[50,51,55]. Los ganglios linfáticos cervicales y las amígdalas son sitios comunes, pero la enfermedad también se ha manifestado en sitios extraganglionares como los testículos, los riñones, el tubo gastrointestinal y la paratiroides.[50-52,55-57] El resultado del linfoma folicular infantil es excelente, y en contraste con el linfoma folicular adulto, el curso clínico no está dominado por recaídas.[50,52,55,56] Un estudio indicó que los niños con enfermedad en estadio I que se sometieron a un resecado completo se les podría recomendar un enfoque de "conducta expectante" sin quimioterapia.[54] Los pacientes con enfermedad en estadio alto también contaron con un desenlace favorable con quimioterapia de intensidad baja o intermedia de 94% SSC y 100% de SG, con una mediana de seguimiento de dos años. Parece ser que la negatividad del reordenamiento BCL2 y un índice proliferativo alto pronostican una enfermedad favorable.[50] En el linfoma folicular infantil, un componente de grado alto, (es decir, grado 3) que semeja un linfoma difuso de células B grandes puede detectar con frecuencia en el momento del diagnóstico inicial, pero no indica un curso clínico más dinámico en los niños.[50,52,55]

Otras enfermedades parecen reflejar la enfermedad observada en los pacientes adultos. Por ejemplo, los linfomas TLAM que se observan en pacientes pediátricos por lo general se presentan como enfermedad de grado bajo (estadio I o II) y linfomas gástricos TLAM en niños se relacionan con el Helicobacter pilori y no requieren más que terapia local consistente en cirugía, radioterapia o ambos para su cura.[58] Los linfomas conjuntivales TLAM se relacionan con frecuencia con las infecciones por chlamydial psittaci.[59] Se describió el interferón α intralesional para el linfoma TLAM conjuntival.[60]

Otros tipos de LNH pueden ser poco frecuentes en adultos y son extremadamente infrecuentes en los pacientes pediátricos, como el linfoma del SNC primario. Debido a lo reducido de su número, es difícil asegurar si la enfermedad que se observa en niños es la misma que se observa en adultos, y por tanto es difícil determinar el tratamiento óptimo. Los informes indican que los resultados en pacientes pediátricos de linfoma del SNC primario (SG de 70 a 80%) pueden ser superiores a los resultados entre adultos con linfoma del SNC primario. Estos informes indican que es posible lograr una supervivencia a largo plazo sin irradiación craneal.[61-65] La mayoría de los niños presentan linfoma difuso de células B grandes o linfoma anaplásico de células grandes. El tratamiento con dosis intravenosas altas de metotrexato y citocina arabinosida es más exitosa y la quimioterapia intratecal se puede necesitar solo cuando las células malignas están presentes en el líquido cefalorraquídeo del cerebro.[62,64] Hay un informe de caso que da cuenta de dosis repetidas de rituximab, tanto intravenoso como intraventricular, administrado a un niño de 14 años de edad con linfoma del SNC primario resistente, con un resultado excelente.[66] Este aparente buen resultado necesita ser confirmado, sobre todo cuando no se observaron resultados similares entre los adultos. (Para mayor información sobre opciones de tratamiento para el linfoma del SNC primario relacionado con el síndrome de inmunodeficiencia no adquirido, consultar el sumario del PDQ sobre Tratamiento del linfoma primario del sistema nervioso central).

El linfoma de células T periféricas, excluyendo al linfoma anaplásico de células grandes, es poco frecuente en niños. El linfoma de células T y de linfocitos citolíticos naturales maduros o linfoma de células T periféricas presentan un fenotipo postímico (por ejemplo, TdT negativo), usualmente expresa CD4 o CD8, y tienen reordenamiento genético del receptor de células T (TCR), ya sea de la cadena α/β o γ/δ. El fenotipo más común que se observa en niños es el linfoma de células T periféricas sin otra especificación, aunque se informó sobre el linfoma angioinmunoblástico, el linfoma asociado a enteropatía (relacionado con la enfermedad celíaca), el linfoma subcutáneo tipo paniculitis, el linfoma angiocéntrico y el linfoma de células T periféricas de linfocitos citolíticos naturales extraganglionares.[67-69] Muy pocas veces se ha notificado micosis fungoide en niños y adolescentes.[70] Un estudio japonés describió el linfoma extraganglionar de células NK/T, de tipo nasal como el subtipo de linfoma de células T periféricas más común entre los niños japoneses (10 de 21 casos de linfoma de células T periféricas). En los adultos, el linfoma extraganglionar de células NK/T, de tipo nasal es por lo general positivo al VEB y 60% de los casos observados en niños japoneses fueron positivos al VEB.[71] Aunque es poco frecuente, el linfoma de células T hepatoesplénico está relacionado con niños y adolescentes que tienen la enfermedad de Crohn y se sometieron a terapia inmunodepresora; este linfoma fue mortal en todos los casos.[72]

El tratamiento óptimo para el linfoma de células T periféricas no resulta claro, aún para los pacientes adultos. Se realizaron tres análisis retrospectivos sobre el tratamiento y sus resultados en los pacientes pediátricos con linfoma de células T periféricas. El United Kingdom Children's Cancer Study Group (UKCCSG) informó de 25 niños diagnosticados por más de 20 años con linfoma de células T periféricas, con una tasa de supervivencia a 5 años de 50%.[67] El UKCCSG también observó que el uso del tratamiento similar al de la leucemia linfoblástica aguda (LLA), en vez del tratamiento del LNH, produjo un resultado superior. El Children's Oncology Group (COG) informó sobre 20 pacientes mayores de 8 años que fueron tratados en ensayos para LNH del Pediatric Oncology Group.[68] Ocho de cada diez pacientes con enfermedad de grado bajo lograron una supervivencia sin enfermedad a largo plazo en comparación con cuatro de cada diez pacientes con enfermedad de grado alto. Un estudio con niños japoneses con linfoma de células T periféricas (N = 21) informó de una tasa de SG a 5 años de 85,2%. El tratamiento para el linfoma de células T periféricas no fue congruente en este estudio e incluyó quimioterapia (n = 18), radiación (n = 2), y trasplante de células madre autógeno (n = 2) y alogénico (n = 9).[71]

Hay informes provenientes de una serie con 15 pacientes de tres instituciones, que dan cuenta de que el retinoide oral (bexaroteno) actúa contra los linfomas de células T de tipo paniculitis subcutáneos y los linfomas de células T cutáneos γ δ.[73]

Como una forma de ampliar sus conocimientos sobre las características clínicas y patológicas de estos tipos de LNH de escasa presentación pediátrica, el COG inició un estudio de registro (COG-ANHL04B1). Este estudio recibe depósitos de tejido para estudios patobiológicos y recaba datos limitados sobre la presentación clínica y el resultado del tratamiento.

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés childhood non-Hodgkin lymphoma. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía

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  • Actualización: 1 de julio de 2014