Información general sobre el cáncer de la vulva
El cáncer de vulva es una enfermedad por la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la vulva.
El cáncer de vulva se forma en los órganos genitales externos de la mujer. La vulva comprende los labios internos y externos de la vagina, el clítoris (tejido sensible entre los labios) y la abertura de la vagina y sus glándulas.
El cáncer de vulva suele afectar con mayor frecuencia los labios vaginales externos. Con menos frecuencia, el cáncer afecta los labios vaginales internos o el clítoris.
El cáncer de la vulva evoluciona de forma lenta a través de los años. Las células anormales pueden crecer en la superficie de la piel de la vulva durante largo tiempo. Esta afección precancerosa se llama neoplasia intraepitelial vulvar (NIV) o displasia. Debido a que la NIV o displasia se puede convertir en cáncer de vulva, es muy importante tratar esta afección.
La infección por el VPH y ser de edad avanzada pueden afectar el riesgo de contraer cáncer de vulva.
Cualquier cosa que aumenta el riesgo de padecer una enfermedad se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que se va a tener un cáncer; no tener factores de riesgo no significa que no se va a sufrir de cáncer. Las personas que piensan que pueden estar en riesgo deben consultar esto con su médico. Entre los factores de riesgo de cáncer de vulva se incluyen los siguientes:
- Padecer de la infección por el virus del papiloma humano (VPH).
- Ser de edad avanzada.
Entre los signos posibles del cáncer de vulva se incluyen hemorragia o picazón.
Con frecuencia el cáncer de vulva no causa síntomas al principio. Cuando los síntomas se presentan, pueden ser causados por cáncer de vulva o por otras enfermedades. Se debe consultar con un médico si se presenta cualquiera de los problemas siguientes:
- Un bulto en la vulva.
- Picazón que no desaparece en la región de la vulva.
- Hemorragia no relacionada con la menstruación (períodos).
- Sensibilidad en el área de la vulva.
Para detectar (encontrar) y diagnosticar el cáncer de vulva, se utilizan pruebas que examinan la vulva.
Se puede utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:
- Examen físico y antecedentes: examen del cuerpo para verificar signos generales de salud, incluso reconocimiento de la vulva para determinar si hay signos de enfermedad, como bultos o cualquier otra cosa que no parezca habitual. Se anotan los antecedentes de los hábitos de salud del paciente, y las enfermedades y tratamientos anteriores.
- Biopsia: extracción de células o tejidos de la vulva para que un patólogo los observe bajo microscopio y determine si hay signos de cáncer.
Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.
El pronóstico (probabilidad de recuperación) depende de los siguientes aspectos:
- El estadio del cáncer.
- La edad de la paciente y su estado general de salud.
- Si el cáncer recién se diagnosticó o si recidivó (volvió).

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