Información general sobre los trastornos del sueño
Trastornos del sueño en los pacientes de cáncer
Evaluación de los trastornos del sueño
Tratamiento de los trastornos del sueño
Trastornos del sueño en casos especiales
Ensayos clínicos en curso
Modificaciones a este sumario (03/29/2013)
Preguntas u opiniones sobre este sumario
Obtenga más información del NCI
Descripción del PDQ
Información general sobre los trastornos del sueño
Puntos importantes de esta sección
Dormir lo suficiente es necesario para la salud tanto física como mental.
Dormir es una parte importante de la salud física y mental. Mientras la persona duerme, el cerebro y el cuerpo realizan una cantidad de tareas importantes para mantener la buena salud y funcionar de la mejor manera.
Dormir lo necesario:
- Mejora la capacidad de aprender, recordar y resolver problemas.
- Disminuye la presión arterial, y el corazón y los vasos sanguíneos obtienen el descanso que necesitan.
- Ayuda a que ciertas hormonas controlen las siguientes funciones:
- Crecimiento.
- Reparación de células y tejidos.
- El sistema inmunitario (para luchar contra las infecciones).
- Las concentraciones de azúcar en la sangre (que afectan la energía).
- Apetito.
El sueño tiene dos fases principales que se repiten durante el período en que la persona duerme.
El sueño tiene dos fases principales y ambas son necesarias para obtener una "buena noche de sueño". Estas fases son el movimiento ocular rápido (MOR) y el movimiento ocular no rápido (MONR):
- El sueño MOR, que también se conoce como "fase del soñar", es la fase del sueño durante la que el cerebro está activo.
- MONR es la fase tranquila o descansada del sueño. Esta tiene cuatro estadios, desde un sueño ligero hasta un sueño profundo.
Las fases del sueño se repiten durante la noche en un ciclo que va de una fase MONR seguida de una fase MOR. Cada ciclo de sueño dura alrededor de 90 minutos y se repite de 4 a 6 veces durante un período de sueño de 7 a 8 horas.
Los trastornos del sueño pueden afectar los patrones normales del sueño.
Los patrones normales de sueño son distintos de una persona a otra. La cantidad de sueño que una persona necesita para sentirse descansada puede ser mayor o menor que lo que los otros necesitan. Si el sueño se interrumpe o no dura lo suficiente, no se completan las fases del sueño y el cerebro no puede terminar todas las tareas que ayudan a restaurar el cuerpo y la mente. Hay cinco tipos principales de trastornos del sueño que afectan el sueño normal.
- Insomnio: no poder quedarse dormido o mantenerse dormido.
- Apnea del sueño: trastorno por el que se interrumpe la respiración durante 10 segundos o más mientras se duerme.
- Hipersomnia: incapacidad de permanecer despierto durante el día.
- Trastornos del ritmo circadiano: problemas con el ciclo de sueño-vigilia que hace que la persona sea incapaz de dormir y despertar en los momentos apropiados.
- Parasomnia: actuar de maneras extrañas mientras uno se queda dormido, mientras se duerme o despertar, como caminar, hablar o comer.
Los trastornos del sueño impiden que la persona tenga una buena noche de sueño. Esto puede hacer que sea difícil permanecer alerta y participar en actividades durante el día. Los trastornos del sueño pueden causar problemas a los pacientes de cáncer, al impedir recordar las instrucciones de tratamiento y causar problemas para tomar decisiones. El estar bien descansado mejora el nivel de energía y puede ayudar a enfrentar mejor los efectos secundarios del cáncer y el tratamiento.
Los problemas de sueño que duran mucho tiempo pueden aumentar el riesgo de ansiedad o depresión.
Este sumario trata sobre los trastornos del sueño de los adultos con cáncer, con una sección sobre el síndrome de somnolencia en los niños.
Trastornos del sueño en los pacientes de cáncer
Puntos importantes de esta sección
- Los trastornos del sueño son comunes en las personas con cáncer.
- Los tumores pueden causar problemas para dormir.
- Ciertos medicamentos y tratamientos pueden afectar el sueño.
- Estar en el hospital puede hacer que sea difícil dormir.
- La tensión al conocer el diagnóstico de un cáncer a menudo causa problemas para dormir.
- Otros problemas de salud que no se relacionan con un cáncer también pueden causar un trastorno del sueño.
Los trastornos del sueño son comunes en las personas con cáncer.
Si bien los trastornos del sueño afectan a un pequeño número de personas sanas, hasta la mitad de los pacientes de cáncer tienen problemas para dormir. Los trastornos de sueño que más probablemente afecten a los pacientes de cáncer son el insomnio y un ciclo anormal del ciclo de sueño-vigilia.
Entre las numerosas razones por las que un paciente de cáncer puede tener problemas para dormir, están las siguientes:
- Cambios físicos causados por el cáncer o la cirugía.
- Efectos secundarios de los medicamentos u otros tratamientos.
- Estar en el hospital.
- Tensión por tener cáncer.
- Problemas de salud que no se relacionan con el cáncer.
Los tumores pueden causar problemas para dormir.
En los pacientes con tumores, estos pueden causar los siguientes problemas que hacen difícil dormir:
- Presión del tumor sobre áreas cercanas del cuerpo.
- Problemas gastrointestinales (náuseas, estreñimiento, diarrea, incapacidad de controlar los intestinos).
- Problemas en la vejiga (irritación, incapacidad de controlar el flujo de la orina).
- Dolor.
- Fiebre.
- Tos.
- Dificultad para respirar.
- Picazón.
- Sensación de mucho cansancio.
Ciertos medicamentos y tratamientos pueden afectar el sueño.
Los tratamientos y los medicamentos comunes para el cáncer pueden afectar los patrones normales del sueño. La capacidad del paciente para dormir bien se puede ver afectada por:
- Quimioterapia.
- Terapia con hormonas.
- Corticosteroides.
- Sedantes y tranquilizantes.
- Antidepresivos.
- Anticonvulsivos.
El uso de ciertos medicamentos por mucho tiempo puede causar insomnio. Interrumpir o reducir el uso de ciertos fármacos también puede afectar el sueño normal. Otros efectos secundarios de los medicamentos y tratamientos que pueden afectar el ciclo sueño-vigilia son los siguientes:
- Dolor. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Dolor).
- Ansiedad. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Adaptación al cáncer: ansiedad y sufrimiento.)
- Sudores nocturnos o sofocos. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Fiebre, sudores y sofocos.)
- Problemas gastrointestinales como náuseas, estreñimiento, diarrea e incapacidad de controlar los intestinos. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Complicaciones gastrointestinales.)
- Problemas en la vejiga, como irritación o incapacidad de controlar el flujo de la orina.
- Dificultad para respirar.
Estar en el hospital puede hacer que sea difícil dormir.
Es difícil tener una buena noche de sueño en el hospital. Los siguientes aspectos pueden impedir que el paciente duerma bien:
- El ambiente del hospital: los pacientes pueden tener una cama o almohada incómodas, una temperatura de la habitación que no es confortable, ruidos o compartir la habitación con una persona extraña.
- La rutina hospitalaria: el sueño se puede interrumpir cuando los médicos y enfermeros entran en la habitación para controlar al paciente o administrarle medicamentos, otros tratamientos o exámenes.
La ansiedad y la edad del paciente también pueden afectar el sueño del paciente mientras está en el hospital.
La tensión al conocer el diagnóstico de un cáncer a menudo causa problemas para dormir.
La tensión, la ansiedad y la depresión son reacciones comunes cuando una persona se entera de que tiene cáncer, se somete a tratamientos y está en el hospital. Estas son causas comunes de insomnio. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Depresión).
Otros problemas de salud que no se relacionan con un cáncer también pueden causar un trastorno del sueño.
Los pacientes de cáncer pueden tener trastornos del sueño causados por otros problemas de salud. Afecciones como los ronquidos, los dolores de cabeza y las crisis epilépticas diurnas pueden aumentar la probabilidad de tener un trastorno del sueño.
Evaluación de los trastornos del sueño
Puntos importantes de esta sección
Cuando los pacientes presentan trastornos del sueño, se realiza una evaluación.
Se realiza una evaluación para encontrar los problemas que pueden causar los trastornos del sueño y el modo en que afectan la vida del paciente. Los pacientes con trastornos del sueño leves pueden estar irritables y ser incapaces de concentrarse; los pacientes con trastornos del sueño moderados pueden estar deprimidos y ansiosos. Estos trastornos del sueño hacen que resulte difícil estar atento y participar en actividades durante el día. El paciente puede ser incapaz de recordar las instrucciones para el tratamiento y tener problemas para tomar decisiones. El estar bien descansado puede mejorar el nivel de energía y ayudar a enfrentar mejor los efectos secundarios del cáncer y el tratamiento.
Una evaluación de un trastorno del sueño incluye un examen físico, los antecedentes de médicos y del sueño.
El médico realizará un examen físico y tomará nota de los antecedentes médicos, que incluyen:
- Los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento.
- Las medicinas, incluso las vitaminas y otros medicamentos de venta libre.
- Los efectos emocionales del cáncer y sus tratamientos.
- La alimentación.
- El ejercicio.
- Las rutinas de la persona a cargo del paciente.
El paciente y la familia le pueden informar al médico sobre los antecedentes y los patrones de sueño del paciente.
Se puede utilizar un polisomnograma para ayudar a diagnosticar los trastornos del sueño.
Un polisomnograma es un grupo de grabaciones que se realizan cuando la persona duerme y que muestran los siguientes aspectos:
- Cambios en las ondas cerebrales.
- Movimientos de los ojos.
- Frecuencia respiratoria.
- Presión arterial.
- Frecuencia cardíaca y actividad eléctrica del corazón y otros músculos.
Esta información ayuda al médico a determinar la causa de los trastornos del sueño.
Tratamiento de los trastornos del sueño
Puntos importantes de esta sección
- El tratamiento de los trastornos del sueño puede incluir cuidados médicos de apoyo para los efectos secundarios del cáncer o su tratamiento.
- La terapia cognitivo-conductual puede reducir la ansiedad del paciente y ayudar a relajarlo.
- Es importante aprender buenos hábitos para dormir.
- Si el tratamiento sin medicamentos no ayuda, las medicinas para dormir se pueden usar durante un tiempo breve.
El tratamiento de los trastornos del sueño puede incluir cuidados médicos de apoyo para los efectos secundarios del cáncer o su tratamiento.
Se puede ayudar a resolver los trastornos del sueño causados por los efectos secundarios del cáncer o su tratamiento al aliviar sus síntomas. Es importante que el paciente hable sobre sus trastornos de sueño con su familia y el equipo de atención de la salud para recibir educación y apoyo. Los cuidados médicos de apoyo pueden mejorar la calidad de vida del paciente y su capacidad de dormir.
La terapia cognitivo-conductual puede reducir la ansiedad del paciente y ayudar a relajarlo.
La terapia cognitivo-conductual (TCC) ayuda a reducir la ansiedad por tener que dormir lo suficiente. El paciente aprende a cambiar sus creencias y pensamientos negativos sobre el dormir a fin de tener pensamientos e imágenes positivas para poder conciliar el sueño más fácilmente. La TCC ayuda a remplazar la ansiedad que produce la "necesidad de dormir" con la idea de "solo relajarse". El paciente aprende a cambiar hábitos de sueño que le impiden dormir bien. La TCC puede incluir los siguientes elementos:
- Control de estímulos.
- Restricción del sueño.
- Terapia de relajación.
- Control de estímulos
Cuando el paciente tiene problemas para dormir durante un tiempo largo, solo preparase para ir a la cama puede hacer que se empiece a preocupar porque va a pasar otra noche en vela. Esta preocupación hace que le resulte más difícil quedar dormido. El control de estímulos puede ayudar a aprender a relacionar prepararse para ir a la cama y estar en la cama solo cuando se tiene sueño. Al usar la cama y el dormitorio solo cuando se está adormecido, la cama y el sueño se conectan en la mente. El control de estímulos puede incluir los siguientes cambios en los hábitos de dormir:
- Ir a la cama solo cuando se tiene sueño y levantarse si no se queda dormido después de un tiempo corto. Volver a la cama solo cuando se tiene sueño.
- Usar la cama y el dormitorio solo para dormir, no para realizar otras actividades.
- Restricción del sueño
La restricción del sueño disminuye el tiempo en que el paciente permanece durmiendo en la cama. Esto hace que sea más probable que se tenga más sueño la noche siguiente. El tiempo que el paciente destina para dormir se aumenta cuando mejora el sueño.
- Terapia de relajación
La terapia de relajación se usa para aliviar la tensión y el estrés musculares, disminuir la presión arterial y controlar el dolor. Puede incluir poner tensos y relajar todos los músculos del cuerpo. A menudo se usa con imágenes guiadas (enfocar la mente en imágenes positivas) y meditación (enfocar los pensamientos). La auto hipnosis en el momento de acostarse puede ayudar a que el paciente se sienta relajado y con sueño. Los ejercicios de terapia de relajación pueden hacer que el paciente controle con más facilidad los estímulos y la restricción del sueño.
Es importante aprender buenos hábitos para dormir.
Los buenos hábitos para dormir ayudan a dormir y permanecer dormido con más facilidad. Los hábitos y las rutinas que pueden ayudar a mejorar el sueño son los siguientes:
Cama y dormitorio confortables
Tener una cama y un dormitorio confortables puede ayudar a dormir. Algunas maneras de aumentar la comodidad en el dormitorio son las siguientes:
- Mantener la habitación en silencio.
- Disminuir o apagar las luces.
- Mantener una temperatura confortable en el dormitorio.
- Mantener la piel limpia y seca.
- Usar ropa floja y suave.
- Mantener las cobijas y almohadas limpias, secas, suaves y sin arrugas.
- Usar mantas para estar abrigado.
- Usar almohadas para tener una posición cómoda.
Hábitos intestinales y de vejiga regulares.
Los hábitos intestinales y de vejiga regulares reducen el número de veces que hay que levantarse por la noche. Se puede reducir la necesidad de ir al baño durante la noche haciendo lo siguiente:
- Beber más líquidos durante el día.
- Comer más alimentos ricos en fibra durante el día.
- Evitar beber mucho antes de ir a la cama.
- Vaciar el intestino y la vejiga antes de acostarse.
Alimentación y ejercicio
Los siguientes hábitos de alimentación y ejercicio pueden mejorar el sueño:
- Permanecer activo durante el día.
- Hacer ejercicios en forma regular, pero no durante las tres horas antes de acostarse.
- Comer un bocadillo rico en proteínas (como leche o pavo) dos horas antes de ir a la cama.
- Evitar comer alimentos pesados, picantes o azucarados antes de la hora de acostarse.
- Evitar tomar alcohol o fumar antes de ir a la cama.
- Evitar alimentos o bebidas que contienen cafeína, incluso suplementos alimentarios para controlar el apetito.
Otros hábitos que pueden mejorar el sueño son los siguientes:
- Evitar las siestas.
- Evitar mirar televisión o trabajar en el dormitorio.
- Relajarse antes de ir a la cama.
- Ir a dormir y despertar a la misma hora todos los días, sin importar lo poco que se duerma.
Rutinas hospitalarias
Lograr dormir bien de noche en un hospital u otro establecimiento de atención puede ser difícil. Los buenos hábitos para dormir recién enumerados pueden ayudar. Como paciente en un hospital, también se puede:
- Pedir a las personas a cargo del cuidado del paciente que planifiquen la atención de modo que se despierte al paciente el menor número de veces durante la noche.
- Pedir un masaje en la espalda o un masaje que alivie el dolor o ayude a relajarse.
Si el tratamiento sin medicamentos no ayuda, las medicinas para dormir se pueden usar durante un tiempo breve.
El tratamiento sin medicamentos no siempre ayuda. A veces, no se dispone de terapias cognitivo-conductuales o estas no ayudan. Además, algunos trastornos del sueño obedecen a afecciones que es necesario tratar con medicamentos, como los sofocos, el dolor, la ansiedad, la depresión o los trastornos del estado de ánimo. El medicamento que se use depende del tipo de problema para dormir (como dificultad para quedarse dormido o para permanecer dormido) y de las otras medicinas que el paciente toma. Todas las otras medicinas y afecciones de salud afectarán la elección de medicinas para dormir que sean seguras y eficaces.
Algunos medicamentos que ayudan a dormir no se pueden interrumpir súbitamente. Si se interrumpen de pronto, pueden causar nerviosismo, crisis epilépticas y un cambio en la fase del sueño MOR que aumenta los sueños, incluso las pesadillas. Este cambio en el sueño MOR puede ser peligroso para los pacientes con úlceras pépticas o afecciones cardíacas.
Trastornos del sueño en casos especiales
Puntos importantes de esta sección
En los pacientes con un dolor que perturba su sueño, se tratará de aliviarlo antes de administrar medicinas para dormir. Los medicamentos para el dolor y otros medicamentos que se tomen, así como cualquier otra afección, pueden influir en la elección de las medicinas que se receten.
Es normal que las personas de edad avanzada tengan algo de insomnio. Los cambios relacionados con la edad pueden causar un sueño más ligero, despertar más a menudo durante la noche y dormir menos tiempo en total. Si un paciente de edad avanzada con cáncer tiene problemas para dormir, el médico buscará causas específicas como las siguientes:
- Problemas físicos de salud.
- Problemas de salud mental, como ansiedad o depresión.
- Pérdida de apoyo social.
- Uso de bebidas alcohólicas (alcoholismo).
- Efectos secundarios de las medicinas.
- Afecciones que por lo común afectan el sueño, como el síndrome de piernas inquietas, calambres o sacudidas de las piernas durante el sueño y síndrome de apnea del sueño.
Primero, se tratan los problemas del sueño sin medicamentos. Los siguientes aspectos pueden mejorar el sueño de los pacientes de edad avanzada:
- Tomar las comidas en horas regulares.
- Evitar las siestas durante el día.
- Estar más activo durante el día.
Se pueden usar medicinas si los tratamientos sin medicamentos no son eficaces. El médico analizará todas las medicinas y afecciones del paciente antes de elegir un medicamento para dormir. Para algunos pacientes, el médico indicará acudir a una clínica especializada en trastornos del sueño para el tratamiento.
Niños con síndrome de somnolencia
El síndrome de somnolencia (SS) es un efecto secundario de la radioterapia dirigida a la cabeza y se observa con frecuencia en niños tratados por leucemia linfocítica aguda. Los niños con SS parecen estar somnolientos todo el tiempo. Están menos alerta cuando están despiertos, están irritables, y tienen poca energía y poco apetito. A veces tienen fiebre de grado bajo. El riesgo de SS aumenta cuando la dosis total de radiación se administra en menos partes (fracciones) y durante un período corto. El síndrome habitualmente aparece entre 4 y 6 semanas después de que termina la radioterapia. Hasta la mitad de los niños tratados con radiación dirigida a la cabeza pueden tener el SS.
Pacientes sometidos a cirugía de la mandíbula
Los pacientes sometidos a cirugía de la mandíbula pueden presentar apnea del sueño, que es un trastorno del sueño que hace que una persona deje de respirar durante 10 segundos o más mientras duerme. La cirugía plástica para reconstruir la mandíbula puede ayudar a prevenir la apnea del sueño.
Ensayos clínicos en curso
Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre cuidados médicos de apoyo y cuidados paliativos que se realizan en los Estados Unidos para sleep disorders y que actualmente aceptan participantes. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.
Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.
Modificaciones a este sumario (03/29/2013)
Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan en la medida en que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes introducidos en este sumario a partir de la fecha arriba indicada.
Se incorporaron cambios editoriales en este sumario.
Preguntas u opiniones sobre este sumario
Si tiene preguntas o algún comentario sobre este sumario, por favor envíelas a través del formulario de opinión disponible en nuestro portal de Internet, Cancer.gov/espanol.
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Para obtener más información, las personas que residen en los Estados Unidos pueden llamar gratis al Servicio de Información del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237), de lunes a viernes de 8:00 a. m. a 8:00 p. m, hora del Este. Un especialista en información sobre el cáncer estará disponible para responder a sus preguntas.
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Para obtener información del NCI, sírvase escribir a la siguiente dirección:
- NCI Public Inquiries Office
- 9609 Medical Center Dr.
- Room 2E532 MSC 9760
- Bethesda, MD 20892-9760
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El portal de Internet del NCI provee acceso en línea a información sobre el cáncer, ensayos clínicos, y otros portales de Internet u organizaciones que ofrecen servicios de apoyo y recursos para los pacientes con cáncer y sus familias. Para una búsqueda rápida, use la casilla de búsqueda en la esquina superior derecha de cada página Web. Los resultados de una gama amplia de términos buscados incluirán una lista de las “Mejores Opciones,” páginas web que son escogidas de forma editorial que se asemejan bastante al término que usted busca.
Hay muchos lugares donde las personas pueden obtener materiales e información sobre tratamientos para el cáncer y servicios. Los hospitales pueden tener información sobre instituciones o regionales que ofrecen información sobre ayuda financiera, transporte de ida y vuelta para recibir tratamiento, atención en el hogar y sobre cómo abordar otros problemas relacionados con el tratamiento del cáncer.
Publicaciones
El NCI tiene folletos y otros materiales para pacientes, profesionales de la salud y el público en general. Estas publicaciones describen los diferentes tipos de cáncer, los métodos para tratarlo, pautas para hacerle frente e información sobre ensayos clínicos. Algunas publicaciones proveen información sobre las diferentes pruebas de detección del cáncer, sus causas y cómo prevenirlo, además de estadísticas e información sobre actividades de investigación llevadas a cabo en el NCI. Los materiales del NCI sobre estos y otros temas, se pueden solicitar en línea al Servicio de Localización de Publicaciones del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute Publications Locator) o imprimirse directamente. Estos materiales también se pueden solicitar con una llamada gratuita al Servicio de Información sobre el Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute's Cancer Information Service) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237).
Descripción del PDQ
El PDQ es una base de datos integral sobre el cáncer disponible en el portal de Internet del NCI.
El PDQ es una base de datos integral del Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés) que contiene información completa sobre el cáncer. La mayor parte de la información del PDQ está disponible en el portal de Internet del NCI. El PDQ es uno de los servicios del NCI, el cual forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud, que es el centro principal de investigación biomédica del gobierno federal.
El PDQ contiene sumarios con información sobre el cáncer.
La base de datos del PDQ contiene sumarios con la más reciente información publicada sobre la prevención, detección, genética, tratamiento, apoyo terapéutico y medicina complementaria y alternativa relacionada con el cáncer. La mayoría de los sumarios se encuentran en dos versiones. La versión para profesionales contiene información detallada, escrita en lenguaje técnico, y la versión para pacientes está escrita en lenguaje fácil de entender, no técnico. Ambas versiones proveen información actualizada y precisa sobre el cáncer.
Las imágenes que aparecen en los sumarios del PDQ se usan con permiso de los autores, artistas o editores para incorporarlas solamente en dichos sumarios. El permiso para usar imágenes fuera del contexto de información del PDQ se debe obtener de sus dueños; el Instituto Nacional del Cáncer no lo puede otorgar. La información acerca del uso de ilustraciones en los sumarios del PDQ, así como muchas otras imágenes relacionadas con el cáncer, está disponible en el enlace Visuals Online, una colección de más de 2.000 imágenes científicas.
Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer son redactados y revisados con regularidad por expertos en la materia.
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El PDQ también contiene información sobre ensayos clínicos.
Un ensayo clínico es un estudio que trata de dar respuesta a ciertas preguntas de carácter científico, como por ejemplo si un medicamento es mejor que otro. Estos ensayos se basan en estudios anteriores y lo que se ha aprendido en el laboratorio. Cada ensayo ciertas preguntas científicas con el propósito de encontrar nuevos y mejores métodos para ayudar a los pacientes con cáncer. Algunos pacientes presentan síntomas ocasionados por el tratamiento del cáncer o por el cáncer en sí. Durante los ensayos clínicos de cuidados médicos de apoyo se obtiene información acerca de los efectos que pudiera provocar las nuevas formas de tratar los síntomas, su eficacia y los problemas que surjen después que ha terminado el tratamiento. Cuando estos experimentos demuestran que el nuevo tratamiento es mejor que el empleado hasta ese momento, este puede convertirse en el tratamiento "estándar". Los pacientes que presentan síntomas relacionados con el tratamiento de cáncer podrían considerar participar en un ensayo clínico.
El PDQ contiene un listado de ensayos clínicos disponibles en el portal de Internet del NCI. Tanto la versión para profesionales como para pacientes contiene descripciones de los ensayos. El PDQ cuenta también con una lista de oncólogos que participan en ensayos clínicos. Para mayor información llame al Servicio de Información sobre el Cáncer (1-800-4-CANCER; 1-800-422-6237).

