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Leucemia mielógena crónica: Tratamiento (PDQ®)

Información general sobre la leucemia mielógena crónica

La leucemia mielógena crónica es una enfermedad en la que la médula ósea produce demasiados glóbulos blancos.

La leucemia mielógena crónica (llamada también LMC o leucemia granulocítica crónica) es una enfermedad evolutiva lenta de la sangre y la médula ósea y, por lo habitual, se presenta durante o después de la edad madura, se presenta con poca frecuencia en los niños.

Anatomía del hueso; en la ilustración, se muestra el hueso esponjoso, la médula roja y la médula amarilla. En un corte trasversal del hueso, se muestran el hueso compacto y los vasos sanguíneos en la médula ósea. También se muestran los glóbulos rojos, los glóbulos blancos, las plaquetas y las células madre sanguíneas.
Anatomía del hueso. El hueso se compone de hueso compacto, hueso esponjoso y médula ósea. El hueso compacto forma la capa exterior del hueso. El hueso esponjoso se encuentra, más que todo, a los extremos de los huesos y contiene médula roja. La médula ósea se encuentra en el centro de la mayoría de los huesos y tiene muchos vasos sanguíneos. Hay dos tipos de médula ósea: roja y amarilla. La médula roja contiene células madre sanguíneas que se pueden convertir en glóbulos rojos, glóbulos blancos o plaquetas. La médula amarilla está compuesta, en mayor parte, de grasa.

La leucemia puede afectar los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas.

Por lo general, la médula ósea elabora células madre sanguíneas (células inmaduras) que se vuelven, con el tiempo, células sanguíneas maduras. Una célula madre sanguínea se puede volver una célula madre mieloide o una célula madre linfoide. Una célula madre linfoide se convierte en un glóbulo blanco.

Una célula madre mieloide se convierte en uno de los tres tipos siguientes de células sanguíneas maduras:

Evolución de una célula sanguínea; el dibujo muestra el proceso por el que pasa una célula madre sanguínea para convertirse en un glóbulo rojo, una plaqueta o un glóbulo blanco. Una célula madre mieloide se convierte en un glóbulo rojo, una plaqueta, o un mieloblasto el cual luego se convierte en un granulocito (los tipos de granulocitos son eosinófilos, basófilos y neutrófilos). Una célula madre linfoide se convierte en un linfoblasto y luego en un linfocito B, un linfocito T o un linfocito citolítico natural.
Evolución de una célula sanguínea. Una célula madre sanguínea pasa por varias etapas para convertirse en un glóbulo rojo, una plaqueta o un glóbulo blanco.

En la LMC, hay demasiadas células madre sanguíneas que se transforman en un tipo de glóbulo blanco llamado granulocito. Estos granulocitos son anormales y no se convierten en glóbulos blancos sanos. Estos también se llaman células leucémicas. Las células leucémicas se pueden acumular en la sangre y la médula ósea, de modo que hay menos lugar para los glóbulos blancos, los glóbulos rojos y las plaquetas sanas. Cuando ocurre esto, se pueden presentar infecciones, anemia o sangrado fácil.

Este sumario se refiere a la leucemia mielógena crónica. Para mayor información sobre la leucemia, consultar los siguientes sumarios del PDQ

Los signos y síntomas de la leucemia mielógena crónica son fiebre, sudores nocturnos y cansancio.

La LMC y otras afecciones pueden causar estos y otros signos y síntomas. Consulte con su médico si presenta algo de lo siguiente:

  • Sensación de mucho cansancio.
  • Pérdida de peso sin razón conocida.
  • Sudores nocturnos.
  • Fiebre.
  • Dolor o sensación de llenura debajo de las costillas en el costado izquierdo.

Algunas veces la LMC no causa absolutamente ningún síntoma.

La mayoría de las personas con LMC tienen una mutación genética (cambio) que se llama cromosoma Filadelfia.

Cada célula del cuerpo contiene ADN (material) que determina el aspecto y la función celular. El ADN se encuentra en los cromosomas. En la LMC, parte del ADN de un cromosoma se desplaza a otro cromosoma. Este cambio se denomina "cromosoma Filadelfia", que determina que la médula ósea produzca una enzima que se llama tirosina cinasa, que hace que demasiadas células madre se vuelvan glóbulos blancos (granulocitos o blastocitos).

El cromosoma Filadelfia no se transmite de padres a hijos.

Cromosoma Filadelfia; los tres paneles del dibujo muestran una sección del cromosoma 9 y una sección del cromosoma 22 que se rompen e intercambian lugares, creando un cromosoma 22 alterado llamado cromosoma Filadelfia. En el panel izquierdo, el dibujo muestra el cromosoma 9 normal con el gen abl y el cromosoma 22 normal con el gen bcr. En el panel del centro, el dibujo muestra el cromosoma 9 que se separa a la altura del gen abl y el cromosoma 22 que se separa por debajo del gen bcr. En el panel de la derecha, el dibujo muestra el cromosoma 9 unido a la sección del cromosoma 22 y el cromosoma 22 con la sección del cromosoma 9 que contiene parte del gen abl unido a él. El cromosoma 22 alterado con el gen abl-bcr se llama cromosoma Filadelfia.
Cromosoma Filadelfia. Una sección del cromosoma 9 y una sección del cromosoma 22 se rompen e intercambian lugares. El gen abl- bcr se forma en el cromosoma 22 donde se une a la sección del cromosoma 9. El cromosoma 22 alterado se llama cromosoma Filadelfia.


Para detectar (encontrar) y diagnosticar la leucemia mielógena crónica, se utilizan pruebas que examinan la sangre y la médula ósea.

Se pueden utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes : examen del cuerpo para revisar el estado general de salud, e identificar cualquier signo de enfermedad, como un bazo agrandado. También se toman datos sobre los hábitos de salud del paciente, así como los antecedentes de enfermedades y los tratamientos anteriores.
  • Recuento sanguíneo completo (RSC) con diferencial : procedimiento en el cual se toma una muestra de sangre y se analiza lo siguiente:
    • La cantidad de glóbulos rojos y plaquetas.
    • La cantidad y el tipo de glóbulos blancos.
    • La cantidad de hemoglobina (la proteína que transporta oxígeno) en los glóbulos rojos.
    • La parte de la muestra compuesta de glóbulos rojos.
    Recuento sanguíneo completo (RSC); el panel de la izquierda muestra la sangre cuando se extrae de una vena de la parte anterior del codo mediante un tubo conectado a una jeringa; el panel de la derecha, muestra un tubo de ensayo de laboratorio con células sanguíneas separadas en capas: plasma, glóbulos blancos, plaquetas y glóbulos rojos.
    Recuento sanguíneo completo (RSC). Se extrae sangre introduciendo una aguja en una vena y se permite que la sangre fluya hacia un tubo. La muestra de sangre se envía al laboratorio y se cuentan los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. El RSC se usa para examinar, diagnosticar y vigilar muchas afecciones distintas.
  • Estudios químicos de la sangre : procedimiento en el que se examina una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias liberadas a la sangre por órganos y tejidos del cuerpo. Una cantidad (mayor o menor que lo normal) de una sustancia puede ser signo de enfermedad en el órgano o el tejido que la elabora.
  • Aspiración de la médula ósea y biopsia : extracción de médula ósea, sangre y un trozo pequeño de hueso mediante la inserción de una aguja en el hueso de la cadera o el esternón. Un patólogo observa y analiza las muestras de médula ósea, sangre y hueso al microscopio para determinar si hay células anormales.
    Aspiración y biopsia de la médula ósea; el dibujo muestra a un paciente acostado boca abajo en una camilla y una aguja de Jamshidi (una aguja larga y hueca) que se inserta en el hueso de la cadera. El recuadro muestra la aguja de Jamshidi que se inserta a través de la piel hasta la médula ósea del hueso de la cadera.
    Aspiración y biopsia de la médula ósea. Después de adormecer un área pequeña de la piel, se inserta una aguja de Jamshidi (una aguja larga, hueca) en el hueso de la cadera del paciente. Se extraen muestras de sangre, hueso y médula ósea para examinarla bajo un microscopio.

    Con las muestras de sangre y médula ósea que se obtienen, se pueden realizar uno de los siguientes exámenes:

    • Análisis citogenético : prueba para la que se observa una muestra de sangre o médula ósea al microscopio para buscar ciertos cambios en los cromosomas, como el cromosoma Filadelfia.
    • HFIS (hibridación fluorescente in situ): técnica de laboratorio que se usa para observar genes o cromosomas en las células o los tejidos. Se elaboran en el laboratorio piezas de ADN que contienen un tinte fluorescente y se agregan células o tejidos sobre un portaobjetos de vidrio. Cuando estos pedazos de ADN se unen a genes o áreas específicas de los cromosomas en el portaobjetos, se iluminan al observarlos al microscopio con una luz especial.
    • Prueba de reacción en cadena de la polimerasa con transcripción inversa (RCP-TI): prueba de laboratorio para la que se estudian las células de una muestra de tejido con ciertas sustancias químicas para determinar si hay ciertos cambios en la estructura o el funcionamiento de los genes.

Ciertos factores influyen en el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

El pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de lo siguiente:

  • La edad del paciente.
  • La fase de la LMC.
  • La cantidad de blastocitos en la sangre o la médula ósea.
  • El tamaño del bazo en el momento del diagnóstico.
  • La salud general del paciente.
  • Actualización: 20 de noviembre de 2014