El papel que desempeña el NCI en la investigación del cáncer

  • Control de tamaño de fuente
  • Imprimir
  • Enviar por correo electrónico
  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
  • Pinterest

Cómo funciona la investigación del cáncer

Cuando la gente piensa sobre la investigación del cáncer, quizás tiene la imagen de hombres y mujeres con batas blancas, colocando líquidos gota a gota dentro de tubos de ensayo u observando con suma atención a través de microscopios. Por supuesto, que esas cosas suceden cuando se hacen investigaciones en el ámbito de la biomedicina, pero son solo una pequeña parte de la enorme cantidad de actividades que se realizan en el ámbito de la investigación científica.

En realidad, la investigación del cáncer es una iniciativa vasta y compleja en la que participan investigadores de muchas disciplinas diferentes. También se basa fundamentalmente en la participación de pacientes y voluntarios sanos, sin los cuales no sería posible realizar investigaciones sobre el cáncer.

Los estudios clínicos sobre el cáncer tienen lugar en diferentes entornos, entre ellos:

  • laboratorios, con investigadores que estudian el funcionamiento interno de las células
  • hospitales, con doctores que proveen tratamientos a los pacientes como parte de los estudios clínicos
  • clínicas en la comunidad, con personal de enfermería o educadores de salud que le enseñan a la población cómo reducir el riesgo de cáncer
  • universidades y centros médicos académicos en todo el país y alrededor del mundo, donde doctores, profesores, becarios y estudiantes esclarecen la complejidad del cáncer
  • oficinas del NCI, donde el personal analiza la información para identificar comportamientos, exposiciones u otros factores que afectan el riesgo del cáncer o los resultados de salud relacionados con el cáncer
  • programas del NCI, en los que el personal estudia las solicitudes de investigadores en todo el país que desean consolidar el financiamiento para sus proyectos de investigación

La investigación comienza con una idea

Una idea que se destaca de las demás es el origen de todo estudio de investigación sobre el cáncer.

Puede ser una idea para un proyecto a gran escala como el Atlas del Genoma del Cáncer (The Cancer Genome Atlas), un programa que se llevó a cabo durante varios años, y en cual participaron investigadores de instituciones de todo el país que trabajaron en colaboración con el fin de catalogar todas las alteraciones en el ADN y otras moléculas en más de 30 tipos de cáncer diferentes. O también puede ser algo más modesto, como probar si un servicio de mensajes de texto puede ayudar a las mujeres embarazadas a dejar de fumar.

Las ideas para los nuevos estudios de investigación del cáncer a menudo están inspiradas en investigaciones anteriores, estudios sobre otros cánceres e incluso resultados de investigaciones sobre otras enfermedades, como la diabetes o los trastornos inmunitarios.

Los resultados de las investigaciones básicas, como los estudios sobre células cancerosas en el laboratorio, en última instancia pueden definir las preguntas de investigación que se aplican en estudios con seres humanos, por ejemplo para identificar medicamentos que se deberían probar en estudios clínicos. Además, los resultados de los estudios clínicos con seres humanos pueden a su vez generar hipótesis que deben investigarse en el laboratorio con células o modelos animales. Los estudios epidemiológicos puede ayudar a identificar factores de riesgo potenciales de ciertos cánceres y generar hipótesis sobre cuáles podrían ser las causas de algunos cánceres, o indicar posibles medidas preventivas.

Todo es parte de un proceso continuo de innovación y acumulación de conocimientos que produce importantes avances biomédicos. Cada avance respalda al siguiente, y cada avance estimula nuevas ideas.

El proceso continuo de la investigación del cáncer

Los estudios sobre nuevos tratamientos contra el cáncer son los que a menudo reciben mayor atención, pero la investigación sobre el cáncer abarca mucho más que la evaluación de nuevas terapias.

La adquisición de mayores conocimientos sobre cómo tratar y prevenir el cáncer comprende el esfuerzo de investigadores de una amplia gama de disciplinas, muchos de los cuales nunca trabajarán con muestras de tejido congeladas ni usarán batas blancas o ropa de hospital.

La investigación en biomedicina se puede clasificar en tres grandes categorías, cada una de las cuales es esencial para el avance de los estudios del cáncer en general.

Investigación básica

¿Por qué las células cancerosas crecen y se diseminan en forma descontrolada? ¿Cuál es la causa principal de que una célula se vuelva cancerosa?

Para responder a preguntas básicas de investigación como estas, los científicos estudian bacterias, virus, hongos, cultivos de células animales y células humanas (tanto sanas como cancerosas) y tumores en animales como ratones y ratas.

Entre los estudios de investigación básica se incluyen, por ejemplo:

  • definir las vías de comunicación celular que regulan procesos tales como la proliferación celular y la reparación de ADN dañado
  • analizar cómo las células sanas responden a las lesiones provocadas por una toxina que presuntamente es causante de cáncer
  • evaluar cómo las células cancerosas y los tumores malignos que se forman en animales responden a un medicamento en fase de investigación clínica
  • detallar la estructura física del receptor de una proteína que comúnmente se encuentra en la superficie de las células cancerosas, lo cual puede ayudar a la formulación de medicamentos dirigidos a la proteína
  • determinar las diferencias biológicas entre las células del sistema inmunitario que atacan y destruyen las células cancerosas y aquellas que las ignoran

Sin la investigación básica, sería imposible formular nuevas maneras de prevenir y tratar el cáncer. La investigación básica es el fundamento sobre el que se construye una gran parte del proceso continuo de investigación del cáncer.

Investigación clínica

Casi todos los nuevos tratamientos, exámenes o intervenciones relacionadas con el cáncer deben pasar por pruebas rigurosas en estudios clínicos para asegurar de que sean seguros y eficaces antes de usarlos en seres humanos.

En los estudios clínicos, los investigadores prueban medicamentos, dispositivos médicos u otro tipo de intervenciones en personas voluntarias con la meta de mejorar todos los aspectos de la atención médica de los pacientes.

Los estudios se usan para encontrar respuestas a preguntas clínicas diversas, entre ellas:

  • ¿Puede un medicamento nuevo (o viejo) prevenir el cáncer en personas con mayor riesgo de padecer la enfermedad (como aquellas con ciertas mutaciones genéticas o antecedentes familiares de un cáncer específico)?
  • ¿Pueden reducirse las muertes por un tipo de cáncer con un examen de detección específico para esa enfermedad?
  • ¿Puede prolongarse la vida de los pacientes con cáncer después del tratamiento al tomar un medicamento o realizar cambios de estilo de vida (por ejemplo, ejercicio, alimentación)?
  • ¿Cuál de los dos tratamientos más comunes para el mismo cáncer es más eficaz o seguro?
  • ¿Puede un nuevo medicamento o intervención mejorar la calidad de vida de los pacientes?

Los primeros estudios clínicos, o de fase inicial, sobre una posible terapia nueva son muy pequeños, reunen solo un número pequeño de participantes, y se llevan a cabo principalmente para determinar si un nuevo tratamiento es seguro y a fin de identificar la mejor dosis para probar en estudios de mayor tamaño.

Los estudios clínicos de fases más avanzadas, que generalmente se llevan a cabo durante varios años o más, a menudo tienen cientos o miles de pacientes. Estos estudios se usan para determinar si un tratamiento es más eficaz o mejor tolerado que los tratamientos actuales, y si su uso debería ser más generalizado.

Cada vez se incorporan más estudios adicionales (a menudo llamados estudios correlativos) dentro de los estudios clínicos. Estos estudios adicionales tienen como fin ayudar a los investigadores a entender mejor cuestiones como por qué algunos pacientes en el estudio respondieron al nuevo tratamiento y otros no, o cómo afectan los tratamientos la calidad de vida de los pacientes.

Investigación demográfica

El estudio de grupos de población de personas—sus antecedentes familiares y genéticos, comportamientos relacionados con la salud y antecedentes médicos, y exposiciones ambientales—puede proporcionar información importante sobre las causas y consecuencias del cáncer.

¿Existe algún factor de riesgo (por ejemplo, mutaciones genéticas, exposiciones ambientales) en común entre las personas que padecen un cierto tipo de cáncer? Al finalizar el tratamiento para el cáncer, ¿cómo era el estado emocional y el bienestar psicológico de la población en estudio? A menudo, las respuestas a este tipo de preguntas solo pueden obtenerse en estudios con grandes grupos de personas.

Los estudios de población pueden incluir:

  • extracción de datos de registros y bases de datos sobre el cáncer (como el registro SEER del NCI, uno de los más grandes del mundo)
  • estudios de familias grandes en las que se diagnosticó el mismo cáncer a varios miembros de la familia o registros de familias con cánceres hereditarios
  • estudios de observación, como los estudios de casos y controles y de cohortes
  • encuestas integrales sobre grupos específicos de la población

La investigación demográfica puede identificar asociaciones o poner de relieve las tendencias que serían difíciles o imposibles de encontrar de otra manera. Por ejemplo, datos importantes acerca de las desigualdades en los índices de supervivencia y diagnóstico entre determinados grupos raciales o socioeconómicos o los efectos de salud a largo plazo en los supervivientes de cánceres infantiles solo se supieron gracias a los resultados de investigaciones demográficas.

Si bien estas áreas de la investigación difieren en muchos sentidos, también tienen algo en común: a menudo se realizan durante un período de varios años y, en algunos casos, décadas. Tomar un resultado de la investigación básica, como la identificación de una proteína mutante que determina un cáncer en particular, y formular un medicamento que inactiva a la proteína y funciona satisfactoriamente en el laboratorio y en modelos animales, puede llevar años, e incluso décadas. Aun en los casos en que un medicamento llega a formar parte de estudios clínicos de fase avanzada, todavía se debe hacer un seguimiento de control a los pacientes por varios años, o incluso durante una década o más, a fin de determinar si el nuevo tratamiento es más eficaz que los tratamientos actuales. Además, en los estudios demográficos, los investigadores generalmente recogen una considerable cantidad de información sobre los grupos en estudio, y a menudo les hacen seguimiento durante muchos años (por medio de entrevistas, encuestas, análisis de historias clínicas, etc.).

La tecnología y la colaboración fomentan el progreso

Los investigadores del cáncer están usando cada vez más tecnologías avanzadas que permiten obtener mucha más información y detalles que nunca antes, lo que ha acelerado un cambio de enfoque hacia la medicina de precisión. Estos son algunos ejemplos de ese tipo de tecnología:

  • Plataformas de última generación para la secuenciación del ADN y una gama de genes y proteínas, lo cual permite a los investigadores realizar un análisis molecular integral de los tumores de manera más rápida y precisa de lo que era posible con la antigua tecnología
  • Tecnología de imaginología avanzada que permite a los investigadores obtener muestras de biopsia con mayor precisión o medir el funcionamiento interno de las células cancerosas y sus microambientes
  • Nuevas técnicas de bioinformática para almacenar y analizar grandes cantidades de datos recogidos en el transcurso de gran parte de la investigación del cáncer que se hace en la actualidad

Además, la investigación sobre el cáncer actualmente incorpora el trabajo en colaboración de científicos que han introducido nuevos conceptos y enfoques para el estudio del cáncer provenientes de disciplinas como la física, la matemática avanzada, la biología estructural, la nanotecnología y muchas otras.

Existe también una mayor colaboración entre los patrocinadores principales de la investigación del cáncer: el gobierno, el sector privado y las organizaciones sin fines de lucro. Esta colaboración permite a los pacientes y a quienes abogan por ellos tener una participación más activa para guiar y formular estudios, y ayuda a los investigadores a superar obstáculos relacionados con la propiedad intelectual que, en ocasiones, pueden detener o interrumpir proyectos de investigación importantes.

El NCI es el patrocinador más grande de la investigación del cáncer

El NCI es el patrocinador más grande del mundo de investigaciones sobre el cáncer. El presupuesto anual del instituto, que lo fija el Congreso de Estados Unidos, es de aproximadamente $5 mil millones de dólares. Estos fondos financian las investigaciones realizadas en el NCI y en centros oncológicos, hospitales, clínicas comunitarias y universidades en Estados Unidos y en todo el mundo.

El NCI cuenta con numerosas divisiones y centros que llevan a cabo investigaciones o administran programas de investigación.

El programa interno del NCI lo lleva adelante personal del gobierno y personal contratado, quienes realizan investigaciones en una de las varias instalaciones ubicadas en el área suburbana de Maryland. El programa interno abarca todo el proceso de investigación, de principio a fin.

La mayoría del presupuesto del NCI se usa para financiar el programa externo—los investigadores e instituciones de todo el país que usan fondos federales para llevar a cabo investigaciones sobre el cáncer. El programa externo incluye lo siguiente:

  • Investigadores independientes en universidades y centros médicos académicos que trabajan en investigación básica y clínica
  • Programas especiales centrados en áreas de investigación específicas, como la genómica y las desigualdades relacionadas con la salud.
  • El programa de centros oncológicos (Cancer Centers) designados por el NCI
  • La Red Nacional de Estudios Clínicos (National Clinical Trials Network) y otras redes de investigación

Tanto en el programa interno como en el externo, el NCI lleva a cabo y patrocina la investigación de cánceres poco comunes. Este trabajo es una parte importante de la misión del NCI y le permite al instituto patrocinar la investigación de los cánceres que generalmente no atraen el interés del sector privado. Como dependencia federal, el NCI puede estudiar estudios de intervenciones y medicamentos que tampoco podrían ser de interés para el sector privado porque, por ejemplo, ya terminó el plazo de protección de la patente o porque no se prevé que sean rentables.

Apoyo a la iniciativa de investigación del cáncer

El NCI ofrece numerosos recursos y servicios importantes para los investigadores del cáncer.

Capacitación

El NCI ofrece una variedad de programas de capacitación para científicos al inicio de sus carreras laborales y para investigadores internacionales que abarcan todas las facetas de la investigación del cáncer. Existen oportunidades de capacitación para estudiantes de escuela secundaria, estudiantes de grado, científicos, médicos y profesionales de la salud. Algunos de estos programas tienen capacitación en temas como:

  • Ciencias básicas y aplicadas
  • Prevención del cáncer
  • Epidemiología
  • Investigación sobre el comportamiento
  • Genética
  • Marco científico regulatorio

Estos programas están dirigidos por las divisiones y centros del NCI y algunos de ellos incluyen alianzas con universidades y otros institutos del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. (U.S. Department of Health and Human Services, HHS).

Subvenciones del NCI y evaluación por expertos

A fin de recibir financiación del NCI, los investigadores deben presentar propuestas para proyectos de investigación, en las cuales deben resumir todo lo que implicará el proyecto y exponer la justificación científica del proyecto y qué es lo que esperan demostrar. Las propuestas pueden presentarse sin ningún tipo de solicitud, pero algunas se presentan en respuesta a los pedidos de investigación formulados por el personal del NCI (pedido de solicitud o RFA, solicitud de propuestas o RFP, anuncio de programas o PA).

Estas propuestas se someten a una evaluación por parte de expertos, a través de la cual profesionales externos al NCI revisan y califican las solicitudes basándose en factores como la aplicación que puedan tener para el cáncer, mérito científico y viabilidad, entre otros.

Bioinformática

Debido a que muchos estudios de investigación del cáncer generan inmensas cantidades de datos, los investigadores están haciendo cada vez más uso de herramientas bioinformáticas para realizar su trabajo. La bioinformática permite a los investigadores administrar y analizar las grandes cantidades de datos generados por los estudios clínicos, los estudios genómicos y las investigaciones demográficas.

Bajo el liderazgo del Programa Nacional de Informática del Cáncer (National Cancer Informatics Program), el diseño y la administración de los recursos bioinformáticos — entre ellos, las bases de datos en Internet y las herramientas de “computación en la nube”— se han convertido en un componente esencial de la iniciativa de investigación del NCI.

Juntas asesoras

Varias juntas asesoras independientes guían las decisiones del personal directivo del NCI, entre ellas, las que se relacionan con el respaldo financiero de proyectos de investigación y programas propuestos o los que ya están en marcha.

Estas juntas asesoras, que incluyen a los principales investigadores del cáncer y a defensores de la investigación del cáncer, se reúnen con regularidad durante el año para revisar el estado y el progreso de los programas internos y externos del NCI. En estas reuniones, las juntas asesoras a menudo recomiendan los niveles de financiamiento que deben asignarse para el respaldo de determinados programas y los cambios que deben hacerse a la composición y dirección de diferentes programas.

Divisiones y centros, programas especiales

El personal de los programas en las divisiones, oficinas y centros del NCI está altamente especializado en sus respectivas disciplinas (por ejemplo, biología del cáncer, prevención, estudios clínicos, etc.). El personal del NCI:

  • establece prioridades y formula conceptos para los programas de investigación
  • evalúa las propuestas de investigación presentadas por investigadores externos
  • trabaja con los investigadores para administrar las subvenciones destinadas a sus proyectos de investigación
  • lleva a cabo programas de capacitación para investigadores internos y externos
  • asiste en los procesos del NCI de planeación estratégica y definición de prioridades

Además de poner en marcha y financiar investigaciones con el objetivo de crear tratamientos más seguros y eficaces, el NCI cuenta con un pujante programa de investigación en áreas fundamentales como supervivencia, prestación de atención médica, prevención primaria, exámenes de detección y calidad de vida—áreas que generalmente no han recibido el respaldo financiero del sector privado porque tienen un valor económico limitado o porque no son pertinentes para los modelos de negocio de las industrias farmacéutica y de biotecnología.

La financiación para estas áreas de investigación es vital para que el efecto de los avances pueda alcanzar a todo el espectro de las actividades de atención del cáncer. Por ejemplo, los avances en el control de síntomas pueden garantizar una mejora en la calidad de vida de las personas que están recibiendo tratamiento para el cáncer, y en muchos casos incluso se puede ahorrar en recursos de atención médica. Los avances en la prestación de cuidados médicos pueden mejorar la calidad general del tratamiento, con lo cual se mejora el resultado de salud para el paciente y se ahorra dinero en la atención médica.

Respaldo para las mejores propuestas científicas

Tal como ocurre con otros componentes del gobierno federal, el NCI debe operar dentro de los límites de su presupuesto. Debido a que la inflación en la medicina ha superado la inflación general y el NCI ha tenido un presupuesto relativamente inalterado durante la mayor parte de la década pasada, el poder adquisitivo del instituto se ha reducido en forma considerable.

La directiva del NCI ha trabajado en estrecha colaboración con sus juntas asesoras para tomar decisiones difíciles en torno al financiamiento, como por ejemplo, para decidir si proyectos o programas podrán recibir fondos o si se deberían ajustar sus niveles de financiamiento. Las decisiones sobre financiamiento están fuertemente influenciadas por las áreas de investigación de más alta prioridad para la directiva del NCI y sus juntas asesoras, y las que tienen el mayor potencial para generar avances importantes y mejorar las vidas de los pacientes.

  • Publicación: 19 de marzo de 2015