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Eliminar las desigualdades en salud por cáncer requiere un esfuerzo conjunto

En los años sesenta aumentó el activismo para acabar con el racismo institucionalizado y generalizado que afectaba también a la atención médica, un área en la que casi no se estudiaban las desigualdades ni la forma de responder a estas. Desde entonces, hubo avances como la recopilación de datos de cáncer inclusivos, la participación comunitaria y los cambios en las instituciones médicas. Pero hoy en día los movimientos de justicia social y la pandemia de COVID-19 ponen de manifiesto que aún hay desigualdades y que falta mucho que recorrer para construir una sociedad con auténtica equidad.

Es nuestro deber establecer confianza en las comunidades rurales

La doctora Shobha Srinivasan busca crear confianza y mantener los vínculos en las comunidades rurales para que las personas que viven en estas áreas tengan acceso a programas de prevención y atención del cáncer.

Fuente: Instituto Nacional del Cáncer

“Creo firmemente en la justicia para todos. Mi interés principal es que todas las personas reciban los mejores programas de prevención y atención del cáncer. Las personas cuentan con que nosotros hagamos lo correcto. Es nuestro deber”, comentó la doctora Shobha Srinivasan, asesora superior sobre desigualdades en salud del Instituto Nacional del Cáncer (NCI).

Pero esto no significa que quienes viven en los condados rurales donde Shobha trabaja confían en los investigadores. “No estuvimos con estas comunidades cuando nos necesitaban”, explicó Shobha. “¿Si el gobierno y los organismos de salud no están presentes en las zonas rurales del país, por qué debería la gente relacionarse con nosotros? Para establecer confianza, hay que crear vínculos, empezando por la prevención primaria y secundaria”. Muchas de estas áreas tienen necesidades enormes por las altas tasas de pobreza y la falta de recursos médicos. Sin embargo, solo hay 1 médico por cada 3500 pacientes en los condados donde las tasas de mortalidad promedio son más altas para todos los cánceres combinados.

La presencia de las instituciones no soluciona todo, pero ayuda a crear confianza. Y la confianza da la oportunidad de mejorar los resultados para las personas necesitadas. “El círculo de la desconfianza repercute mucho en la salud pública, como vimos con la COVID”, señaló Shobha. La falta de confianza en los consejos de salud federales, la divulgación de información errónea y el acceso limitado a la atención médica contribuyeron al aumento de casos y muertes por COVID-19 en los condados rurales.

¿Cómo pueden los investigadores establecer y mantener estos vínculos? Es sencillo: escuchando. “Escuchar es la base [del cambio]”, destacó. “Si no hablamos con los pacientes y escuchamos lo que dicen, es imposible entender el contexto de cada vida”. Shobha colabora con los líderes comunitarios y otros grupos establecidos en estas áreas. Ya observó avances, pero tiene grandes expectativas para el futuro. “Hay que adaptar las intervenciones a las comunidades y entender el contexto social para tener éxito. Esa es la dirección a la que nos queremos dirigir en el futuro”.

Desigualdades en salud por cáncer: investigadores destacados

De izquierda a derecha: Claudia Baquet, Harold Freeman, Eliseo Peréz-Stable y Satish Gopal. Durante su carrera profesional, estos investigadores se han dedicado a incorporar la equidad en la prevención, atención médica e investigación del cáncer.

 

Fuente: Instituto Nacional del Cáncer

Doctora Claudia Baquet

La doctora Claudia Baquet comenzó a estudiar las desigualdades en salud en los años ochenta, cuando aún no era un campo conocido. Criada en Nueva Orleans, en medio de “una mezcla de culturas afroamericana, indígena, francesa y española", aprendió a temprana edad sobre las prácticas de sanación indígenas y el respeto por las culturas diferentes. A lo largo de las décadas de su carrera, la misión en la vida de la doctora Baquet ha sido apoyar a las comunidades de color y a quienes viven en zonas rurales sin atención adecuada para que entiendan cómo participar en la investigación y por qué esta beneficia a todos. También trabaja a fin de eliminar miedos y crear confianza.

Doctor Harold Freeman

El doctor Harold Freeman nació en 1933. Es descendiente de una persona en esclavitud que se liberó y tomó por apellido el nombre Freeman (que en inglés significa “hombre libre”). El doctor Freeman es un experto en la intersección de la pobreza, la raza y el cáncer. Su labor de vida se concentra en asegurar que las personas reciban la mejor atención médica posible, sin importar la raza ni los ingresos. Fue el primero en hacer muchas cosas, como establecer el primer programa de orientación de pacientes en Harlem en 1990, en el que se ofreció capacitación para eliminar las barreras que impedían que las personas sin atención adecuada recibieran diagnóstico y tratamiento a tiempo. Además, fue el primer director del Centro de Desigualdades en Salud por Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer.

Doctor Eliseo Pérez-Stable

El doctor Eliseo Pérez-Stable era adolescente y vivía en Miami cuando en el televisor de su casa se transmitían en blanco y negro los disturbios de la Convención Demócrata de Chicago en 1968. Estas vivencias como inmigrante cubano en los Estados Unidos durante los años sesenta formaron su perspectiva de la sociedad y probablemente influyeron en su labor médica. Aunque en su trayectoria profesional de más de 30 años trabajó en muchas disciplinas de control del cáncer, el doctor Pérez-Stable se convirtió en una persona influyente en temas relacionados con la atención de la salud de las comunidades latinas y las desigualdades en salud, en particular, en el estudio del uso del tabaco. Considera que incluir a las minorías en la investigación científica no es solo una cuestión de justicia social, sino que es la mejor ciencia. Hoy en día, como director del Instituto Nacional de la Salud de Minorías y de Disparidades de Salud (NIMHD), encabeza las actividades de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) relacionadas con la salud de las minorías. En esta función, toma medidas de lucha contra el racismo sistémico y fomenta la equidad tanto en los NIH como en otras instituciones.

Doctor Satish Gopal

Malaui es un país africano con una población de 18 millones de personas que de 2012 a 2019 contaba con un solo médico oncólogo diplomado: el doctor Satish Gopal. Con del financiamiento del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), el doctor Gopal dirigió a un grupo multidisciplinario de colaboradores estadounidenses y malauíes para atender a pacientes con cáncer linfoideo y cánceres relacionados con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), y aprender de estos pacientes. Aunque el doctor Gopal es de los suburbios de Carolina del Norte en los Estados Unidos, a unas 8000 millas de Malaui, las visitas a los familiares en India hicieron que desde muy niño fuera consciente de que no todos tenían el mismo acceso a la atención médica, las oportunidades y los recursos. Ahora, como director del Centro para la Salud Mundial del NCI, continúa con su compromiso de colaboración y participación mundiales para asegurar que todas las personas se beneficien de la investigación sobre el cáncer. 
 

Los avances para eliminar las inequidades en salud comenzaron, en parte, tras la aprobación de la Ley Nacional del Cáncer de 1971. Infórmese más acerca de esta ley y las desigualdades por cáncer