Pasar al contenido principal
Un sitio oficial del Gobierno de Estados Unidos
English

Logros posibles tras la aprobación de la Ley Nacional del Cáncer

Cada cáncer es único, al igual que las historias personales y los acontecimientos que transformaron la investigación y la atención del cáncer. Son pioneros defensores de los derechos de los pacientes, investigadores y científicos que descubren nuevos tratamientos y formas de prevención, y médicos que buscan mejorar la vida de los pacientes. Son trabajadores sociales, promotores de salud, administradores y auxiliares técnicos. Sobre todo, son pacientes, que son también nuestros amigos, familiares o somos nosotros mismos.

  • Identificar factores de riesgo del cáncer

    Hay muchos factores que influyen en el riesgo de tener cáncer, como el ambiente, los comportamientos, los antecedentes familiares y los genes. Con la investigación constante, es posible entender cada vez más estos factores de riesgo y la relación con el cáncer para mejorar nuestra capacidad de prevenir, diagnosticar y tratar el cáncer.

  • La tecnología que revoluciona la investigación y el tratamiento del cáncer

    Lo que antes parecía imposible en la investigación oncológica ahora es realidad gracias a las innovaciones tecnológicas que llevaron al descubrimiento de formas de encontrar, visualizar, entender y tratar el cáncer. La exploración y el uso de estas técnicas permitirán acelerar el avance contra el cáncer.

  • Detección y prevención que salvan vidas

    Cada año, el cáncer afecta a millones de personas. Pero no tiene que ser así. Desde los estudios clínicos hasta las campañas de salud pública, las iniciativas para entender el cáncer y comunicarnos sobre la enfermedad permiten mejorar los métodos de prevención y detección, encontrar el cáncer antes (y tratarlo temprano), y salvar más vidas.

  • Resultados mejores para todos los niños con cáncer

    En los últimos 50 años, hubo grandes adelantos en la investigación del cáncer infantil, pero aún se necesita avanzar más rápido para mejorar los desenlaces de todos los niños con cáncer. Por eso avanzamos en los estudios clínicos al compartir datos, creamos tratamientos menos tóxicos, mejoramos la calidad de vida de los pacientes y los sobrevivientes, y llevamos a cabo la investigación esencial para acelerar el progreso que permita que todos los niños tengan el mejor futuro posible.

  • Una fuerza laboral diversa con una misión compartida

    Miles de personas con una meta: acabar con el cáncer que conocemos hoy en día. Desde el laboratorio, el aula o la oficina, las personas que forman parte de la fuerza laboral de investigación del cáncer, colaboran en distintas disciplinas, sirven de mentores de la próxima generación con diversidad de talento y crean una trayectoria inclusiva para impulsar la investigación del cáncer hacia el futuro.

  • Mejoras en los tratamientos y la atención que ofrecen esperanza

    En las últimas décadas, los grandes avances en el tratamiento del cáncer revolucionaron la atención médica. Hubo logros como terapias dirigidas, técnicas y métodos nuevos, e incluso mejoras en tratamientos convencionales, como la quimioterapia. Hoy la investigación sigue adelante para ofrecer esperanza a las familias y una mejor calidad de vida a más pacientes de cáncer.

  • Los investigadores que nos ayudan a entender el cáncer

    Una gran parte de las mejoras en las tasas de supervivencia a los 5 años para todos los tipos de cáncer combinados son el resultado de los descubrimientos de los últimos 50 años. Estos descubrimientos permitieron entender qué es el cáncer, cuáles son los factores de riesgo biológicos y sociales, y cómo se multiplica y se disemina el cáncer. Gracias a quienes trabajan en la investigación del cáncer, es posible salvar más vidas y lograr avances enormes en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de este grupo de enfermedades.

  • Eliminar las desigualdades en salud por cáncer requiere un esfuerzo conjunto

    En los años sesenta aumentó el activismo para acabar con el racismo institucionalizado y generalizado que afectaba también a la atención médica, un área en la que casi no se estudiaban las desigualdades ni la forma de responder a estas. Desde entonces, hubo avances como la recopilación de datos de cáncer inclusivos, la participación comunitaria y los cambios en las instituciones médicas. Pero hoy en día los movimientos de justicia social y la pandemia de COVID-19 ponen de manifiesto que aún hay desigualdades y que falta mucho que recorrer para construir una sociedad con auténtica equidad.

  • El poder de los datos para acelerar avances

    Recopilar y compartir los datos de investigación sobre el cáncer salva vidas. Los datos compartidos permiten que los investigadores identifiquen tendencias, patrones y otra información para fundamentar métodos de detección y tratamiento, al mismo tiempo que se protege la privacidad de los pacientes. Mientras trabajamos para cumplir con la promesa de ofrecer medicina de precisión, es fascinante observar el poder de los datos para mejorar los resultados en la vida de los pacientes y sus familiares.

  • Los estudios clínicos aportan al futuro de la medicina

    Los estudios clínicos ayudan a entender el cáncer y mejorar la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la atención médica. Estos avances no serían posibles sin las personas que conectan a los pacientes a los estudios y sin los pacientes que eligen participar. Además, estas personas trabajan para asegurar el acceso equitativo a los estudios, de modo que todas las comunidades se beneficien de los estudios y los resultados.

  • Cada sobreviviente de cáncer tiene experiencias personales únicas

    Hay casi 17 millones de sobrevivientes de cáncer en los Estados Unidos. Cada persona hace frente a los efectos del diagnóstico y el tratamiento de formas distintas. Aunque todavía se estudian las opciones de tratamiento personalizado, a medida que aumenta el número de sobrevivientes, también se investigan las formas de mejorar el cuidado y el bienestar general de los sobrevivientes para que tengan una vida más larga y sana.

  • Por un futuro sin cáncer de cuello uterino

    Cerca de 300 000 personas mueren cada año en el mundo por cáncer de cuello uterino. Pero ahora es posible prevenir esta enfermedad o detectarla temprano para curarla. La vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) y los nuevos métodos de detección más convenientes y de bajo costo (como la recolección de muestras en casa) son algunos de los recursos para acabar con esta enfermedad. Además, al colaborar con otros países, se obtienen datos de estudios clínicos que aportan a los esfuerzos de prevención mundial.

  • Defensores y aliados: pioneros del progreso

    Los defensores llevan mucho tiempo trabajando para que se escuche la voz del paciente de cáncer. De hecho, una de las defensoras más destacadas tuvo un papel importante en hacer que la Ley Nacional del Cáncer se convirtiera en realidad. Les presentamos a los aliados de ayer y de hoy que hacen escuchar su voz: cuestionan lo establecido, presionan para conseguir avances y aceleran el cambio en el mundo del cáncer.

  • Centros oncológicos que dan esperanza a millones de personas

    Los centros oncológicos designados por el NCI ofrecen enfoques innovadores en la prevención, diagnóstico y tratamiento de distintos tipos de cáncer. Hoy contamos con 71 centros en 36 estados que poseen equipos multidisciplinarios que ofrecen investigación de vanguardia, estudios clínicos y centros de tratamiento de última tecnología a todas las personas en los Estados Unidos, incluso en muchas de las comunidades desatendidas. La designación de centro oncológico del NCI es una distinción que solo se otorga a los mejores centros oncológicos del país.