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Los estudios clínicos aportan al futuro de la medicina

Los estudios clínicos ayudan a entender el cáncer y mejorar la prevención, el diagnóstico y la atención médica. Estos avances no serían posibles sin las personas que conectan a los pacientes a los estudios y sin los pacientes que eligen participar. Además, estas personas trabajan para asegurar el acceso equitativo a los estudios, de modo que todas las comunidades se beneficien de los estudios y los resultados.

Trabajo en equipo para ayudar a las comunidades vulnerables con cáncer

Patricia Andrés-Sanmartín, Lilcelia Williams y la doctora Linda Robertson conectan a las personas de comunidades desatendidas en Pittsburgh (Pensilvania) con programas de detección y estudios clínicos.

Crédito: Instituto Nacional del Cáncer

La doctora Linda Robertson (Lyn), Patricia Andrés-Sanmartín (Patty) y Lilcelia Williams (CeCe) ven a unos 12 000 pacientes al mes, muchos de los cuales no reciben los servicios que necesitan. El trabajo es difícil pero gratificante en el Centro Oncológico Hilman y la Clínica Gratuita de Birmingham en Pittsburgh (Pensilvania), donde ellas forman parte de una red que ayuda a que las personas con pocos recursos se hagan exámenes de detección del cáncer, participen en estudios clínicos y reciban atención de salud.

Patty es intérprete de español y orientadora de pacientes en la clínica de Birmingham. Piensa que es vital que las personas tengan acceso a los servicios en su propio idioma. “¿De qué sirve encontrar a un médico maravilloso que da los mejores consejos si el paciente no entiende?", señaló. Agregó también que el sistema de salud es abrumador para las personas mayores, sin seguro médico, inmigrantes o que no hablan inglés. Patty ayuda porque cree que “si hay programas de detección temprana y pacientes que los necesitan pero no los conectamos, es un desperdicio de recursos”.

Aunque los estudios clínicos son una opción de tratamiento, muchos pacientes de comunidades minoritarias desconfían. Por este motivo, el trabajo de CeCe como especialista de investigación incluye explicar a los pacientes las normas que los protegen durante los estudios clínicos. También indicó que “la participación no solo es importante ahora sino que ofrecerá mejores resultados para nuestros hijos y nietos”. De todas formas, cree que “los pacientes son los expertos de su cuerpo. Ellos tienen el control. Nosotros estamos para guiarlos y apoyar su decisión”.

Lyn, una directora asociada en el centro Hillman, menciona la importancia del apoyo y la educación. “Muchos piensan que en los estudios clínicos les darán un placebo o que tendrán que dejar el tratamiento”, pero no es así, explicó. “Todo el tiempo aclaramos qué es un estudio clínico, qué tipos de estudios existen y porqué los llamamos el mejor estándar de tratamiento” en nuestras charlas o juegos educativos. “Muchas comunidades nos conocen y confían en nosotros, pero lleva tiempo ganar esta confianza”.

Les preguntamos qué las motiva en su labor. Cada una de estas mujeres coincidió con entusiasmo: “los pacientes”. Además de los servicios relacionados con el cáncer, ayudan con otras necesidades, como conseguir vivienda o comida. A veces los obstáculos para recibir atención son frustrantes, sin embargo, este equipo mantiene su dedicación para ayudar a las comunidades a superarlos.