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Tratamiento de los tumores de hipófisis

Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los pacientes con tumores de hipófisis. Algunos tratamientos son estándar (tratamiento que se usa en la actualidad) y otros se están probando en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de un tratamiento es un estudio de investigación con el fin de mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para los pacientes de cáncer. A veces, cuando los ensayos clínicos muestran que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se convierte en el tratamiento estándar. Los pacientes podrían considerar la participación en un ensayo clínico. En algunos ensayos clínicos solo se aceptan a pacientes que no comenzaron el tratamiento.

Tipos de tratamiento para los tumores de hipófisis

En la imagen se observan un endoscopio y una cureta introducidos a través de la nariz y el seno esfenoidal para extirpar un cáncer de la hipófisis. También se muestra el hueso esfenoides.

Cirugía transesfenoidal. Se introduce un endoscopio y una cureta a través de la nariz y el seno esfenoidal para extirpar un cáncer de la hipófisis.

Fuente: © Terese Winslow

Se utilizan los siguientes tipos de tratamiento:

Cirugía

Muchos tumores de hipófisis se extirpan mediante cirugía al usar una de las siguientes operaciones:

  • Cirugía transesfenoidal: tipo de cirugía para la que se insertan instrumentos en una parte del encéfalo a través de una incisión (corte) en el labio superior o en la base de la nariz entre los orificios de la nariz, y luego a través del hueso esfenoides (un hueso con forma de mariposa en la base del cráneo) para llegar hasta la hipófisis. La hipófisis descansa justo arriba del hueso esfenoides.
  • Cirugía transesfenoidal endoscópica: tipo de cirugía para la que se introduce un endoscopio a través de una incisión (corte) en la parte posterior del interior de la nariz, y luego a través del hueso esfenoides para llegar hasta la hipófisis. Un endoscopio es un instrumento delgado con forma de tubo, con una luz y una lente para observar, y una herramienta para extraer tejido del tumor.
  • Craneotomía: cirugía para extirpar el tumor a través de una abertura realizada en el cráneo.

Una vez que el médico extirpa todo el cáncer visible en el momento de la cirugía, es posible que algunos pacientes reciban quimioterapia o radioterapia después de la cirugía para eliminar cualquier célula cancerosa que quede. El tratamiento administrado después de la cirugía para disminuir el riesgo de que el cáncer vuelva se llama terapia adyuvante

En la imagen de una craneotomía se observa que se levantó una sección del cuero cabelludo para extraer una pieza del cráneo; se abrió la duramadre que cubre el cerebro para exponer el cerebro. También se muestra la capa de músculo debajo del cuero cabelludo.

Craneotomía. Se hace una abertura en el cráneo y se extrae una pieza del cráneo para exponer una parte del cerebro.

Fuente: © Terese Winslow

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento del cáncer para el que se utilizan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para eliminar las células cancerosas o impedir que crezcan. Para la radioterapia externa se usa una máquina que envía la radiación hacia el área con cáncer desde el exterior del cuerpo. Algunas formas de administrar la radioterapia evitan que la radiación cause daño al tejido sano cercano. Este tipo de radioterapia incluye la siguiente:

  • Radiocirugía estereotáctica: radioterapia para la que se emplea un marco rígido que se fija al cráneo para mantener la cabeza quieta durante el tratamiento con radiación. Una máquina dirige una sola dosis alta de radiación directa al tumor. Este procedimiento no incluye cirugía. También se llama radiocirugía estereotáxica, radiocirugía y cirugía de radiación.

Terapia farmacológica

En ocasiones se administran medicamentos para impedir que un tumor de hipófisis funcionante elabore demasiadas hormonas.

Quimioterapia

La quimioterapia se puede usar como terapia paliativa de los carcinomas de hipófisis, para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente. La quimioterapia utiliza medicamentos que interrumpen la formación de células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o al impedir su multiplicación. Cuando la quimioterapia se toma por boca o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y pueden llegar a las células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan sobre todo las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La manera en que se administra la quimioterapia depende del tipo de cáncer que se esté tratando.

Tratamiento de los tumores de hipófisis no funcionantes

El tratamiento incluye las siguientes opciones:

Por lo general, el tratamiento para los tumores que elaboran hormona luteinizante y hormona foliculoestimulante es cirugía transesfenoidal para extirpar el tumor.

Tratamiento de los tumores de hipófisis que producen prolactina

El tratamiento incluye las siguientes opciones:

Tratamiento de los tumores de hipófisis que producen hormona adrenocorticotrópica (ACTH)

El tratamiento incluye las siguientes opciones:

Tratamiento de los tumores de hipófisis que producen hormona del crecimiento

El tratamiento incluye las siguientes opciones:

Tratamiento de los tumores de hipófisis que producen hormona estimulante de la tiroides

El tratamiento incluye las siguientes opciones:

Tratamiento de los carcinomas de hipófisis

El tratamiento de los carcinomas de hipófisis es paliativo para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida. El tratamiento incluye las siguientes opciones:

Tratamiento de los tumores de hipófisis recidivantes

El tratamiento incluye las siguientes opciones:

Ensayos clínicos

Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento podría ser un ensayo clínico. Los ensayos clínicos son parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para saber si los tratamientos nuevos para el cáncer son inocuos (seguros) y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.

Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico reciben el tratamiento estándar o son de los primeros en recibir el tratamiento nuevo.

Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no siempre llevan a tratamientos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.

Los pacientes pueden ingresar en los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer

En algunos ensayos clínicos solo se aceptan a pacientes que aún no recibieron tratamiento. En otros ensayos se prueban terapias en pacientes de cáncer que no mejoraron. También hay ensayos clínicos en los que se prueban formas nuevas de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de disminuir los efectos secundarios del tratamiento del cáncer.

Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país.  Utilice el buscador de ensayos clínicos en inglés para encontrar estudios dedicados a tratar los tumores de hipófisis. Para obtener información en inglés sobre ensayos clínicos patrocinados por otras organizaciones, consulte el portal de Internet ClinicalTrials.gov. Consulte también información general sobre los ensayos clínicos. 

Efectos secundarios del tratamiento

A veces el tratamiento para los tumores de hipófisis causa efectos secundarios. Para obtener más información sobre los efectos secundarios que causa el tratamiento para el cáncer, consulte nuestra página sobre efectos secundarios.

Pruebas de seguimiento

A veces se necesita atención de seguimiento. A medida que avanza el tratamiento, se harán exámenes y revisiones periódicas. Es posible que se repitan algunas pruebas que se hicieron para diagnosticar o estadificar el cáncer, con el fin de evaluar qué tan bien está funcionando el tratamiento. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas.

Algunas de las pruebas se repiten cada tanto después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas muestran si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió).