Tipos de tratamiento para los tumores de hipófisis
Se utilizan los siguientes tipos de tratamiento:
Cirugía
Muchos tumores de hipófisis se extirpan mediante cirugía al usar una de las siguientes operaciones:
- Cirugía transesfenoidal: tipo de cirugía para la que se insertan instrumentos en una parte del encéfalo a través de una incisión (corte) en el labio superior o en la base de la nariz entre los orificios de la nariz, y luego a través del hueso esfenoides (un hueso con forma de mariposa en la base del cráneo) para llegar hasta la hipófisis. La hipófisis descansa justo arriba del hueso esfenoides.
- Cirugía transesfenoidal endoscópica: tipo de cirugía para la que se introduce un endoscopio a través de una incisión (corte) en la parte posterior del interior de la nariz, y luego a través del hueso esfenoides para llegar hasta la hipófisis. Un endoscopio es un instrumento delgado con forma de tubo, con una luz y una lente para observar, y una herramienta para extraer tejido del tumor.
- Craneotomía: cirugía para extirpar el tumor a través de una abertura realizada en el cráneo.
Una vez que el médico extirpa todo el cáncer visible en el momento de la cirugía, es posible que algunos pacientes reciban quimioterapia o radioterapia después de la cirugía para eliminar cualquier célula cancerosa que quede. El tratamiento administrado después de la cirugía para disminuir el riesgo de que el cáncer vuelva se llama terapia adyuvante.
Radioterapia
La radioterapia es un tratamiento del cáncer para el que se utilizan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para eliminar las células cancerosas o impedir que crezcan. Para la radioterapia externa se usa una máquina que envía la radiación hacia el área con cáncer desde el exterior del cuerpo. Algunas formas de administrar la radioterapia evitan que la radiación cause daño al tejido sano cercano. Este tipo de radioterapia incluye la siguiente:
- Radiocirugía estereotáctica: radioterapia para la que se emplea un marco rígido que se fija al cráneo para mantener la cabeza quieta durante el tratamiento con radiación. Una máquina dirige una sola dosis alta de radiación directa al tumor. Este procedimiento no incluye cirugía. También se llama radiocirugía estereotáxica, radiocirugía y cirugía de radiación.
Terapia farmacológica
En ocasiones se administran medicamentos para impedir que un tumor de hipófisis funcionante elabore demasiadas hormonas.
Quimioterapia
La quimioterapia se puede usar como terapia paliativa de los carcinomas de hipófisis, para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente. La quimioterapia utiliza medicamentos que interrumpen la formación de células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o al impedir su multiplicación. Cuando la quimioterapia se toma por boca o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y pueden llegar a las células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan sobre todo las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La manera en que se administra la quimioterapia depende del tipo de cáncer que se esté tratando.
Tratamiento de los tumores de hipófisis no funcionantes
El tratamiento incluye las siguientes opciones:
- Cirugía (si fuera posible, cirugía transesfenoidal) para extirpar el tumor, seguida por observación cautelosa (control cercano del estado del paciente, sin administrarle tratamiento, hasta que los signos o síntomas aparezcan o cambien). Se administra radioterapia si el tumor vuelve.
- Radioterapia sola.
Por lo general, el tratamiento para los tumores que elaboran hormona luteinizante y hormona foliculoestimulante es cirugía transesfenoidal para extirpar el tumor.
Tratamiento de los tumores de hipófisis que producen prolactina
El tratamiento incluye las siguientes opciones:
- Terapia farmacológica para que el tumor deje de producir prolactina e impedir el crecimiento del tumor.
- Cirugía para extirpar el tumor (cirugía transesfenoidal o craneotomía) cuando el tumor no responde a la terapia farmacológica o el paciente no puede tomar el medicamento.
- Radioterapia.
- Cirugía seguida de radioterapia.
Tratamiento de los tumores de hipófisis que producen hormona adrenocorticotrópica (ACTH)
El tratamiento incluye las siguientes opciones:
- Cirugía (por lo general, cirugía transesfenoidal) para extirpar el tumor, con radioterapia o sin esta.
- Radioterapia sola.
- Terapia farmacológica para que el tumor deje de producir ACTH.
- Participación en un ensayo clínico de radiocirugía estereotáctica.
Tratamiento de los tumores de hipófisis que producen hormona del crecimiento
El tratamiento incluye las siguientes opciones:
- Cirugía (por lo general, cirugía transesfenoidal o cirugía transesfenoidal endoscópica) para extirpar el tumor, con radioterapia o sin esta.
- Terapia farmacológica para que el tumor deje de producir la hormona del crecimiento.
Tratamiento de los tumores de hipófisis que producen hormona estimulante de la tiroides
El tratamiento incluye las siguientes opciones:
- Cirugía (por lo general, cirugía transesfenoidal) para extirpar el tumor, con radioterapia o sin esta.
- Terapia farmacológica para que el tumor deje de producir hormonas.
Tratamiento de los carcinomas de hipófisis
El tratamiento de los carcinomas de hipófisis es paliativo para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida. El tratamiento incluye las siguientes opciones:
- Cirugía (cirugía transesfenoidal o craneotomía) para extirpar el cáncer, con radioterapia o sin esta.
- Terapia farmacológica para que el tumor deje de producir hormonas.
- Quimioterapia.
Tratamiento de los tumores de hipófisis recidivantes
El tratamiento incluye las siguientes opciones:
- Radioterapia.
- Participación en un ensayo clínico de radiocirugía estereotáctica.
Ensayos clínicos
Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento podría ser un ensayo clínico. Los ensayos clínicos son parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para saber si los tratamientos nuevos para el cáncer son inocuos (seguros) y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.
Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico reciben el tratamiento estándar o son de los primeros en recibir el tratamiento nuevo.
Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no siempre llevan a tratamientos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.
Los pacientes pueden ingresar en los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer
En algunos ensayos clínicos solo se aceptan a pacientes que aún no recibieron tratamiento. En otros ensayos se prueban terapias en pacientes de cáncer que no mejoraron. También hay ensayos clínicos en los que se prueban formas nuevas de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de disminuir los efectos secundarios del tratamiento del cáncer.
Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. Utilice el buscador de ensayos clínicos en inglés para encontrar estudios dedicados a tratar los tumores de hipófisis. Para obtener información en inglés sobre ensayos clínicos patrocinados por otras organizaciones, consulte el portal de Internet ClinicalTrials.gov. Consulte también información general sobre los ensayos clínicos.
Efectos secundarios del tratamiento
A veces el tratamiento para los tumores de hipófisis causa efectos secundarios. Para obtener más información sobre los efectos secundarios que causa el tratamiento para el cáncer, consulte nuestra página sobre efectos secundarios.
Pruebas de seguimiento
A veces se necesita atención de seguimiento. A medida que avanza el tratamiento, se harán exámenes y revisiones periódicas. Es posible que se repitan algunas pruebas que se hicieron para diagnosticar o estadificar el cáncer, con el fin de evaluar qué tan bien está funcionando el tratamiento. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas.
Algunas de las pruebas se repiten cada tanto después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas muestran si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió).