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Tumor teratoideo/rabdoide atípico del sistema nervioso central infantil: Tratamiento (PDQ®)

  • Actualizado: 29 de septiembre de 2014

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Aspectos generales de las opciones de tratamiento



Hay diferentes tipos de tratamiento para los pacientes con tumor teratoideo/rabdoide atípico del sistema nervioso central.

Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los pacientes con tumor teratoideo/rabdoide atípico (AT/RT) del sistema nervioso central. Por lo general, el tratamiento de un AT/RT se realiza en el marco de un ensayo clínico. Un ensayo clínico de un tratamiento consiste en un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer.

Los ensayos clínicos se están llevando a cabo en muchas partes del país. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal de Internet del NCI. La elección del tratamiento más apropiado es una decisión en la que, idealmente, participan el paciente, la familia y el equipo de atención de la salud.

El tratamiento de niños con tumor teratoideo/rabdoide atípico del sistema nervioso central debe ser planificado por un equipo de proveedores de atención de la salud con experiencia en el tratamiento de cánceres en los niños.

El tratamiento será supervisado por un oncólogo pediatra, un médico que se especializa en el tratamiento de niños con cáncer. El oncólogo pediatra trabaja con otros proveedores de atención de la salud pediátrica que tienen experiencia en el tratamiento de niños con tumores del sistema nervioso central y que se especializan en ciertos campos de la medicina. Estos pueden ser los siguientes especialistas:

Los tumores cerebrales infantiles pueden causar signos o síntomas que empiezan antes del diagnóstico y continúan durante meses o años.

Los signos o síntomas que causa el tumor pueden empezar antes del diagnóstico. Estos signos o síntomas pueden continuar durante meses o años. Es importante hablar con el médico de su niño acerca de los signos o síntomas del tumor que pueden continuar después del tratamiento.

Algunos tratamientos del cáncer causan efectos secundarios meses o años después de que el tratamiento terminó.

Los efectos secundarios del tratamiento de cáncer que empiezan durante el tratamiento o después del mismo, y continúan durante meses o años se llaman efectos tardíos. Los efectos tardíos pueden incluir los siguientes trastornos:

  • Problemas físicos.
  • Cambios en el estado de ánimo, los sentimientos, el pensamiento, el aprendizaje o la memoria.
  • Segundos cánceres (nuevos tipos de cáncer).

Algunos efectos tardíos se pueden tratar o controlar. Es importante hablar con el médico de su niño acerca de los efectos que el tratamiento de cáncer puede tener en é. (Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez.)

Se utilizan cuatro tipos de tratamiento estándar:

Cirugía

La cirugía se emplea para diagnosticar y tratar el tumor teratoideo/rabdoide atípico. Consultar la sección Información general del presente sumario.

Incluso si el médico extirpa todo el cáncer que se observa en el momento de la cirugía, se administrará quimioterapia o radioterapia a la mayoría de los pacientes al cabo de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que quede. El tratamiento administrado después de la cirugía para disminuir el riesgo de que el cáncer vuelva se llama terapia adyuvante.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento contra el cáncer que utiliza medicamentos para detener el crecimiento de las células cancerosas, ya sea eliminándolas o deteniendo su multiplicación. Cuando la quimioterapia se toma por vía oral o se inyecta en una vena o en un músculo, los medicamentos entran en el torrente sanguíneo y pueden alcanzar las células cancerosas en todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, en un órgano o en una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La manera en que se administra la quimioterapia depende del tipo del cáncer que se está tratando.

Los medicamentos contra el cáncer que se administran por la boca o se inyectan en una vena para tratar tumores del cerebro y la médula espinal no pueden atravesar la barrera hematoencefálica y entrar en el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal. En lugar de eso, el medicamento contra el cáncer se inyecta en el espacio lleno de líquido para destruir allí las células cancerosas. Esto se llama quimioterapia intratecal.

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento contra el cáncer que utiliza rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para eliminar las células cancerosas o impedir su crecimiento. Hay dos tipos de radioterapia. Para la radioterapia externa se utiliza una máquina fuera del cuerpo para enviar radiación hacia el cáncer. Para la radioterapia interna se usa una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, alambres o catéteres que se colocan directamente dentro del cáncer o cerca de él. La manera en que se administra la radioterapia depende del tipo de tumor que se está tratando y de si este se ha diseminado. Se puede administrar radioterapia externa dirigida al cerebro y la médula espinal.

Debido a que la radioterapia puede afectar el crecimiento y el desarrollo del cerebro de los niños pequeños, especialmente de los niños de 3 años de edad o menos, la dosis de radioterapia puede ser más baja que la habitual.

Quimioterapia de dosis altas con trasplante de células madre.

La quimioterapia de dosis altas con trasplante de células madre es una forma de administrar dosis altas de quimioterapia y reemplazar las células generadoras de sangre que fueron destruidas por el tratamiento de cáncer. Las células madre (células sanguíneas inmaduras) se extraen de la sangre o la médula ósea del paciente mismo o de un donante, y se congelan y almacenan. Después de finalizar la quimioterapia, las células madre guardadas se descongelan y se reinyectan en el paciente mediante una infusión. Estas células madre reinyectadas se convierten en células sanguíneas del cuerpo y las restauran.

Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.

Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento puede ser participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.

Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.

Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.

Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento del cáncer.

Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no mejoró. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento de cáncer.

Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. Consultar la sección sobre Opciones de Tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Estos se han recuperado de la lista de ensayos clínicos del NCI.

Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.

Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse de que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas.

Algunas de las pruebas se seguirán realizando de tiempo en tiempo después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección de su niño cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o chequeos.