¿Prequntas sobre el cáncer?

Cánceres poco comunes en la niñez (PDQ®)

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Índice

Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez

Los cánceres poco comunes en la niñez son cánceres que se ven con muy poca frecuencia en los niños.

El cáncer en los niños y adolescentes es poco frecuente. Desde 1975, el número de casos nuevos de cáncer infantil aumentó lentamente. Desde 1975, el número de muertes por cáncer infantil disminuyó en más de la mitad.

Los cánceres poco comunes son tan infrecuentes que, en la mayoría de los hospitales de niños, se podrían ver menos de un puñado de algunos tipos en varios años. Debido a esto, no hay mucha información sobre cuáles son los tratamientos más eficaces. El tratamiento de un niño a menudo se basa en lo que se aprendió al tratar a otros niños. A veces, solo se dispone de información de informes sobre el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de un niño o de un grupo pequeño de niños que recibieron el mismo tipo de tratamiento.

En este sumario, se presentan muchos cánceres diferentes. Se agrupan según el lugar del cuerpo en donde se encuentran.

Para detectar (encontrar), diagnosticar y estadificar los cánceres poco comunes en la niñez, se utilizan pruebas.

Para detectar (encontrar), diagnosticar y estadificar el cáncer, se utilizan pruebas. Las pruebas que se usan dependen del tipo de cáncer. Después de que se diagnostica el cáncer, se realizan pruebas para determinar si las células cancerosas se diseminaron desde donde empezó el cáncer a otras partes del cuerpo. El proceso que se usa para determinar si las células cancerosas se diseminaron a otras partes del cuerpo se llama estadificación. La información que se reúne en el proceso de estadificación determina el estadio de la enfermedad, que es importante conocer para planificar el mejor tratamiento. Se pueden usar las siguientes pruebas y procedimientos para detectar, diagnosticar y estadificar el cáncer:

  • Examen físico y antecedentes : examen del cuerpo para revisar el estado general de salud e identificar cualquier signo de enfermedad, como nódulos o cualquier otra cosa que parezca inusual. También se toman datos sobre los hábitos de salud del paciente, así como los antecedentes de enfermedades y los tratamientos aplicados en cada caso.
  • Estudios químicos de la sangre : procedimiento en el cual se examina una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias que los órganos y tejidos del cuerpo liberan. Una cantidad anormal (mayor o menor de lo normal) de una sustancia puede ser signo de enfermedad en el órgano o el tejido que la elabora.
  • Biopsia : extracción de células o tejidos con el fin de que un patólogo los observe al microscopio y determine la presencia de signos de cáncer. Hay muchos tipos diferentes de procedimientos de biopsia, los más comunes son los siguientes:
  • Radiografía : un rayo X es un tipo de haz de energía que puede atravesar el cuerpo y plasmar en una película.
  • Exploración por TC (exploración por TAC): procedimiento mediante el cual se toman una serie de imágenes detalladas del interior del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes se crean a través de una computadora conectada a una máquina de rayos X. Este procedimiento también se llama tomografía computada, tomografía computarizada o tomografía axial computarizada.
    Tomografía computadorizada (TC) del abdomen; el dibujo muestra al paciente en una camilla que se desliza hacia la máquina de TC, la cual toma radiografías de la parte interior del cuerpo.
    Tomografía computadorizada (TC) del abdomen. El paciente se acuesta en una camilla que se desliza hacia la máquina de TC, la cual toma radiografías de la parte interior del cuerpo.
  • Exploración con TEP (exploración por tomografía con emisión de positrones): procedimiento para encontrar células de tumores malignos en el cuerpo. Se inyecta una pequeña cantidad de glucosa (azúcar) radiactiva en una vena. El escáner TEP rota alrededor del cuerpo y toma una foto de donde se usa la glucosa en este. Las células del tumor maligno se ven más claras en la foto porque son más activas y absorben más glucosa que las células normales.
  • IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento para el que se usa un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo. Las imágenes se producen a través de una computadora. A este procedimiento también se le llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).
    Imaginología por resonancia magnética (IRM) del abdomen; el dibujo muestra al paciente en una camilla que se desliza hacia la máquina de IRM, la cual toma una radiografía de la parte interior del cuerpo. La almohadilla en el abdomen del paciente ayuda a tomar imágenes más claras.
    Imaginología por resonancia magnética (IRM) del abdomen. El paciente se acuesta en una camilla que se desliza hacia la máquina de IRM, la cual toma radiografías de la parte interior del cuerpo. La almohadilla en el abdomen del paciente ayuda a tomar imágenes más claras.
  • Ecografía : procedimiento para el que se hacen rebotar ondas de sonido de alta energía (ultrasónicas) en los tejidos u órganos internos para producir ecos. Los ecos forman una imagen de los tejidos del cuerpo que se llama ecograma. La imagen se puede imprimir para observar más tarde.
    Ecografía abdominal; la imagen muestra a una mujer sobre una camilla durante un procedimiento de ecografía abdominal. Se ve a un ecografista de diagnóstico (persona capacitada para realizar procedimientos de ecografía) pasando un transductor (instrumento que produce ondas de sonido que rebotan en los tejidos del interior del cuerpo) sobre la superficie del abdomen de la paciente. Una pantalla de computadora muestra un ecograma (imagen computarizada).
    Ecografía abdominal. Se pasa un transductor conectado a una computadora sobre la superficie del abdomen. El transductor ecográfico hace rebotar ondas de sonido en los órganos y tejidos internos para crear ecos que componen un ecograma (imagen computarizada).
  • Endoscopia : procedimiento mediante el que se observan los órganos y tejidos internos del cuerpo para verificar si hay áreas anormales. Se introduce un endoscopio a través de una incisión (corte) en la piel o una abertura del cuerpo como la boca o el recto. Un endoscopio es un instrumento con forma de tubo delgado, con una luz y una lente para observar. También puede tener una herramienta para extraer muestras de tejido o de ganglios linfáticos que se observan al microscopio a fin de verificar si hay signos de enfermedad.
    Endoscopia superior; muestra un endoscopio insertado a través de la boca y el esófago hacia el estómago. El recuadro muestra al paciente en una camilla haciéndose una endoscopia superior.
    Endoscopia superior. Un tubo delgado con iluminación se inserta por la boca para identificar áreas anormales en el esófago, el estómago y la primera parte del intestino delgado.
  • Exploración ósea : procedimiento que se utiliza para verificar si hay células en los huesos que se multiplican rápido, como las células cancerosas. Se inyecta una cantidad muy pequeña de material radiactivo en una vena y este recorre por todo el torrente sanguíneo. Cuando el material radiactivo se acumula en los huesos, este se puede detectar con un escáner.
    Exploración ósea; la figura muestra al paciente acostado sobre una camilla que se desliza bajo un escáner, un técnico que maneja el escáner y una pantalla que mostrará imágenes durante la exploración.
    Exploración ósea. Se inyecta una cantidad pequeña de material radiactivo en el torrente sanguíneo del paciente. El material radiactivo se acumula en las células anormales de los huesos. Mientras el paciente está acostado sobre una camilla que se desliza debajo del escáner, se detecta el material radiactivo y se crean imágenes en la pantalla de una computadora o en una película.

El cáncer se disemina en el cuerpo de tres maneras.

El cáncer se puede diseminar a través del tejido, el sistema linfático y la sangre:

  • Tejido. El cáncer se disemina desde donde comenzó y se extiende hacia las áreas cercanas.
  • Sistema linfático. El cáncer se disemina desde donde comenzó hasta entrar en el sistema linfático. El cáncer se desplaza a través de los vasos linfáticos a otras partes del cuerpo.
  • Sangre. El cáncer se disemina desde donde comenzó y entra en la sangre. El cáncer se desplaza a través de los vasos sanguíneos a otras partes del cuerpo.

El cáncer se puede diseminar desde donde comenzó a otras partes del cuerpo.

Cuando el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo, se llama metástasis. Las células cancerosas se desprenden de donde se originaron (tumor primario) y se desplazan a través del sistema linfático o la sangre.

  • Sistema linfático. El cáncer penetra el sistema linfático, se desplaza a través de los vasos linfáticos, y forma un tumor (tumor metastásico) en otra parte del cuerpo.
  • Sangre. El cáncer penetra la sangre, se desplaza a través de los vasos sanguíneos, y forma un tumor (tumor metastásico) en otra parte del cuerpo.

El tumor metastásico es el mismo tipo de cáncer que el tumor primario. Por ejemplo, si el cáncer de tiroides se disemina a los pulmones, las células cancerosas en los pulmones son, en realidad, células de cáncer de tiroides. La enfermedad es cáncer de tiroides metastásico, no cáncer de pulmón.

Aspectos generales de las opciones de tratamiento

Hay diferentes tipos de tratamiento para los niños con cánceres poco comunes.

Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los niños con cáncer. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente en uso) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de tratamiento es un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar.

Debido a que el cáncer en los niños es poco frecuente, se debe considerar su participación en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado el tratamiento.

El tratamiento de niños con cánceres poco comunes se debe planificar por un equipo de proveedores de atención de la salud con experiencia en el tratamiento de cáncer infantil.

El tratamiento del niño lo supervisará un oncólogo pediatra, que es un médico que se especializa en el tratamiento de niños con cáncer. El oncólogo pediatra trabaja con otros proveedores de atención de la salud pediátrica, que son expertos en el tratamiento de niños con cáncer y se especializan en ciertas áreas de la medicina. Entre estos especialistas, pueden estar los siguientes:

Se utilizan siete tipos de tratamiento estándar:

Cirugía

La cirugía es un procedimiento que se usa para determinar la presencia de cáncer, extirpar el cáncer del cuerpo o reparar una parte de este. La cirugía paliativa se realiza para aliviar los síntomas causados por el cáncer. Este procedimiento también se llama operación.

Incluso si el médico extirpa todo el cáncer que se observa al momento de la cirugía, a algunos pacientes se les administra quimioterapia o radioterapia al cabo de la cirugía para eliminar toda célula cancerosa restante. El tratamiento que se administra después de la cirugía para disminuir el riesgo de que el cáncer vuelva se llama terapia adyuvante.

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento para el que se usan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir las células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia. Para la radioterapia externa se usa una máquina fuera del cuerpo que envía la radiación hacia el cáncer. Para la radioterapia interna, se inyecta una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, alambres o catéteres, que se coloca directamente dentro del cáncer o cerca de este.

La radiocirugía y la radioterapia con haz de protón son dos tipos de radioterapia externa que se usan para tratar cánceres infantiles:

  • Para la radiocirugía se usa un equipo especial a fin de enviar una dosis grande de radiación directamente al tumor, haciendo menos daño al tejido sano cercano. También se llama radiocirugía estereotáxica, radiocirugía estereotáctica y cirugía de radiación. Este procedimiento no extirpa el tumor en una operación.
  • La radioterapia con haz de protón es un tipo de radioterapia de alta energía para la que se usan haces de protones (pequeñas partículas de materia cargadas con energía positiva) para destruir las células tumorales.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento contra el cáncer para el que se usan medicamentos para interrumpir la formación de células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o al impedir su multiplicación. Cuando la quimioterapia se toma por vía oral o se inyecta en una vena o un músculo, los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y pueden llegar a las células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, una cavidad corporal como el abdomen o un órgano, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas de esas áreas. La quimioterapia combinada es un tratamiento para el que se usa más de un medicamento contra el cáncer. La forma de administración de la quimioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que se esté tratando.

Terapia con hormonas

La terapia con hormonas es un tratamiento para el cáncer por el que se extraen hormonas o se bloquea su acción, lo que impide el crecimiento de las células cancerosas. Las hormonas son sustancias elaboradas por las glándulas del cuerpo y fluyen a través del torrente sanguíneo. Algunas hormonas pueden hacer que ciertos cánceres crezcan. Si las pruebas muestran que las células cancerosas tienen lugares donde se les pueden unir las hormonas (receptores), se usan medicamentos, cirugía o radioterapia para reducir su producción o impedir que funcionen. Se puede usar la terapia con hormonas con medicamentos que se llaman corticoesteroides para tratar un timoma o un carcinoma tímico.

Terapia biológica

La terapia biológica es un tratamiento para el que se usa el sistema inmunitario del paciente para combatir el cáncer. Se utilizan sustancias elaboradas por el cuerpo o producidas en un laboratorio para impulsar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra el cáncer. Este tipo de tratamiento contra el cáncer también se llama bioterapia o inmunoterapia.

El interferón-beta es un tipo de sustancia de terapia biológica que se usa para tratar el cáncer de nasofaringe.

Los linfocitos T citotóxicos específicos para el VEB se usan en otro tipo de terapia biológica para tratar el cáncer de nasofaringe. Se administran glóbulos blancos (linfocitos T) tratados en el laboratorio con el virus de Epstein-Barr para estimular el sistema inmunitario del paciente y combatir el cáncer.

Espera cautelosa

La espera cautelosa es el control atento de la afección de un paciente sin administrar ningún tratamiento, hasta que los signos o síntomas se presenten o cambien. La espera cautelosa puede ser una opción de tratamiento cuando el tumor es de crecimiento lento o cuando es posible que el tumor pueda desaparecer sin otro tratamiento.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tipo de tratamiento para el que se utilizan medicamentos u otras sustancias para identificar y atacar células cancerosas específicas sin dañar las células normales. Los inhibidores de la tirosina cinasa (ITC) son medicamentos de terapia dirigida que bloquean las señales que los tumores necesitan para crecer. Los inhibidores del factor de crecimiento endotelial vascular (FCEV) son otro tipo de sustancias de terapia dirigida que previenen el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos que los tumores necesitan para crecer.

Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.

Para mayor información sobre ensayos clínicos, consulte el portal de Internet del NCI.

Los pacientes deben pensar en participar en un ensayo clínico.

Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento puede ser participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.

Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.

Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.

Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.

Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no mejoró. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento de cáncer.

Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. Consultar la sección sobre Opciones de Tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Estos se han recuperado de la lista de ensayos clínicos del NCI.

Se pueden necesitar pruebas de seguimiento.

Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repetirán para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.

Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo en ocasiones después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.

Algunos cánceres y tratamientos contra el cáncer pueden causar efectos secundarios meses o años después de terminar el tratamiento.

Algunos cánceres y tratamientos para el cáncer pueden causar efectos secundarios, que continúan o aparecen meses o años después de que termina el tratamiento. Estos se llaman efectos tardíos. Los efectos tardíos pueden incluir los siguientes problemas:

  • Problemas físicos.
  • Cambios en el estado de ánimo, los sentimientos, el pensamiento, el aprendizaje o la memoria.
  • Segundos cánceres (nuevos tipos de cáncer).

Algunos efectos tardíos se pueden tratar o controlar. Es importante hablar con el médico del niño sobre los posibles efectos tardíos que causan algunos cánceres y tratamientos contra el cáncer. (Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez).

Cánceres poco comunes de la cabeza y el cuello

Cáncer de nasofaringe

El cáncer de nasofaringe es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en el revestimiento de la cavidad nasal (adentro de la nariz) y la garganta. Es poco frecuente en niños menores de 10 años y más común en adolescentes.

Factores de riesgo, signos y síntomas, pruebas de diagnóstico y estadificación

El riesgo de cáncer de nasofaringe aumenta mucho si se tiene una infección por el virus de Epstein-Barr (VEB), que infecta células del sistema inmunitario.

El cáncer de nasofaringe puede causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Masas indoloras en el cuello.
  • Hemorragias nasales.
  • Nariz bloqueada o taponada.
  • Infección del oído.
  • Ronquidos.
  • Dificultad para mover la mandíbula.
  • Pérdida de audición.
  • Visión doble.

Otras afecciones que no son cáncer de nasofaringe pueden causar los mismos signos y síntomas.

Por lo habitual, cuando se diagnostica un cáncer de nasofaringe, este ya se diseminó hacia los ganglios linfáticos del cuello y los huesos del cráneo. También se pudo diseminar hacia la nariz, la boca, la garganta, los huesos, el pulmón o el hígado.

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el cáncer de nasofaringe pueden ser las siguientes:

Para una descripción sobre estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otras pruebas que se usan para diagnosticar o estadificar un cáncer de nasofaringe son las siguientes:

  • Nasoscopia : procedimiento en el cual el médico introduce un nasoscopio (tubo delgado con iluminación) en la nariz del paciente para determinar si hay áreas anormales.
  • Examen neurológico : serie de preguntas y pruebas para revisar el cerebro, la médula espinal y el funcionamiento de los nervios. El examen verifica el estado mental de la persona, la coordinación y la capacidad de caminar normalmente, y qué tan bien funcionan los músculos, los sentidos y los reflejos. También se puede llamar un neuroexamen o un examen neurológico.
  • Pruebas del virus de Epstein-Barr (VEB): análisis de sangre para determinar si hay anticuerpos del virus de Epstein-Barr y marcadores de ADN de este virus. Estos se encuentran en la sangre de pacientes infectados por el VEB.

Pronóstico

El pronóstico (probabilidad de recuperación) en la mayoría de pacientes jóvenes con cáncer de la nasofaringe es muy bueno. El pronóstico y las opciones de tratamiento dependen de los siguientes aspectos:

  • El tamaño del tumor en el momento del diagnóstico.
  • Si el tumor se diseminó hacia tejidos cercanos, ganglios linfáticos o partes distantes del cuerpo.
  • Respuesta del cáncer al tratamiento.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer de nasofaringe en niños puede incluir los siguientes procedimientos:

Es más probable que los pacientes jóvenes tengan más problemas a causa del tratamiento que los pacientes adultos, incluso segundos cánceres.

Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento del cáncer de nasofaringe.

Estesioneuroblastoma

El estesioneuroblastoma (neuroblastoma olfatorio) es un tumor que empieza en el bulbo olfatorio del cerebro. El bulbo olfatorio se conecta con el nervio que es importante para el sentido del olfato. Aunque es poco frecuente, el estesioneuroblastoma es el tumor más común de la cavidad nasal en los niños.

La mayoría de los niños tienen un tumor en la nariz o la garganta en el momento del diagnóstico. El tumor se puede diseminar hacia el hueso que rodea los ojos, los senos nasales y la parte de adelante del cerebro. La enfermedad se disemina con muy poca frecuencia hacia otras partes del cuerpo. El estesioneuroblastoma es más común en los niños varones y habitualmente aparece durante la adolescencia.

Signos y síntomas, y pruebas de estadificación

El estesioneuroblastoma puede causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Obstrucción nasal.
  • Sangrado por la nariz
  • Pérdida del sentido del olfato.
  • Ojos saltones.
  • Infecciones frecuentes en los senos nasales.

Otras afecciones que no son estesioneuroblastoma pueden causar los mismos signos y síntomas.

Habitualmente, el estesioneuroblastoma ya se diseminó en el momento del diagnóstico. Las pruebas para estadificar el estesioneuroblastoma pueden incluir el siguiente procedimiento:

Para una descripción sobre estos procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Pronóstico

El pronóstico (probabilidad de recuperación) depende de si el cáncer está solo en la nariz o se diseminó hacia los ganglios linfáticos cercanos o hacia otras partes del cuerpo.

Tratamiento

El tratamiento del estesioneuroblastoma en los niños puede incluir los siguientes procedimientos:

Tumores de tiroides

Los tumores de tiroides se forman en los tejidos de la glándula tiroides, que es una glándula con forma de mariposa ubicada en la base de la garganta, cerca de la tráquea. La glándula tiroides produce hormonas importantes para ayudar a controlar el crecimiento, la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal y la rapidez en que los alimentos se convierten en energía.

El número de casos nuevos de cáncer de tiroides en niños, adolescentes y adultos jóvenes ha aumentado en los últimos años. La mayoría de los tumores de tiroides infantiles se presentan en niñas y niños de 15 a 19 años.

Los tumores de tiroides pueden ser adenomas (no cancerosos) o carcinomas (cancerosos).

Factores de riesgo, signos y síntomas, y pruebas de diagnóstico y estadificación

El riesgo de cáncer de tiroides aumenta por la exposición a la radiación y debido a ciertos síndromes genéticos, como el síndrome de neoplasia endocrina múltiple (NEM) tipo 2A y el síndrome de neoplasia endocrina múltiple (NEM) tipo 2B. Para mayor información, consulte la sección de este sumario sobre Síndromes de neoplasia endocrina múltiple y complejo de Carney.

Los tumores de tiroides pueden causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Masa en el cuello o cerca de la clavícula.
  • Dificultad para respirar.
  • Dificultad para tragar.
  • Ronquera o cambio en la voz.

Otras afecciones que no son tumores de tiroides pueden causar los mismos signos y síntomas.

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar los tumores de tiroides pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otras pruebas para diagnosticar y estadificar los tumores de tiroides son las siguientes:

  • Ecografía : procedimiento por el que se hacen rebotar ondas de sonido de alta energía (ultrasónicas) en los tejidos u órganos internos para producir ecos. Los ecos forman una imagen de los tejidos del cuerpo que se llama ecograma. La imagen se puede imprimir para observar más tarde. Este procedimiento permite ver el tamaño del tumor de tiroides y determinar si es sólido o un quiste lleno de líquido. La ecografía se puede usar para guiar la biopsia por aspiración con aguja fina (BAAF).
  • Prueba de la función de la tiroides: se examina la sangre para determinar si hay concentraciones anormales de hormona estimulante de la tiroides (HET). La hipófisis en el cerebro elabora la HET. Esta estimula la liberación de la hormona tiroidea y controla la rapidez con la que crecen las células foliculares de la tiroides. También se puede estudiar la sangre para determinar si tiene concentraciones altas de la hormona calcitonina.
  • Prueba de tiroglobulina : se analiza la sangre para determinar la cantidad de tiroglobulina, una proteína elaborada por la glándula tiroides. Las concentraciones de tiroglobulina son bajas o están ausentes cuando la tiroides funciona normalmente, pero pueden ser altas cuando hay un cáncer de tiroides u otras afecciones.

Pronóstico

El pronóstico (probabilidad de recuperación) depende de los siguientes aspectos:

  • Sexo.
  • Tamaño del tumor.
  • Si el tumor se diseminó a otras partes del cuerpo en el momento del diagnóstico.

Tratamiento

El tratamiento de los tumores de tiroides en los niños puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Cirugía para extirpar toda la glándula tiroides o una parte de ella, y los ganglios linfáticos con cáncer, seguida de yodo radiactivo (YRA) para destruir cualquier célula cancerosa que pudiera quedar. Se administra terapia de remplazo hormonal (TRH) para compensar la pérdida de hormona tiroidea.
  • Cirugía para extirpar el lóbulo en donde se encuentra el cáncer de tiroides, seguida de TRH para compensar la pérdida de hormona tiroidea.
  • Yodo radiactivo (YRA) para un cáncer que recidivó (volvió).
  • Terapia dirigida con inhibidores de la tirosina cinasa (ITC) o inhibidores del factor de crecimiento endotelial vascular (FCEV) para un cáncer que se diseminó hacia otras partes del cuerpo o que recidivó. Hay nuevos tipos de inhibidores de la cinasa que están en estudio.

Entre 4 y 6 semanas después de la cirugía, se realiza una exploración con yodo radiactivo (YRA) para encontrar las áreas del cuerpo donde las células del cáncer de tiroides que la cirugía no extirpó se pueden estar multiplicando rápido. Se usa YRA porque las células tiroideas absorben yodo. Se ingiere una cantidad muy pequeña de YRA, que viaja a través de la sangre y se acumula en el tejido tiroideo y en las células tiroideas cancerosas de cualquier lugar del cuerpo. Si no se encuentran células cancerosas, se administra una dosis mayor de YRA para destruir cualquier tejido tiroideo que pudiera quedar. Si el cáncer todavía está en los ganglios linfáticos o se diseminó hacia otras partes del cuerpo, se administra una dosis todavía más grande de YRA para destruir cualquier tejido tiroideo y células de cáncer de tiroides que pudieran quedar.

Es común que el cáncer de tiroides recidive, especialmente en niños menores de 10 años y en aquellos con cáncer en los ganglios linfáticos. Es necesario realizar un seguimiento de las concentraciones de la hormona tiroidea durante toda la vida para asegurar que se está administrando la cantidad apropiada de terapia de remplazo hormonal (TRH). Es posible que el cáncer de tiroides se disemine más adelante hacia el pulmón y se realizan pruebas para determinar si hay cáncer de tiroides en este.

Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento del cáncer de tiroides en adultos.

Cáncer de la cavidad oral

El cáncer de la cavidad oral es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la boca. La mayoría de los tumores de la cavidad oral son benignos (no cancerosos). El tipo más común de cáncer de la cavidad oral en los adultos, el carcinoma de células escamosas (cáncer de las células delgadas y planas que revisten la boca) es muy poco frecuente en los niños. Los tumores malignos en niños incluyen los linfomas y los sarcomas.

Signos y síntomas, y pruebas de diagnóstico y estadificación

El cáncer de la cavidad oral puede causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Llagas en la boca que no se curan.
  • Masa o engrosamiento de la cavidad bucal.
  • Parche blanco o rojo en las encías, la lengua o el revestimiento de la boca.
  • Hemorragia, dolor o entumecimiento de la boca.

Otras afecciones que no son cáncer de la cavidad oral pueden causar los mismos signos y síntomas.

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el cáncer de la cavidad oral pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer de la cavidad oral en los niños puede incluir los siguientes procedimientos:

Tumores de la glándula salival

Los tumores de la glándula salival se forman en las glándulas salivales, que son órganos pequeños de la boca y la garganta que elaboran la saliva. La mayoría de los tumores de las glándulas salivales se forman en las glándulas parótidas (ubicadas justo enfrente y debajo de cada oreja) o en las glándulas salivales debajo de la lengua o cerca a la mandíbula.

En los niños, la mayoría de los tumores de las glándulas salivales son benignos (no cancerosos). Algunos tumores de la glándula salival son malignos (cancerosos), en especial en los niños pequeños. A veces, se forman tumores malignos después del tratamiento con radioterapia para tratar la leucemia o los tumores sólidos.

Signos y síntomas

Los tumores de las glándulas salivales pueden causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Masa (habitualmente indolora) cerca de la oreja, la mejilla, la mandíbula o el labio, o en el interior de la boca.
  • Líquido que drena desde el oído.
  • Problema para tragar o abrir grande la boca.
  • Adormecimiento o debilidad en la cara.
  • Dolor en la cara que no desaparece.

Otras afecciones que no son tumores de las glándulas salivales pueden causar los mismos signos y síntomas.

Pruebas de diagnóstico y estadificación

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el cáncer de glándulas salivales pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Pronóstico

Por lo habitual, el pronóstico del cáncer de glándulas salivales es bueno.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer de glándulas salivales en niños es, por lo habitual, cirugía para extirpar el cáncer, con radioterapia y quimioterapia o sin estas.

Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento del cáncer de glándulas salivales en adultos.

Cáncer de laringe y papilomatosis

Cáncer de laringe

El cáncer de laringe es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la laringe. La laringe es la parte de la garganta que sostiene las cuerdas vocales y se usa para respirar, tragar y hablar. El rabdomiosarcoma (un tumor maligno de los músculos) es el tipo más común de cáncer de laringe en los niños; el carcinoma de células escamosas es el tipo menos común de cáncer de laringe en los niños.

Signos y síntomas del cáncer de laringe

El cáncer de laringe puede causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Ronquera o cambio en la voz.
  • Dificultad o dolor al tragar.
  • Masa en el cuello o la garganta.
  • Dolor de garganta o tos que no desaparece.
  • Dolor de oído.

Otras afecciones que no son cáncer de laringe pueden causar los mismos signos y síntomas.

Pruebas de diagnóstico y estadificación del cáncer de laringe

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el cáncer de laringe pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otras pruebas para diagnosticar el cáncer de laringe son las siguientes:

  • Laringoscopia : procedimiento por el que se observa la laringe para identificar áreas anormales. Se inserta un espejo o un laringoscopio (instrumento delgado en forma de tubo con una luz y una lente para observar) a través de la boca, a fin de observar la laringe. Se puede usar una herramienta especial del laringoscopio para extraer muestras de tejido. Un patólogo observa estas muestras de tejido al microscopio para determinar si hay signos de cáncer.
  • Ingesta de bario : serie de radiografías del esófago y el estómago. El paciente bebe un líquido que contiene bario (compuesto metálico de color blanco plateado). El líquido cubre el esófago y el estómago, y se toman radiografías. Este procedimiento también se llama serie GI superior.

Tratamiento del cáncer de laringe

El tratamiento del cáncer de laringe en niños puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Quimioterapia y radioterapia después de una biopsia, para los rabdomiosarcomas.
  • Cirugía láser y radioterapia, para el cáncer de células escamosas. Para la cirugía láser se usa un rayo láser (haz delgado de luz intensa) para convertir las células cancerosas en un gas que se evapora (se disuelve en el aire).

Para mayor información, consulte los siguientes sumarios del PDQ:

Papilomatosis

La papilomatosis de la laringe es una afección que produce papilomas (tumores benignos que parecen verrugas) en el tejido que reviste la laringe. El virus del papiloma humano (PVH) puede causar la papilomatosis. Los papilomas de la laringe pueden bloquear las vías respiratorias y causar dificultad para respirar. Estos crecimientos a menudo recidivan (vuelven) después del tratamiento y se pueden convertir en cáncer de laringe.

Tratamiento de la papilomatosis

El tratamiento de la papilomatosis infantil puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Cirugía láser para la papilomatosis y otros tumores benignos.
  • Terapia biológica para los papilomas que vuelven cuatro veces en un año después de extirparlos mediante cirugía.

Cáncer de estructuras de la línea media con cambios en el gen NUT (carcinoma de la línea media NUT)

El cáncer de estructuras de la línea media es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en las vías respiratorias y, a veces, en otros lugares de la línea media del cuerpo. Las vías respiratorias se componen de la nariz, la garganta, la laringe, la tráquea, los bronquios y los pulmones. El cáncer también se puede formar en otros lugares a lo largo de la línea media del cuerpo, como el timo, el área entre los pulmones, el páncreas, el hígado y la vejiga.

El cáncer de las estructuras de la línea media obedece a un cambio en un cromosoma. Cada célula del cuerpo contiene ADN (material genético almacenado en el interior de los cromosomas) que controla el aspecto y el funcionamiento de las células. El cáncer de las estructuras de la línea media se puede formar cuando una parte del ADN del cromosoma 15 (que se llama gen NUT) se traslada a otro cromosoma o cuando el cromosoma 15 se rompe.

Pronóstico

Por lo habitual, cáncer de las estructuras de la línea media con cambios en el gen NUT no se puede curar.

Tratamiento

No hay un tratamiento estándar para el cáncer de las estructuras de la línea media con cambios en el gen NUT. El tratamiento puede incluir cirugía para extirpar el tumor y radioterapia. Se deberá considerar la participación en un ensayo clínico.

Cánceres poco comunes del pecho

Cáncer de mama

La mayoría de los tumores de mama en los niños son fibroadenomas, que son benignos (no cancerosos). Con poca frecuencia, estos tumores se vuelven tumores filoides grandes (cáncer) y empiezan a crecer rápido. Si un tumor benigno empieza a crecer rápido, se hará una biopsia por aspiración con aguja fina (BAAF) o una biopsia por escisión. Un patólogo examinará los tejidos que se extraen durante la biopsia al microscopio para determinar si hay signos de cáncer.

El cáncer de mama es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la mama. Este cáncer se puede formar tanto en niños como en niñas.

El cáncer de mama es el cáncer más frecuente en las mujeres adolescentes y las adultas jóvenes de 15 a 39 años. El cáncer de mama en este grupo de edad es más intensivo y más difícil de tratar con éxito que en mujeres de más edad. El tratamiento para las mujeres jóvenes y de más edad es el mismo. Además, la atención de pacientes más jóvenes de cáncer de mama cuando se debe elegir un tratamiento incluye determinar si están presentes síndromes de cáncer familiar y considerar aspectos relacionados con la fecundidad.

Factores de riesgo, signos y síntomas, y pruebas de estadificación y diagnóstico

El riesgo de cáncer de mama aumenta por las siguientes situaciones:

El cáncer de mama puede causar cualquiera de los siguientes signos. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Una masa o engrosamiento en la mama o cerca de esta, o en el área debajo del brazo.
  • Cambio en el tamaño o la forma de la mama.
  • Un hoyuelo o arrugas en la piel de la mama.
  • Un pezón que se da vuelta hacia adentro de la mama.
  • Piel con escamas, enrojecida o hinchada en la mama, el pezón o la aréola (el área de piel oscura que rodea el pezón).
  • Hoyuelo en la mama que se parece a la cáscara de naranja y que se llama piel de naranja.

Otras afecciones que no son cáncer de mama pueden causar los mismos signos.

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el cáncer de seno (mama) pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otra prueba que se usa para diagnosticar el cáncer de mama es el mamograma (radiografía de la mama). Cuando el tratamiento por otro cáncer incluyó radioterapia dirigida a la mama o el pecho, es importante hacer un mamograma e IMR de la mama para determinar si hay un cáncer empezando a los 25 años de edad o 10 años después de terminar la radioterapia, lo que ocurra más tarde.

Tratamiento

El tratamiento para el cáncer de mama en niños puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Espera cautelosa, para tumores benignos.
  • Cirugía para extirpar el tumor, pero no toda la mama. También se puede administrar radioterapia.

Para más información sobre el tratamiento de adolescentes y adultas jóvenes con cáncer de mama, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento del cáncer de seno (mama) .

Cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón comienza en el tejido del pulmón. Los pulmones son un par de órganos en forma de cono que sirven para respirar y se encuentran en el pecho. Estos trasportan el oxígeno en el cuerpo al inhalar y expulsan dióxido de carbono, un producto de desecho de las células del cuerpo, al exhalar. Cada pulmón tiene secciones llamadas lóbulos. El pulmón izquierdo tiene dos lóbulos; el pulmón derecho es un poco más grande y tiene tres lóbulos. Dos tubos llamados bronquios conectan los dos pulmones con la tráquea. El interior de los pulmones está compuesto por sacos de aire diminutos llamados alvéolos y tubos pequeños llamados bronquiolos.

En los niños, la mayoría de tumores pulmonares son malignos (cancerosos).

Signos y síntomas, y pruebas de diagnóstico

El cáncer de pulmón puede causar cualquiera de los signos y síntomas que se mencionan a continuación. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Tos.
  • Vetas de sangre en el esputo (moco de los pulmones que se expulsa al toser).
  • Problemas para respirar.
  • Incomodidad en el pecho.
  • Fiebre.
  • Pérdida de peso sin razón aparente.

Otras afecciones que no son cáncer de pulmón pueden causar estos mismos signos y síntomas.

Las pruebas que se usan para diagnosticar el cáncer de pulmón pueden ser las siguientes:

Para una descripción de estas pruebas y los procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Tratamiento

El tratamiento contra el cáncer de pulmón en los niños consiste en cirugía para extirpar el tumor. Después de esta, es posible administrar más tratamiento, dependiendo del tipo de tumor y si este se diseminó.

Tumores bronquiales

Los tumores bronquiales empiezan en las células que revisten la superficie del pulmón. La mayoría de los tumores bronquiales en los niños son benignos, de crecimiento lento en la tráquea o los bronquios principales, que son las vías respiratorias grandes del pulmón. A veces, un tumor bronquial de crecimiento lento se vuelve un cáncer que se puede diseminar hacia otras partes del cuerpo.

Anatomía respiratoria; el dibujo muestra el pulmón derecho con los lóbulos superiores, medios e inferiores; el pulmón izquierdo con los lóbulos superiores e inferiores; y la tráquea, los bronquios, los ganglios linfáticos y el diafragma. El recuadro muestra los bronquiolos, los alvéolos, la arteria y la vena.
Anatomía del sistema respiratorio, mostrando la tráquea y ambos pulmones y sus lóbulos y las vías respiratorias. También se muestran los ganglios linfáticos y el diafragma. El oxígeno se inhala a los pulmones y pasa a través de las membranas delgadas de los alvéolos hacia el torrente sanguíneo (ver recuadro).

Signos y síntomas

Los tumores bronquiales pueden causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Tos.
  • Sibilancia.
  • Dificultad para respirar.
  • Despedir sangre de las vías respiratorias o el pulmón.
  • Infecciones frecuentes en los pulmones; por ejemplo, neumonía.

Otras afecciones que no son tumores bronquiales pueden causar estos mismos signos y síntomas. Por ejemplo, los síntomas de los tumores bronquiales se parecen mucho a los del asma y pueden dificultar el diagnóstico del tumor.

Pruebas de diagnóstico y estadificación

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar los tumores bronquiales pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Por lo habitual, no se realiza una biopsia del área anormal porque puede causar una hemorragia grave.

Otras pruebas que se usan para diagnosticar los tumores bronquiales son las siguientes:

  • Broncoscopia : procedimiento para observar el interior de la tráquea y las vías respiratorias mayores del pulmón a fin de determinar si hay áreas anormales. Se introduce un broncoscopio a través de la nariz o la boca hacia la tráquea y los pulmones. Un broncoscopio es un instrumento delgado en forma de tubo, con una luz y una lente para observar. También puede tener una herramienta para extraer muestras de tejido y observarlas al microscopio a fin de verificar si hay signos de cáncer. Se puede poner un material de contraste a través del broncoscopio para ver mejor en la radiografía la laringe, la tráquea y las vías respiratorias.
  • Exploración con octreotida : tipo de exploración con radionúclido que se usa para encontrar tumores. Una pequeña cantidad de octreotida radiactiva (una hormona que se adhiere a los tumores carcinoides y circula por el torrente sanguíneo) se inyecta en una vena. La octreotida radiactiva se adhiere al tumor y se usa una cámara especial que detecta la radiactividad para observar la ubicación de los tumores en el cuerpo.

Pronóstico

Por lo habitual, el cáncer bronquial en los niños se puede curar, incluso si se diseminó hacia áreas cercanas. El pronóstico (probabilidad de recuperación) depende del aspecto de las células al microscopio y del estadio del cáncer.

Tratamiento

El tratamiento de los tumores bronquiales en los niños puede incluir los siguientes procedimientos:

Blastoma pleuropulmonar

Los blastomas pleuropulmonares (BPP) se forman en el tejido del pulmón y la pleura (tejido que cubre los pulmones y reviste el interior del pecho). Los BPP también se pueden formar en los órganos entre los pulmones como el corazón, la aorta y la arteria pulmonar, o en el diafragma (el músculo principal para la respiración que está debajo de los pulmones).

Hay tres estadios de BPP que se describen como los siguientes tipos:

  • Tumores tipo I: son tumores con aspecto de quiste en el pulmón y son más comunes en niños de dos años o menos y por lo habitual se pueden curar.
  • Tumores tipo II: son tumores con aspecto de quiste con algunas partes sólidas y algunas veces, se diseminan al cerebro.
  • Tumores tipo III: son tumores sólidos y a menudo se diseminan al cerebro.

Factores de riesgo, signos y síntomas, y pruebas de diagnóstico y estadificación

El riesgo de BPP aumenta con las siguientes situaciones:

El BPP puede causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Tos que no desaparece.
  • Dificultad para respirar.
  • Molestias en el pecho.
  • Sibilancia.
  • Vetas de sangre en el esputo (moco expectorado de los pulmones).
  • Ronquera.
  • Dolor debajo de las costillas.
  • Dolor, hinchazón o masas en el abdomen.
  • Pérdida de apetito.
  • Pérdida de peso sin razón aparente.
  • Sensación de mucho cansancio.

Otras afecciones que no son BPP pueden causar los mismos signos y síntomas.

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el BPP pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otras pruebas para diagnosticar el BPP son las siguientes:

  • Broncoscopia : procedimiento para observar el interior de la tráquea y las vías respiratorias mayores del pulmón a fin de determinar si hay áreas anormales. Se introduce un broncoscopio a través de la nariz o la boca hacia la tráquea y los pulmones. Un broncoscopio es un instrumento delgado en forma de tubo, con una luz y una lente para observar. También puede tener una herramienta para extraer muestras de tejido y observarlas al microscopio a fin de verificar si hay signos de cáncer.
  • Toracoscopia : procedimiento quirúrgico para observar si hay áreas anormales en los órganos internos del pecho. Se hace una incisión (corte) entre dos costillas y se introduce un toracoscopio en el pecho. Un toracoscopio es un instrumento delgado con forma de tubo, con una luz y una lente para observar. También puede tener una herramienta para extraer muestras de tejido o de ganglios linfáticos, que se observan al microscopio a fin de verificar si hay signos de cáncer. En algunos casos, se puede utilizar este procedimiento para extirpar parte del esófago o el pulmón. Si el toracoscopio no puede llegar a ciertos tejidos, órganos o ganglios linfáticos, se puede realizar una toracotomía. Para este procedimiento se hace una incisión más grande entre las costillas y se abre el pecho.

Los BPP se pueden diseminar o recidivar (volver) después de que se extirpan mediante cirugía.

Tratamiento

Por lo habitual, el tratamiento de los blastomas pleuropulmonares en niños es cirugía para extirpar todo el lóbulo del pulmón en donde está el tumor, con quimioterapia o sin esta.

Tumores esofágicos

Los tumores esofágicos pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos). El cáncer de esófago es una enfermedad en la que se forman células malignas en los tejidos del esófago, que es el tubo hueco y muscular que mueve los alimentos y los líquidos desde la garganta hacia el estómago. La mayoría de los tumores esofágicos en los niños empiezan en las células delgadas y planas que revisten el esófago.

Anatomía del aparato gastrointestinal (digestivo); muestra el esófago, hígado, estómago, intestino grueso e intestino delgado.
El estómago y el esófago forman la parte superior del aparato digestivo.

Signos y síntomas

El cáncer de esófago puede causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Dificultad para tragar.
  • Pérdida de peso.
  • Dolor detrás del esternón.
  • Ronquera y tos.
  • Indigestión y acidez.

Otras afecciones que no son cáncer de esófago pueden causar los mismos signos y síntomas.

Pruebas de diagnóstico y estadificación

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el cáncer de esófago pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otras pruebas para diagnosticar el cáncer de esófago son las siguientes:

  • Esofagoscopia : procedimiento para examinar el interior del esófago a fin de verificar si hay áreas anormales. Se introduce un esofagoscopio a través de la boca o la nariz y se lo hace bajar por la garganta hacia el esófago. Un esofagoscopio es un instrumento con forma de tubo delgado, con una luz y una lente para observar. También puede tener una herramienta para extraer muestras de tejido, que se observan al microscopio a fin de verificar si hay signos de cáncer. Por lo habitual, durante una esofagoscopia se realiza una biopsia que a veces, muestra cambios en el esófago que no son cáncer, pero que pueden conducir a un cáncer.
  • Broncoscopia : procedimiento para observar el interior de la tráquea y las vías respiratorias mayores del pulmón a fin de determinar si hay áreas anormales. Se introduce un broncoscopio a través de la nariz o la boca hacia la tráquea y los pulmones. Un broncoscopio es un instrumento delgado en forma de tubo, con una luz y una lente para observar. También puede tener una herramienta para extraer muestras de tejido y observarlas al microscopio a fin de verificar si hay signos de cáncer.
  • Toracoscopia : procedimiento quirúrgico para observar si hay áreas anormales en los órganos internos del pecho. Se hace una incisión (corte) entre dos costillas y se introduce un toracoscopio en el pecho. Un toracoscopio es un instrumento delgado con forma de tubo, con una luz y una lente para observar. También puede tener una herramienta para extraer tejido o muestras de ganglios linfáticos y observarlos al microscopio a fin de verificar si hay signos de cáncer. Algunas veces, este procedimiento se usa para extirpar parte del esófago o el pulmón.
  • Laparoscopia : procedimiento quirúrgico para observar los órganos del interior del abdomen y determinar si hay signos de enfermedad. Se realizan pequeñas incisiones (cortes) en la pared del abdomen y se introduce un laparoscopio (un tubo delgado, con iluminación) en una de las incisiones. Se pueden introducir otros instrumentos en la misma incisión o en otras para realizar procedimientos tales como extirpar órganos o tomar muestras de tejido a fin de observarlas al microscopio y verificar si hay signos de enfermedad.

Pronóstico

El cáncer de esófago es difícil de curar porque por lo habitual no es posible extirpar todo el tumor mediante cirugía.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer de esófago en niños puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Cirugía para extirpar todo el tumor o una parte de este.
  • Radioterapia administrada a través de un tubo plástico o de metal que se introduce por la boca hacia el esófago.
  • Quimioterapia.

Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento del cáncer de esófago.

Timoma y carcinoma tímico

Los timomas y los carcinomas tímicos son tumores de las células que cubren la superficie exterior del timo. El timo es un órgano pequeño en la parte superior del pecho, debajo del esternón, que forma parte del sistema linfático y elabora glóbulos blancos que se llaman linfocitos, que a su vez ayudan a luchar contra las infecciones. Los timomas y los carcinomas tímicos habitualmente se forma en la parte anterior del pecho y, a menudo, se encuentran durante una radiografía del tórax que se realiza por otra razón.

Anatomía del timo; el dibujo muestra el timo en la parte superior del pecho, bajo el esternón. También se muestran las costillas, los pulmones y el corazón.
Anatomía del timo. El timo es un órgano pequeño ubicado en la parte superior del pecho, bajo el esternón. Elabora glóbulos blancos, que se llaman linfocitos; estos protegen el cuerpo contra las infecciones.

Los timomas y los carcinomas tímicos son cánceres de crecimiento lento que se pueden diseminar hacia los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo.

Factores de riesgo, signos y síntomas, y pruebas de diagnóstico y estadificación

Las personas que padecen de timomas a menudo sufren de una de las siguientes enfermedades del sistema inmunitario o de trastornos hormonales:

El timoma y el carcinoma tímico pueden causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Tos.
  • Dificultad para tragar.
  • Dolor o sensación de opresión en el pecho.
  • Dificultad para respirar.

Otras afecciones que no son timoma o carcinoma tímico pueden causar los mismos signos y síntomas.

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el timoma y el carcinoma tímico pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Pronóstico

El pronóstico (probabilidad de recuperación) es mejor cuando el tumor no se disemina.

Tratamiento

El tratamiento de los timomas y carcinomas tímicos en niños puede incluir los siguientes procedimientos:

Tumores cardíacos

La mayoría de los tumores que se forman en el corazón son benignos (no cancerosos). Los tumores cardíacos benignos que se pueden presentar en los niños incluyen los siguientes:

Antes del nacimiento y en los recién nacidos, los tumores cardíacos benignos más comunes son los teratomas. Un trastorno hereditario que se llama esclerosis tuberosa puede hacer que se formen tumores cardíacos en el feto o en el recién nacido.

Los tumores malignos que empiezan en el corazón de los niños son aún más poco frecuentes que los tumores benignos. Algunos de estos son los siguientes:

Algunos cánceres, como el rabdomiosarcoma, el melanoma, la leucemia, el timoma y los carcinomas se diseminan desde otras partes del cuerpo hacia el corazón. Estos tumores son malignos.

Signos y síntomas

Los tumores cardíacos pueden causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Cambio en el ritmo normal del corazón.
  • Dificultad para respirar, especialmente al estar acostado.
  • Dolor en el medio del pecho que mejora al sentarse.
  • Tos.
  • Desmayos.
  • Sensación de mareo, cansancio o debilidad.
  • Frecuencia cardíaca rápida.
  • Hinchazón en las piernas, los tobillos o el abdomen.
  • Sensación de ansiedad.
  • Signos de un derrame cerebral.
    • Adormecimiento o debilidad repentina de la cara, el brazo o la pierna (en especial, en un lado del cuerpo).
    • Confusión repentina o dificultad para hablar o entender.
    • Dificultad repentina para ver con uno o ambos ojos.
    • Dificultad repentina para caminar o sensación de mareo.
    • Pérdida repentina del equilibrio o la coordinación.
    • Dolor de cabeza intenso repentino sin razón conocida.

Algunas veces los tumores cardíacos no causan ningún signo o síntoma, y pueden producir una muerte súbita.

Otras afecciones que no son tumores cardíacos pueden causar los mismos signos y síntomas.

Pruebas de diagnóstico y estadificación

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar los tumores cardíacos pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otras pruebas para diagnosticar o estadificar los tumores cardíacos son las siguientes:

  • Ecocardiografía : procedimiento por el que se hacen rebotar ondas de sonido de alta energía (ultrasónicas) en el corazón y los tejidos u órganos cercanos para que se produzcan ecos. Se obtiene una película en movimiento del corazón y las válvulas cardíacas a medida que el corazón bombea la sangre.
  • Electrocardiograma (ECG): grabación de la actividad eléctrica del corazón para evaluar su frecuencia y ritmo. Se coloca una serie de pequeñas almohadillas (electrodos) sobre el pecho, los brazos y las piernas del paciente, se conectan mediante cables a la máquina de ECG. Se registra entonces la actividad del corazón como una línea en un gráfico sobre papel. La actividad eléctrica que es más rápida o más lenta de lo normal puede ser un signo de enfermedad cardíaca o daño en el corazón.

Tratamiento

El tratamiento de los tumores cardíacos en niños puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Espera cautelosa para tumores benignos del músculo cardíaco (rabdomiomas), que algunas veces se encogen y desaparecen por sí mismos.
  • Cirugía (que puede incluir la extirpación de parte o de todo el tumor o un trasplante de corazón) y quimioterapia.
  • Terapia dirigida para pacientes que también tienen esclerosis tuberosa.

Mesotelioma

El mesotelioma maligno es una enfermedad en la que se encuentran células malignas (cancerosas) en la pleura (capa delgada de tejido que reviste la cavidad pectoral y cubre los pulmones) o el peritoneo (capa delgada de tejido que reviste el abdomen y cubre la mayoría de sus órganos). Los tumores a menudo se diseminan sobre la superficie de los órganos sin hacerlo hacia el interior del órgano. Se pueden diseminar hacia los ganglios linfáticos cercanos o hacia otras partes del cuerpo.

Factores de riesgo, signos y síntomas, y pruebas de diagnóstico y estadificación

A veces, el mesotelioma es un efecto tardío de un tratamiento anterior contra el cáncer; en especial, después de la radioterapia. En los adultos, el mesotelioma se puede relacionar con la exposición al amianto, que en una época se usó como aislante en el campo de la construcción. No se dispone de información sobre el riesgo de mesotelioma en los niños expuestos al amianto.

El mesotelioma puede causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Dificultad para respirar.
  • Dolor debajo de las costillas.
  • Pérdida de peso sin razón conocida.

Otras afecciones que no son mesotelioma pueden causar los mismos signos y síntomas.

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el mesotelioma pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otras pruebas para diagnosticar el mesotelioma son las siguientes:

  • Broncoscopia : procedimiento para observar el interior de la tráquea y las vías respiratorias mayores del pulmón a fin de determinar si hay áreas anormales. Se introduce un broncoscopio a través de la nariz o la boca hacia la tráquea y los pulmones. Un broncoscopio es un instrumento delgado en forma de tubo, con una luz y una lente para observar. También puede tener una herramienta para extraer muestras de tejido y observarlas al microscopio a fin de verificar si hay signos de cáncer.
  • Toracoscopia : procedimiento quirúrgico que se realiza para observar los órganos dentro del pecho y verificar si hay áreas anormales. Se realiza una incisión (corte) entre las costillas y se introduce un toracoscopio en el pecho. Un toracoscopio es un instrumento delgado con forma de tubo, con una luz y una lente para observar. También puede tener una herramienta para extraer muestras de tejido o ganglios linfáticos, que después de analizan al microscopio para determinar si hay signos de cáncer. En algunos casos, este procedimiento se usa para extirpar una parte del esófago o el pulmón.
  • Toracotomía : para este procedimiento se hace una incisión (corte) entre dos costillas para determinar si hay signos de enfermedad en el interior del pecho.
  • Examen citológico : examen de las células (que realiza un patólogo) al microscopio para determinar si hay cualquier cosa anormal. Para el mesotelioma, se toma líquido de alrededor de los pulmones o del abdomen. El patólogo estudia las células del líquido.

Pronóstico

El pronóstico (probabilidad de recuperación) es mejor cuando el tumor no se disemina ni vuelve después de un tratamiento.

Tratamiento

El tratamiento del mesotelioma en niños puede incluir uno o más de los siguientes procedimientos:

Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento del mesotelioma maligno en adultos.

Cánceres poco comunes del abdomen

Cáncer de la corteza suprarrenal

Hay dos glándulas suprarrenales, estas son pequeñas y en forma de triángulo. Cada glándula suprarrenal se ubica en el vértice superior de cada riñón. Cada una de ellas tiene dos partes: su capa exterior es la corteza suprarrenal; su centro es la médula suprarrenal. El cáncer de la corteza suprarrenal también se llama carcinoma de la corteza suprarrenal.

El cáncer de la corteza suprarrenal infantil se presenta con mayor frecuencia en pacientes menores de 6 años o en la adolescencia, y es más frecuente en las mujeres.

La corteza suprarrenal elabora hormonas importantes que cumplen las siguientes funciones:

  • Equilibran el agua y la sal en el cuerpo.
  • Ayudan a mantener la presión arterial normal.
  • Ayudan a controlar el uso que hace el cuerpo de las proteínas, la grasa y los carbohidratos.
  • Hacen que el cuerpo tenga características masculinas o femeninas.

Factores de riesgo, signos y síntomas, y pruebas de diagnóstico y estadificación

El riesgo de cáncer de la corteza suprarrenal aumenta si se tienen cualquiera de los siguientes síndromes:

Un tumor de la corteza suprarrenal puede ser funcional (elabora más hormonas de lo normal) o no funcional (no elabora hormonas). Las hormonas elaboradas por los tumores funcionales pueden causar ciertos signos o síntomas de enfermedad, y estos dependen del tipo de hormona que elabora el tumor. Por ejemplo, una cantidad adicional de la hormona andrógeno puede causar que los niños, tanto varones como mujeres, presenten rasgos masculinos tales como vello corporal o voz grave, crezcan más rápido y sufran de acné. La cantidad adicional de la hormona estrógeno puede causar el crecimiento del tejido de la mama en los niños varones. (Para mayor información sobre los signos y síntomas del cáncer de la corteza suprarrenal, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento del carcinoma de corteza suprarrenal en adultos).

Las pruebas y procedimientos que se usan para diagnosticar y estadificar el cáncer de la corteza suprarrenal dependen de los síntomas del paciente y pueden ser los siguientes procedimientos:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otras pruebas para diagnosticar el cáncer de la corteza suprarrenal son las siguientes:

  • Análisis de orina durante 24 horas: prueba para la que se recoge orina durante 24 horas para medir las cantidades de cortisol o de 17-cetoesteroides. Una cantidad más alta de lo normal de estas sustancias en la orina es un signo de enfermedad de la corteza suprarrenal.
  • Prueba de supresión con dosis bajas de dexametasona : prueba para la que se administran una o más dosis pequeñas de dexametasona. Se determina la concentración de cortisol en una muestra de sangre o en la orina recolectada durante tres días.
  • Prueba de supresión con dosis altas de dexametasona: prueba para la que se administran una o más dosis altas de dexametasona. Se determina la concentración de cortisol en una muestra de sangre o en la orina recolectada durante tres días.
  • Análisis de sangre : pruebas para medir las concentraciones de testosterona o estrógeno en la sangre. Una cantidad mayor de lo normal de estas hormonas puede ser un signo de carcinoma de la corteza suprarrenal.
  • Angiografía suprarrenal: procedimiento que se lleva a cabo para observar las arterias y el flujo de la sangre cerca de la glándula suprarrenal. Se inyecta un material de contraste hacia las arterias suprarrenales. A medida que el tinte se desplaza por el vaso sanguíneo, se toman una serie de radiografías para ver si alguna de las arterias está bloqueada.
  • Flebografía suprarrenal: procedimiento que se realiza para observar las venas suprarrenales y el flujo de la sangre cerca de la glándula suprarrenal. Se inyecta un material de contraste hacia la vena suprarrenal. A medida que el tinte se desplaza a través de esta, se toma una serie de radiografías para ver si alguna de las venas está bloqueada. Se introduce un catéter (tubo muy delgado) hacia la vena para tomar una muestra de sangre que se analiza a fin de ver si las concentraciones de hormonas son anormales.

Pronóstico

El pronóstico (probabilidad de recuperación) es bueno para los pacientes con tumores pequeños que se extirparon por completo mediante cirugía. El cáncer es más difícil de tratar cuando el tumor es grande o cuando el tumor se diseminó hacia otras partes del cuerpo cuando se diagnosticó. Estos tumores se pueden diseminar hacia los riñones, los pulmones, los huesos y el cerebro.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer de la corteza suprarrenal en niños puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Cirugía, con quimioterapia o sin esta.
  • Una segunda cirugía para tumores que vuelven y para tumores que se diseminan a otras partes del cuerpo.

Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento del carcinoma de corteza suprarrenal en adultos.

Cáncer de estómago (gástrico)

El cáncer de estómago es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en el revestimiento del estómago. El estómago es un órgano con forma de J ubicado en el área superior del abdomen. Este forma parte del aparato digestivo, que procesa los nutrientes (las vitaminas, los minerales, los carbohidratos, las grasas, las proteínas y el agua) de los alimentos que se ingieren y ayuda a eliminar materiales de desecho del cuerpo . Los alimentos pasan desde la garganta hacia el estómago a través de un tubo muscular y hueco que se llama esófago. Después de pasar por el estómago, los alimentos parcialmente digeridos pasan al intestino delgado y luego, hacia el intestino grueso.

Anatomía del aparato gastrointestinal (digestivo); muestra el esófago, hígado, estómago, intestino grueso e intestino delgado.
El estómago y el esófago forman la parte superior del aparato digestivo.

El riesgo de cáncer de estómago aumenta si se presenta una infección con la bacteria Helicobacter pylori (H. pylori) , que se encuentra en el estómago.

Signos y síntomas

Muchos pacientes pueden tener anemia (cantidad más baja de glóbulos rojos de lo normal), pero pueden no tener signos o síntomas antes de que el cáncer se disemine. El cáncer de estómago puede causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

Otras afecciones que no son cáncer de estómago pueden causar los mismos signos y síntomas.

Pruebas de diagnóstico y estadificación

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el cáncer de estómago pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otras pruebas que se usan para diagnosticar el cáncer de estómago son las siguientes:

  • Endoscopia superior : procedimiento para observar el interior del esófago, el estómago y el duodeno (primera parte del intestino delgado) a fin de determinar si hay áreas anormales. Se introduce un endoscopio a través de la boca hacia abajo, pasando por la garganta hacia el esófago. Un endoscopio es un tubo delgado con una luz y una lente para observar. También puede tener una herramienta para extraer muestras de tejido o de un ganglio linfático, que se observan al microscopio para determinar si hay signos de enfermedad.
  • Ingesta de bario : serie de radiografías del esófago y el estómago. El paciente bebe un líquido que contiene bario (compuesto metálico de color blanco plateado). El líquido cubre el esófago y el estómago, y se toman radiografías. Este procedimiento también se llama serie GI superior.
  • Recuento sanguíneo completo (RSC): procedimiento para el que se toma una muestra de sangre para verificar los siguientes elementos:

Pronóstico

El pronóstico (probabilidad de recuperación) depende de si el cáncer se diseminó en el momento del diagnóstico.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer de estómago puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Cirugía para extirpar el cáncer y algo del tejido sano que lo rodea.
  • Cirugía para extirpar la mayor parte del tumor como sea posible, seguida de radioterapia o quimioterapia.

Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento del cáncer de estómago en adultos.

Cáncer de páncreas

El cáncer de páncreas es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos del páncreas. El páncreas es una glándula en forma de pera, de aproximadamente 6 cm de largo. La parte más ancha del páncreas se llama cabeza, la sección del medio se llama cuerpo y el extremo angosto se llama cola. En el páncreas se pueden formar muchas clases diferentes de tumores. Algunos tumores son benignos (no cancerosos).

Anatomía del páncreas; el dibujo muestra el páncreas, el estómago, el bazo, el hígado, la vesícula biliar, los conductos biliares, el colon y el intestino delgado. Un recuadro muestra la cabeza, el cuerpo y la cola del páncreas. También se muestra el conducto biliar y el conducto pancreático.
Anatomía del páncreas. El páncreas tiene tres áreas: cabeza, cuerpo y cola. Se encuentra en el abdomen cerca del estómago, intestinos y otros órganos.

El páncreas cumple dos tareas principales en el cuerpo:

  • Elabora jugos para ayudar a digerir (descomponer) los alimentos y segrega estos jugos hacia el intestino delgado.
  • Elabora hormonas para ayudar a controlar las concentraciones de azúcar y sal en la sangre y lo hace hacia el torrente sanguíneo.

El riesgo de cáncer de páncreas aumenta si están presentes el síndrome de Beckwith-Wiedemann o el síndrome de Cushing.

Signos y síntomas

La mayoría de los tumores pancreáticos no segregan hormonas y no hay signos o síntomas de enfermedad. Esto hace difícil hacer un diagnóstico temprano del cáncer de páncreas.

Los tumores de páncreas que secretan hormonas pueden causar signos y síntomas, que dependen de la hormona que se elabora.

Si el tumor segrega insulina, los signos y síntomas que se pueden presentar son los siguientes:

  • Debilidad.
  • Sensación de mucho cansancio.
  • Concentración baja de azúcar sanguíneo. Esto puede causar visión borrosa, dolor de cabeza, sensación de mareo, cansancio, debilidad, temblores, nerviosidad, irritabilidad, sudoración, confusión o hambre.
  • Coma.

Otros signos y síntomas causados por tumores que elaboran hormonas son los siguientes:

  • Diarrea líquida.
  • Concentración anormal de sodio (sal) en la sangre. Tener una concentración baja de sodio puede causar confusión, somnolencia, debilidad muscular y crisis epilépticas; tener una concentración alta de sodio puede causar debilidad, cansancio, confusión, parálisis, coma y crisis epilépticas.
  • Una masa en el abdomen.
  • Pérdida de peso sin razón aparente.
  • Dolor en el abdomen.

Si el cáncer está en la cabeza del páncreas, puede estar bloqueado el conducto biliar o el flujo de sangre hacia el estómago, y se pueden presentar los siguientes signos:

Consulte con el médico de su niño si tiene alguno de estos problemas. Otras afecciones que no son cáncer de páncreas pueden causar los mismos signos y síntomas.

Pruebas de diagnóstico y estadificación

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el cáncer de páncreas pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otras pruebas que se usan para diagnosticar el cáncer de estómago son las siguientes:

  • Ecografía endoscópica (EE): procedimiento por el que se introduce un endoscopio en el cuerpo, por lo habitual a través de la boca o el recto. Un endoscopio es un instrumento delgado en forma de tubo con una luz y una lente para observar. Se usa una sonda colocada en el extremo del endoscopio para hacer rebotar ondas sonoras (ultrasónicas) de alta energía en los tejidos o los órganos internos y crear ecos. Los ecos forman una imagen de los tejidos del cuerpo que se llama ecograma. Este procedimiento también se llama endoecografía.
  • Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE): procedimiento que se usa para tomar radiografías de los conductos (tubos) que llevan la bilis desde el hígado hacia la vesícula biliar, y desde la vesícula biliar hacia el intestino delgado. A veces, el cáncer de páncreas hace que estos conductos se estrechen y bloqueen o demoren el flujo de la bilis, causando ictericia. Se introduce un endoscopio (tubo delgado con iluminación) a través de la boca, el esófago y el estómago hacia la primera parte del intestino delgado. Luego se introduce un catéter (un tubo más pequeño) a través del endoscopio hacia los conductos pancreáticos. Se inyecta un tinte a través del catéter hacia los conductos y se toma una radiografía. Si los conductos están bloqueados por un tumor, se puede introducir un tubo delgado en el conducto para desbloquearlo. Este tubo, que se llama endoprótesis se puede dejar colocado para mantener el conducto abierto. También se pueden tomar muestras de tejido y observarlas al microscopio para verificar si hay signos de cáncer.
  • Colangiografía transhepática percutánea (CTP): procedimiento que se usa para tomar una radiografía del hígado y los conductos biliares. Se introduce una aguja fina a través de la piel y por debajo de las costillas hacia el hígado. Se inyecta un tinte en el hígado o los conductos biliares y se toma una radiografía. Si se encuentra un bloqueo, se deja una sonda delgada y flexible en el hígado, que se llama endoprótesis, para drenar la bilis hacia el intestino delgado o hacia una bolsa recolectora fuera del cuerpo. Esta prueba se realiza solo si no se puede realizar una CPRE.
  • Laparoscopia : procedimiento quirúrgico para observar los órganos del interior del abdomen y determinar si hay signos de enfermedad. Se realizan pequeñas incisiones (cortes) en la pared del abdomen y se introduce un laparoscopio (tubo delgado con iluminación) en una de las incisiones. Se pueden introducir otros instrumentos en la misma incisión o en otras para realizar procedimientos tales como extirpar órganos o tomar muestras de tejido a fin de observarlas al microscopio y verificar si hay signos de enfermedad.
  • Laparotomía : procedimiento quirúrgico para el que se realiza una incisión (corte) en la pared del abdomen para observar su interior y determinar si hay signos de enfermedad. El tamaño de la incisión depende del motivo por el que se realice la laparotomía. Algunas veces, se extirpan órganos o se toman muestras de tejido para observarlas al microscopio y verificar si hay signos de enfermedad.

Tratamiento

El tratamiento de los niños con cáncer de páncreas puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Cirugía para extirpar todo el páncreas o una parte de este y parte del intestino delgado.
  • Quimioterapia.

Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento del cáncer de páncreas en adultos.

Cáncer colorrectal

El cáncer colorrectal es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos del colon o el recto. El colon forma parte del aparato digestivo del cuerpo, que extrae y procesa nutrientes (vitaminas, minerales, carbohidratos, grasas, proteínas y agua) de los alimentos y ayuda a eliminar materiales de desecho del cuerpo. El aparato digestivo está compuesto por el esófago, el estómago, el intestino delgado y el intestino grueso. Los primeros seis pies del intestino grueso se llaman colon; los últimos seis pies del intestino son el recto y el canal anal. El canal anal termina en el ano (la abertura del intestino grueso hacia el exterior del cuerpo).

Anatomía del aparato gastrointestinal (digestivo); muestra el esófago, el hígado, el estómago, el colon, el intestino delgado, el recto y el ano.
Anatomía del aparato digestivo inferior, muestra el colon y otros órganos.

Factores de riesgo, signos y síntomas, y pruebas de diagnóstico y estadificación

El cáncer de colon infantil es a menudo parte de un síndrome hereditario que causa la enfermedad. Algunos cánceres colorrectales en personas jóvenes están ligados a una mutación de un gen que hace que se formen pólipos (crecimientos en la membrana mucosa que reviste el colon) que, a su vez, se pueden transformar en cáncer más adelante.

El riesgo de tumores pancreáticos aumenta si se tienen ciertas afecciones hereditarias, como las siguientes:

Los pólipos en el colon que se forman en niños que no tienen un síndrome hereditario, no se relacionan con un aumento de riesgo de cáncer.

Los signos y síntomas del cáncer colorrectal infantil habitualmente dependen del lugar donde se forma el tumor. Este cáncer puede causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

Otras afecciones que no son cáncer colorrectal pueden causar estos mismos signos y síntomas.

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el cáncer colorrectal pueden ser las siguientes:

Otras pruebas que se usan para diagnosticar el cáncer colorrectal son las siguientes:

  • Colonoscopia : procedimiento para observar el interior del recto y el colon para determinar si hay pólipos, áreas anormales o cáncer. Se introduce un colonoscopio a través del recto hacia el colon. Un colonoscopio es un instrumento delgado con forma de tubo que tiene una luz y una lente para observar. También puede tener una herramienta para extraer pólipos o muestras de tejido para verificar al microscopio si hay signos de cáncer.
  • Enema de bario : serie de radiografías del tubo gastrointestinal inferior. Se coloca en el recto un líquido que contiene bario (un compuesto metálico plateado blancuzco). El bario reviste el tubo gastrointestinal inferior y luego se toman radiografías. Este procedimiento también se llama serie GI inferior.
  • Prueba de sangre oculta en la materia fecal : prueba que se usa para verificar si las heces (residuos sólidos) contienen sangre que solo se puede ver al microscopio. Se colocan muestras pequeñas de materia fecal sobre unas láminas especiales y se envían al médico o al laboratorio para analizarlas.
  • Recuento sanguíneo completo (RSC): procedimiento para el que se toma una muestra de sangre para verificar los siguientes elementos:
  • Prueba de la función renal : prueba para la que se analizan muestras de sangre u orina para determinar las cantidades de ciertas sustancias liberadas por los riñones. Una cantidad mayor o menor de lo normal de una sustancia puede ser un signo de que los riñones no están funcionando de forma correcta.
  • Prueba de la función hepática : análisis de sangre que se realiza para medir las concentraciones de ciertas sustancias que libera el hígado en la sangre. Una concentración mayor o menor de lo normal de estas sustancias puede ser un signo de enfermedad hepática.
  • Ensayo de antígeno carcioembrionario (ACE) : prueba que se realiza para medir la concentración de ACE en la sangre. Tanto las células cancerosas como las normales liberan ACE hacia el torrente sanguíneo. Cuando se encuentra en cantidades más altas de lo normal, puede ser un signo de cáncer de colon o de otras afecciones.

Pronóstico

El pronóstico (probabilidad de recuperación) depende de los siguientes aspectos:

Tratamiento

El tratamiento del cáncer colorrectal en niños puede incluir los siguientes procedimientos:

Los niños con ciertos síndromes de cáncer de colon familiares se pueden tratar con los siguientes procedimientos:

  • Cirugía para extirpar el colon antes de que se forme el cáncer.
  • Medicinas para disminuir el número de pólipos en el colon.

Para mayor información, consulte los siguientes sumarios del PDQ sobre cáncer en adultos:

Tumores carcinoides

Por lo habitual, los tumores carcinoides se forman en el revestimiento del estómago o los intestinos, pero se pueden formar en otros órganos, como los pulmones o el hígado. Estos tumores son por lo general pequeños, de crecimiento lento y benignos (no cancerosos). Algunos tumores carcinoides son malignos (cancerosos) y se diseminan hacia otras partes del cuerpo. A veces, los tumores carcinoides en niños se forman en el apéndice (un saco que sobresale de la primera parte del intestino grueso cerca del final del intestino delgado). El tumor se encuentra a menudo durante una cirugía para extirpar el apéndice.

Signos y síntomas

Algunos tumores carcinoides liberan hormonas y otras sustancias. Si el tumor está en el hígado, cantidades grandes de estas hormonas pueden permanecer en el cuerpo y causar un grupo de signos y síntomas que se llaman síndrome carcinoide. El síndrome carcinoide causado por la hormona somatostatina puede provocar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Enrojecimiento y sensación de calor en la cara y el cuello.
  • Palpitaciones.
  • Dificultad para respirar.
  • Caída súbita de la presión arterial.
  • Diarrea.

Otras afecciones que no son tumores carcinoides pueden causar estos mismos signos y síntomas.

Pruebas de diagnóstico y estadificación

Para diagnosticar y estadificar los tumores carcinoides, se usan pruebas para determinar si hay signos de cáncer, que pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otras pruebas que se usan para diagnosticar los tumores carcinoides son las siguientes:

  • Recuento sanguíneo completo (RSC): procedimiento para el que se toma una muestra de sangre para verificar los siguientes elementos:
  • Análisis de orina durante 24 horas: prueba para la que se recoge orina durante 24 horas para medir las cantidades de ciertas sustancias, como hormonas. Una cantidad más alta de esta sustancia de lo normal puede ser un signo de enfermedad en el órgano o tejido que la elabora. La muestra de orina se analiza para determinar si contiene una hormona elaborada por tumores carcinoides. Esta prueba se usa para ayudar a diagnosticar el síndrome carcinoide.

Tratamiento

El tratamiento de los tumores carcinoides en el apéndice en niños puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Cirugía para extirpar el apéndice, cuando el tumor es pequeño y está solo en el apéndice.
  • Cirugía para extirpar el apéndice, los ganglios linfáticos y una parte del intestino grueso, cuando el tumor es más grande, se diseminó hacia los ganglios linfáticos cercanos y está en el apéndice.
  • Cirugía, quimioterapia o radioterapia para tumores que se diseminaron.

El tratamiento de los tumores carcinoides que se diseminaron hacia el intestino grueso o el estómago es el mismo que el tratamiento del cáncer colorrectal.

Para tumores que elaboran hormonas que causan síntomas, se puede administrar medicamentos para ayudar a aliviarlos.

Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento de los tumores carcinoides gastrointestinales en adultos.

Tumores del estroma gastrointestinal

Los tumores gastrointestinales de células estromales (TEGI) habitualmente empiezan en las células de la pared del estómago o los intestinos. Los TEGI pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos). Los TEGI infantiles son más comunes en las niñas y habitualmente aparecen en la adolescencia.

Factores de riesgo, y signos y síntomas

Los TEGI en niños son distintos de los TEGI en adultos. Los pacientes se deben atender en centros especializados en el tratamiento de los TEGI y los tumores se deben someter a pruebas para determinar si hay cambios genéticos. Un número pequeño de niños tienen tumores con cambios genéticos como los que se encuentran en pacientes adultos. El riesgo de tener TEGI aumenta por los siguientes trastornos genéticos:

La mayoría de los niños con TEGI tienen tumores en el estómago y padecen de anemia causada por sangrado. Los signos y síntomas de anemia incluyen los siguientes:

  • Sensación de cansancio.
  • Mareos.
  • Latidos del corazón rápidos o irregulares.
  • Falta de aliento.
  • Palidez.

Otras afecciones que no son una anemia que obedece a un TEGI pueden causar estos mismos signos y síntomas.

Tratamiento

El tratamiento de los niños que tienen tumores con cambios genéticos como los que se encuentran en pacientes adultos consiste en terapia dirigida con un inhibidor de la tirosina cinasa.

El tratamiento de los niños cuyos tumores no muestran cambios genéticos puede incluir los siguientes procedimientos:

  • Cirugía para extirpar el tumor y analizar los ganglios linfáticos cercanos a fin de verificar si hay signos de cáncer. Si el cáncer está en los ganglios linfáticos, estos se extirpan.
  • Espera cautelosa para tumores que vuelven al mismo lugar o que no se pueden extirpar con cirugía, pero que no causan signos o síntomas.

Cánceres poco comunes del aparato reproductor y el sistema urinario

Cáncer de vejiga

El cáncer de vejiga es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la vejiga. La vejiga es un órgano hueco en la parte inferior del abdomen, tiene forma de globo pequeño, y tiene una pared muscular que le permite agrandarse o achicarse. Unos tubos diminutos en los riñones filtran y limpian la sangre: eliminan productos de desecho y elaboran la orina, que pasa desde cada riñón hasta la vejiga a través de un tubo largo llamado uréter. La vejiga almacena la orina hasta que pasa a través de la uretra para salir del cuerpo.

Anatomía del sistema urinario femenino; la imagen muestra una vista de frente del riñón izquierdo y derecho, los uréteres, la uretra y la vejiga llena de orina. En el interior del riñón izquierdo se ve la pelvis renal. En un recuadro se ven los túbulos renales y orina. También se ve el espinazo, las glándulas suprarrenales y el útero.
Anatomía del sistema urinario femenino donde se observan los riñones, las glándulas suprarrenales, los uréteres, la vejiga y la uretra. La orina se elabora en los túbulos renales y se almacena en la pelvis renal de cada riñón. La orina fluye desde los riñones hacia la vejiga a través de los uréteres. La orina se almacena en la vejiga hasta que se elimina del cuerpo a través de la uretra.

El tipo más común de cáncer de vejiga es el cáncer de células de transición. El cáncer de células escamosas y otros tipos de cáncer de vejiga más intensivos son menos comunes.

Factores de riesgo, signos y síntomas, y pruebas de diagnóstico y estadificación

En adolescentes tratados con ciertos medicamentos contra el cáncer por una leucemia, el riesgo de cáncer de vejiga aumenta.

El cáncer de vejiga puede causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Sangre en la orina (de color ligeramente oxidado a rojo brillante).
  • Micción frecuente o sensación de necesitar orinar sin poder hacerlo.
  • Dolor durante la micción.
  • Dolor en la parte baja de la espalda.

Otras afecciones que no son cáncer de vejiga pueden causar los mismos signos y síntomas.

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el cáncer de vejiga pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otras pruebas para diagnosticar el cáncer de vejiga son las siguientes:

  • Análisis de orina : prueba para analizar el color de la orina y sus contenidos, tales como azúcar, proteínas, glóbulos rojos y glóbulos blancos.
  • Citología de la orina : examen de la orina al microscopio para determinar si hay células anormales.
  • Cistoscopia : procedimiento que se realiza para observar el interior de la vejiga y la uretra y determinar si hay áreas anormales. Se introduce un cistoscopio a través de la uretra hacia la vejiga. Un cistoscopio es un instrumento delgado con una luz y una lente para observar. También puede tener una herramienta para extraer muestras de tejido, que se analizan al microscopio para determinar si hay signos de cáncer.

Pronóstico

Por lo habitual, el cáncer de vejiga en niños es de grado bajo (no es probable que se disemine) y el pronóstico es generalmente bueno después de una cirugía para extirpar el tumor.

Tratamiento

Por lo habitual, el tratamiento del cáncer de vejiga en niños es una resección transuretral (RTU), que es un procedimiento quirúrgico para extraer tejido de la vejiga mediante un resectoscopio introducido en esta a través de la uretra. Un resectoscopio es un instrumento delgado parecido a un tubo con una luz, una lente para observar, y una herramienta para extraer tejido y quemar cualquier célula tumoral que pudiera quedar. Las muestras de tejido se analizan al microscopio para determinar si hay signos de cáncer.

Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento del cáncer de vejiga en adultos.

Cáncer de testículo

El cáncer de testículo es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de uno o ambos testículos. Los testículos son dos glándulas en forma de huevo ubicadas en el interior del escroto (un saco de piel floja que descansa directamente detrás del pene). Los testículos se mantienen dentro del escroto mediante el cordón espermático, que también contiene el vaso deferente y los vasos y nervios de los testículos.

Anatomía del sistema reproductor y el sistema urinario masculino; el dibujo muestra vistas frontales y laterales de los uréteres, los ganglios linfáticos, la vejiga, el recto, la glándula prostática, la uretra, el conducto deferente, el pene y los testículos, la vesícula seminal, y el conducto eyaculatorio.
Anatomía del sistema reproductor y el sistema urinario masculino, muestra la próstata, los testículos, la vejiga y otros órganos.

Hay dos tipos de tumores de testículo:

Signos, y pruebas de diagnóstico y estadificación

Una masa indolora en los testículos puede ser un signo de un tumor de testículo. Otras afecciones también pueden causar una masa en los testículos.

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el cáncer de testículo de células no germinativas son las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer de testículo de células no germinativas en niños puede ser cirugía.

Para mayor información sobre tumores de testículo de células germinativas, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento de los tumores extracraneales de células germinativas en la niñez.

Cáncer de ovario

El cáncer de ovario es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en el ovario. Los ovarios son un par de órganos del aparato reproductor femenino y están ubicados en la pelvis, uno a cada lado del útero (el órgano hueco con forma de pera donde se forma el feto). Cada ovario tiene el tamaño y la forma de una almendra. Los ovarios producen óvulos y hormonas femeninas (sustancias químicas que controlan la manera en que funcionan ciertas células u órganos).

Anatomía del aparato reproductor femenino; la imagen muestra el útero, el miometrio (capa muscular externa del útero), el endometrio (revestimiento interno del útero), los ovarios, las trompas de Falopio, el cuello uterino y la vagina.
Anatomía del aparato reproductor femenino. Los órganos del aparato reproductor femenino incluyen el útero, los ovarios, las trompas de Falopio, el cuello uterino y la vagina. El útero tiene una capa muscular externa que se llama miometrio y un revestimiento interno que se llama endometrio.

La mayoría de los tumores de ovario en niñas son benignos (no cancerosos) y se presentan con más frecuencia en las mujeres de 15 a 19 años de edad.

Hay varios tipos comunes de tumores de ovario malignos:

Factores de riesgo, signos y síntomas, y pruebas de diagnóstico y estadificación

El riesgo de cáncer de ovario aumenta si se padece de una de las siguientes afecciones:

El cáncer de ovario puede causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Períodos menstruales dolorosos.
  • Una masa en el abdomen.
  • Dolor o hinchazón en el abdomen.
  • Tener rasgos sexuales masculinos, como vello en el cuerpo o voz profunda.
  • Signos tempranos de pubertad.

Otras afecciones que no son cáncer de ovario pueden causar estos mismos signos y síntomas.

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el cáncer de ovario pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Pronóstico

Por lo habitual, el cáncer epitelial ovárico se encuentra en un estadio temprano en los niños y es más fácil de tratar que en los pacientes adultos.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer epitelial ovárico puede incluir los siguientes procedimientos:

El tratamiento de los tumores del estroma ovárico puede incluir los siguientes procedimientos:

Para más información, consulte los siguientes sumarios del PDQ:

Cáncer de cuello uterino y de vagina

El cáncer de cuello uterino es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en el cuello uterino. El cuello uterino es el extremo inferior y angosto del útero (el órgano hueco en forma de pera donde se forma el feto). El cuello uterino va del útero a la vagina (canal de parto). El cáncer de vagina se forma en la vagina, que es el canal que va del cuello del útero al exterior del cuerpo. Durante el parto, el bebé sale del cuerpo a través de la vagina (también se llama canal del parto).

Anatomía del aparato reproductor femenino; la imagen muestra el útero, el miometrio (capa muscular externa del útero), el endometrio (revestimiento interno del útero), los ovarios, las trompas de Falopio, el cuello uterino y la vagina.
Anatomía del aparato reproductor femenino. Los órganos del aparato reproductor femenino incluyen el útero, los ovarios, las trompas de Falopio, el cuello uterino y la vagina. El útero tiene una capa muscular externa que se llama miometrio y un revestimiento interno que se llama endometrio.

El signo más común del cáncer de cuello uterino y el cáncer de vagina es el sangrado de esta. Otras afecciones también pueden causar sangrado vaginal.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer del cuello uterino y el cáncer de vagina en niñas puede incluir cirugía para extirpar la mayor cantidad de cáncer posible, seguida de radioterapia. También se puede usar quimioterapia, pero todavía no se sabe si es un tratamiento eficaz.

Otros cánceres inusuales y poco frecuentes en la niñez

Síndromes de neoplasia endocrina múltiple

Síndromes de neoplasia endocrina múltiple (NEM)

Los síndromes de neoplasia endocrina múltiple (NEM) son trastornos hereditarios que afectan el sistema endocrino. El sistema endocrino está compuesto por glándulas y células que elaboran hormonas y las liberan hacia la sangre. Los síndromes de NEM pueden causar hiperplasia (formación de demasiadas células normales) o de tumores que pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos).

Hay varios tipos de síndrome NEM y cada tipo puede causar distintas afecciones o cánceres. Los pacientes y familiares con un aumento del riesgo de padecer de estos síndromes deberán buscar orientación genética y someterse a pruebas para determinar si tienen esos síndromes.

Los dos tipos principales de síndrome de NEM son síndrome de NEM1 y síndrome de NEM2:

  • El síndrome de NEM1 también se llama síndrome de Werner. Este síndrome puede causar tumores en la paratiroides, el páncreas y la glándula hipofisaria. Habitualmente se realiza un diagnóstico del síndrome de NEM1 cuando se encuentran tumores en 2 o 3 de estas glándulas. El síndrome de NEM1 también puede causar tumores en las glándulas suprarrenales, el tubo gastrointestinal, el tejido fibroso y las células grasas. El pronóstico (probabilidad de recuperación) es generalmente bueno.

    El signo más común del síndrome de NEM1 es la hipercalcemia, que puede causar debilidad, sensación de mucho cansancio, náuseas y vómitos, pérdida de apetito, sensación de mucha sed, más micción que la habitual, y estreñimiento.

    Los niños diagnosticados con síndrome de NEM1 se revisan para determinar si hay signos de cáncer a los cinco años y luego de por vida. Consulte con el médico sobre las pruebas y procedimientos que se deberán realizar para determinar si hay signos de cáncer y la frecuencia con que se deben realizar.

  • El síndrome de NEM2 incluye los tres subgrupos siguientes:
    • Síndrome de NEM2A

      El síndrome de NEM2A también se llama síndrome de Sipple. Se puede diagnosticar un síndrome de Nem2A cuando el paciente o los padres, los hermanos o los hijos del paciente tienen uno o más de los siguientes tumores:

      Los signos y síntomas del cáncer de tiroides medular incluyen lo siguiente:

      • Masa en el cuello.
      • Dificultad para respirar.
      • Dificultad para tragar.
      • Ronquera.

      Los signos y síntomas de feocromocitoma pueden ser los siguientes:

      • Dolor en el abdomen o el pecho.
      • Latidos cardíacos rápidos o irregulares.
      • Irritabilidad o nerviosismo.
      • Dolor de cabeza.

      Los signos y síntomas del cáncer de la glándula paratiroidea pueden ser los siguientes:

      • Hipercalcemia.
      • Dolor en el abdomen, el costado o la espalda que no desaparece.
      • Dolor de huesos.
      • Fractura de un hueso.
      • Masa en el cuello.
      • Cambio en la voz, por ejemplo, ronquera.
      • Dificultad para tragar.

      Los familiares de pacientes con el síndrome de NEM2A deberán buscar orientación genética y someterse a pruebas en la niñez temprana, antes de los 5 años, para determinar si tienen cambios en el gen que conduce a este tipo de cáncer.

      Una cantidad pequeña de cánceres medulares de tiroides se puede presentar al mismo tiempo que la enfermedad de Hirschsprung (estreñimiento crónico que empieza cuando el niño es un lactante), que se encontró en algunas familias con síndrome de NEM2A. La enfermedad de Hirschsprung puede aparecer antes que otros signos del síndrome de NEM2A. Los pacientes diagnosticados con enfermedad de Hirschsprung se deberán someter a pruebas para determinar si tienen ciertos cambios en los genes que pueden causar el síndrome de NEM2A.

    • Síndrome de NEM2B

      Los pacientes con síndrome de NEM2B pueden tener un cuerpo esbelto, con brazos y piernas delgadas. Los labios pueden parecer gruesos y con huecos debido a tumores benignos en las membranas mucosas. El síndrome de NEM2B puede causar las siguientes afecciones:

      • Cáncer de tiroides medular.
      • Hiperplasia paratiroidea.
      • Adenomas.
      • Feocromocitoma.
      • Tumores de células nerviosas en las membranas mucosas u otros lugares.
    • Carcinoma de tiroides medular familiar (CMTF)

      Este tipo de síndrome de NEM2 causa cáncer de tiroides medular. Se puede diagnosticar un CMTF cuando dos o más miembros de la familia padecen de cáncer de tiroides medular y ninguno tiene problemas en las glándulas paratiroides o suprarrenales.

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar los síndromes de NEM dependen de los signos y síntomas, y de los antecedentes familiares del paciente y pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otras pruebas y procedimientos que se pueden usar para diagnosticar los síndromes de NEM son los siguientes:

  • Prueba genética : procedimiento para analizar el ADN y determinar si hay una alteración genética que puede indicar un aumento del riesgo de padecer de una enfermedad o trastorno específico.
  • Estudio de hormonas en la sangre: procedimiento para el que se analiza una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas hormonas que los órganos y tejidos del cuerpo liberan en esta. Una cantidad poco habitual (más alta o baja de lo normal) de una sustancia puede ser un signo de enfermedad del órgano o tejido que la elabora. La sangre se puede analizar por concentraciones anormales de la hormona estimulante de la tiroides (HET). La hipófisis del cerebro elabora la HET, que estimula la liberación de la hormona tiroidea y controla la velocidad con que se forman las células foliculares de la tiroides. La sangre también se puede analizar para determinar las concentraciones de la hormona calcitonina o la hormona paratiroidea (HPT).
  • Exploración con yodo radiactivo (exploración con YRA): procedimiento que se realiza para encontrar áreas del cuerpo donde puede haber células del cáncer de tiroides que se pueden estar multiplicando rápidamente. Se usa yodo radiactivo (YRA) porque solo las células de la tiroides absorben el yodo. Se deglute una pequeña cantidad de YRA, este se desplaza a través de la sangre, y se acumula en el tejido de la tiroides y en las células de cáncer de tiroides de cualquier lugar del cuerpo. Las células tiroideas anormales absorben menos yodo que las células normales de la tiroides. Las áreas que no absorben yodo se llaman puntos fríos, los que aparecen más claros en la imagen de la exploración. Como pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos, se realiza una biopsia para determinar si son cancerosos.
  • Exploración con sestamibi : tipo de exploración con radionúclido que se usa para encontrar una glándula paratiroidea hiperactiva. Se inyecta una pequeña cantidad de una sustancia radiactiva que se llama tecnecio 99 en una vena para que circule por el torrente sanguíneo hacia la glándula paratiroidea. La sustancia radiactiva se acumula en la glándula hiperactiva que se ve muy brillante en una cámara especial que detecta la radiactividad.
  • Angiograma : procedimiento que se usa para observar los vasos sanguíneos y el flujo de la sangre. Se inyecta un material de contraste en un vaso sanguíneo. A medida que este se desplaza a través del vaso sanguíneo, se toman radiografías para ver si hay algún bloqueo.
  • Muestreo venoso para una glándula paratiroidea hiperactiva: procedimiento para el que se toma una muestra de sangre de las venas cercanas a las glándulas paratiroideas. Se analiza la muestra para determinar la cantidad de hormona paratiroidea liberada por cada glándula en la sangre. El muestreo venoso se puede realizar si los análisis de sangre muestran que hay una glándula paratiroidea activa, pero que las pruebas con imágenes no muestran cuál es.
  • Centellografía de receptores de somatostatina : tipo de exploración con radionúclido que se puede usar para encontrar tumores. Se inyecta una pequeña cantidad de octreotida radiactiva (hormona que se adhiere a los tumores) en una vena y se desplaza por la sangre. Cuando la octreotida radiactiva se adhiere al tumor, se usa una cámara especial que detecta la radiactividad para mostrar el lugar de los tumores en el cuerpo. Este procedimiento también se llama CRS.
  • Exploración con MIBG : procedimiento que se usa para encontrar tumores neuroendocrinos, como un feocromocitoma. Se inyecta una pequeña cantidad de una sustancia radiactiva llamada MIBG en una vena y esta se desplaza por el torrente sanguíneo. Las células de un tumor neuroendocrino absorben el MIGB radiactivo y se detectan mediante un escáner. Las exploraciones se pueden realizar en un período de 1 a 3 días. Se puede administrar una solución de yodo antes o después de la prueba para impedir que la glándula tiroides absorba demasiado MIGB.
  • Estudios de la catecolamina en la sangre: procedimiento mediante el que se analiza una muestra de sangre para medir la cantidad de ciertas catecolaminas que se liberan en esta. Se miden las sustancias producidas por la descomposición de estas catecolaminas. Una cantidad no habitual (más alta o baja que lo normal) de una sustancia puede ser un signo de enfermedad en el órgano o tejido que la elabora. Las cantidades más altas de lo normal pueden ser un signo de un feocromocitoma.
  • Análisis de orina durante 24 horas: prueba para la que se recoge orina durante 24 horas para medir las cantidades de catecolaminas en esta. También se miden las sustancias producidas por la descomposición de estas catecolaminas. Una cantidad no habitual (más alta o baja que la normal) de una sustancia puede ser un signo de enfermedad en el órgano o tejido que la elabora. Las cantidades más altas de lo normal pueden ser un signo de un feocromocitoma.
  • Prueba de estimulación con pentagastrina: prueba para la que analizan muestras de sangre para medir la cantidad de calcitonina en esta. Se inyectan en la sangre gluconato de calcio y pentagastrina, y luego se toman varias muestras durante los cinco minutos siguientes. Si aumenta la concentración de calcitonina en la sangre, esto puede ser un signo de cáncer de tiroides medular.

Tratamiento

Hay varios tipos de síndrome de NEM y cada tipo puede necesitar un tratamiento diferente:

  • Los pacientes de síndrome de NEM1 se tratan por tumores paratiroides, pancreáticos y tumores de hipófisis.
  • Los pacientes de síndrome de NEM2, por lo habitual, se someten a cirugía para extirpar la tiroides a los cinco años de edad o antes, si las pruebas genéticas muestran ciertos cambios en los genes. La cirugía se realiza para diagnosticar el cáncer o para prevenir que el cáncer se forme o se disemine.
  • A los lactantes con síndrome de NEM2B se les puede extirpar la tiroides para prevenir un cáncer.
  • Los niños con síndrome de MEN2B y cáncer de tiroides medular pueden participar en un ensayo clínico de terapia dirigida con un inhibidor de la tirosina cinasa (ITC).
  • A los pacientes con enfermedad de Hirschsprung y ciertos cambios en los genes se les puede extirpar la tiroides para prevenir un cáncer.

Feocromocitoma y paraganglioma

El feocromocitoma y el paraganglioma son tumores poco frecuentes que provienen del mismo tipo de tejido nervioso.

Factores de riesgo, signos y síntomas, y pruebas de diagnóstico y estadificación

Todo aquello que aumente la probabilidad de enfermarse se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que se va a enfermar de cáncer; no tener un factor de riesgo no significa que no se va a enfermar de cáncer. Consulte con el médico de su niño si piensa que puede estar en riesgo.

El riesgo de feocromocitoma o paraganglioma se incrementa al tener cualquiera de los siguientes síndromes hereditarios o cambios genéticos:

Más de la mitad de los niños y adolescentes que se diagnostican con feocromocitoma o paraganglioma tienen un síndrome hereditario o cambio genético que aumenta el riesgo de cáncer. La orientación genética (una conversación con un profesional especializado en enfermedades hereditarias) y las pruebas constituyen una parte importante del plan de tratamiento.

Algunos tumores no elaboran adrenalina o noradrenalina adicionales y no producen síntomas. Estos tumores se pueden encontrar cuando se forma una masa en el cuello, o cuando se realiza una prueba por otra razón. Los signos y síntomas del feocromocitoma y el paraganglioma se manifiestan cuando estos últimos liberan demasiada adrenalina o noradrenalina en la sangre. El feocromocitoma, el paraganglioma u otras afecciones pueden causar estos y otros síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Presión arterial alta.
  • Dolor de cabeza.
  • Sudor excesivo sin razón aparente.
  • Palpitaciones fuertes, rápidas o irregulares del corazón.
  • Temblor.
  • Palidez extrema.

Estos signos y síntomas pueden ir y venir, pero es más probable que la presión arterial alta se presente por períodos largos en pacientes jóvenes. Estos signos y síntomas se pueden presentar también con actividad física, heridas, anestesia, cirugía para extirpar el tumor, consumo de alimentos como chocolate y queso, o pasar orina (si el tumor está en la vejiga).

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar los feocromocitomas y los paragangliomas dependen de los signos y síntomas, y de los antecedentes familiares del paciente y pueden incluir:

Para la descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otras pruebas y procedimientos que se usan para diagnosticar el feocromocitoma y el paraganglioma incluyen los siguientes:

  • Prueba de metanefrinas sin plasma: un examen que mide la cantidad de metanefrinas en la sangre. Las metanefrinas son sustancias que el cuerpo elabora cuando asimila la adrenalina o noradrenalina. Los feocromocitomas y los paragangliomas pueden elaborar cantidades altas de adrenalina y noradrenalina y producir concentraciones altas de metanefrinas, tanto en la sangre como en la orina.
  • Estudios de catecolamina en la sangre: procedimiento para el que se analiza una muestra de sangre para medir la cantidad de algunas catecolaminas (adrenalina o noradrenalina) que se liberan en la sangre. También se miden las sustancias que se producen por la asimilación de estas catecolaminas. Una cantidad inusual (más alta o más baja de lo normal) de una sustancia puede ser un signo de enfermedad en el órgano o tejido que las elabora. Las cantidades más altas de lo normal pueden ser un signo de feocromocitoma o paraganglioma.
  • Prueba de orina de 24 horas: prueba para la que se recoge orina durante 24 horas para medir las cantidades de catecolaminas (adrenalina o noradrenalina) o metanefrinas en el órgano o tejido que las elabora. Las cantidades más altas de lo normal pueden ser un signo de feocromocitoma o paraganglioma.
  • Exploración con MIBG : procedimiento que se usa para encontrar tumores neuroendocrinos, como feocromocitomas y paragangliomas. Se inyecta una cantidad muy pequeña de una sustancia radiactiva, llamada MIBG, en una vena y esta recorre el torrente sanguíneo. Las células de un tumor neuroendocrino absorben el MIGB y se detectan con un escáner. Las exploraciones se pueden realizar en un período de 1 a 3 días. Se puede administrar una solución de yodo antes o durante la prueba para impedir que la glándula tiroides absorba demasiado MIGB.
  • Centellografía de receptores de somatostatina : un tipo de exploración con radionúclido que se puede usar para encontrar tumores. Se inyecta una cantidad pequeña de octreotida radiactiva (una hormona que se adhiere a los tumores) en una vena y esta recorre el torrente sanguíneo La octreotida radiactiva se adhiere al tumor y se usa una cámara especial que detecta la radiactividad para mostrar dónde se encuentra el tumor en el cuerpo. Este procedimiento también se llama exploración con octreotida y CRS.

Tratamiento

El tratamiento para los feocromocitomas y los paragangliomas en niños puede incluir los siguientes procedimientos:

Antes de la cirugía, se administra tratamiento farmacológico con alfabloqueadores para controlar la presión arterial, y betabloqueadores para controlar la frecuencia cardíaca. Si se extirpan ambas glándulas suprarrenales después de la cirugía, se necesita terapia con hormonas de por vida para remplazar aquellas que elaboran las glándulas suprarrenales.

Cáncer de piel (melanoma, cáncer de células escamosas, cáncer de células basales)

El cáncer de piel es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la piel. La piel es el órgano más grande del cuerpo. Protege contra el calor, la luz solar, las lesiones y las infecciones. Esta también ayuda a controlar la temperatura del cuerpo, almacena agua, grasa y vitamina D. La piel tiene varias capas, pero las capas más importantes son la epidermis (capa superior y exterior) y la dermis (capa inferior o interna). El cáncer de piel empieza en la epidermis, que está compuesta por tres clases de células:

  • Células escamosas: células delgadas y planas que forman la capa superior de la epidermis.
  • Células basales: células redondas debajo de las células escamosas.
  • Melanocitos: se encuentran en la parte más baja de la epidermis. Estas células elaboran melanina, el pigmento que da el color natural a la piel. Cuando la piel se expone al sol, los melanocitos elaboran más pigmento y hacen que esta se oscurezca.
Anatomía de la piel con melanocitos; el dibujo muestra la anatomía de la piel normal, con la epidermis, la dermis, los folículos pilosos, las glándulas sudoríparas, los tallos del pelo, las venas, las arterias, el tejido graso, los nervios, los vasos linfáticos, las glándulas sebáceas y el tejido subcutáneo. La ampliación muestra las capas de células escamosas y de células basales de la epidermis sobre la dermis con vasos capilares. Se muestra la melanina en las células. Se muestra un melanocito en la capa de las células basales en la parte más profunda de la epidermis.
Anatomía de la piel que muestra la epidermis y la dermis. Los melanocitos están en la capa de las células basales, en la parte más profunda de la epidermis.

Hay tres tipos de cáncer de piel:

Melanoma

Si bien el melanoma es poco común, es el cáncer de piel más frecuente en los niños. Se presenta más a menudo en niños de 15 a 19 años. Las tasas de melanoma en los Estados Unidos han aumentado lentamente desde 1975.

El riesgo de presentar un melanoma aumenta por los siguientes factores:

Los factores de riesgo de melanoma para todos los grupos de edad incluyen los siguientes aspectos:

  • Tener tez clara, que incluye las siguientes características:
    • Tez clara que se cubre de pecas y se quema con facilidad, no se broncea o se broncea mal.
    • Ojos azules o verdes, u otro color claro de ojos.
    • Cabello rojo o rubio.
  • Estar expuesto a la luz solar natural o a la luz solar artificial (como la de las cámaras de bronceado) durante períodos largos.
  • Tener antecedentes de quemaduras con ampollas durante la niñez.
  • Tener varios lunares grandes o muchos lunares pequeños.
  • Tener antecedentes familiares o personales de lunares poco frecuentes (síndrome de nevo atípico).
  • Tener antecedentes familiares o antecedentes personales de melanoma.

Los signos y síntomas de melanoma pueden ser los siguientes:

  • Un lunar que:
    • Cambia de tamaño, forma o color.
    • Tiene bordes irregulares.
    • Tiene más de un color.
    • Es asimétrico (si se divide el lunar por el medio, las dos mitades son diferentes en tamaño o forma).
    • Picazón.
    • Supura, sangra o está ulcerado (se forma un hueco en la piel cuando la capa superior de células se descompone y se transparenta el tejido que está debajo).
  • Cambio en el pigmento (color) de la piel.
  • Lunares satélite (lunares nuevos que crecen cerca del lunar original).

Las pruebas que se usan para diagnosticar y estadificar el melanoma pueden ser las siguientes:

Para obtener una descripción de estas pruebas y procedimientos, consulte la sección de este sumario sobre Información general sobre los cánceres poco comunes en la niñez.

Otras pruebas y procedimientos que se pueden usar para diagnosticar el melanoma son los siguientes:

  • Examen de la piel: un médico o enfermero analiza la piel para ver si tiene protuberancias o manchas que parecen anormales en color, tamaño o textura.
  • Biopsia : se corta de la piel todo o una parte de un crecimiento que no tiene aspecto normal y un patólogo lo observa al microscopio para determinar si hay células cancerosas. Hay cuatro tipos principales de biopsia de piel:
    • Biopsia por rasurado : se utiliza una hoja de afeitar estéril para "rasurar" un crecimiento que no tiene aspecto normal.
    • Biopsia con sacabocados : se utiliza un instrumento especial que se llama sacabocados o una trefina para extraer un círculo de tejido del crecimiento que no tiene aspecto normal.
    • Biopsia por escisión : se utiliza un bisturí para extirpar todo el crecimiento.
    • Escisión local amplia : se utiliza un bisturí para extraer algo del tejido normal que rodea el área donde se encontró el melanoma a fin de determinar si hay células cancerosas. Se puede necesitar un injerto de piel para cubrir el área donde se extrajo tejido.
  • Biopsia de ganglio linfático centinela : extracción del ganglio linfático centinela durante una cirugía. El ganglio linfático centinela es el primer ganglio linfático que recibe drenaje linfático de un tumor. Es el primer ganglio linfático hacia donde es probable que el cáncer se disemine desde el tumor. Se inyecta una sustancia radiactiva o un tinte azul cerca de este. La sustancia o el tinte fluye por los conductos linfáticos hacia los ganglios linfáticos. Se extrae el primer ganglio linfático que recibe la sustancia o el tinte. Un patólogo observa el tejido al microscopio para determinar si hay células cancerosas. Si no se encuentran células cancerosas, puede no ser necesario extirpar más ganglios linfáticos.
  • Disección de ganglio linfático : procedimiento quirúrgico mediante el que se extirpan ganglios linfáticos y se observa una muestra de tejido al microscopio para determinar si hay signos de cáncer. Para una disección regional de ganglios linfáticos, se extirpan algunos de estos en el área del tumor. Para una disección radical de ganglios linfáticos, se extirpa la mayoría de los ganglios linfáticos del área del tumor. Este procedimiento también se llama linfadenectomía.
  • HFIS (hibridación fluorescente in situ): prueba de laboratorio que se usa para observar los genes o los cromosomas de células y tejidos. En el laboratorio, se preparan piezas de ADN que contienen un tinte fluorescente y se agregan a células o tejidos en un portaobjeto de vidrio. Cuando estas piezas de ADN se unen a ciertos genes o áreas de cromosomas en el portaobjetos, se iluminan cuando se las observa al microscopio que tiene una luz especial. Esta prueba se realiza para determinar la diferencia entre un melanoma y tumores melanocíticos de potencial metastásico desconocido (TMPMD).
  • Análisis citogenético : prueba de laboratorio mediante la que se observan las células de una muestra de tejido al microscopio para determinar si hay ciertos cambios en los cromosomas.

Tratamiento del melanoma

El tratamiento del melanoma es cirugía para extirpar el tumor y algunos de los tejidos que lo rodean. Si el cáncer se diseminó hacia los ganglios linfáticos cercanos, el tratamiento es cirugía para extirpar los ganglios linfáticos con cáncer. También se puede administrar terapia biológica con dosis altas de interferón alfa-2b

El tratamiento del melanoma que se diseminó más allá de los ganglios linfáticos puede incluir los siguientes procedimientos:

Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento del melanoma en adultos.

Cáncer de piel de células escamosas y de células basales

El riesgo de cáncer de piel de células escomas y de células basales aumenta por los siguientes factores:

  • Estar expuesto a la luz solar natural o a la luz solar artificial (como la de las cámaras de bronceado) durante períodos largos.
  • Tener tez clara, que incluye los siguientes aspectos:
    • Tez clara que se cubre de pecas y se quema con facilidad, no se broncea o se broncea mal.
    • Ojos azules o verdes, u otro color claro de ojos.
    • Cabello rojo o rubio.
  • Padecer de queratosis actínica.
  • Haber recibido antes tratamientos con radiación.
  • Tener debilitado el sistema inmunitario.

Los signos del cáncer de piel de células escamosas y de cáncer de piel de células basales pueden ser los siguientes:

  • Llaga que no se cicatriza.
  • Área de la piel que son:
    • Pequeñas, elevadas, lisas, brillantes y cerosas.
    • Pequeñas, elevadas, rojas o marrón rojizas.
    • Planas, ásperas, marrones o rojas, y con escamas.
    • Con escamas, sangrantes o costrosas.
    • Parecidas a una cicatriz, pero firmes.

Las pruebas que se usan para diagnosticar el cáncer de piel de células escamosas y de células basales son las siguientes:

  • Examen de la piel: un médico o enfermero analiza la piel para ver si tienen bultos o manchas que parecen anormales en color, tamaño o textura.
  • Biopsia: se corta de la piel todo o una parte de un crecimiento que no tiene aspecto normal y un patólogo los observa al microscopio para determinar si hay signos de cáncer. Hay tres tipos principales de biopsia de piel:
    • Biopsia por rasurado: se utiliza una hoja de afeitar estéril para "rasurar" un crecimiento que no tiene aspecto normal.
    • Biopsia con sacabocados: se utiliza un instrumento especial que se llama sacabocados o una trefina para extraer un círculo de tejido del crecimiento que no tiene aspecto normal.
    • Biopsia por escisión: se utiliza un bisturí para extirpar todo el crecimiento.

Tratamiento del cáncer de células escamosas y de células basales

Por lo habitual, el tratamiento del cáncer de células escamosas y de células basales es cirugía para extirpar el tumor.

Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento del cáncer de piel en adultos.

Cordoma

El cordoma es un tumor de hueso muy poco frecuente que se forma en cualquier lugar de la espina vertebral desde la base del cráneo hacia la rabadilla. En los niños y adolescentes, los cordomas se presentan más a menudo en la base del cráneo; por este motivo, son difíciles de extirpar por completo mediante cirugía.

El cordoma infantil es una afección esclerosis tuberosa, un trastorno genético por el que se forma tumores benignos (no cancerosos) en los riñones, el cerebro, los ojos, el corazón, los pulmones y la piel.

Signos y síntomas

El cordoma puede causar cualquiera de los siguientes signos y síntomas. Consulte con el médico de su niño si tiene algo de lo siguiente:

  • Dolor de cabeza.
  • Dolor de cuello o espalda.
  • Visión doble.
  • Parálisis de los músculos de la cara.
  • Adormecimiento, cosquilleo o debilidad en los brazos y las piernas.
  • Cambio en los hábitos de evacuación intestinal o del funcionamiento de la vejiga.

Otras afecciones que no son cordoma pueden causar estos mismos signos y síntomas.

Por lo habitual, los cordomas pueden recidivar (volver), en el mismo lugar, pero a veces recidivan en otras áreas del hueso o en los pulmones.

Tratamiento

Por lo habitual el tratamiento del cordoma en los niños es cirugía para extirpar la mayor parte del tumor como sea posible, seguida de radioterapia, también se puede usar radioterapia con haz de protón.

Cáncer de sitio primario desconocido

El carcinoma de tumor primario desconocido es una enfermedad poco frecuente por la que se encuentran células malignas (cancerosas) en el cuerpo, pero no se sabe dónde empezó el cáncer. El cáncer se puede formar en cualquier tejido del cuerpo. El cáncer primario (el cáncer que se formó originalmente) se puede diseminar hacia otras partes del cuerpo, este proceso se llama metástasis. Por lo habitual, el aspecto de las células cancerosas es semejante al de las células del tipo de tejido donde se originó el cáncer. Por ejemplo, las células del cáncer de mama se pueden diseminar hacia el pulmón. Debido a que el cáncer empezó en la mama, el aspecto de las células cancerosas en el pulmón es semejante al de las células de la mama.

A veces, los médicos encuentran el lugar hacia donde se diseminó el cáncer, pero no pueden encontrar donde empezó a crecer originalmente el cáncer. Este tipo de cáncer se llama cáncer de sitio primario desconocido o tumor primario oculto.

Se realizan pruebas para saber dónde empezó el cáncer primario y para obtener información sobre el lugar a donde se diseminó el cáncer. Cuando las pruebas permiten encontrar el cáncer primario, el cáncer ya no es un cáncer de sitio primario desconocido y el tratamiento se basa en el tipo de cáncer primario.

Debido a que no se sabe dónde empezó el cáncer, se pueden necesitar muchas pruebas y procedimientos diferentes para determinar de qué tipo de cáncer se trata. Si las pruebas muestran que puede haber un cáncer, se realiza una biopsia. Una biopsia es la extracción de células o tejidos para que un patólogo los observe al microscopio a fin de determinar si hay células cancerosas y saber de qué tipo de cáncer se trata. El tipo de biopsia que se realiza depende de la parte del cuerpo que se investigue para saber si tiene cáncer. Se puede usar uno de los siguientes tipos de biopsia:

Cuando el tipo de células o tejido cancerosos que se extraen es diferente del tipo de células cancerosas que se esperan encontrar, se puede diagnosticar un cáncer de sitio primario desconocido. Las células del cuerpo tienen un cierto aspecto que dependen del tipo de tejido de donde se extraen. Por ejemplo, se espera que una muestra de tejido canceroso tomada de la mama se componga de células de la mama. Sin embargo, si la muestra de tejido está compuesta de un tipo diferente de célula (no está compuesta por células de la mama), es probable que las células se hayan diseminado hacia la mama desde otra parte del cuerpo.

Los adenocarcinomas, los melanomas y los tumores embrionarios son tipos comunes de tumor que aparecen y no se sabe dónde se formó originalmente el cáncer. Los tumores embrionarios, como los rabdomiosarcomas y los neuroblastomas son más comunes en los niños.

Tratamiento

El tratamiento depende del aspecto de las células al microscopio, la edad, los signos y síntomas del paciente, y el lugar del cuerpo a donde se diseminó el cáncer. El tratamiento habitualmente es quimioterapia o radioterapia.

Modificaciones a este sumario (11/21/2014)

Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan en la medida en que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes introducidos en este sumario a partir de la fecha arriba indicada.

Se incorporaron cambios en este sumario para reflejar los introducidos en la versión para profesionales de la salud.

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El Physician Data Query (PDQ) es la base de datos integral del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) que contiene información completa sobre el cáncer. La base de datos del PDQ incluye sumarios de la última información publicada sobre la prevención, detección, genética, tratamiento, cuidados médicos de apoyo, y medicina complementaria y alternativa relacionada con el cáncer. La mayoría de los sumarios se presentan en dos versiones. Las versiones para profesionales de la salud tienen información detallada escrita en lenguaje técnico. Las versiones para pacientes se escriben en un lenguaje fácil de comprender, que no es técnico. Ambas versiones tienen información sobre el cáncer que es exacta y actualizada. Además, las versiones también están disponibles en inglés.

El PDQ es uno de los servicios del NCI. El NCI forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH). El NIH es el centro principal de investigación biomédica del gobierno federal. Los sumarios del PDQ se basan en una revisión independiente de la literatura médica. No son declaraciones de políticas del NCI o el NIH.

Propósito de este sumario

Este sumario del PDQ con información sobre el cáncer contiene información actualizada sobre el tratamiento de los cánceres poco comunes en la niñez. Tiene como objetivo informar y ayudar a los pacientes, las familias y las personas a cargo de pacientes. No provee pautas o recomendaciones formales para la toma de decisiones relacionadas con la atención de la salud.

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Los Consejos Editoriales redactan los sumarios de información sobre el cáncer del PDQ y los actualizan. Estos Consejos están compuestos por expertos en el tratamiento del cáncer y otras especialidades relacionadas con este. Los sumarios se revisan regularmente y se les incorporan cambios a medida que se obtiene nueva información. La fecha de cada sumario ("Actualizado") indica la fecha del cambio más reciente.

La información en este sumario para pacientes se tomó de la versión para profesionales de la salud, que el Consejo Editorial sobre Tratamientos Pediátricos del PDQ revisa con regularidad y actualiza cuando es necesario.

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Un estudio o ensayo clínico es un estudio para responder a una pregunta científica; por ejemplo, si un tratamiento es mejor que otro. Los ensayos se basan en estudios anteriores y lo se aprendió en el laboratorio. Cada ensayo responde a ciertas preguntas científicas dirigidas a encontrar maneras nuevas y mejores de ayudar a los pacientes de cáncer. Durante los ensayos clínicos de tratamiento, se recoge información acerca de los efectos de un tratamiento nuevo y su eficacia. Si un ensayo clínico indica que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en "estándar". Los pacientes deberían considerar participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo a los pacientes que no han comenzado un tratamiento.

La lista en inglés de ensayos clínicos del PDQ están disponibles en línea en el portal de Internet del NCI. La lista de muchos médicos que participan en ensayos clínicos también se encuentra en el PDQ. Para mayor información, llamar al Servicio de información sobre cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237).

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  • Actualización: 21 de noviembre de 2014