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¿Prequntas sobre el cáncer?

Craneofaringioma infantil: Tratamiento (PDQ®)

Versión Paciente
Actualizado: 7 de febrero de 2014

Aspectos generales de las opciones de tratamiento



Hay diferentes tipos de tratamiento para los niños con craneofaringioma.

Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los niños con craneofaringioma. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente en uso) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de un tratamiento es un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes con tumores. Cuando los ensayos clínicos muestran que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar.

Debido a que los tumores en los niños son poco frecuentes, se debe considerar la participación en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos se están llevando a cabo en muchas partes del país. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal de Internet del NCI. La elección del tratamiento más apropiado es una decisión que, de forma ideal, incluye al paciente, la familia y el equipo de atención de la salud.

El tratamiento de los niños con craneofaringioma debe ser planificado por un equipo de proveedores de atención de la salud con experiencia en el tratamiento de tumores cerebrales infantiles.

El tratamiento será supervisado por un oncólogo pediatra, que es un médico que se especializa en el tratamiento de niños con tumores. El oncólogo pediatra trabaja con otros proveedores de atención de la salud que tienen experiencia y conocimientos en el tratamiento de niños con tumores de cerebro y que se especializan en ciertos campos de la medicina. Entre ellos, se pueden incluir los siguientes especialistas:

Los tumores cerebrales infantiles pueden causar signos y síntomas antes del diagnóstico y continuar durante meses o años.

Los signos y síntomas que causa el tumor pueden empezar antes del diagnóstico y continuar por meses o años. Es importante conversar con los médicos del niño acerca de los signos u los síntomas causados por el tumor que pueden continuar después del tratamiento.

Algunos tratamientos para los tumores pueden causar efectos secundarios durante meses o años después de terminar el tratamiento.

Los efectos secundarios del tratamiento del tumor que empiezan durante o después del tratamiento, y que continúan durante meses o años se llaman efectos tardíos. Los efectos tardíos del tratamiento de un tumor pueden incluir los siguientes trastornos:

  • Problemas físicos tales como problemas de la vista y obesidad.
  • Cambios en el humor, los sentimientos, los pensamientos, el aprendizaje o la memoria.
  • Cánceres secundarios (nuevos tipos de cáncer).

Por ejemplo, los efectos tardíos graves de la radioterapia administrada para un craneofaringioma pueden incluir los siguientes trastornos:

Algunos efectos tardíos se pueden tratar o controlar. Es importante hablar con el médico del niño acerca de los efectos que el tratamiento del tumor puede tener en el niño. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez.)

Se utilizan cinco tipos de tratamiento estándar:

Cirugía

La forma en que se realiza la cirugía depende del tamaño del tumor y su lugar en el cerebro. También depende de que el tumor haya crecido hasta el tejido cercano en forma de dedo. Los tipos de cirugía son los siguientes:

  • Cirugía transesfenoidal: tipo de cirugía para la que se insertan instrumentos hasta una parte del cerebro pasando a través de una incisión (corte) debajo del labio superior o en la base de la nariz entre los orificios nasales, y luego a través del hueso esfenoides (un hueso con forma de mariposa en la base del cráneo).
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    Cirugía transesfenoidal; el dibujo muestra un endoscopio y una cureta introducidos a través de la nariz y el seno esfenoidal para extirpar un cáncer de la hipófisis. También se muestra el hueso esfenoides.
    Cirugía transesfenoidal. Se introduce un endoscopio y una cureta a través de la nariz y el seno esfenoidal para extirpar un cáncer de la hipófisis.
  • Craneotomía: cirugía para extirpar el tumor a través de una abertura hecha en el cráneo.
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    Dibujo de una craneotomía que muestra una sección del cuero cabelludo que se separó para extraer cráneo que se separó para extraer una pieza del cráneo; se abrió la duramadre que cubre el cerebro para exponer el cerebro.   También se muestra la capa de músculo bajo el cuero cabelludo.
    Craneotomía. Se realiza una abertura en el cráneo y se retira una pieza del cráneo para mostrar una parte del cerebro.

A veces se puede extirpar todo el tumor que se ve durante la cirugía y no se necesita más tratamiento. Otras veces, es más difícil extirpar el tumor porque está creciendo o presiona los órganos cercanos. Se pueden presentar problemas graves si queda afectada la hipófisis, el hipotálamo, los nervios ópticos o la arteria carótida durante la cirugía.

Si queda algo del tumor después de la cirugía, habitualmente se administra radioterapia para destruir cualquier célula tumoral que haya quedado. El tratamiento administrado después de la cirugía para disminuir el riesgo de que el cáncer vuelva se llama terapia adyuvante.

Después de la cirugía, se realizarán pruebas de seguimiento con IRM durante varios años para revisar si el tumor volvió. Además, si se extirpa una parte de la hipófisis durante la cirugía, se administrarán varios tipos de pastillas de reemplazo hormonal durante toda la vida.

Cirugía con drenaje del quiste

Se puede realizar una cirugía para drenar los tumores que son sobre todo quistes. Esto disminuye la presión en el cerebro y alivia los síntomas. Se introduce un catéter (tubo delgado) hacia el quiste y se coloca un pequeño recipiente debajo de la piel. El líquido drena hacia el recipiente y después se extrae. Algunas veces, después de que se drena el quiste, se coloca a través del catéter un medicamento que va hacia el quiste y hace que la pared interior del quiste se cicatrice. Esto se realiza para impedir que el quiste elabore líquido o aumentar la cantidad de tiempo necesario para que el líquido se acumule nuevamente. Después de drenar el quiste, se puede realizar una cirugía para extirpar el tumor.

Cirugía limitada y radioterapia

Para tratar algunos craneofaringiomas, se usa cirugía en forma limitada. Esta se utiliza para diagnosticar el tumor, extraer líquido de un quiste y aliviar cualquier presión sobre los nervios ópticos. La cirugía en forma limitada es seguida de radioterapia. Esta opción de tratamiento puede provocar menos efectos secundarios que la cirugía para extirpar un tumor de la hipófisis o el hipotálamo.

La radioterapia es un tratamiento contra el tumor en el que se utilizan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir las células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia. Para la radioterapia externa, se utiliza una máquina fuera del cuerpo para enviar la radiación hacia el tumor. Para la radioterapia interna, se coloca una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, alambres o catéteres directamente dentro del tumor o cerca de él. La manera en que se administra la radioterapia depende del tipo de tumor que se está tratando y de si este se diseminó.

Debido a que la radioterapia dirigida al cerebro puede afectar el crecimiento y el desarrollo del cerebro de los niños pequeños, están en estudio formas de administrar la radioterapia que causen menos efectos secundarios. Entre ellas, se encuentran las siguientes:

  • Radiocirugía estereotáctica: para craneofaringiomas muy pequeños en la base del cerebro se puede usar radiocirugía estereotáctica. Para la radiocirugía estereotáctica se utiliza un marco alrededor de la cabeza del paciente para orientar la radiación solo al tumor. Este tratamiento también se llama radiocirugía estereotáxica.

  • Radioterapia intracavitaria: la radioterapia intracavitaria es un tipo de radioterapia interna que se puede usar para tumores que tienen una parte de masa sólida y una parte con un quiste parcialmente lleno de líquido. El material radiactivo se envía directamente hasta el tumor y causa menos daño al hipotálamo y los nervios ópticos cercanos.

  • Terapia con protón de intensidad modulada: un tipo de radioterapia que usa un chorro de protones (partículas diminutas con carga positiva) para eliminar las células tumorales. Se usa una computadora a fin de determinar la forma y ubicación exacta del tumor mediante terapia con protón. Esta es un tipo de radioterapia tridimensional que podría causar menos daño a los tejidos cerebrales y de otras partes del cuerpo. La radioterapia con protones es distinta a la radiación con rayos X.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento en el que se utilizan medicamentos contra el cáncer para detener el crecimiento de células tumorales, ya sea destruyéndolas o deteniendo su multiplicación. Cuando la quimioterapia se toma por vía oral o se inyecta en una vena o en un músculo, los medicamentos entran al torrente sanguíneo y pueden alcanzar las células tumorales de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo o en un órgano, los medicamentos afectan principalmente las células tumorales de esas áreas (quimioterapia regional). La quimioterapia intracavitaria es un tipo de quimioterapia regional para la que se colocan los medicamentos directamente en una cavidad como, por ejemplo, un quiste. La manera en que se administra la quimioterapia depende del tipo de tumor que se está tratando.

Terapia biológica

La terapia biológica es un tratamiento para el que se usa el sistema inmunitario del paciente para combatir el cáncer. Se utilizan sustancias elaboradas por el cuerpo o producidas en un laboratorio para impulsar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra el cáncer. Este tipo de tratamiento del cáncer también se llama bioterapia o inmunoterapia. Para el craneofaringioma, el medicamento de terapia biológica se coloca directamente en el interior del tumor por medio de un catéter.

Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.

Para algunos pacientes, quizás la mejor elección de tratamiento sea participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.

Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.

Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratarán las enfermedades en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.

Consultar la lista del NCI de estudios o ensayos clínicos sobre el cáncer para acceder a los ensayos clínicos que se realizan en los Estados Unidos y que actualmente aceptan pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés childhood craniopharyngioma. Para encontrar resultados más específicos, se puede refinar la búsqueda usando otros criterios, como el lugar donde se realiza el ensayo, el tipo de tratamiento o el nombre del medicamento que se utiliza. Consulte con el médico de su niño sobre ensayos clínicos en los que este pueda participar. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento.

Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos clínicos prueban tratamientos para los pacientes que no mejoraron. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas formas de impedir que la enfermedad recidive (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento.

Los ensayos clínicos tienen lugar en muchas partes del país. Consultar la sección sobre opciones de tratamiento a continuación para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Esta información se encuentra en la base de datos de ensayos clínicos del NCI.

Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.

Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar la enfermedad o decidir cómo tratarla se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas.

Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo de vez en cuando después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió. Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o control.