¿Prequntas sobre el cáncer?

Linfoma primario del sistema nervioso central: Tratamiento (PDQ®)

Versión para pacientes

Aspectos generales de las opciones de tratamiento

Hay diferentes tipos de tratamiento para los pacientes con linfoma primario del SNC.

Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los pacientes con linfoma primario del sistema nervioso central (SNC). Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente usado) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de un tratamiento consiste en un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar. Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.

No se emplea la cirugía en el tratamiento del linfoma primario del SNC.

Se utilizan tres tratamientos estándar:

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento para el cáncer en el que se usan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para eliminar las células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa utiliza una máquina fuera del cuerpo para enviar radiación hacia el cáncer. La radioterapia interna usa una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, alambres o catéteres que se colocan directamente dentro del cáncer o cerca de él. La manera en que se administra la radioterapia depende del tipo de cáncer que se está tratando.

Las dosis altas de radioterapia dirigida al cerebro pueden dañar el tejido sano y producir trastornos que afectan el pensamiento, el aprendizaje, la solución de problemas, el habla, la lectura, la escritura y la memoria. Se ha evaluado en ensayos clínicos el uso de quimioterapia solamente o antes de la radioterapia para reducir el daño al tejido cerebral sano que produce la radioterapia.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento contra el cáncer que utiliza medicamentos para detener el crecimiento de células cancerosas, ya sea eliminándolas o deteniendo su multiplicación. Cuando la quimioterapia se toma por vía oral o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos entran al torrente sanguíneo y pueden alcanzar las células cancerosas en todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo (quimioterapia intratecal), en un órgano o en una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas en esas áreas (quimioterapia regional). La manera en que se administra la quimioterapia depende del tipo de cáncer que se está tratando. El linfoma primario del SNC se puede tratar con quimioterapia intratecal o quimioterapia intraventricular, en la cual se colocan medicamentos contra el cáncer en los ventrículos (cavidades llenas de líquido) del cerebro.

Quimioterapia intratecal; la imagen muestra el líquido cefalorraquídeo (LCR) en el cerebro y la columna vertebral, y un reservorio (depósito) de Ommaya (un aparato en forma de cúpula que se ubica bajo el cuero cabelludo mediante una cirugía; el mismo contiene los medicamentos que circularán a tráves de un tubo delgado hacia el cerebro). La sección superior muestra una jeringuilla con la que se administran medicamentos anticancerosos en el reservorio de Ommaya. La sección inferior muestra una jeringuilla con la que se administran medicamentos anticancerosos directamente en el líquido cefalorraquídeo en la parte inferior de la columna vertebral.
Quimioterapia intratecal. Los medicamentos anticancerosos se inyectan en el espacio intratecal, el cual contienen el líquido cefalorraquídeo (LCR, se muestra en color azul). Existen dos formas de hacer esto. Una de las formas, la cual se muestra en la parte superior de la imagen, consiste en inyectar los medicamentos dentro del reservorio de Ommaya (un aparato en forma de cúpula que se ubica bajo el cuero cabelludo mediante una cirugía; el mismo contiene los medicamentos que circularán a través de un tubo pequeño hacia el cerebro). La otra forma, la cual se muestra en la parte inferior de la imagen, consiste en inyectar los medicamentos directamente en el LCR en la parte inferior de la columna vertebral, después que se adormece un área pequeña en la parte inferior de la espalda.


Una red de vasos sanguíneos y tejido, que se llama barrera hematoencefálica, protege el cerebro de sustancias dañinas. Esta barrera también puede evitar que los medicamentos contra el cáncer lleguen al cerebro. Para tratar el linfoma del SNC, se pueden utilizar algunos medicamentos para hacer aberturas entre las células de la barrera hematoencefálica. Esto se llama perturbación de la barrera hematoencefálica. De este modo, los medicamentos contra el cáncer que se introducen en el torrente sanguíneo pueden llegar al cerebro.

Terapia con esteroides

Los esteroides son hormonas producidas naturalmente por el cuerpo. También pueden producirse en un laboratorio y usarlos como medicamentos. Los glucocorticoides son medicamentos esteroides que actúan contra el cáncer en el caso de los linfomas.

Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.

En la presente sección del sumario se hace referencia a tratamientos en evaluación en ensayos clínicos, pero tal vez no se mencionen todos los tratamientos nuevos que se están considerando. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos, consultar el portal de Internet del NCI.

Quimioterapia de dosis alta con trasplante de células madre

La quimioterapia de dosis alta con trasplante de células madre es una forma de administrar dosis altas de quimioterapia y remplazar las células generadoras de sangre que fueron destruidas por el tratamiento de cáncer. Las células madre (células sanguíneas inmaduras) se extraen de la sangre o la médula ósea del paciente mismo o de un donante, y se congelan y almacenan. Después de finalizar la quimioterapia, las células madre guardadas se reinyectan en el paciente mediante una infusión. Estas células madre reinyectadas, crecen (y restauran) las células sanguíneas del cuerpo.

Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.

Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento puede ser participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.

Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.

Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.

Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.

Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no mejoró. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento de cáncer.

Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. Consultar la sección sobre Opciones de Tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Estos se han recuperado de la lista de ensayos clínicos del NCI.

Se pueden necesitar pruebas de seguimiento.

Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.

Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.

  • Actualización: 27 de septiembre de 2013