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Tratamiento del cáncer de nasofaringe infantil (PDQ®)–Versión para profesionales de salud

Incidencia

El carcinoma de nasofaringe surge en el revestimiento de la cavidad nasal y la faringe; representa alrededor de la tercera parte de todos los cánceres de las vías respiratorias superiores en los niños.[1,2]

El carcinoma de nasofaringe es infrecuente en niños menores de 10 años, pero su incidencia aumenta a 0,5 casos por millón por año en niños de 10 a 14 años, y a 1,3 casos por millón por año en adolescentes de 15 a 19 años.[3-6]

La incidencia del carcinoma de nasofaringe se caracteriza por variaciones raciales y geográficas, con una distribución endémica en grupos étnicos bien definidos, como los habitantes de algunas áreas de África del Norte y la región del Mediterráneo; en particular, de Asia Sudoriental. En los Estados Unidos, la incidencia del carcinoma de nasofaringe es más alta en los niños y adolescentes negros en comparación con los niños y adolescentes blancos.[4,5]

Bibliografía
  1. Ayan I, Kaytan E, Ayan N: Childhood nasopharyngeal carcinoma: from biology to treatment. Lancet Oncol 4 (1): 13-21, 2003. [PUBMED Abstract]
  2. Yan Z, Xia L, Huang Y, et al.: Nasopharyngeal carcinoma in children and adolescents in an endemic area: a report of 185 cases. Int J Pediatr Otorhinolaryngol 77 (9): 1454-60, 2013. [PUBMED Abstract]
  3. Horner MJ, Ries LA, Krapcho M, et al.: SEER Cancer Statistics Review, 1975-2006. National Cancer Institute, 2009. Also available online. Last accessed August 21, 2023.
  4. Sultan I, Casanova M, Ferrari A, et al.: Differential features of nasopharyngeal carcinoma in children and adults: a SEER study. Pediatr Blood Cancer 55 (2): 279-84, 2010. [PUBMED Abstract]
  5. Richards MK, Dahl JP, Gow K, et al.: Factors Associated With Mortality in Pediatric vs Adult Nasopharyngeal Carcinoma. JAMA Otolaryngol Head Neck Surg 142 (3): 217-22, 2016. [PUBMED Abstract]
  6. National Cancer Institute: NCCR*Explorer: An interactive website for NCCR cancer statistics. Bethesda, MD: National Cancer Institute. Available online. Last accessed December 15, 2023.

Factores de riesgo

El carcinoma de nasofaringe tiene una relación estrecha con la infección por el virus de Epstein-Barr (VEB). Además de que se hallan pruebas serológicas de infección en más de 98 % de los pacientes, también se encuentra ADN del VEB como un episoma monoclonal en las células del carcinoma de nasofaringe; por otra parte, las células tumorales pueden expresar antígenos del VEB en su superficie.[1] Las concentraciones de ADN del VEB en la circulación y la documentación serológica de la infección por este virus quizás ayuden a establecer el diagnóstico.[2] Hay subtipos específicos del HLA, como el haplotipo HLA A2Bsin2, que se relacionan con un riesgo más alto de carcinoma de nasofaringe.[3]

Bibliografía
  1. Dawson CW, Port RJ, Young LS: The role of the EBV-encoded latent membrane proteins LMP1 and LMP2 in the pathogenesis of nasopharyngeal carcinoma (NPC). Semin Cancer Biol 22 (2): 144-53, 2012. [PUBMED Abstract]
  2. Lo YM, Chan LY, Lo KW, et al.: Quantitative analysis of cell-free Epstein-Barr virus DNA in plasma of patients with nasopharyngeal carcinoma. Cancer Res 59 (6): 1188-91, 1999. [PUBMED Abstract]
  3. Ayan I, Kaytan E, Ayan N: Childhood nasopharyngeal carcinoma: from biology to treatment. Lancet Oncol 4 (1): 13-21, 2003. [PUBMED Abstract]

Características histológicas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce 3 subtipos histológicos de carcinoma de nasofaringe:

  • Tipo I: carcinoma de células escamosas queratinizante.
  • Tipo II: carcinoma de células escamosas no queratinizante. El tipo II se subdivide de acuerdo con la presencia o ausencia de infiltración linfoide en tipo IIa o IIb, respectivamente.
  • Tipo III: carcinoma indiferenciado. El tipo III se subdivide de acuerdo con la presencia o ausencia de infiltración linfoide en tipo IIIa o IIIb, respectivamente.

Es más probable que los niños con carcinoma de nasofaringe presenten enfermedad de tipo II o III según la clasificación de la OMS.[1,2]

Bibliografía
  1. Sultan I, Casanova M, Ferrari A, et al.: Differential features of nasopharyngeal carcinoma in children and adults: a SEER study. Pediatr Blood Cancer 55 (2): 279-84, 2010. [PUBMED Abstract]
  2. Richards MK, Dahl JP, Gow K, et al.: Factors Associated With Mortality in Pediatric vs Adult Nasopharyngeal Carcinoma. JAMA Otolaryngol Head Neck Surg 142 (3): 217-22, 2016. [PUBMED Abstract]

Cuadro clínico inicial

Los signos y síntomas del carcinoma de nasofaringe son los siguientes:[1,2]

  • Linfadenopatía cervical.
  • Epistaxis.
  • Congestión y obstrucción nasales.
  • Cefalea.
  • Otalgia.
  • Otitis media.

Debido al abundante drenaje linfático de la nasofaringe, la linfadenopatía cervical bilateral con frecuencia es el primer signo de enfermedad. El tumor se disemina localmente a las áreas adyacentes de la orofaringe y es posible que invada la base del cráneo, dando lugar a parálisis de nervios craneales o dificultad para mover la mandíbula (trismo).

Los sitios de metástasis a distancia incluyen los huesos, los pulmones y el hígado.

Bibliografía
  1. Yan Z, Xia L, Huang Y, et al.: Nasopharyngeal carcinoma in children and adolescents in an endemic area: a report of 185 cases. Int J Pediatr Otorhinolaryngol 77 (9): 1454-60, 2013. [PUBMED Abstract]
  2. Hu S, Xu X, Xu J, et al.: Prognostic factors and long-term outcomes of nasopharyngeal carcinoma in children and adolescents. Pediatr Blood Cancer 60 (7): 1122-7, 2013. [PUBMED Abstract]

Evaluación diagnóstica y estadificación

Las pruebas diagnósticas determinarán el grado de extensión del tumor primario y la presencia de metástasis. Para determinar el grado de extensión del tumor primario, un otorrinolaringólogo puede observar la nasofaringe mediante una endoscopia nasal y también se usan imágenes por resonancia magnética de la cabeza y el cuello.

Es posible establecer el diagnóstico con una biopsia del tumor primario o de las adenopatías del cuello. Los carcinomas de nasofaringe se deben diferenciar de todos los tipos de cáncer que se manifiestan con adenopatías y de otros tipos de cáncer del área de la cabeza y el cuello. En consecuencia, se deben considerar enfermedades como el cáncer de tiroides, el rabdomiosarcoma, el linfoma no Hodgkin, incluso el linfoma de Burkitt, así como el linfoma de Hodgkin; y afecciones benignas como el angiofibroma nasal (que suele producir epistaxis en varones adolescentes), la linfadenitis infecciosa y la enfermedad de Rosai-Dorfman.

También se deben evaluar el tórax y el abdomen mediante tomografía computarizada (TC) y gammagrafía ósea para determinar si hay enfermedad metastásica. Es posible que la tomografía con emisión de positrones (TEP) con flúor F 18-fludesoxiglucosa combinada con TC sea útil para evaluar la probabilidad de lesiones metastásicas.[1]

Bibliografía
  1. Cheuk DK, Sabin ND, Hossain M, et al.: PET/CT for staging and follow-up of pediatric nasopharyngeal carcinoma. Eur J Nucl Med Mol Imaging 39 (7): 1097-106, 2012. [PUBMED Abstract]

Características genómicas del carcinoma de nasofaringe infantil

En 4 centros médicos académicos terciarios de China se estudiaron 30 pacientes (25 varones y 5 mujeres), menores de 20 años, con carcinoma nasofaríngeo confirmado patológicamente.[1] Se recopilaron tumores nasofaríngeos primarios con muestras de sangre emparejadas y se analizaron mediante secuenciación del exoma completo. Varios genes como SHOC1 (conocido antes como C9orf84) (20 %), ZFHX4 (16,7 %), ZC3H6 (16,7 %) y RBM38 (16,7 %) se encontraron mutados con frecuencia en el carcinoma nasofaríngeo. El análisis del número de copias reveló una ganancia/amplificación muy recurrente de los genes HLA de clase II en 6p21.32 (63,3 %) y pérdidas de TOLLIP en 11p15.5 (20 %). Se encontraron por primera vez variantes de fusión NUTM1 recurrentes (16,7 %) en el carcinoma nasofaríngeo. Las fusiones génicas encontradas fueron NUTM1::PAIP2B, NUTM1::TFDP2 y NUTM1::CUL2. En el estudio también se observó que 8 de 30 pacientes (26,7 %) con carcinoma nasofaríngeo eran portadores de variantes patogénicas o probablemente patogénicas en la línea germinal de genes conocidos de predisposición al cáncer.

En otro análisis, se confirmó la deleción homocigótica del locus de CDKN2A en 9p21.3 en 7 de 15 muestras de carcinoma de nasofaringe (46,7 %) y en 3 de 5 xenoinjertos derivados de pacientes o líneas celulares (60 %). La amplificación de CCND1 se encontró en 3 de 20 tumores de nasofaringe (15 %).[2] La secuenciación del genoma completo del carcinoma de nasofaringe reveló que el gen TP53 es el que se encuentra mutado con mayor frecuencia (n = 10), seguido por los genes TRAF3, NFKBIA, AEBP1 y NLRC5. Se ha notificado que todos estos genes regulan el factor nuclear kappa B.[3] Además, las anormalidades somáticas significativas detectadas en HLA-A y NLRC5 indican una alteración en la presentación de antígenos, mientras que las mutaciones en PTEN quizás activen la vía PI3K. En este estudio se encontró que 4 genes estaban mutados con una frecuencia significativa: PLIN4, MUC21, SLC35G5 y ERVW-1.

Bibliografía
  1. Wu B, Shen L, Peng G, et al.: Molecular characteristics of pediatric nasopharyngeal carcinoma using whole-exome sequencing. Oral Oncol 135: 106218, 2022. [PUBMED Abstract]
  2. Tsang CM, Lui VWY, Bruce JP, et al.: Translational genomics of nasopharyngeal cancer. Semin Cancer Biol 61: 84-100, 2020. [PUBMED Abstract]
  3. Bruce JP, To KF, Lui VWY, et al.: Whole-genome profiling of nasopharyngeal carcinoma reveals viral-host co-operation in inflammatory NF-κB activation and immune escape. Nat Commun 12 (1): 4193, 2021. [PUBMED Abstract]

Información sobre los estadios del carcinoma de nasofaringe infantil

La estadificación del tumor se realiza con el sistema de clasificación TNM (tumor, ganglio linfático y metástasis) del American Joint Committee on Cancer (AJCC).[1,2]

El AJCC ha designado la estadificación mediante la clasificación TNM para definir el carcinoma nasofaríngeo.[3]

Cuadro 1. Definiciones TNM para el estadio 0a
EstadioTNMDescripción
T = tumor primario; N = ganglio linfático regional; M = metástasis a distancia.
aReproducción autorizada de AJCC: Nasopharynx. En: Amin MB, Edge SB, Greene FL, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 8.ª edición Nueva York, NY: Springer, 2017, págs. 103–11.
0Tis, N0, M0Tis = Carcinoma in situ.
N0 = sin metástasis en ganglios linfáticos regionales.
M0 = sin metástasis a distancia.
Cuadro 2. Definiciones TNM para el estadio Ia
EstadioTNMDescripción
T = tumor primario; N = ganglio linfático regional; M = metástasis a distancia.
aReproducción autorizada de AJCC: Nasopharynx. En: Amin MB, Edge SB, Greene FL, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 8.ª edición Nueva York, NY: Springer, 2017, págs. 103–11.
IT1, N0, M0T1 = tumor limitado a la nasofaringe, o diseminación a la orofaringe o la cavidad nasal sin compromiso parafaríngeo.
N0 = sin metástasis en ganglios linfáticos regionales.
M0 = sin metástasis a distancia.
Cuadro 3. Definiciones TNM para el estadio IIa
EstadioTNMDescripción
T = tumor primario; N = ganglio linfático regional; M = metástasis a distancia; VEB = virus de Epstein-Barr.
aReproducción autorizada de AJCC: Nasopharynx. En: Amin MB, Edge SB, Greene FL, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 8.ª edición Nueva York, NY: Springer, 2017, págs. 103–11.
IIT0, Tis, T1, N1, M0T0 = no se identifica un tumor, pero hay compromiso de uno o más ganglios cervicales positivos para VEB.
Tis = carcinoma in situ.
T1 = tumor limitado a la nasofaringe o con diseminación a la orofaringe o la cavidad nasal sin compromiso parafaríngeo.
N1 = metástasis unilateral en uno o más ganglios linfáticos cervicales, o metástasis unilaterales o bilaterales en uno o más ganglios linfáticos retrofaríngeos que miden ≤6 cm en su mayor dimensión y se ubican por encima del borde inferior del cartílago cricoides.
M0 = sin metástasis a distancia.
T2, N0, M0T2 = tumor con diseminación al espacio parafaríngeo o compromiso de tejidos blandos adyacentes (músculos pterigoideo medial, pterigoideo lateral y prevertebrales).
N0 = sin metástasis en ganglios linfáticos regionales.
M0 = sin metástasis a distancia.
T2, N1, M0T2 = tumor con diseminación al espacio parafaríngeo o compromiso de tejidos blandos adyacentes (músculos pterigoideo medial, pterigoideo lateral y prevertebrales).
N1 = metástasis unilateral en uno o más ganglios linfáticos cervicales, o metástasis unilaterales o bilaterales en uno o más ganglios linfáticos retrofaríngeos que miden ≤6 cm en su mayor dimensión y se ubican por encima del borde inferior del cartílago cricoides.
M0 = sin metástasis a distancia.
Cuadro 4. Definiciones TNM para el estadio IIIa
EstadioTNMDescripción
T = tumor primario; N = ganglio linfático regional; M = metástasis a distancia; VEB = virus de Epstein-Barr.
aReproducción autorizada de AJCC: Nasopharynx. En: Amin MB, Edge SB, Greene FL, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 8.ª edición Nueva York, NY: Springer, 2017, págs. 103–11.
IIIT0, Tis, T1, N2, M0T0 = no se identifica un tumor, pero hay compromiso de uno o más ganglios cervicales positivos para VEB.
Tis = carcinoma in situ.
T1 = tumor limitado a la nasofaringe o con diseminación a la orofaringe o la cavidad nasal sin compromiso parafaríngeo.
N2 = metástasis bilaterales en uno o más ganglios linfáticos cervicales que miden ≤6 cm en su mayor dimensión y se ubican por encima del borde inferior del cartílago cricoides.
M0 = sin metástasis a distancia.
T2, N2, M0T2 = tumor con diseminación al espacio parafaríngeo o compromiso de tejidos blandos adyacentes (músculos pterigoideo medial, pterigoideo lateral y prevertebrales).
N2 = metástasis bilaterales en uno o más ganglios linfáticos cervicales que miden ≤6 cm en su mayor dimensión y se ubican por encima del borde inferior del cartílago cricoides.
M0 = sin metástasis a distancia.
T3, N0, M0T3 = tumor con infiltración de estructuras óseas en la base del cráneo, vértebras cervicales, estructuras pterigoideas o senos paranasales.
N0 = sin metástasis en ganglios linfáticos regionales.
M0 = sin metástasis a distancia.
T3, N1, M0T3 = tumor con infiltración de estructuras óseas en la base del cráneo, vértebras cervicales, estructuras pterigoideas o senos paranasales.
N1 = metástasis unilateral en uno o más ganglios linfáticos cervicales, o metástasis unilaterales o bilaterales en uno o más ganglios linfáticos retrofaríngeos que miden ≤6 cm en su mayor dimensión y se ubican por encima del borde inferior del cartílago cricoides.
M0 = sin metástasis a distancia.
T3, N2, M0T3 = tumor con infiltración de estructuras óseas en la base del cráneo, vértebras cervicales, estructuras pterigoideas o senos paranasales.
N2 = metástasis bilaterales en uno o más ganglios linfáticos cervicales que miden ≤6 cm en su mayor dimensión y se ubican por encima del borde inferior del cartílago cricoides.
M0 = sin metástasis a distancia.
Cuadro 5. Definiciones TMN para los estadios IVA y IVBa
EstadioTNMDescripción
T = tumor primario; N = ganglio linfático regional; M = metástasis a distancia; VEB = virus de Epstein-Barr.
aReproducción autorizada de AJCC: Nasopharynx. En: Amin MB, Edge SB, Greene FL, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 8.ª edición Nueva York, NY: Springer, 2017, págs. 103–11.
IVAT4, N0, M0T4 = tumor con diseminación intracraneal, compromiso de nervios craneales, hipofaringe, órbita, glándula paratiroidea o infiltración generalizada de tejidos blandos más allá de la superficie lateral del músculo pterigoideo lateral.
N0 = sin metástasis en ganglios linfáticos regionales.
M0 = sin metástasis a distancia.
T4, N1, M0T4 = tumor con diseminación intracraneal, compromiso de nervios craneales, hipofaringe, órbita, glándula paratiroidea o infiltración generalizada de tejidos blandos más allá de la superficie lateral del músculo pterigoideo lateral.
N1 = metástasis unilateral en uno o más ganglios linfáticos cervicales, o metástasis unilaterales o bilaterales en uno o más ganglios linfáticos retrofaríngeos que miden ≤6 cm en su mayor dimensión y se ubican por encima del borde inferior del cartílago cricoides.
M0 = sin metástasis a distancia.
T4, N2, M0T4 = tumor con diseminación intracraneal, compromiso de nervios craneales, hipofaringe, órbita, glándula paratiroidea o infiltración generalizada de tejidos blandos más allá de la superficie lateral del músculo pterigoideo lateral.
N2 = metástasis bilaterales en uno o más ganglios linfáticos cervicales que miden ≤6 cm en su mayor dimensión y se ubican por encima del borde inferior del cartílago cricoides.
M0 = sin metástasis a distancia.
Cualquier T, N3, M0TX = tumor primario no evaluable.
T0 = no se identifica un tumor, pero hay compromiso de uno o más ganglios cervicales positivos para VEB.
Tis = carcinoma in situ.
T1 = tumor limitado a la nasofaringe o con diseminación a la orofaringe o la cavidad nasal sin compromiso parafaríngeo.
T2 = tumor con diseminación al espacio parafaríngeo o compromiso de tejidos blandos adyacentes (músculos pterigoideo medial, pterigoideo lateral y prevertebrales).
T3 = tumor con infiltración de estructuras óseas en la base del cráneo, vértebras cervicales, estructuras pterigoideas o senos paranasales.
T4 = tumor con diseminación intracraneal, compromiso de nervios craneales, hipofaringe, órbita, glándula paratiroidea o infiltración generalizada de tejidos blandos más allá de la superficie lateral del músculo pterigoideo lateral.
N3 = metástasis unilaterales o bilaterales en uno o más ganglios linfáticos cervicales que miden >6 cm en su mayor dimensión o diseminación por debajo del borde inferior del cartílago cricoides.
M0 = sin metástasis a distancia.
IVBCualquier T, cualquier N, M1Cualquier T = consultar la descripción del estadio IVA en este cuadro.
NX = ganglios linfáticos regionales no evaluables.
N0 = sin metástasis en ganglios linfáticos regionales.
N1 = metástasis unilateral en uno o más ganglios linfáticos cervicales, o metástasis unilaterales o bilaterales en uno o más ganglios linfáticos retrofaríngeos que miden ≤6 cm en su mayor dimensión y se ubican por encima del borde inferior del cartílago cricoides.
N2 = metástasis bilaterales en uno o más ganglios linfáticos cervicales que miden ≤6 cm en su mayor dimensión y se ubican por encima del borde inferior del cartílago cricoides.
N3 = metástasis unilaterales o bilaterales en uno o más ganglios linfáticos cervicales que miden >6 cm en su mayor dimensión o diseminación por debajo del borde inferior del cartílago cricoides.
M1 = metástasis a distancia.

Más de 90 % de los niños y adolescentes con carcinoma de nasofaringe presentan al inicio una enfermedad avanzada (estadios III/IV o T3/T4).[4,5] En estudios poblacionales, se encontró que los pacientes menores de 20 años tuvieron una incidencia más alta de la enfermedad en estadio avanzado que los pacientes adultos.[6,7] Sin embargo, menos del 10 % de los niños y adolescentes con carcinoma de nasofaringe presentaron metástasis a distancia en el momento del diagnóstico.[4,5,8]

Bibliografía
  1. Amin MB, Edge SB, Greene FL, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 8th ed. Springer; 2017.
  2. Lee AWM, Lydiatt WM, Colevas AD, et al.: Nasopharynx. In: Amin MB, Edge SB, Greene FL, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 8th ed. Springer; 2017, pp 103-11.
  3. Nasopharynx. In: Amin MB, Edge SB, Greene FL, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 8th ed. Springer; 2017, pp. 103–11.
  4. Cheuk DK, Billups CA, Martin MG, et al.: Prognostic factors and long-term outcomes of childhood nasopharyngeal carcinoma. Cancer 117 (1): 197-206, 2011. [PUBMED Abstract]
  5. Casanova M, Bisogno G, Gandola L, et al.: A prospective protocol for nasopharyngeal carcinoma in children and adolescents: the Italian Rare Tumors in Pediatric Age (TREP) project. Cancer 118 (10): 2718-25, 2012. [PUBMED Abstract]
  6. Sultan I, Casanova M, Ferrari A, et al.: Differential features of nasopharyngeal carcinoma in children and adults: a SEER study. Pediatr Blood Cancer 55 (2): 279-84, 2010. [PUBMED Abstract]
  7. Richards MK, Dahl JP, Gow K, et al.: Factors Associated With Mortality in Pediatric vs Adult Nasopharyngeal Carcinoma. JAMA Otolaryngol Head Neck Surg 142 (3): 217-22, 2016. [PUBMED Abstract]
  8. Buehrlen M, Zwaan CM, Granzen B, et al.: Multimodal treatment, including interferon beta, of nasopharyngeal carcinoma in children and young adults: preliminary results from the prospective, multicenter study NPC-2003-GPOH/DCOG. Cancer 118 (19): 4892-900, 2012. [PUBMED Abstract]

Pronóstico

La supervivencia general de los niños y adolescentes con carcinoma de nasofaringe mejoró durante los últimos 40 años; las tasas de supervivencia a 5 años son superiores a 80 % con el tratamiento multimodal de vanguardia.[1-8] Luego de controlar por estadio, los niños con carcinoma de nasofaringe tienen desenlaces clínicos significativamente mejores que los adultos.[1,7] Sin embargo, el uso intensivo de quimioterapia y radioterapia produce importantes morbilidades agudas y a largo plazo, incluso neoplasias subsiguientes.[1-3,6]

Bibliografía
  1. Sultan I, Casanova M, Ferrari A, et al.: Differential features of nasopharyngeal carcinoma in children and adults: a SEER study. Pediatr Blood Cancer 55 (2): 279-84, 2010. [PUBMED Abstract]
  2. Cheuk DK, Billups CA, Martin MG, et al.: Prognostic factors and long-term outcomes of childhood nasopharyngeal carcinoma. Cancer 117 (1): 197-206, 2011. [PUBMED Abstract]
  3. Casanova M, Bisogno G, Gandola L, et al.: A prospective protocol for nasopharyngeal carcinoma in children and adolescents: the Italian Rare Tumors in Pediatric Age (TREP) project. Cancer 118 (10): 2718-25, 2012. [PUBMED Abstract]
  4. Buehrlen M, Zwaan CM, Granzen B, et al.: Multimodal treatment, including interferon beta, of nasopharyngeal carcinoma in children and young adults: preliminary results from the prospective, multicenter study NPC-2003-GPOH/DCOG. Cancer 118 (19): 4892-900, 2012. [PUBMED Abstract]
  5. Hu S, Xu X, Xu J, et al.: Prognostic factors and long-term outcomes of nasopharyngeal carcinoma in children and adolescents. Pediatr Blood Cancer 60 (7): 1122-7, 2013. [PUBMED Abstract]
  6. Sahai P, Mohanti BK, Sharma A, et al.: Clinical outcome and morbidity in pediatric patients with nasopharyngeal cancer treated with chemoradiotherapy. Pediatr Blood Cancer 64 (2): 259-266, 2017. [PUBMED Abstract]
  7. Richards MK, Dahl JP, Gow K, et al.: Factors Associated With Mortality in Pediatric vs Adult Nasopharyngeal Carcinoma. JAMA Otolaryngol Head Neck Surg 142 (3): 217-22, 2016. [PUBMED Abstract]
  8. Gioacchini FM, Tulli M, Kaleci S, et al.: Prognostic aspects in the treatment of juvenile nasopharyngeal carcinoma: a systematic review. Eur Arch Otorhinolaryngol 274 (3): 1205-1214, 2017. [PUBMED Abstract]

Consideraciones especiales para el tratamiento de niños con cáncer

El cáncer en niños y adolescentes es infrecuente, aunque desde 1975 se ha observado un aumento gradual de la incidencia general.[1] Se debe considerar la derivación a centros médicos que cuenten con un equipo multidisciplinario de especialistas en oncología con experiencia en el tratamiento de los cánceres que se presentan en la niñez y la adolescencia. Este equipo multidisciplinario incorpora la pericia de los siguientes profesionales de atención de la salud y otros para asegurar que los niños reciban el tratamiento, los cuidados médicos de apoyo y la rehabilitación que les permitan lograr una supervivencia y calidad de vida óptimas:

  • Médicos de atención primaria.
  • Cirujanos pediatras.
  • Radioncólogos.
  • Oncólogos o hematólogos pediatras.
  • Especialistas en rehabilitación.
  • Enfermeros especializados en pediatría.
  • Trabajadores sociales.
  • Profesionales de la vida infantil.
  • Psicólogos.

Para obtener información sobre los cuidados médicos de apoyo para niños y adolescentes con cáncer, consultar los resúmenes sobre Cuidados médicos de apoyo y cuidados paliativos.

La American Academy of Pediatrics estableció pautas para los centros de oncología pediátrica y su función en el tratamiento de los pacientes de cáncer infantil.[2] En estos centros de oncología pediátrica, se dispone de ensayos clínicos para la mayoría de los tipos de cáncer que se presentan en niños y adolescentes, y se ofrece la oportunidad de participar a la mayoría de los pacientes y familiares. Por lo general, los ensayos clínicos para los niños y adolescentes con cáncer se diseñan a fin de comparar un tratamiento que parece mejor con el tratamiento estándar actual. La mayoría de los avances en la identificación de tratamientos curativos para los cánceres infantiles se lograron mediante ensayos clínicos. Para obtener información sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal de Internet del NCI.

Se han logrado mejoras notables en la supervivencia de niños y adolescentes con cáncer. Entre 1975 y 2020, la mortalidad por cáncer infantil disminuyó en más del 50 %.[3-5] Los niños y adolescentes sobrevivientes de cáncer necesitan un seguimiento minucioso, ya que es posible que los efectos secundarios del tratamiento del cáncer persistan o se presenten meses o años después de este. Para obtener información sobre la incidencia, el tipo y la vigilancia de los efectos tardíos en los niños y adolescentes sobrevivientes de cáncer, consultar Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez.

El cáncer infantil es una enfermedad rara con cerca de 15 000 casos anuales diagnosticados antes de los 20 años de edad en los Estados Unidos.[6] En la Rare Diseases Act of 2002 de los Estados Unidos, se define una enfermedad rara como la que afecta a poblaciones de menos de 200 000 personas. Por lo tanto, todos los cánceres infantiles se consideran enfermedades raras.

La designación de un tumor raro es diferente entre los grupos pediátricos y de adultos. En el caso de los adultos, se considera que un cáncer es raro cuando su incidencia anual es inferior a 6 casos por 100 000 personas. Representan hasta el 24 % de los cánceres diagnosticados en la Unión Europea y alrededor del 20 % de los cánceres diagnosticados en los Estados Unidos.[7,8] Además, tal como se indica a continuación, la designación de un tumor raro en la niñez no es uniforme entre los grupos internacionales:

  • En una iniciativa conjunta de la European Union Joint Action on Rare Cancers y el European Cooperative Study Group for Rare Pediatric Cancers se estimó que el 11 % de todos los cánceres en pacientes menores de 20 años se podrían clasificar como muy raros. Este grupo de consenso definió los cánceres muy raros como los cánceres con incidencia anual inferior a 2 casos por millón de personas. Sin embargo, también se incluyen en este grupo de tumores muy raros otros 3 tipos histológicos (carcinoma de tiroides, melanoma y cáncer de testículo) con incidencias superiores a 2 casos por millón de personas, porque se cuenta con poco conocimiento y experiencia sobre el tratamiento de estos tumores.[9]
  • El Children's Oncology Group (COG) define los cánceres raros en la niñez según la lista del subgrupo XI de la International Classification of Childhood Cancer, en la que se incluyen los cánceres de tiroides, los cánceres de piel melanoma y no melanoma, además de los múltiples tipos de carcinomas (por ejemplo, los carcinomas de corteza suprarrenal, los carcinomas de nasofaringe y la mayoría de los carcinomas de tipo adulto, como los cánceres de mama, los cánceres colorrectales, etc.).[10] Estos cánceres representan casi el 5 % de aquellos diagnosticados en niños de 0 a 14 años y casi el 27 % de los que se diagnostican en adolescentes de 15 a 19 años.[4]

    La mayoría de los cánceres del subgrupo XI son melanomas o cánceres de tiroides, mientras que otros tipos de cáncer solo representan el 2 % de los cánceres en niños de 0 a 14 años y el 9,3 % de los cánceres en adolescentes de 15 a 19 años.

Estudiar estos cánceres raros es un reto por el número bajo de pacientes con cualquier diagnóstico individual, el predominio de estos cánceres raros en adolescentes y la carencia de ensayos clínicos con adolescentes que tienen estos cánceres.

También es posible obtener información sobre estos tumores en fuentes relacionadas con el cáncer en adultos, por ejemplo, Tratamiento del carcinoma de nasofaringe.

Bibliografía
  1. Smith MA, Seibel NL, Altekruse SF, et al.: Outcomes for children and adolescents with cancer: challenges for the twenty-first century. J Clin Oncol 28 (15): 2625-34, 2010. [PUBMED Abstract]
  2. American Academy of Pediatrics: Standards for pediatric cancer centers. Pediatrics 134 (2): 410-4, 2014. Also available online. Last accessed December 15, 2023.
  3. Smith MA, Altekruse SF, Adamson PC, et al.: Declining childhood and adolescent cancer mortality. Cancer 120 (16): 2497-506, 2014. [PUBMED Abstract]
  4. National Cancer Institute: NCCR*Explorer: An interactive website for NCCR cancer statistics. Bethesda, MD: National Cancer Institute. Available online. Last accessed December 15, 2023.
  5. Surveillance Research Program, National Cancer Institute: SEER*Explorer: An interactive website for SEER cancer statistics. Bethesda, MD: National Cancer Institute. Available online. Last accessed August 18, 2023.
  6. Ward E, DeSantis C, Robbins A, et al.: Childhood and adolescent cancer statistics, 2014. CA Cancer J Clin 64 (2): 83-103, 2014 Mar-Apr. [PUBMED Abstract]
  7. Gatta G, Capocaccia R, Botta L, et al.: Burden and centralised treatment in Europe of rare tumours: results of RARECAREnet-a population-based study. Lancet Oncol 18 (8): 1022-1039, 2017. [PUBMED Abstract]
  8. DeSantis CE, Kramer JL, Jemal A: The burden of rare cancers in the United States. CA Cancer J Clin 67 (4): 261-272, 2017. [PUBMED Abstract]
  9. Ferrari A, Brecht IB, Gatta G, et al.: Defining and listing very rare cancers of paediatric age: consensus of the Joint Action on Rare Cancers in cooperation with the European Cooperative Study Group for Pediatric Rare Tumors. Eur J Cancer 110: 120-126, 2019. [PUBMED Abstract]
  10. Pappo AS, Krailo M, Chen Z, et al.: Infrequent tumor initiative of the Children's Oncology Group: initial lessons learned and their impact on future plans. J Clin Oncol 28 (33): 5011-6, 2010. [PUBMED Abstract]

Tratamiento del carcinoma de nasofaringe infantil de diagnóstico reciente

En el contexto del proyecto PARTNER (Paediatric Rare Tumours Network–European Registry), el European Cooperative Study Group for Pediatric Rare Tumors publicó recomendaciones integrales para el diagnóstico y el tratamiento del carcinoma de nasofaringe en niños y adolescentes.[1]

El tratamiento del carcinoma de nasofaringe es multimodal e incluye los siguientes procedimientos:

  1. Terapia de modalidad combinada con quimioterapia y radiación. Las dosis altas de radioterapia sola cumplen con una función en el tratamiento del carcinoma de nasofaringe; sin embargo, tanto en los estudios de niños como de adultos se observa que la terapia de modalidad combinada con quimioterapia y radiación es la forma más eficaz de tratar un carcinoma de nasofaringe.
    1. En múltiples estudios se ha investigado la función de la quimioterapia para tratar el carcinoma de nasofaringe en adultos.
      • El uso de quimiorradioterapia simultánea se ha relacionado, de manera uniforme, con un beneficio significativo de supervivencia, incluso un mejor control de la enfermedad locorregional y una reducción de las metástasis a distancia.[2-4]
      • La adición de quimioterapia adyuvante o neoadyuvante a la quimiorradioterapia simultánea tiene aún mejores resultados. El grupo colaborativo Meta-Analysis of Chemotherapy in Nasopharyngeal Carcinoma (MAC-NPC) presentó un análisis de 26 ensayos con 7080 pacientes. En los resultados se observó que la adición de quimioterapia a la radioterapia reduce el riesgo de muerte, y que el cociente de riesgos instantáneos (CRI) de riesgo de muerte fue más bajo cuando se combinó la quimioterapia adyuvante o neoadyuvante con quimiorradioterapia simultánea, en comparación con la quimiorradioterapia sola.[5]
      • En un estudio de fase II se comparó la quimiorradioterapia simultánea con o sin terapia de inducción con gemcitabina y cisplatino para pacientes con carcinoma de nasofaringe avanzado. En el estudio se encontró una mejora significativa de la supervivencia general (SG) en los pacientes que recibieron la quimioterapia de inducción con gemcitabina y cisplatino, en comparación con quienes no recibieron quimioterapia de inducción (tasa de SG a 5 años, 87,9 vs. 78,8 %; CRI, 0,51; intervalo de confianza [IC] 95 %, 0,34–0,78; P = 0,001).[6,7]
      • En adultos con carcinoma de nasofaringe, la administración de gemcitabina con cisplatino ha demostrado ser más eficaz que la administración de 5-fluorouracilo (5-FU) con cisplatino, ambos en el entorno de tratamiento de primera línea o en el momento de una recidiva.[8,9]
    2. En la mayoría de los estudios en niños se ha utilizado quimioterapia neoadyuvante con cisplatino y 5-FU seguida de quimiorradioterapia simultánea con monoterapia de cisplatino.[10-12][Nivel de evidencia B4] Al utilizar este planteamiento, la tasa de SG a 5 años es superior al 80 % de manera sistemática.[11,12]

      Se investigaron las dos siguientes modificaciones a este planteamiento:

      • El estudio de la German Society of Pediatric Oncology and Hematology (GPOH) NPC-2003 incluyó 6 meses de terapia de mantenimiento con interferón-β y, se notificó una tasa de SG estimada a 30 meses del 97,1 %.[11]
      • En un estudio aleatorizado prospectivo se comparó cisplatino y 5-FU con la combinación de cisplatino, 5-FU y docetaxel.[12][Nivel de evidencia A1] La suma de docetaxel no se vinculó con una mejora del desenlace.
    3. Si bien el carcinoma de nasofaringe es una neoplasia muy quimiosensible, se necesitan dosis altas de radiación dirigida a la nasofaringe y el cuello (de 65 a 70 Gy) para lograr un control locorregional óptimo.[2-4] Sin embargo, en los estudios que utilizan quimioterapia neoadyuvante para niños, se ha demostrado que es posible reducir la dosis de la radiación hasta 55 o 60 Gy en los pacientes que responden bien al tratamiento.[10,11,13]
      • El GPOH revisó la información de 45 pacientes inscritos en el estudio NPC-2003 y 21 pacientes tratados de manera subsecuente según el protocolo NPC-2003.[14] Los 66 pacientes con carcinoma de nasofaringe locorregional tenían una tasa de supervivencia sin complicaciones (SSC) del 93,6 % y una tasa de SG del 96,7 % después de una mediana de seguimiento de 73 meses. De los pacientes con respuesta completa después de la terapia de inducción, 7 recibieron radiación con dosis reducidas de 54 Gy y ninguno presentó recaída. Los pacientes jóvenes como carcinoma de nasofaringe locorregional avanzado pueden obtener unas tasas excelentes de supervivencia a largo plazo con el tratamiento multimodal, incluso de interferón-β. Es posible reducir las dosis de radiación en pacientes con remisión completa después de la quimioterapia de inducción y esta reducción de la dosis quizás limite los efectos tardíos relacionados con la exposición a la radiación.
    4. El Children's Oncology Group dirigió un ensayo prospectivo para evaluar el efecto de la quimioterapia de inducción y la quimiorradioterapia simultánea.[15] Se programó que los pacientes recibieran 3 ciclos de quimioterapia de inducción con cisplatino y 5-FU, seguidos por quimiorradioterapia y 3 ciclos de cisplatino. Los pacientes con respuestas completas o parciales a la quimioterapia de inducción recibieron 61,2 Gy de radioterapia dirigida a la nasofaringe y el cuello, y los pacientes con enfermedad estable recibieron 71,2 Gy de radiación. Después del análisis de viabilidad, el estudio se ajustó para reducir el cisplatino a 2 ciclos durante la quimiorradioterapia.
      • El cálculo de la tasa de SSC a 5 años fue del 84,3 % y de la tasa de SG fue del 89,2 %.
      • Las tasas de SSC a 5 años fueron del 100 % para los pacientes con enfermedad en estadio IIb, del 82,8 % para los pacientes con enfermedad en estadio III, y del 82,7 % para los pacientes con enfermedad en estadio IV.
      • El cálculo de la incidencia acumulada a 5 años de recaídas locales, a distancia y combinadas fue del 3,7 %, 8,7 % y 1,8 %, respectivamente.
      • Se observó que los pacientes tratados con 3 ciclos de quimiorradioterapia de cisplatino presentaron tasas de SSC posinducción a 5 años superiores a las tasas de pacientes tratados con 2 ciclos, aunque la diferencia no fue estadísticamente significativa (90,7 % vs. 81,2 %; P = 0,14).
    5. El uso de una combinación de quimioterapia a base de cisplatino con dosis altas de radioterapia dirigida a la nasofaringe y el cuello, se asocia con una alta probabilidad de hipoacusia, hipotiroidismo y panhipopituitarismo, trismo, xerostomía, problemas dentales y sinusitis crónica u otitis.[10,16,17]; [18][Nivel de evidencia C1] El uso de radioterapia de protones quizás reduzca la toxicidad en la región del encéfalo y la base del cráneo sin afectar el control de la enfermedad.[19] Para obtener más información, consultar Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez.
    6. En un grupo de 549 pacientes pediátricos con carcinoma de nasofaringe diagnosticado entre 2005 y 2021, se hizo una división recursiva según el estadio y la carga vírica del virus de Epstein-Barr (VEB). Esto produjo 3 grupos de pacientes: pacientes de riesgo bajo, riesgo intermedio y riesgo alto.[20]
      • Los pacientes de riesgo intermedio (carcinoma de nasofaringe en estadio IVa y <4000 copias/ml de VEB) exhibieron respuestas significativas a la quimioterapia de inducción seguida de quimioterapia y radioterapia simultáneas. Estos pacientes presentaron mejoría significativa en las tasas de supervivencia sin progresión (SSP) y supervivencia sin metástasis a distancia cuando se los comparó con los pacientes de riesgo intermedio que solo recibieron quimioterapia y radioterapia simultáneas.
      • En contraste, no se observaron diferencias significativas entre estos dos regímenes de tratamiento en los grupos de pacientes de riesgo bajo y de riesgo alto.
  2. Cirugía. La cirugía tiene una función limitada en el tratamiento del carcinoma de nasofaringe. Habitualmente se considera que la enfermedad es irresecable debido a la extensa diseminación local.
  3. Inmunoterapia con inhibidores de puntos de control inmunitario. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) aprobó el uso del anticuerpo monoclonal anti-PD-1 toripalimab-tpzi en combinación con cisplatino y gemcitabina para el tratamiento de primera línea de adultos con carcinoma de nasofaringe localmente avanzado, metastásico o recidivante.
    1. La aprobación se basó en los resultados de un ensayo clínico controlado con placebo de fase III. Los pacientes recibieron toripalimab o placebo en combinación con gemcitabina y cisplatino cada 3 semanas hasta por 6 ciclos, seguidos de monoterapia con toripalimab o placebo.[21,22][Nivel de evidencia B1]
      • Los pacientes que se asignaron al azar a recibir toripalimab presentaron mejores tasas de SSP y SG.
      • Las tasas de SSP a 1 año fueron del 59,0 % para los pacientes que recibieron toripalimab, versus el 32,9 % para los pacientes que recibieron placebo.
      • Las tasas de SSP a 2 años fueron del 44,8 % para los pacientes que recibieron toripalimab, versus el 25,4 % para los pacientes que recibieron placebo.
      • Las tasas de SG a 2 años fueron del 78,0 % para los pacientes que recibieron toripalimab, versus el 65,1 % para los pacientes que recibieron placebo.
      • Las tasas de SG a 3 años fueron del 64,5 % para los pacientes que recibieron toripalimab, versus el 49,2 % para los pacientes que recibieron placebo.
Bibliografía
  1. Ben-Ami T, Kontny U, Surun A, et al.: Nasopharyngeal carcinoma in children and adolescents: The EXPeRT/PARTNER diagnostic and therapeutic recommendations. Pediatr Blood Cancer 68 (Suppl 4): e29018, 2021. [PUBMED Abstract]
  2. Langendijk JA, Leemans ChR, Buter J, et al.: The additional value of chemotherapy to radiotherapy in locally advanced nasopharyngeal carcinoma: a meta-analysis of the published literature. J Clin Oncol 22 (22): 4604-12, 2004. [PUBMED Abstract]
  3. Yan M, Kumachev A, Siu LL, et al.: Chemoradiotherapy regimens for locoregionally advanced nasopharyngeal carcinoma: A Bayesian network meta-analysis. Eur J Cancer 51 (12): 1570-9, 2015. [PUBMED Abstract]
  4. Ribassin-Majed L, Marguet S, Lee AWM, et al.: What Is the Best Treatment of Locally Advanced Nasopharyngeal Carcinoma? An Individual Patient Data Network Meta-Analysis. J Clin Oncol 35 (5): 498-505, 2017. [PUBMED Abstract]
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  6. Zhang Y, Chen L, Hu GQ, et al.: Gemcitabine and Cisplatin Induction Chemotherapy in Nasopharyngeal Carcinoma. N Engl J Med 381 (12): 1124-1135, 2019. [PUBMED Abstract]
  7. Zhang Y, Chen L, Hu GQ, et al.: Final Overall Survival Analysis of Gemcitabine and Cisplatin Induction Chemotherapy in Nasopharyngeal Carcinoma: A Multicenter, Randomized Phase III Trial. J Clin Oncol 40 (22): 2420-2425, 2022. [PUBMED Abstract]
  8. Zhang L, Huang Y, Hong S, et al.: Gemcitabine plus cisplatin versus fluorouracil plus cisplatin in recurrent or metastatic nasopharyngeal carcinoma: a multicentre, randomised, open-label, phase 3 trial. Lancet 388 (10054): 1883-1892, 2016. [PUBMED Abstract]
  9. Liu LT, Liu H, Huang Y, et al.: Concurrent chemoradiotherapy followed by adjuvant cisplatin-gemcitabine versus cisplatin-fluorouracil chemotherapy for N2-3 nasopharyngeal carcinoma: a multicentre, open-label, randomised, controlled, phase 3 trial. Lancet Oncol 24 (7): 798-810, 2023. [PUBMED Abstract]
  10. Casanova M, Bisogno G, Gandola L, et al.: A prospective protocol for nasopharyngeal carcinoma in children and adolescents: the Italian Rare Tumors in Pediatric Age (TREP) project. Cancer 118 (10): 2718-25, 2012. [PUBMED Abstract]
  11. Buehrlen M, Zwaan CM, Granzen B, et al.: Multimodal treatment, including interferon beta, of nasopharyngeal carcinoma in children and young adults: preliminary results from the prospective, multicenter study NPC-2003-GPOH/DCOG. Cancer 118 (19): 4892-900, 2012. [PUBMED Abstract]
  12. Casanova M, Özyar E, Patte C, et al.: International randomized phase 2 study on the addition of docetaxel to the combination of cisplatin and 5-fluorouracil in the induction treatment for nasopharyngeal carcinoma in children and adolescents. Cancer Chemother Pharmacol 77 (2): 289-98, 2016. [PUBMED Abstract]
  13. Yao JJ, Jin YN, Lin YJ, et al.: The feasibility of reduced-dose radiotherapy in childhood nasopharyngeal carcinoma with favorable response to neoadjuvant chemotherapy. Radiother Oncol 178: 109414, 2023. [PUBMED Abstract]
  14. Römer T, Franzen S, Kravets H, et al.: Multimodal Treatment of Nasopharyngeal Carcinoma in Children, Adolescents and Young Adults-Extended Follow-Up of the NPC-2003-GPOH Study Cohort and Patients of the Interim Cohort. Cancers (Basel) 14 (5): , 2022. [PUBMED Abstract]
  15. Rodriguez-Galindo C, Krailo MD, Krasin MJ, et al.: Treatment of Childhood Nasopharyngeal Carcinoma With Induction Chemotherapy and Concurrent Chemoradiotherapy: Results of the Children's Oncology Group ARAR0331 Study. J Clin Oncol 37 (35): 3369-3376, 2019. [PUBMED Abstract]
  16. Cheuk DK, Billups CA, Martin MG, et al.: Prognostic factors and long-term outcomes of childhood nasopharyngeal carcinoma. Cancer 117 (1): 197-206, 2011. [PUBMED Abstract]
  17. Sahai P, Mohanti BK, Sharma A, et al.: Clinical outcome and morbidity in pediatric patients with nasopharyngeal cancer treated with chemoradiotherapy. Pediatr Blood Cancer 64 (2): 259-266, 2017. [PUBMED Abstract]
  18. Hu S, Xu X, Xu J, et al.: Prognostic factors and long-term outcomes of nasopharyngeal carcinoma in children and adolescents. Pediatr Blood Cancer 60 (7): 1122-7, 2013. [PUBMED Abstract]
  19. Uezono H, Indelicato DJ, Rotondo RL, et al.: Proton therapy following induction chemotherapy for pediatric and adolescent nasopharyngeal carcinoma. Pediatr Blood Cancer 66 (12): e27990, 2019. [PUBMED Abstract]
  20. Liang YJ, Wen DX, Luo MJ, et al.: Induction or adjuvant chemotherapy plus concurrent chemoradiotherapy versus concurrent chemoradiotherapy alone in paediatric nasopharyngeal carcinoma in the IMRT era: A recursive partitioning risk stratification analysis based on EBV DNA. Eur J Cancer 159: 133-143, 2021. [PUBMED Abstract]
  21. Mai HQ, Chen QY, Chen D, et al.: Toripalimab or placebo plus chemotherapy as first-line treatment in advanced nasopharyngeal carcinoma: a multicenter randomized phase 3 trial. Nat Med 27 (9): 1536-1543, 2021. [PUBMED Abstract]
  22. Mai HQ, Chen QY, Chen D, et al.: Toripalimab Plus Chemotherapy for Recurrent or Metastatic Nasopharyngeal Carcinoma: The JUPITER-02 Randomized Clinical Trial. JAMA 330 (20): 1961-1970, 2023. [PUBMED Abstract]

Tratamiento del carcinoma de nasofaringe infantil en recaída o resistente al tratamiento

El desenlace de los pacientes con carcinoma nasofaríngeo recidivante es precario y la mayoría de los pacientes presentan metástasis a distancia. Sin embargo, se pueden conseguir remisiones a largo plazo con la quimioterapia convencional. En una revisión retrospectiva de 14 pacientes pediátricos con carcinoma nasofaríngeo recidivante que se trataron con diferentes regímenes de quimioterapia, la tasa de supervivencia sin complicaciones a 3 años fue del 34 % y la tasa de supervivencia general fue del 44 %.[1]

Dado que la patogénesis del carcinoma de nasofaringe es muy particular, se han explorado las siguientes inmunoterapias para pacientes cuya enfermedad es resistente al tratamiento:

  • El uso de linfocitos T citotóxicos específicos para el VEB mostró ser un abordaje muy prometedor, con toxicidad mínima y evidencias importantes de actividad antitumoral en pacientes con carcinoma de nasofaringe recidivante o resistente al tratamiento.[2] En un estudio de fase I/II de terapia con linfocitos T citotóxicos específicos para el VEB en pacientes con enfermedad resistente al tratamiento, se observó una tasa de respuesta del 33,3 % y se obtuvieron remisiones a largo plazo en el 62 % de los pacientes que se trataron durante una segunda remisión o remisiones posteriores.[3]
  • En 2 estudios de fase II en adultos con carcinoma de nasofaringe resistente al tratamiento, se ha investigado el uso de anticuerpos monoclonales anti-ligando 1 de la proteína de muerte celular programada 1 (PD-L1). Se observó una tasa de respuesta del 20,5 % al 25,9 % (33% en pacientes con tumores que expresan PD-L1) e indicios de remisiones a largo plazo.[4,5]

Opciones de tratamiento en evaluación clínica para el carcinoma de nasofaringe infantil

La información en inglés sobre los ensayos clínicos patrocinados por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI) se encuentra en el portal de Internet del NCI. Para obtener información en inglés sobre ensayos clínicos patrocinados por otras organizaciones, consultar el portal de Internet ClinicalTrials.gov.

Bibliografía
  1. DeRenzo C, Lam C, Rodriguez-Galindo C, et al.: Salvage regimens for pediatric patients with relapsed nasopharyngeal carcinoma. Pediatr Blood Cancer 66 (1): e27469, 2019. [PUBMED Abstract]
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  3. Louis CU, Straathof K, Bollard CM, et al.: Adoptive transfer of EBV-specific T cells results in sustained clinical responses in patients with locoregional nasopharyngeal carcinoma. J Immunother 33 (9): 983-90, 2010 Nov-Dec. [PUBMED Abstract]
  4. Hsu C, Lee SH, Ejadi S, et al.: Safety and Antitumor Activity of Pembrolizumab in Patients With Programmed Death-Ligand 1-Positive Nasopharyngeal Carcinoma: Results of the KEYNOTE-028 Study. J Clin Oncol 35 (36): 4050-4056, 2017. [PUBMED Abstract]
  5. Ma BBY, Lim WT, Goh BC, et al.: Antitumor Activity of Nivolumab in Recurrent and Metastatic Nasopharyngeal Carcinoma: An International, Multicenter Study of the Mayo Clinic Phase 2 Consortium (NCI-9742). J Clin Oncol 36 (14): 1412-1418, 2018. [PUBMED Abstract]

Actualizaciones más recientes a este resumen (02/21/2024)

Los resúmenes del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan a medida que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes introducidos en este resumen a partir de la fecha arriba indicada.

Tratamiento del carcinoma de nasofaringe infantil de diagnóstico reciente

Se añadió texto para indicar que la adición de quimioterapia adyuvante o neoadyuvante a la quimiorradioterapia simultánea tiene aún mejores resultados. También se añadió texto para indicar que el grupo colaborativo Meta-Analysis of Chemotherapy in Nasopharyngeal Carcinoma (MAC-NPC) presentó un análisis de 26 ensayos con 7080 pacientes en total. En los resultados se observó que la adición de quimioterapia a la radioterapia reduce el riesgo de muerte, y que el cociente de riesgos instantáneos (CRI) de riesgo de muerte fue más bajo cuando se combinó la quimioterapia adyuvante o neoadyuvante con quimiorradioterapia simultánea en comparación con la quimiorradioterapia sola (se citó a Blanchard et al. como referencia 5).

Se añadió texto para indicar que en un estudio de fase III se comparó la quimiorradioterapia simultánea con o sin terapia de inducción con gemcitabina y cisplatino para pacientes con carcinoma de nasofaringe avanzado. En el estudio se encontró una mejora significativa de la supervivencia general (SG) en los pacientes que recibieron la quimioterapia de inducción con gemcitabina y cisplatino en comparación con quienes no recibieron quimioterapia de inducción.

Se añadió Inmunoterapia con inhibidores de puntos de control inmunitario como una opción de tratamiento para los pacientes con carcinoma de nasofaringe de diagnóstico reciente.

Se añadió texto para incluir las tasas actualizadas de supervivencia sin progresión y supervivencia general de los pacientes que recibieron toripalimab y aquellos que recibieron placebo en un ensayo clínico de fase III (se citó Mai et al. como referencia 22 y un nivel de evidencia B1).

El Consejo editorial del PDQ sobre el tratamiento pediátrico es responsable de la redacción y actualización de este resumen y mantiene independencia editorial respecto del NCI. El resumen refleja una revisión independiente de la bibliografía médica y no representa las políticas del NCI ni de los NIH. Para obtener más información sobre las políticas relativas a los resúmenes y la función de los consejos editoriales del PDQ responsables de su actualización, consultar Información sobre este resumen del PDQ e Información del PDQ® sobre el cáncer dirigida a profesionales de la salud.

Información sobre este resumen del PDQ

Propósito de este resumen

Este resumen de información del PDQ sobre el cáncer dirigido a profesionales de la salud proporciona información integral revisada por expertos y basada en la evidencia sobre el tratamiento del cáncer de nasofaringe infantil. El objetivo es servir como fuente de información y ayuda para los profesionales clínicos durante la atención de pacientes. No ofrece pautas ni recomendaciones formales para tomar decisiones relacionadas con la atención sanitaria.

Revisores y actualizaciones

El Consejo editorial del PDQ sobre el tratamiento pediátrico, que mantiene independencia editorial respecto del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), revisa este resumen de manera periódica y, en caso necesario, lo actualiza. Este resumen es el resultado de una revisión bibliográfica independiente y no constituye una declaración de política del NCI ni de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH).

Cada mes, los integrantes de este consejo revisan los artículos publicados recientemente para determinar lo siguiente:

  • Si el artículo se debe analizar en una reunión del consejo.
  • Si conviene añadir texto acerca del artículo.
  • Si se debe reemplazar o actualizar un artículo que ya se citó.

Los cambios en los resúmenes se deciden mediante consenso de los integrantes del consejo después de evaluar la solidez de la evidencia de los artículos publicados y determinar la forma de incorporar el artículo en el resumen.

Los revisores principales del sumario sobre Tratamiento del cáncer de nasofaringe infantil son:

  • Denise Adams, MD (Children's Hospital Boston)
  • Karen J. Marcus, MD, FACR (Dana-Farber Cancer Institute/Boston Children's Hospital)
  • William H. Meyer, MD
  • Paul A. Meyers, MD (Memorial Sloan-Kettering Cancer Center)
  • Thomas A. Olson, MD (Aflac Cancer and Blood Disorders Center of Children's Healthcare of Atlanta - Egleston Campus)
  • Alberto S. Pappo, MD (St. Jude Children's Research Hospital)
  • Arthur Kim Ritchey, MD (Children's Hospital of Pittsburgh of UPMC)
  • Carlos Rodriguez-Galindo, MD (St. Jude Children's Research Hospital)
  • Stephen J. Shochat, MD (St. Jude Children's Research Hospital)

Cualquier comentario o pregunta sobre el contenido de este resumen se debe enviar al Servicio de Información de Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer. Por favor, no enviar preguntas o comentarios directamente a los integrantes del consejo, ya que no responderán consultas de manera individual.

Niveles de evidencia

Algunas de las referencias bibliográficas de este resumen se acompañan del nivel de evidencia. El propósito de esto es ayudar al lector a evaluar la solidez de la evidencia que respalda el uso de ciertas intervenciones o abordajes. El Consejo editorial del PDQ sobre el tratamiento pediátrico emplea un sistema de jerarquización formal para asignar los niveles de evidencia científica.

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Se sugiere citar la referencia bibliográfica de este resumen del PDQ de la siguiente forma:

PDQ® sobre el tratamiento pediátrico. PDQ Tratamiento del cáncer de nasofaringe infantil. Bethesda, MD: National Cancer Institute. Actualización: <MM/DD/YYYY>. Disponible en: https://www.cancer.gov/espanol/tipos/cabeza-cuello/pro/infantil/tratamiento-nasofaringe-pdq. Fecha de acceso: <MM/DD/YYYY>.

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