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Leucemia linfoblástica aguda en adultos: Tratamiento (PDQ®)

  • Actualizado: 12 de junio de 2014

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Información general sobre la leucemia linfoblástica aguda en adultos



La leucemia linfoblástica aguda (LLA) en adultos es un tipo de cáncer por el que la médula ósea fabrica demasiados linfocitos (un tipo de glóbulos blancos).

La leucemia linfoblástica aguda (LLA; que también se llama leucemia linfocítica aguda) es un cáncer de la sangre y la médula ósea. Este tipo de cáncer habitualmente empeora rápidamente si no se trata.

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Anatomía del hueso; en la ilustración, se muestra el hueso esponjoso, la médula roja y la médula amarilla. En un corte  trasversal del hueso, se muestran el hueso compacto y los vasos sanguíneos en la médula ósea. También se muestran los glóbulos rojos, los glóbulos blancos, las plaquetas y las células madre sanguíneas.
Anatomía del hueso. El hueso se compone de hueso compacto, hueso esponjoso y médula ósea. El hueso compacto forma la capa exterior del hueso. El hueso esponjoso se encuentra, más que todo, a los extremos de los huesos y contiene médula roja. La médula ósea se encuentra en el centro de la mayoría de los huesos y tiene muchos vasos sanguíneos. Hay dos tipos de médula ósea: roja y amarilla. La médula roja contiene células madre sanguíneas que se pueden convertir en glóbulos rojos, glóbulos blancos o plaquetas. La médula amarilla está compuesta, en mayor parte, de grasa.

La leucemia puede afectar los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas.

Con frecuencia, la médula ósea produce células madre sanguíneas (células inmaduras) que, con el tiempo, se vuelven células sanguíneas maduras. Una célula madre sanguínea se puede volver una célula madre mieloide o una célula madre linfoide.

Una célula madre mieloide se transforma en uno de los tres tipos siguientes de células sanguíneas maduras:

Una célula madre linfoide se transforma en un linfoblasto y, luego, en uno de los tres tipos siguientes de linfocitos (glóbulos blancos):

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Evolución de una célula sanguínea; el dibujo muestra el proceso por el que pasa una célula madre sanguínea para convertirse en un glóbulo rojo, una plaqueta o un glóbulo blanco. Una célula madre mieloide se convierte en un glóbulo rojo, una plaqueta, o un mieloblasto el cual luego se convierte en un granulocito (los tipos de granulocitos son eosinófilos, basófilos y neutrófilos). Una célula madre linfoide se convierte en un linfoblasto y luego en un linfocito B, un linfocito T o un linfocito citolítico natural.
Evolución de una célula sanguínea. Una célula madre sanguínea pasa por varias etapas para convertirse en un glóbulo rojo, una plaqueta o un glóbulo blanco.

En la LLA, hay demasiadas células madre que se convierten en linfoblastos, linfocitos B o linfocitos T. Estas células también se llaman células leucémicas y no son capaces de combatir muy bien las infecciones. Además, a medida en que el número de células leucémicas aumenta en la sangre y la médula ósea, hay menos lugar para los glóbulos blancos, los glóbulos rojos y las plaquetas sanos. Esto puede causar infección, anemia y sangrado fácil. El cáncer también se puede diseminar al sistema nervioso central (cerebro y médula espinal).

Este sumario trata sobre la leucemia linfoblástica aguda en adultos. Para mayor información sobre otros tipos de leucemia, consulte los siguientes sumarios del PDQ:

Haber recibido quimioterapia antes y haber estado expuesto a la radiación pueden aumentar el riesgo de LLA.

Cualquier cosa que aumenta el riesgo de una enfermedad se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que usted va a tener cáncer; no tener factores de riesgo no significa que no va a tener cáncer. Hable con su médico si piensa que se puede estar en riesgo. Los posibles factores de riesgo de la LLA son los siguientes:

Entre los signos y síntomas de la LLA en adultos se incluyen la fiebre, el cansancio y la formación de moretones o hemorragias que ocurren con facilidad.

Los primeros signos y síntomas de LLA se parecen a los de la gripe u otras enfermedades comunes. Consulte con su médico si tiene algo de lo siguiente:

  • Sensación de debilidad o cansancio.
  • Fiebre o sudores nocturnos.
  • Moretones o sangrado que ocurren con facilidad.
  • Petequia (manchas planas del tamaño de una punta de alfiler, que aparecen debajo de la piel y se deben a un sangrado).
  • Falta de aliento.
  • Pérdida de peso o de apetito.
  • Dolor en los huesos o el estómago.
  • Dolor o sensación de saciedad debajo de las costillas.
  • Masas indoloras en el cuello, debajo del brazo, el estómago o la ingle.
  • Tener muchas infecciones.

Estos y otros signos y síntomas pueden obedecer a la leucemia linfoblástica aguda o a otras afecciones.

Para detectar (encontrar) y diagnosticar la LLA en adultos, se usan pruebas para examinar la sangre y la médula ósea.

Se pueden utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes : examen del cuerpo para comprobar los signos generales de salud, como el control de signos de enfermedad, como una infección o cualquier otra cosa que no parezca habitual. Se toman también los antecedentes médicos de las enfermedades y los tratamientos previos del paciente.

  • Recuento sanguíneo completo (RSC) con diferencial: procedimiento para el que se toma una muestra de sangre y se analiza para comprobar:
    • La cantidad de glóbulos rojos y plaquetas.
    • La cantidad y tipo de glóbulos blancos.
    • La cantidad de hemoglobina (la proteína que transporta el oxígeno) en los glóbulos rojos.
    • La porción de la muestra compuesta por glóbulos rojos.
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    Recuento sanguíneo completo (RSC); el panel de la izquierda muestra la sangre cuando se extrae de una vena de la parte anterior del codo mediante un tubo conectado a una jeringa; el panel de la derecha, muestra un tubo de ensayo de laboratorio con células sanguíneas separadas en capas: plasma, glóbulos blancos, plaquetas y glóbulos rojos.
    Recuento sanguíneo completo (RSC). Se extrae sangre introduciendo una aguja en una vena y se permite que la sangre fluya hacia un tubo. La muestra de sangre se envía al laboratorio y se cuentan los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. El RSC se usa para examinar, diagnosticar y vigilar muchas afecciones distintas.

  • Estudios químicos de la sangre : procedimientos en los que se analiza una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias que los órganos y tejidos del cuerpo liberan en la sangre. Una cantidad no habitual (más alta o más baja que lo normal) de una sustancia puede ser un signo de enfermedad en el órgano o tejido que la elabora.

  • Frotis de sangre periférica : procedimiento en el que se analiza una muestra de sangre para determinar si hay células blásticas, la cantidad y clases de glóbulos blancos, la cantidad de plaquetas y cambios en la forma de los glóbulos.

  • Aspiración de médula ósea y biopsia : extracción de una muestra de médula ósea, sangre y un trozo pequeño de hueso mediante la inserción de una aguja hueca en el hueso de la cadera o el esternón. Un patólogo observa y analiza las muestras de médula ósea, sangre y hueso al microscopio para determinar la presencia de células anormales.
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    Aspiración y biopsia de la médula ósea;  el dibujo muestra a un paciente acostado boca abajo en una camilla y una aguja de Jamshidi (una aguja larga y hueca) que se inserta en el hueso de la cadera. El recuadro muestra la aguja de Jamshidi que se inserta a través de la piel hasta la médula ósea del hueso de la cadera.
    Aspiración y biopsia de la médula ósea. Después de adormecer un área pequeña de la piel, se inserta una aguja de Jamshidi (una aguja larga, hueca) en el hueso de la cadera del paciente. Se extraen muestras de sangre, hueso y médula ósea para examinarla bajo un microscopio.

    Se pueden llevar a cabo las siguientes pruebas con las muestras de sangre o médula ósea que se extraen:

    • Análisis citogenético : prueba de laboratorio en la que se observan las células de una muestra de sangre o médula ósea al microscopio para verificar ciertos cambios en los cromosomas en los linfocitos. Por ejemplo, a veces en la LLA parte de un cromosoma se traslada a otro cromosoma. Esto se llama cromosoma Filadelfia. También se pueden realizar otras pruebas, como la hibridización fluorescente in situ (HFIS), para observar si hay ciertos cambios en los cromosomas.
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      Cromosoma Filadelfia; los tres paneles del dibujo muestran una sección del cromosoma 9 y una sección del cromosoma 22 que se rompen e intercambian lugares, creando un cromosoma 22 alterado llamado cromosoma Filadelfia. En el panel izquierdo, el dibujo muestra el cromosoma 9 normal con el gen abl y el cromosoma 22 normal con el gen bcr. En el panel del centro, el dibujo muestra el cromosoma 9 que se separa a la altura del gen abl y el cromosoma 22 que se separa por debajo del gen bcr. En el panel de la derecha, el dibujo muestra el cromosoma 9 unido a la sección del cromosoma 22 y el cromosoma 22 con la sección del cromosoma 9 que contiene parte del gen abl unido a él. El cromosoma 22 alterado con el gen abl-bcr se llama cromosoma Filadelfia.
      Cromosoma Filadelfia. Una sección del cromosoma 9 y una sección del cromosoma 22 se rompen e intercambian lugares. El gen abl- bcr se forma en el cromosoma 22 donde se une a la sección del cromosoma 9. El cromosoma 22 alterado se llama cromosoma Filadelfia.
    • Inmunofenotipificación : proceso que se utiliza para identificar células sobre la base del tipo de antígenos o marcadores en la superficie de la célula. Este proceso se utiliza para diagnosticar el subtipo de LLA mediante la comparación de las células cancerosas con las células normales del sistema inmunitario. Por ejemplo, en un estudio citoquímico se pueden analizar las células en una muestra de tejido mediante sustancias químicas (tintes) para identificar ciertos cambios en la muestra. La sustancia química puede provocar un cambio de color en un tipo de células leucémicas pero no en otro tipo de célula leucémica.

Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperarse) y las opciones de tratamiento.

El pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de los siguientes aspectos:

  • La edad del paciente.
  • Si el cáncer se diseminó al cerebro o la médula espinal.
  • Si hay ciertos cambios en los genes, como el cromosoma Filadelfia.
  • Si el cáncer se trató anteriormente o recidivó (volvió).