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¿Prequntas sobre el cáncer?

Cáncer de próstata: Tratamiento (PDQ®)

Versión Paciente
Actualizado: 18 de julio de 2014

Aspectos generales de las opciones de tratamiento



Hay diferentes tipos de tratamientos para los pacientes de cáncer de próstata.

Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los pacientes de cáncer de próstata. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente en uso) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de un tratamiento es un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se convierte en el tratamiento estándar. Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.

Se utilizan siete tipos de tratamiento estándar:

Espera cautelosa o vigilancia activa

La espera cautelosa y la vigilancia activa son tratamientos que se usan para los hombres de edad avanzada que no presentan signos o síntomas u otras afecciones médicas y para aquellos en los que se encuentra cáncer de próstata durante un examen de detección.

La espera cautelosa es la observación cuidadosa de la afección del paciente sin administrar ningún tratamiento hasta que los signos o síntomas se presenten o cambien. Se administra tratamiento para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

La vigilancia activa es el seguimiento atento del estado del paciente sin administrarle tratamiento, a menos que haya cambios en los resultados de las pruebas. Se usa para encontrar signos tempranos de que la afección está empeorando. Cuando se realiza una vigilancia activa, los pacientes se someten regularmente a ciertos exámenes y pruebas, incluso examen digital del recto, prueba del APE, ecografía transrectal y biopsia con aguja transrectal, para determinar si el cáncer está en crecimiento. Cuando el cáncer comienza a crecer, se administra tratamiento para curarlo.

Observación, observación y espera y manejo expectante son otros términos que se usan para describir cuando no se administra tratamiento justo después del diagnóstico.

Cirugía

Es posible que a los pacientes que gocen de buena salud y cuyo tumor está en la glándula prostática solo se les dé tratamiento con cirugía para extirpar el tumor. Se utilizan los siguientes tipos cirugía:

  • Prostatectomía radical: procedimiento quirúrgico para extirpar la próstata, el tejido circundante y las vesículas seminales. Hay dos tipos de prostatectomía radical:
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    El dibujo a dos paneles muestra dos formas de hacer una prostatectomía radical; en el primer panel, la línea punteada muestra el lugar donde se hace la incisión a través de la pared del abdomen para realizar una prostatectomía retropúbica; en el segundo panel, la línea punteada muestra el lugar donde se hace la incisión entre el escroto y el ano para realizar una prostatectomía perineal.
    Los dos tipos de prostatectomía radical. En la prostatectomía retropúbica, se extirpa la próstata a través de una incisión en la pared del abdomen. En la prostatectomía perineal, se extirpa la próstata a través de una incisión entre el escroto y el ano.
  • Linfadenectomía pélvica: cirugía para extirpar los ganglios linfáticos de la pelvis. Un patólogo observa el tejido al microscopio para verificar si hay células cancerosas. Si los ganglios linfáticos tienen cáncer, el médico no extirpará la próstata y podrá recomendar otro tratamiento.
  • Resección transuretral de la próstata (RTUP): procedimiento quirúrgico para extirpar tejido de la próstata mediante un resectoscopio (un tubo delgado con iluminación y un instrumento cortante) que se inserta a través de la uretra. Este procedimiento se realiza para tratar la hipertrofia prostática benigna y, a veces, para aliviar los síntomas que causan un tumor antes de administrar otro tratamiento del cáncer. La RTUP también se puede realizar en hombres cuyo tumor está solo en la próstata y a quienes no se les puede practicar una prostatectomía radical.
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    Resección trasuretral de la próstata; el dibujo muestra la extracción de tejido de la próstata mediante un resectoscopio (tubo delgado con iluminación y  un instrumento cortante en su extremo) que se inserta a través de la uretra.
    Resección trasuretral de la próstata (RTUP). Se extrae tejido de la próstata mediante un resectoscopio (tubo delgado con iluminación y un instrumento cortante en su extremo) que se inserta a través de la uretra. El tejido de la próstata que obstruye la uretra se corta y se extrae con el resectoscopio.

En algunos casos, se puede realizar una cirugía preservadora del nervio. Este tipo de cirugía puede conservar los nervios que controlan la erección. Sin embargo, es posible que los hombres con tumores grandes o tumores que están muy cerca de los nervios no sean aptos para esta cirugía.

Los siguientes son los posibles problemas después de una cirugía de cáncer de próstata:

  • Impotencia.
  • Pérdida accidental de orina de la vejiga o de materia fecal del recto.
  • Acortamiento del pene (de 1 a 2 centímetros). Se desconoce la razón exacta.
  • Hernia inguinal (abultamiento de grasa o parte del intestino delgado a través de músculos débiles en la ingle). La hernia inguinal se puede presentar más a menudo en hombres tratados con prostatectomía radical que en aquellos con otros tipos de cirugía de la próstata, radioterapia o biopsia de próstata solas. Es más probable que se presente durante los primeros 2 años después de la prostatectomía radical.

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento del cáncer en el que se utilizan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan. Hay diferentes tipos de radioterapia:

  • En la radioterapia externa se usa una máquina por fuera del cuerpo para enviar radiación hacia el cáncer. La radioterapia conformal es un tipo de radioterapia externa en la que se usa una computadora para crear una imagen tridimensional (3-D) del tumor. Los haces de radiación se adaptan a la forma del tumor.
  • En la radioterapia interna se usa una sustancia radioactiva sellada en agujas, semillas, alambres o catéteres que se colocan directamente en el cáncer o cerca de este. En el cáncer de próstata en estadio temprano, las semillas radiactivas se colocan en la próstata por medio de agujas que se introducen a través de la piel entre el escroto y el recto. La colocación de las semillas radiactivas en la próstata se guía por medio de imágenes de ecografía transrectal o tomografía computarizada (TC). Las agujas se extraen después de colocar las semillas radiactivas en la próstata.
  • En la radioterapia con emisores alfa se usa una sustancia radioactiva para tratar el cáncer de próstata que se diseminó a los huesos. Se inyecta en una vena una sustancia radiactiva llamada radio-223 que se desplaza por el torrente sanguíneo. El radio-223 se acumula en áreas de los huesos con cáncer y elimina las células cancerosas.

La forma de administración de la radioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que se está tratando.

Los hombres que se tratan con radioterapia para el cáncer de próstata tienen un mayor riesgo de cáncer de vejiga o gastrointestinal.

La radioterapia puede producir impotencia y problemas urinarios.

Terapia con hormonas

La terapia con hormonas es un tratamiento del cáncer que extrae las hormonas o impide su acción y detiene el crecimiento de las células cancerosas. Las hormonas son sustancias elaboradas por las glándulas del cuerpo que circulan en el torrente sanguíneo. En el caso del cáncer de próstata, las hormonas sexuales masculinas pueden hacer crecer el cáncer. Se pueden utilizar medicamentos, cirugía u otras hormonas para reducir la cantidad de hormonas masculinas o impedir que funcionen.

La terapia con hormonas para el tratamiento del cáncer de próstata puede incluir las siguientes sustancias:

En los hombres tratados con terapia con hormonas, se pueden presentar sofocos, deterioro de la función sexual, pérdida del deseo sexual y debilidad en los huesos. Otros efectos secundarios incluyen diarrea, náuseas y picazón.

Para obtener más información en inglés, consultar el enlace Medicamentos aprobados para el cáncer de próstata.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento de cáncer que utiliza medicamentos para interrumpir el crecimiento de células cancerosas, mediante su destrucción o evitando su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra oralmente o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y afectan a células cancerosas en todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La forma en que se administra la quimioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que se está tratando.

Para obtener más información en inglés, consultar el enlace Medicamentos aprobados para el cáncer de próstata.

Terapia biológica

La terapia biológica es un tratamiento en el que se usa el sistema inmunitario del paciente para combatir el cáncer. Se utilizan sustancias elaboradas por el cuerpo o producidas en un laboratorio para impulsar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra el cáncer. Esta es un tratamiento que cambia un gen para mejorar la capacidad del cuerpo de combatir la enfermedad. El sipuleucel-T es un tipo de terapia biológica que se usa para tratar el cáncer de próstata que hizo metástasis (se diseminó hasta otras partes del cuerpo).

Para obtener más información en inglés, consultar el enlace Medicamentos aprobados para el cáncer de próstata.

Terapia con bisfosfonatos

Los bisfosfonatos, como el clodronato o el zoledronato, reducen la enfermedad en los huesos cuando el cáncer se diseminó a estos. Los hombres que se han sometido a tratamiento con antiandrógenos o a orquiectomía tienen un riesgo mayor de pérdida ósea. En estos hombres, los bisfosfonatos disminuyen el riesgo de fractura (rotura) ósea. El uso de bisfosfonatos para prevenir o retrasar la metástasis en los huesos se estudia en ensayos clínicos.

Hay tratamientos para el dolor de huesos causado por la metástasis ósea o la terapia con hormonas.

El cáncer de próstata que se disemina a los huesos y algunos tipos de terapia con hormonas pueden debilitar los huesos y producir dolor. Los siguientes son los tratamientos para el dolor de hueso:

Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Dolor.

Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.

En la presente sección del sumario se describen tratamientos en estudio en ensayos clínicos, pero tal vez no se mencionen cada uno de los tratamientos que se están estudiando. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos, consultar el portal de Internet del NCI.

Criocirugía

La criocirugía es un tratamiento en el que se utiliza un instrumento para congelar y destruir las células cancerosas de la próstata. Se usa la ecografía para encontrar el área que recibirá tratamiento. Este procedimiento también se llama crioterapia.

La criocirugía puede producir impotencia y pérdida accidental de orina de la vejiga o de materia fecal del recto.

Ecografía enfocada de alta intensidad

La ecografía enfocada de alta intensidad es un tratamiento que utiliza ultrasonido (ondas acústicas de alta intensidad) para destruir células cancerosas. Para tratar el cáncer de próstata se utiliza un transductor endorrectal para generar las ondas acústicas.

Radioterapia con haz de protón

La radioterapia con haz de protón es un tipo de radioterapia externa de alta energía que dirige hacia los tumores corrientes de protones (partículas pequeñas con carga positiva). Este tipo de radioterapia está en estudio para el tratamiento del cáncer de próstata.

Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.

Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento puede ser participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.

Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.

Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.

Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.

Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no mejoró. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento de cáncer.

Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. Consultar la sección sobre Opciones de Tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Estos se han recuperado de la lista de ensayos clínicos del NCI.

Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.

Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.

Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.