El cáncer de testículo es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de uno o ambos testículos.
Los testículos son dos glándulas en forma de huevo que se encuentran dentro del escroto (bolsa de piel floja que está justo debajo del pene). El cordón espermático mantiene los testículos dentro del escroto, que también contiene el conducto deferente, además de los vasos y nervios de los testículos.
Los testículos son las glándulas sexuales masculinas y producen la testosterona y los espermatozoides. Las células germinativas dentro de los testículos producen espermatozoides inmaduros que viajan a través de una red de túbulos (tubos diminutos) y tubos más grandes hasta llegar al epidídimo (tubo largo en espiral cercano a los testículos), donde maduran y se almacenan.
Casi todos los cánceres de testículo empiezan en las células germinativas. Los dos tipos principales de tumores de células germinativas de testículo son los tumores seminomatosos (seminomas) y los tumores no seminomatosos (no seminomas). Estos dos tipos de tumores se forman y se diseminan de manera diferente y se tratan de manera diferente. Los tumores no seminomatosos tienden a crecer y diseminarse más rápido que los seminomas. Los seminomas son más sensibles a la radiación. Si un tumor de testículo presenta células de ambos tipos, se trata como si fuera un tumor no seminomatoso.
El cáncer de testículo es el cáncer que se diagnóstica con mayor frecuencia en los hombres de 20 a 34 años
El cáncer de testículo es el cáncer más común en los hombres de 20 a 39 años, con las tasas más altas entres los 25 a 34 años. Las razas y grupos étnicos con las tasas más altas de cáncer de testículo son hombres blancos no hispanos, hombres indígenas americanos no hispanos y hombres nativos de Alaska.
Por lo general, el cáncer de testículo se puede curar
Aunque el número de casos nuevos de cáncer de testículo se ha duplicado en los últimos 40 años, el número de muertes por cáncer de testículo ha disminuido de manera importante porque hay mejores tratamientos. Por lo general, el cáncer de testículo se puede curar, incluso en los estadios tardíos de la enfermedad.