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Micosis fungoide y síndrome de Sézary: Tratamiento (PDQ®)

  • Actualizado: 25 de septiembre de 2014

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Aspectos generales de las opciones de tratamiento



Hay diferentes tipos de tratamiento para los pacientes con el cáncer de micosis fungoide y síndrome de Sézary.

Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los pacientes con micosis fungoide y el síndrome de Sézary. Algunos tratamientos son estándar (el que se usa actualmente) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de un tratamiento consiste en un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre nuevos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un tratamiento nuevo es mejor que el estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el estándar. Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.

Se utilizan seis tipos de tratamiento estándar:

Terapia fotodinámica

La terapia fotodinámica es un tratamiento de cáncer para el que se usa un medicamento y cierto tipo de luz láser para eliminar células cancerosas. Se inyecta en una vena un medicamento que solo se activa al exponerse a la luz. El medicamento se acumula más en las células cancerosas que en las células normales. Para el cáncer de piel, se ilumina la piel con un rayo láser hasta que el medicamento se activa y elimina las células cancerosas. La terapia fotodinámica no produce tanto daño al tejido sano. Los pacientes que se someten a terapia fotodinámica necesitarán limitar su tiempo de exposición a la luz solar.

En un tipo de terapia fotodinámica, llamada terapia con psoraleno y radiación ultravioleta A (PUVA), se administra al paciente un medicamento llamado psoraleno y luego se dirige una radiación ultravioleta directamente hacia la piel. En otro tipo de terapia fotodinámica, llamada fotoquimioterapia extracorpórea, se administran medicamentos al paciente y luego se extraen algunas células sanguíneas del cuerpo, se colocan bajo una luz ultravioleta A especial y, luego, se reintroducen en el cuerpo.

Radioterapia

La radioterapia es un tipo de tratamiento contra el cáncer en el que se utilizan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir las células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia: en la radioterapia externa se utiliza una máquina exterior al cuerpo que envía la radiación hacia el cáncer; en la radioterapia interna se utiliza una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, cables o catéteres que se colocan directamente en el cáncer o cerca de este.

Algunas veces, se utiliza radioterapia total de la piel con haz de electrones (TSEB) para el tratamiento de la micosis fungoide y síndrome de Sézary. Este es un tipo de radioterapia en la que se trata la piel de todo el cuerpo con rayos de partículas minúsculas llamadas electrones.

La forma de administración de la radioterapia dependerá del tipo y del estadio del cáncer que está siendo tratado.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento del cáncer que utiliza medicamentos para interrumpir el crecimiento de células cancerosas, mediante su eliminación o impidiendo su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra por vía oral o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y pueden llegar a las células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas en esas zonas (quimioterapia regional). Algunas veces la quimioterapia es tópica (se aplica en la piel en forma de crema, loción o pomada). La forma de administración de la quimioterapia depende del tipo y del estadio del cáncer tratado.

Para obtener más información en inglés, consultar el enlace Medicamentos aprobados para linfoma no Hodgkin. (La micosis fungoide y síndrome de Sézary son tipos de linfoma no Hodgkin).

Otra terapia con medicamentos

Los corticosteroides tópicos se usan para aliviar la piel enrojecida, hinchada e inflamada. Son un tipo de esteroide. Los corticosteroides tópicos vienen en forma de crema, loción o pomada.

Los retinoides, como el bexaroteno, son medicamentos que se relacionan con la vitamina A y retardan el crecimiento de ciertos tipos de células cancerosas. Se administran oralmente o se aplican en la piel.

Para obtener más información en inglés, consultar el enlace Medicamentos aprobados para linfoma no Hodgkin. (La micosis fungoide y síndrome de Sézary son tipos de linfoma no Hodgkin).

Terapia biológica

La terapia biológica es un tratamiento que utiliza el sistema inmunitario del paciente para combatir el cáncer. Se utilizan sustancias elaboradas por el cuerpo o en el laboratorio para reforzar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo. Este tipo de tratamiento del cáncer también se llama bioterapia o inmunoterapia.

El interferón es un tipo de sustancia que se usa en la terapia biológica para tratar la micosis fungoide y síndrome de Sézary. Interfiere en la división de las células y puede hacer más lento el crecimiento del tumor.

Para obtener más información en inglés, consultar el enlace Medicamentos aprobados para linfoma no Hodgkin. (La micosis fungoide y síndrome de Sézary son tipos de linfoma no Hodgkin).

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tipo de tratamiento en el que se utilizan medicamentos u otras sustancias para identificar y atacar células cancerosas específicas sin dañar las células normales. Las terapias con anticuerpos monoclonales y otros tipos de terapia dirigida se usan para tratar la micosis fungoide y el síndrome de Sézary.

El alemtuzumab y la denileucina diftitox son anticuerpos monoclonales que se usan para tratar la micosis fungoide y síndrome de Sézary. Para la terapia con anticuerpos monoclonales se usan anticuerpos producidos en el laboratorio a partir de un tipo único de célula del sistema inmunitario. Estos anticuerpos pueden identificar sustancias en células cancerosas o sustancias que pueden ayudar el crecimiento de estas. Los anticuerpos se adhieren a las sustancias y destruyen las células cancerosas, bloquean su crecimiento o impiden que se diseminen. Los anticuerpos monoclonales se administran por infusión. Se pueden utilizar solos o para trasportar medicamentos, toxinas o material radiactivo directamente hasta las células cancerosas.

El vorinostat y la romidepsina son dos de los inhibidores de la histona deacetilasa (HDAC) que se usan para tratar la micosis fungoide y el síndrome de Sézary. Los inhibidores de la HDAC producen un cambio químico que impide que las células tumorales se multipliquen.

El pralatrexato es un inhibidor de la dihidrofolato reductasa (DHFR) que se usa para tratar la micosis fungoide y el síndrome de Sézary. Este se acumula en las células cancerosas e impide que estas utilicen el folato, un nutriente que las células necesitan para multiplicarse. El pralatrexato puede retrasar el crecimiento de los tumores y destruir las células cancerosas.

Para obtener más información en inglés, consultar el enlace Medicamentos aprobados para linfoma no Hodgkin. (La micosis fungoide y síndrome de Sézary son tipos de linfoma no Hodgkin).

Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.

En la presente sección del sumario se hace referencia a tratamientos en evaluación en ensayos clínicos, pero tal vez no se mencionen todos los tratamientos que se están considerando. Para mayor información sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal de Internet del NCI.

Radioterapia ultravioleta B

Radioterapia ultravioleta B (UVB): para esta radioterapia se usa una lámpara especial o un rayo láser que dirige la radiación UVB hacia la piel.

Quimioterapia de dosis alta y radioterapia con trasplante de células madre

Este tratamiento es un método para administrar dosis altas de quimioterapia y radioterapia y remplazar las células que elaboran la sangre destruidas por el tratamiento de cáncer. Se extraen células madre (glóbulos inmaduros) de la médula ósea o de la sangre del paciente o un donante, se congelan y se almacenan. Al finalizar la terapia, las células madre almacenadas se descongelan y se administran de nuevo al paciente por medio de una infusión. Estas células madre reinyectadas, crecen (y restauran) las células sanguíneas del cuerpo.

Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.

Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento puede ser participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.

Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.

Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.

Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.

Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no mejoró. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento de cáncer.

Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. Consultar la sección sobre Opciones de Tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Estos se han recuperado de la lista de ensayos clínicos del NCI.

Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.

Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.

Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.