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Retinoblastoma: Tratamiento (PDQ®)

Versión Paciente
Actualizado: 5 de septiembre de 2014

Información general sobre el retinoblastoma



El retinoblastoma es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la retina.

La retina es el tejido nervioso que recubre el interior de la parte posterior del ojo. Detecta la luz y envía imágenes al cerebro por medio del nervio óptico.

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Anatomía del ojo; el dibujo de dos paneles muestra la parte interior y exterior del ojo.  El panel de arriba muestra el exterior del ojo con  el párpado, la pupila, la esclerótica y el iris; el panel de abajo muestra el interior del ojo con la córnea, la lente, el cuerpo ciliar, la retina, la coroides, el nervio óptico y el humor vítreo.
Anatomía del ojo; se muestra el exterior e interior del ojo con la esclerótica, la córnea, el iris, el cuerpo ciliar, la coroides, la retina, el humor vítreo y el nervio óptico. El humor vítreo es un gel que rellena el centro del ojo.


A pesar de que el retinoblastoma se puede presentar a cualquier edad, aparece con mayor frecuencia en los niños menores de 5 años de edad, con más frecuencia en menores de 2 años. El tumor puede estar situado en uno o en ambos ojos. El retinoblastoma normalmente no se extiende del ojo a los tejidos cercanos o a otras partes del cuerpo.

El retinoblastoma aparece de forma hereditaria y no hereditaria

Se considera que un niño tiene una forma hereditaria de retinoblastoma cuando se presenta una de las siguientes situaciones:

El retinoblastoma no hereditario es una forma de retinoblastoma que no se hereda.

Luego del diagnóstico y el tratamiento de un niño con retinoblastoma hereditario, es posible que se continúen formando tumores nuevos por algunos años. Por lo general, se suele realizar un examen regular de los ojos cada dos a cuatro meses por un total de 28 meses a fin de determinar si hay tumores nuevos.

Los padres y hermanos de niños con retinoblastoma necesitan examinarse los ojos.

Los padres de niños con retinoblastoma deben examinarse los ojos con un oftalmólogo (médico que se especializa en las enfermedades de los ojos).

Los hermanos de un niño con retinoblastoma también se deben examinar los ojos con regularidad con un oftalmólogo hasta los 3 a 5 años, a menos que el hermano no presente cambios en el gen del retinoblastoma. Los niños que tengan un familiar cercano con retinoblastoma deben examinarse los ojos con regularidad desde muy temprano en su vida para determinar si se presenta esta enfermedad. Cuando el retinoblastoma se identifica temprano, el niño necesitará tratamientos menos intensos.

El tratamiento de ambas formas de retinoblastoma debe incluir orientación genética.

Los padres deben recibir orientación genética (una conversación con un profesional capacitado en enfermedades genéticas) para hablar sobre la necesidad de realizar pruebas genéticas y sobre el riesgo de retinoblastoma en los hermanos del niño.

Un niño con retinoblastoma hereditario tiene mayor riesgo de retinoblastoma trilateral y de otros cánceres.

Un niño con retinoblastoma hereditario también tiene el riesgo de presentar un tumor en el cerebro. Esto se llama retinoblastoma trilateral y habitualmente se presenta más de 20 meses después de que se diagnostica retinoblastoma. Se pueden realizar exámenes de detección mediante imágenes por resonancia magnética (IRM) cada seis meses durante cinco años para un niño del que se piensa que tiene retinoblastoma hereditario o con retinoblastoma en un solo ojo y antecedentes familiares de la enfermedad. No se deben usar exploraciones por TC (tomografía computarizada) para los exámenes de detección de rutina para evitar exponer al niño a radiación ionizante. El retinoblastoma hereditario aumenta también el riesgo del niño de otros tipos de cáncer como osteosarcoma, sarcoma de tejido blando o melanoma en años posteriores. Los exámenes de seguimiento sistemáticos son importantes.

Entre los signos y síntomas de retinoblastoma se incluyen “pupila blanca” y dolor o enrojecimiento del ojo.

El retinoblastoma u otras afecciones pueden causar estos y otros signos y síntomas. Consulte con el médico del niño si este presenta alguno de los siguientes:

  • La pupila del ojo tiene aspecto blanco en lugar de rojo con el brillo de la luz. Esto se puede observar en fotografías del niño tomadas con flash.
  • Los ojos parecen estar mirando en direcciones diferentes (ojo vago).
  • Dolor o enrojecimiento en el ojo.

Para detectar (encontrar) y diagnosticar el retinoblastoma, se utilizan pruebas que examinan la retina.

Se pueden utilizar las pruebas y los procedimientos siguientes:

  • Examen físico y antecedentes : examen del cuerpo para verificar signos generales de salud, incluso el control de signos de enfermedad, como tumores o todo lo que tenga apariencia inusual. Se tomará también los antecedentes del paciente en relación con los hábitos de salud, las enfermedades y los tratamientos anteriores. El médico preguntará si hay antecedentes familiares de retinoblastoma.

  • Examen ocular con pupila dilatada : examen del ojo en el cual se dilata la pupila (se abre más) con gotas medicinales para los ojos que permiten al médico mirar la retina a través del cristalino y la pupila. Se examina con una luz el interior del ojo, que comprende la retina y el nervio óptico. Según la edad del niño, este examen se puede hacer con anestesia.

    Hay varios tipos de exámenes de la vista que se realizan con la pupila dilatada:

    • Oftalmoscopia : examen del interior de la parte posterior del ojo para revisar la retina y el nervio óptico en el que se usa una lupa y una luz.
    • Biomicroscopía de lámpara hendida : examen del interior del ojo para revisar la retina, el nervio óptico y otras partes del ojo mediante un haz de luz fuerte y un microscopio.
    • Angiografía con fluoresceína: procedimiento para revisar los vasos sanguíneos y el flujo de sangre en el interior del ojo. Se inyecta un tinte anaranjado fluorescente (fluoresceína) en un vaso sanguíneo del brazo, el cual entra en el torrente sanguíneo. En la medida en que el tinte recorre los vasos sanguíneos del ojo, una cámara especial toma fotos de la retina y la coroides para identificar qué áreas están obstruidas o tienen escapes.

  • Examen de los ojos mediante Ecografía : procedimiento en el que se hacen rebotar ondas sonoras de alta energía (ultrasónicas) en los tejidos internos del ojo para producir ecos. Se utilizan gotas para adormecer los ojos, y se coloca cuidadosamente una sonda pequeña en la superficie del ojo que envía y recibe ondas sonoras. Los ecos forman una imagen del interior del ojo y se mide la distancia entre la córnea y la retina. La imagen, llamada ecograma aparece en la pantalla del monitor de la ecografía.

  • Imágenes por resonancia magnética (IRM): procedimiento en el que se utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo, como el ojo. Este procedimiento se también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).

  • Exploración por TC (exploración por TAC): procedimiento mediante el cual se toma una serie de fotografías detalladas del interior del cuerpo, como el ojo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se puede inyectar un tinte en una vena o se ingiere, a fin de que los órganos o los tejidos se destaquen más claramente. Este procedimiento se denomina también tomografía computada, tomografía computadorizada o tomografía axial computarizada.

  • Exploración ósea : procedimiento para revisar si hay células se multiplican rápidamente, como las células cancerosas, en el hueso que se dividen rápidamente. Se inyecta en una vena una pequeña cantidad de material radiactivo que recorre el torrente sanguíneo que se acumula en los huesos. Este material se detecta mediante un escáner que también toma imágenes del cuerpo. Las áreas de los huesos con cáncer aparecen más brillantes en la imagen, ya que absorben más material radiactivo que las células normales de los huesos.

El retinoblastoma suele diagnosticarse sin necesidad de biopsia.

Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

El pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de lo siguiente:

  • Si el tumor está en un solo ojo o en ambos.
  • El tamaño y la cantidad de tumores.
  • Si el tumor se diseminó a un área alrededor del ojo, el cerebro o a otras partes del cuerpo.
  • La edad del paciente.
  • Probabilidad de salvar la vista en un ojo o en ambos.
  • Si se formó un segundo tipo de cáncer.