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Tumor de Wilms y otros tumores renales infantiles: Tratamiento (PDQ®)

Versión para pacientes

Información general sobre el tumor de Wilms y otros tumores renales infantiles

Los tumores renales infantiles son enfermedades en las que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de los riñones.

Tenemos dos riñones, uno a cada lado de la espina dorsal, arriba de la cintura. En los riñones hay túbulos diminutos que filtran y limpian la sangre, eliminan los productos de deshecho y elaboran la orina. La orina pasa desde cada riñón a la vejiga a través de un tubo largo que se llama uréter. La vejiga almacena la orina hasta que pasa a través de la uretra y sale del cuerpo.

Anatomía del sistema urinario femenino; la imagen muestra una vista de frente del riñón izquierdo y derecho, los uréteres, la uretra y la vejiga llena de orina. En el interior del riñón izquierdo se ve la pelvis renal. En un recuadro se ven los túbulos renales y orina. También se ve el espinazo, las glándulas suprarrenales y el útero.
Anatomía del sistema urinario femenino donde se observan los riñones, las glándulas suprarrenales, los uréteres, la vejiga y la uretra. La orina se elabora en los túbulos renales y se almacena en la pelvis renal de cada riñón. La orina fluye desde los riñones hacia la vejiga a través de los uréteres. La orina se almacena en la vejiga hasta que se elimina del cuerpo a través de la uretra.


Hay muchos tipos de tumores renales infantiles.

Tumor de Wilms

Se pueden encontrar uno o más tumores de Wilms en uno o ambos riñones. El tumor de Wilms se puede diseminar a los pulmones, el hígado, los huesos, el cerebro o los ganglios linfáticos cercanos. La mayoría de los cánceres de riñón infantiles son tumores de Wilms, pero el cáncer de células renales es más frecuente en los niños de 15 a 19 años.

Cáncer de células renales

El cáncer de células renales (CCR) es muy poco frecuente en los niños y los adolescentes menores de 15 años. Es mucho más frecuente en los adolescentes entre 15 y 19 años. Los cánceres de células renales se pueden diseminar a los pulmones, el hígado o los ganglios linfáticos, y también se pueden llamar carcinoma de células renales.

Tumor rabdoide renal

El tumor rabdoide renal es un tipo de cáncer de riñón que se presenta, más que todo, en los lactantes y los niños pequeños. A menudo, está en un estadio avanzado cuando se diagnostica. El tumor rabdoide renal crece y se disemina rápido, a menudo, a los pulmones o el cerebro.

Los niños con determinado cambio en un gen se someten a exámenes regulares para determinar si se formó un tumor rabdoide en el riñón o si se diseminó al cerebro.

Sarcoma de células claras del riñón

El sarcoma de células claras del riñón es un tipo de tumor renal que se puede diseminar a los pulmones, los huesos, el cerebro o el tejido blando. Cuando recidiva (vuelve) después del tratamiento, lo suele hacer en el cerebro.

Nefroma mesoblástico congénito

El nefroma mesoblástico congénito es un tumor renal que, a menudo, se diagnostica en el primer año de vida y se puede curar.

Sarcoma de Ewing (tumor neuroepitelial) del riñón

El sarcoma de Ewing (tumor neuroepitelial) del riñón es poco frecuente y se suele presentar en los adultos jóvenes. Estos tumores crecen y se diseminan rápido a otras partes del cuerpo.

Tumor desmoplásico de células redondas pequeñas de riñón

El tumor desmoplásico de células pequeñas redondas de riñón es un tipo poco frecuente de sarcoma de tejido blando. Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento del sarcoma de tejido blando infantil.

Nefroblastoma quístico parcialmente diferenciado

El nefroblastoma quístico parcialmente diferenciado es un tipo muy poco frecuente de tumor de Wilms compuesto por quistes.

Nefroma quístico multilocular

Los nefromas quísticos multiloculares son tumores benignos compuestos por quistes y se pueden presentar en uno o ambos riñones. Los niños con este tipo de tumor también pueden presentar blastomas pleuropulmonares; por lo tanto, se realizan pruebas con imágenes del tórax. Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Tratamiento de los cánceres poco comunes en la niñez.

Sarcoma sinovial primario de riñón

El sarcoma sinovial primario de riñón es un tumor renal poco frecuente y se presenta, más a menudo, en los adultos jóvenes. Este tipo de tumor crece y se disemina rápido.

Sarcoma anaplásico de riñón

El sarcoma anaplásico de riñón es un tumor poco frecuente que se presenta, a menudo, en los niños y los adolescentes menores de 15 años, y que se suele diseminar a los pulmones, el hígado o los huesos.

La nefroblastomatosis no es cáncer, pero se puede volver tumor de Wilms.

Algunas veces, después de que se forman los riñones en el feto, quedan grupos anormales de células renales en uno o ambos riñones. En la nefroblastomatosis, estos grupos de células anormales pueden crecer en muchos lugares dentro de los riñones o crear una capa gruesa alrededor de estos. Cuando se encuentran estos grupos de células anormales en un riñón que se extirpó debido a un tumor de Wilms, el niño tiene un riesgo más alto de presentar esta enfermedad en el otro riñón. Es importante realizar pruebas de seguimiento frecuentes al menos por 7 años después de finalizar el tratamiento del niño.

El riesgo de tumor de Wilms puede aumentar con ciertos síndromes genéticos u otras afecciones.

Cualquier cosa que aumente la probabilidad de enfermarse se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que se enfermará de cáncer; no tener factores de riesgo no significa que no se enfermará de cáncer. Consulte con el médico si piensa que su niño puede estar en riesgo.

El tumor de Wilms puede ser parte de un síndrome genético que afecta el crecimiento y el desarrollo. Un síndrome genético es un conjunto de signos y síntomas, o afecciones que se presentan juntas y se deben a determinados cambios en los genes. Algunas afecciones también pueden aumentar el riesgo del niño de presentar tumor de Wilms. Estos y otros síndromes y afecciones genéticas se relacionan con el tumor de Wilms:

Se usan pruebas para detectar el tumor de Wilms.

Se realizan pruebas de detección en los niños con riesgo más alto de tumor de Wilms, las cuales pueden ayudar a encontrar el cáncer temprano y disminuir el riesgo de morir por este.

En general, los niños con riesgo más alto de tumor de Wilms se deben someter a exámenes de detección cada tres meses hasta que hayan cumplido al menos 8 años de edad. Con frecuencia, se realiza una ecografía de abdomen como prueba de detección. Los tumores de Wilms pequeños se pueden encontrar temprano y extirpar.

Los niños con síndrome de Beckwith-Wiedemann o hemihipertrofia también se someten a exámenes para detectar tumores de hígado y suprarrenales relacionados con estos síndromes genéticos. Se realiza una prueba para verificar las concentraciones de alfafetoproteína (AFP) en la sangre y una ecografía del abdomen hasta que el niño cumpla 4 años. Se realiza una ecografía de los riñones después de que el niño cumpla 4 años.

Los niños con aniridia y cierto cambio en un gen se someten a exámenes para detectar el tumor de Wilms cada tres meses hasta que cumplan 8 años de edad. Se realiza una ecografía de abdomen como prueba de detección.

Algunos niños presentan tumores de Wilms en ambos riñones cuando se diagnostican por primera vez, pero algunos niños en los que se lograron tratar estos tumores en un riñón pueden presentarlos en el otro riñón. Es mucho más probable que se presente un segundo tumor en el otro riñón cuando se diagnostica un primer tumor de Wilms antes de que el niño cumpla 1 año o cuando quedan células embrionarias en este órgano. Los niños con un riesgo más alto de un segundo tumor de Wilms en el otro riñón se deben someter a exámenes para detectar este tumor cada tres meses por los siguientes 2 a 6 años. Se puede realizar una ecografía de abdomen como prueba de detección.

Ciertas afecciones pueden aumentar el riesgo de cáncer de células renales.

El cáncer de células renales puede estar relacionado con las siguientes enfermedades:

  • Enfermedad de Von Hippel-Lindau (afección hereditaria que produce el crecimiento anormal de los vasos sanguíneos). Los niños con enfermedad de Von Hippel-Lindau se deben someter a una ecografía del abdomen o imágenes de resonancia magnética (IRM) anuales para determinar si tienen cáncer de células renales a partir de los 8 a los 11 años de edad.
  • Esclerosis tuberosa (enfermedad hereditaria caracterizada por quistes grasos en el riñón que no son cancerosos).
  • Cáncer de células renales familiar (afección hereditaria que se presenta cuando se pasan ciertos cambios en los genes que producen cáncer de riñón de un padre a un hijo).
  • Cáncer de riñón medular (cáncer de riñón poco frecuente que crece y se disemina rápido).
  • Leiomiomatosis hereditaria (trastorno hereditario que aumenta el riesgo de cáncer de riñón, piel y útero).
  • Cánceres secundarios (se puede presentar cáncer de células renales varios años después del tratamiento del neuroblastoma).

El tratamiento del tumor de Wilms y otros tumores renales infantiles puede incluir orientación genética.

Es posible que sea necesaria la orientación genética (conversación con un profesional capacitado sobre las enfermedades genéticas y la necesidad de practicar pruebas genéticas) si el niño tiene uno de los siguientes síndromes o afecciones:

Los signos de tumores de Wilms y otros tumores renales infantiles son una masa en el abdomen y sangre en la orina.

Los tumores renales u otras afecciones pueden causar estos, y otros signos y síntomas. Consulte con el médico si su niño presenta algo de lo siguiente:

  • Masa, hinchazón o dolor en el abdomen.
  • Sangre en la orina.
  • Fiebre sin razón conocida.
  • Presión arterial alta (dolor de cabeza, sensación de mucho cansancio, dolor en el pecho, o dificultad para ver o respirar).
  • Hipercalcemia (pérdida de apetito, náuseas y vómitos, debilidad o sensación de mucho cansancio).

El tumor de Wilms que se diseminó a los pulmones o el hígado puede causar los siguientes signos y síntomas:

  • Tos.
  • Sangre en el esputo.
  • Dificultad para respirar.
  • Dolor en el abdomen.

Las pruebas en las que se examinan los riñones y la sangre se usan para detectar (encontrar) y diagnosticar el tumor de Wilms y otros tumores renales infantiles.

Se pueden realizar las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes : examen del cuerpo para revisar los signos generales de salud e identificar cualquier signo de enfermedad, como masas o cualquier otra cosa que no parezca habitual. También se toman datos sobre los hábitos de salud del paciente, así como los antecedentes de enfermedades y los tratamientos aplicados en cada caso.
  • Recuento sanguíneo completo (RSC): procedimiento en el que se toma una muestra de sangre y se analiza lo siguiente:
  • Estudios químicos de la sangre : procedimiento en el que se analiza una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias que los órganos y los tejidos del cuerpo liberan en esta. Una cantidad inusual (más alta o más baja que lo normal) de una sustancia puede ser un signo de enfermedad en el órgano o tejido que la elabora. Esta prueba se realiza para verificar qué tan bien funcionan el hígado y los riñones.
  • Prueba de la función renal : procedimiento en el que se examinan pruebas de sangre u orina para medir las cantidades de ciertas sustancias que los riñones liberan en estas. Una cantidad mayor o menor que lo normal de una sustancia puede ser un signo de que los riñones no funcionan correctamente.
  • Análisis de orina : prueba para examinar el color de la orina y su contenido, como azúcar, proteína, sangre y bacterias.
  • Ecografía: procedimiento en el que se hacen rebotar ondas sonoras de alta potencia (ultrasónicas) en los tejidos u órganos internos y se producen ecos. Estos ecos forman una imagen de los tejidos del cuerpo que se llama ecograma. Se realiza una ecografía del abdomen a fin de diagnosticar un tumor de riñón.
  • Exploración por TC (exploración por TAC): procedimiento en el que se toma una serie de imágenes detalladas de áreas del interior del cuerpo, como el tórax, el abdomen y la pelvis desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se puede ingerir un tinte o inyectarlo en una vena para hacer que los órganos o tejidos se destaquen con mayor claridad. Este procedimiento también se llama tomografía computarizada, tomografía computada o tomografía axial computarizada.
  • Imágenes por resonancia magnética (IRM) con gadolinio: procedimiento en el que usa un imán, ondas de radio y una computadora para tomar una serie de imágenes detalladas de las áreas del interior del cuerpo, como el abdomen. Se inyecta en una vena una sustancia llamada gadolinio, que se acumula alrededor de las células cancerosas para que se vean más brillantes en la imagen. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).
  • Radiografía del abdomen: un rayo X es un tipo de haz de energía que puede atravesar el cuerpo y plasmarse en una película, al crear una imagen de sus áreas interiores.
  • Exploración por TEP-TC : procedimiento en el que se combinan las imágenes de una tomografía por emisión de positrones (TEP) y una tomografía computarizada (TC). La TEP y la TC se realizan al mismo tiempo en la misma máquina y se combinan las imágenes de ambas exploraciones para crear una imagen más detallada que la de cada prueba por separado. Una exploración por TEP es un procedimiento para encontrar células tumorales malignas en el cuerpo. Se inyecta en la vena una pequeña cantidad de glucosa (azúcar) radiactiva. Un escáner de TEP rota alrededor del cuerpo y crea una imagen de los sitios del cuerpo en donde se usa la glucosa. Las células de los tumores malignos tienen un aspecto más brillante en la imagen porque son más activas y absorben más glucosa que las células normales.
  • Biopsia : extracción de células o tejido para que un patólogo las observe al microscopio a fin de determinar si hay signos de cáncer. La decisión de realizar una biopsia se basa en uno o más de los siguientes aspectos:
    • El tamaño del tumor.
    • El estadio del cáncer.
    • Si el cáncer se encuentra en uno o ambos riñones.
    • Si las pruebas con imágenes muestran el cáncer claramente.
    • Si el tumor se puede extraer con cirugía.
    • Si el paciente participa en un ensayo clínico.
    Se puede realizar una biopsia antes de que se administre el tratamiento, después de la quimioterapia para reducir el tamaño del tumor o después de la cirugía para extraerlo.

Hay ciertos factores que afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

El pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento del tumor de Wilms dependen de los siguientes factores:

  • Qué tan diferente es el aspecto de las células tumorales de las células de riñón normales cuando se observan al microscopio.
  • El estadio del cáncer.
  • El tipo y el tamaño del tumor.
  • La edad del niño.
  • Si el tumor se puede extraer por completo con cirugía.
  • Si hay ciertos cambios en los cromosomas o los genes.
  • Si el cáncer recién se diagnosticó o recidivó (volvió).

El pronóstico del cáncer de células renales depende de los siguientes factores:

  • El estadio del cáncer.

El pronóstico del tumor rabdoide de riñón depende de los siguientes factores:

  • La edad del niño cuando recibió el diagnóstico de cáncer.
  • El estadio del cáncer.
  • Si el cáncer se diseminó al cerebro.

El pronóstico del sarcoma de células claras del riñón depende de los siguientes factores:

  • La edad del niño cuando recibió el diagnóstico de cáncer.
  • El estadio del cáncer.

El tumor de Wilms es poco frecuente en los adultos.

El tumor de Wilms en adultos es más difícil de curar que en los niños.

  • Actualización: 30 de enero de 2015