Exámenes de detección del cáncer colorrectal (PDQ®)–Versión para profesionales de salud

  • Control de tamaño de fuente
  • Imprimir
  • Enviar por correo electrónico
  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
  • Pinterest

Resumen de los datos probatorios

Nota: también están disponibles otros sumarios del PDQ sobre Prevención del cáncer colorrectal, Tratamiento del cáncer de colon y Tratamiento del cáncer de recto.

Datos probatorios sobre los beneficios relacionados con los exámenes de detección del cáncer colorrectal

Sobre la base de datos probatorios sólidos, los exámenes de detección del cáncer colorrectal (CCR) reducen la mortalidad por CCR, pero hay muy pocos de estos datos que indiquen que reduzcan la mortalidad por todas las causas, quizá debido a un aumento que se observa en otras causas de muerte.

Cuadro 1. Efecto en la reducción de la mortalidad por cáncer colorrectal de las intervenciones con exámenes de deteccióna
Intervención con exámenes de detección Diseño del estudio Validez interna Congruencia Magnitud del efecto Validez externa
ECA = ensayo controlado aleatorizado.
aNo se dispone de datos de ECA sobre el efecto en la mortalidad por cáncer colorrectal de otras intervenciones con exámenes de detección (es decir, prueba de sangre oculta en la materia fecal combinada con sigmoidoscopia, enema de bario, colonoscopia, colonografía por tomografía computarizada y prueba de mutaciones del ADN en las heces).
Prueba de sangre oculta en la materia fecal (con guayacol) ECA [1] Buena Buena 15–33 % Razonable
Sigmoidoscopia ECA Buena Buena Cerca de 25 %; 50 % para el colon izquierdo Razonable
Examen digital del recto Estudios de casos y controles Razonable Buena Sin efecto Deficiente
Colonoscopia Estudios de casos y controles; estudios de observación de cohortes en los que se usan controles históricos o de otro tipo; ECA en curso Deficiente Deficiente Cerca de 60–70 % para el colon izquierdo; incierto para el colon derecho Razonable
Cuadro 2. Detección de desenlaces indirectos en un momento puntual comparados con el patrón de referencia de colonoscopia
Intervención con exámenes de detección Diseño del estudio Validez interna Congruencia Magnitud del efecto en los criterios indirectos de valoración Validez externa
CCR = cáncer colorrectal; CTC = colonografía por tomografía computarizada; FIT = prueba inmunoquímica de sangre oculta en la materia fecal; NC = no disponible.
Enema de bario [2] Estudios transversales y descriptivos Razonable Deficiente El enema de bario detecta cerca de 30–50 % de los cánceres que se identifican mediante colonoscopia NC
Colonoscopia [3,4] Estudios transversales y descriptivos Razonable Deficiente Cerca de 3 % de los pacientes sin adenomas distales presentan neoplasias proximales en estadio avanzado; los pacientes con adenomas distales tienen un aumento triple de esta tasa NC
CTC [5-8] Estudios transversales y descriptivos Buena Buena La sensibilidad de la CTC quizá sea similar a la de la colonoscopia en ciertos centros NC
Pruebas de mutaciones del ADN en las heces [9] Estudios transversales y descriptivos Buena Desconocida Detecta 92 % del CCR y 42 % de los adenomas grandes (≥1 cm) en una sola administración de la prueba Desconocida
FIT Estudios transversales y descriptivos Buena Buena La FIT detecta cerca de 70 % de los CCR en un solo examen (y más si se usa repetidamente a lo largo del tiempo) y 25 % de los adenomas en estadio avanzado Buena
Bibliografía
  1. Hewitson P, Glasziou P, Watson E, et al.: Cochrane systematic review of colorectal cancer screening using the fecal occult blood test (hemoccult): an update. Am J Gastroenterol 103 (6): 1541-9, 2008. [PUBMED Abstract]
  2. Winawer SJ, Stewart ET, Zauber AG, et al.: A comparison of colonoscopy and double-contrast barium enema for surveillance after polypectomy. National Polyp Study Work Group. N Engl J Med 342 (24): 1766-72, 2000. [PUBMED Abstract]
  3. Lieberman DA, Weiss DG, Bond JH, et al.: Use of colonoscopy to screen asymptomatic adults for colorectal cancer. Veterans Affairs Cooperative Study Group 380. N Engl J Med 343 (3): 162-8, 2000. [PUBMED Abstract]
  4. Imperiale TF, Wagner DR, Lin CY, et al.: Risk of advanced proximal neoplasms in asymptomatic adults according to the distal colorectal findings. N Engl J Med 343 (3): 169-74, 2000. [PUBMED Abstract]
  5. Pickhardt PJ, Choi JR, Hwang I, et al.: Computed tomographic virtual colonoscopy to screen for colorectal neoplasia in asymptomatic adults. N Engl J Med 349 (23): 2191-200, 2003. [PUBMED Abstract]
  6. Cotton PB, Durkalski VL, Pineau BC, et al.: Computed tomographic colonography (virtual colonoscopy): a multicenter comparison with standard colonoscopy for detection of colorectal neoplasia. JAMA 291 (14): 1713-9, 2004. [PUBMED Abstract]
  7. Mulhall BP, Veerappan GR, Jackson JL: Meta-analysis: computed tomographic colonography. Ann Intern Med 142 (8): 635-50, 2005. [PUBMED Abstract]
  8. Johnson CD, Chen MH, Toledano AY, et al.: Accuracy of CT colonography for detection of large adenomas and cancers. N Engl J Med 359 (12): 1207-17, 2008. [PUBMED Abstract]
  9. Imperiale TF, Ransohoff DF, Itzkowitz SH, et al.: Fecal DNA versus fecal occult blood for colorectal-cancer screening in an average-risk population. N Engl J Med 351 (26): 2704-14, 2004. [PUBMED Abstract]

Descripción de los datos probatorios

Antecedentes

Incidencia y mortalidad

El cáncer colorrectal (CCR) es la tercera neoplasia maligna más común en todo el mundo [1] y la segunda causa determinante de muerte por cáncer en los Estados Unidos.[2] En los Estados Unidos, se calculó que en 2017 se diagnosticarán 135 430 casos nuevos y habrá 50 260 defunciones por esta enfermedad. Entre 2004 y 2013, la incidencia del CCR disminuyó 3 % por año entre los adultos de 50 años o más. Sin embargo, en los adultos menores de 50 años, las tasas de incidencia de CCR han aumentado 2 % por año. De 2005 a 2014, la mortalidad por CCR disminuyó 2,5 % por año.[2] La incidencia es más alta en los hombres que en las mujeres. Las tasas de incidencia oscilan entre 43,3 por 100 000 por año entre hombres de origen hispano y 61,2 por 100 000 por año en hombres afroamericanos. Las tasas de incidencia oscilan entre 30,0 por 100 000 por año en mujeres de origen hispano y 46,0 por 100 000 por año en mujeres afroamericanas. Las tasas de mortalidad ajustadas por edad son de 18,6 por 100 000 por año en hombres, y de 13,1 por 100 000 por año en mujeres. Se prevé que aproximadamente 4,5 % de los estadounidenses presente la enfermedad en el curso de su vida, y el riesgo de por vida de morir por CCR es de 1,9 %.[3,4] Las tasas de incidencia y mortalidad específicas por edad revelan que la gran mayoría de los casos se diagnostican después de los 50 años; cerca de 4 % de los casos de CCR se presentan en pacientes menores de 50 años.[5,6]

En un análisis de datos de orden nacional durante el periodo de 1975 a 2010, se analizaron las tendencias a largo plazo del CCR.[7] En los hombres, la incidencia aumentó entre 1975 y 1985, pero en ambos sexos hubo disminuciones acentuadas entre 1985 y 1995, seguidas de un aumento insignificante entre 1995 y 1998 y, luego, disminuciones acentuadas entre 1998 y 2010. Las tasas de mortalidad por CCR han disminuido desde 1984 en hombres y mujeres, y la tasa de disminución se aceleró a partir de 2002 en los hombres y 2001 en las mujeres. Entre 1997 y 2010, la incidencia de CCR se redujo en todos los grupos étnicos o raciales. La tasa anual de reducción más rápida ocurrió en los hombres y mujeres de 65 años o más, pero las tendencias de incidencia a corto plazo aumentaron cada año en las personas menores de 50 años en la mayor parte de los subgrupos de población. Las tasas de incidencia de cáncer de colon y recto distal disminuyeron en hombres y mujeres de todas las edades. También disminuyeron las tasas de incidencia de cáncer de colon proximal en hombres y mujeres de todas las razas o etnias.

El principal factor que aumenta el riesgo de que una persona padezca de CCR es la edad. El riesgo aumenta de forma drástica después de los 50 años; 90 % de los CCR se diagnostican después de esta edad. El antecedente de CCR en un pariente de primer grado, en especial un cáncer que se presenta antes de los 55 años, indica que prácticamente se duplica el riesgo. El antecedente personal de CCR o adenoma de riesgo alto (es decir, adenomas tubulares grandes [>1 cm], adenomas sésiles serrados o adenomas múltiples), indica aumento del riesgo futuro de cáncer; por lo tanto, el seguimiento de estas personas después de someterse a los exámenes de detección se considera “vigilancia” y no detección.[8]

En estudios genéticos,[9] experimentales y epidemiológicos,[10] se indica que el CCR es producto de interacciones complejas entre la susceptibilidad heredada, y factores del medio ambiente o estilo de vida. Los esfuerzos por identificar las causas llevaron a la hipótesis de que los pólipos adenomatosos (adenomas) son precursores de la mayoría de CCR.[11] En efecto, es posible que todas las medidas que reducen la incidencia y prevalencia de los adenomas produzcan una disminución posterior del riesgo de CCR;[12] sin embargo, parte de la mortalidad por CCR quizá obedezca a lesiones de crecimiento rápido o lesiones que no pasan por la fase adenomatosa. En general, se desconocen los pormenores de las tasas de crecimiento de los adenomas y el CCR; lo más probable es que haya una gama amplia de patrones de crecimiento, incluso de formación y regresión espontánea de adenomas.[13,14]

Bibliografía
  1. Ferlay J, Soerjomataram I, Ervik M, et al.: GLOBOCAN 2012 v1.0, Cancer Incidence and Mortality Worldwide. Lyon, France: International Agency for Research on Cancer, 2013. IARC CancerBase No. 11. Available online. Last accessed November 18, 2016.
  2. American Cancer Society: Cancer Facts and Figures 2017. Atlanta, Ga: American Cancer Society, 2017. Available online. Last accessed January 13, 2017.
  3. Howlader N, Noone AM, Krapcho M, et al., eds.: SEER Cancer Statistics Review, 1975-2012. Bethesda, Md: National Cancer Institute, 2015. Also available online. Last accessed February 15, 2017.
  4. Howlader N, Noone AM, Krapcho M, et al., eds.: SEER Cancer Statistics Review, 1975-2011. Bethesda, Md: National Cancer Institute, 2014. Also available online. Last accessed November 18, 2016.
  5. Howlader N, Noone AM, Krapcho M, et al., eds.: SEER Cancer Statistics Review, 1975-2009 (Vintage 2009 Populations). Bethesda, Md: National Cancer Institute, 2012. Also available online. Last accessed February 7, 2017.
  6. Imperiale TF, Wagner DR, Lin CY, et al.: Results of screening colonoscopy among persons 40 to 49 years of age. N Engl J Med 346 (23): 1781-5, 2002. [PUBMED Abstract]
  7. Edwards BK, Noone AM, Mariotto AB, et al.: Annual Report to the Nation on the status of cancer, 1975-2010, featuring prevalence of comorbidity and impact on survival among persons with lung, colorectal, breast, or prostate cancer. Cancer 120 (9): 1290-314, 2014. [PUBMED Abstract]
  8. Lieberman DA, Rex DK, Winawer SJ, et al.: Guidelines for colonoscopy surveillance after screening and polypectomy: a consensus update by the US Multi-Society Task Force on Colorectal Cancer. Gastroenterology 143 (3): 844-57, 2012. [PUBMED Abstract]
  9. Fearon ER, Vogelstein B: A genetic model for colorectal tumorigenesis. Cell 61 (5): 759-67, 1990. [PUBMED Abstract]
  10. Young GP, Rozen P, Levin B: How does colorectal cancer develop? In: Rozen P, Young G, Levin B, et al.: Colorectal Cancer in Clinical Practice: Prevention, Early Detection, and Management. London, UK: Martin Dunitz, 2002, pp 23-37.
  11. Muto T, Bussey HJ, Morson BC: The evolution of cancer of the colon and rectum. Cancer 36 (6): 2251-70, 1975. [PUBMED Abstract]
  12. Winawer SJ, Zauber AG, Ho MN, et al.: Prevention of colorectal cancer by colonoscopic polypectomy. The National Polyp Study Workgroup. N Engl J Med 329 (27): 1977-81, 1993. [PUBMED Abstract]
  13. Loeve F, Boer R, Zauber AG, et al.: National Polyp Study data: evidence for regression of adenomas. Int J Cancer 111 (4): 633-9, 2004. [PUBMED Abstract]
  14. Tutein Nolthenius CJ, Boellaard TN, de Haan MC, et al.: Evolution of Screen-Detected Small (6-9 mm) Polyps After a 3-Year Surveillance Interval: Assessment of Growth With CT Colonography Compared With Histopathology. Am J Gastroenterol 110 (12): 1682-90, 2015. [PUBMED Abstract]

Datos probatorios de los beneficios

Prueba de sangre oculta en la materia fecal

En la prueba de sangre oculta en la materia fecal (FOBT), se toman muestras de materia fecal y se analizan para determinar la presencia de cantidades pequeñas de sangre. En las pruebas FOBT de primera generación se usan análisis con guayacol para detectar la sangre, pero estos son menos sensibles y específicos que las pruebas inmunoquímicas. En los ensayos controlados aleatorizados (ECA), ahora clásicos, en los que se evaluó la reducción de la mortalidad por cáncer colorrectal (CCR) se usaron pruebas con guayacol. El hallazgo de disminución de la mortalidad por CCR proporcionó el fundamento principal para establecer la recomendación de realizar exámenes de detección del CCR. Las pruebas con guayacol de primera generación se están remplazando con pruebas inmunoquímicas más sensibles y específicas que no se han sometido a estudio —y probablemente nunca lo hagan— con un ECA que incluya un grupo de control que no se someta a exámenes de detección.

En este entorno, se hará una revisión breve de los datos probatorios de ECA sobre las pruebas con guayacol y un análisis más detallado del modo en que es posible que las FOBT inmunoquímicas (iFOBT o FIT) mejoren la sensibilidad y especificidad. En general, si se reconoce la FOBT con guayacol (gFOBT) como un examen de detección apropiado (según se observó en los ECA), es posible argumentar en favor del empleo de pruebas más sensibles y específicas, como la FIT.

La información detallada de la toma de cada gFOBT varía un poco para los diferentes tipos de examen; por lo general, incluye la recolección de hasta 3 muestras diferentes durante 3 días distintos; en algunos casos, se utiliza un palillo de madera para esparcir cantidades pequeñas de una muestra sobre una tarjeta con dos ventanas o, en caso contrario, se coloca en un recipiente para muestras.

Con la prueba de guayacol se identifica la actividad tipo peroxidasa característica de la hemoglobina humana y de animales. Por lo tanto, la prueba registrará la sangre de la carne ingerida, las hemorragias en las vías respiratorias superiores como epistaxis, hemorragias gastrointestinales (GI) altas y lesiones del colon.

La Colaboración Cochrane llevó a cabo una revisión sistemática de los datos probatorios de beneficio. En ella se examinaron todos los ensayos aleatorizados de exámenes de detección de CCR en los que se realizaron pruebas de gFOBT en una o más ocasiones. En los resultados combinados se observó que los participantes del ensayo asignados a exámenes de detección tuvieron una mortalidad por CCR 16 % más baja (riesgo relativo [RR], 0,84; intervalo de confianza [IC] 95 %, 0,78–0,90). No hubo diferencia en la mortalidad por todas las causas entre el grupo que se sometió a exámenes de detección y el grupo de control (RR = 1,00; IC 95 %, 0,99–1,02). En los ensayos se informó de un valor pronóstico de un resultado positivo (VPP) bajo para la FOBT, lo que indica que la mayoría de los resultados positivos fueron positivos falsos. El VPP osciló entre 5,0 y 18,7 % en los ensayos en los que se emplearon preparaciones sin rehidratar (Funen y Nottingham), y entre 0,9 y 6,1 % en los ensayos en los que se emplearon preparaciones rehidratadas (Goteborg y Minnesota). En el informe no se analizó la contaminación de los grupos de control de los ensayos ni la información sobre tratamiento por estadio de la enfermedad.[1,2]

En los exámenes iniciales (prevalencia), de 1 a 5 % de las personas no seleccionadas sometidas a gFOBT obtuvieron resultados positivos. De las personas con resultados positivos de la prueba, aproximadamente 2 a 10 % tiene cáncer, y cerca de 20 a 30 % tiene adenomas,[3,4] según la manera en que se realizó la prueba. Los datos de ECA sobre la prueba gFOBT se resumen en el Cuadro 3.

Cuatro ensayos clínicos controlados que ya se completaron o se encuentran en curso tienen como objetivo evaluar la eficacia de los exámenes de detección con gFOBT. Si bien se han perfeccionado las pruebas de sangre oculta en materia fecal más sensibles que miden la hemoglobina humana (y que se analizan más adelante), todavía no hay informes de ECA sobre los resultados de su rendimiento. En el caso de gFOBT, el ensayo sueco fue un estudio dirigido a personas de 60 a 64 años.[5] En el ensayo inglés se seleccionaron aspirantes de listas de médicos de familia.[6] En el ensayo danés se ofreció realizar exámenes de detección a una población de 45 a 75 años que se asignó al azar a un grupo de estudio o de control.[7,8]

En el ensayo Minnesota se asignaron al azar 46 551 hombres y mujeres de 50 a 80 años a 1 de 3 grupos: exámenes de detección de cáncer colorrectal con gFOBT, FOBT rehidratada con guayacol cada año (15 570), cada 2 años (15 587) o control (15 394). En este ensayo se demostró que un examen de detección anual con FOBT disminuyó la mortalidad por CCR en 33 % después de 18 años de seguimiento (RR, 0,67; IC 95 %, 0,51–0,83, comparado con el grupo de control) y que las pruebas bienales produjeron una reducción relativa en la mortalidad de 21 % (RR, 0,79; IC 95 %, 0,62–0,97).[9] Es posible que parte de la reducción se explique por la detección casual de cáncer mediante colonoscopias; la rehidratación de las preparaciones con guayacol aumentó mucho la positividad y, en consecuencia, aumentó el número de colonoscopias realizadas.[10] En los análisis posteriores que realizaron los investigadores del Minnesota con el uso de modelos matemáticos, se indicó que 75 a 84 % de los pacientes logró una reducción de la mortalidad debido a la detección sensible de los CCR por medio de la prueba; la detección casual cumplió una función moderada (16–25 % de la reducción).[11] Cerca de 85 % de los pacientes con resultado positivo de una prueba se sometieron a procedimientos diagnósticos con colonoscopia o enema de bario con doble contraste más sigmoidoscopia flexible (SF). Después de 18 años de seguimiento, la incidencia del CCR se redujo en 20 % en el grupo de exámenes de detección anuales y 17 % en el grupo de exámenes de detección bienales. Después de un seguimiento a lo largo de 30 años, hubo una reducción sostenida de la mortalidad por CCR de 32 % en el grupo de exámenes anuales de detección (RR, 0,68; IC 95 %, 0,56–0,82) y de 22 % en el grupo de exámenes bienales de detección (RR, 0,78; IC 95 %, 0,65–0,93). No hubo reducción de la mortalidad por todas las causas en ninguno de los grupos (RR, 1,00; IC 95 %, 0,99–1,01 para el grupo de detección anual; y RR, 0,99; IC 95 %, 0,98–1,01 para el grupo de detección bienal).[12] La información importante que no se incluyó en el informe fue, por ejemplo, el tratamiento de los casos de CCR por estadio y por grupo, y el alcance de los exámenes de detección del CCR en cada grupo según el uso de FOBT, sigmoidoscopia o colonoscopia tras finalizar el protocolo del ensayo.[12,13]

En el ensayo inglés se asignó a cerca de 76 000 personas en cada grupo. A quienes pertenecían al grupo de exámenes de detección se les ofreció una prueba de gFOBT sin rehidratación cada 2 años durante 3 a 6 ciclos desde 1985 hasta 1995. Durante una mediana de seguimiento de 7,8 años, 60 % completó al menos una prueba y 38 % completó todas las pruebas. La incidencia acumulada de CCR fue similar en ambos grupos, en este ensayo se informó de una reducción del RR de 15 % en la mortalidad por CCR (oportunidad relativa [OR] = 0,85; IC 95 %, 0,74–0,98).[14] La tasa de complicaciones graves por la colonoscopia fue de 0,5 %. Se presentaron 5 muertes en un lapso de 30 días a partir de la cirugía por CCR o adenoma identificados por medio de exámenes de detección en un total de 75 253 pacientes sometidos a exámenes de detección.[15] Al cabo de una mediana de seguimiento de 11,8 años, no se observó ninguna diferencia en cuanto a la incidencia del CCR entre los grupos de intervención y de control. El cociente de tasas de mortalidad específicas de la enfermedad relacionadas con los exámenes de detección fue de 0,87 (0,78–0,97; P = 0,01). El cociente de tasas de mortalidad por todas las causas fue de 1,00 (0,98–1,02; P = 0,79).[16] Cuando la mediana de seguimiento se extendió a 19,5 años, hubo una reducción de 9 % en la mortalidad por CCR (RR = 0,91; IC 95 %, 0,84–0,98), pero no hubo reducción en la incidencia de CCR (RR = 0,97; IC 95 %, 0,91–1,03) ni en la mortalidad por todas las causas (RR = 1,00; IC 95 %, 0,99–1,02).[17]

En el ensayo danés realizado en Fionia, Dinamarca, se inscribieron aproximadamente 31 000 personas en dos grupos; se ofreció a las personas del grupo de exámenes de detección someterse a una prueba de gFOBT sin rehidratación cada 2 años, durante 9 ciclos por un período de 17 años. Sesenta y siete por ciento completó el primer examen de detección y más de 90 % de las personas invitadas a cada examen de detección posterior se sometieron a una prueba FOBT. En este ensayo se observó una reducción de 18 % en la mortalidad por CCR a los 10 años de seguimiento,[18] 15 % a los 13 años de seguimiento (RR = 0,85; IC 95 %, 0,73–1,00),[19] y 11 % a los 17 años de seguimiento (RR = 0,89; IC 95 %, 0,78–1,01).[20] La incidencia de CCR y la mortalidad general por este cáncer fueron prácticamente idénticas en ambos grupos.

En el ensayo sueco se inscribió a 68 308 ciudadanos de Gotemburgo, nacidos entre 1918 y 1931 y que tenían de 60 a 64 años, y se los asignó al azar a grupos de exámenes de detección y de control de casi el mismo tamaño. No se estableció contacto con los participantes del grupo de control y estos no sabían que eran parte del ensayo. El examen de detección se ofreció con frecuencias distintas a tres cohortes diferentes según el año de nacimiento. El examen de detección se realizó con la prueba gFOBT Hemoccult-II después de una restricción alimentaria. Cerca de 92 % de las pruebas se rehidrataron. Se invitó a las personas con resultado positivo de la prueba a someterse a un examen que incluyó historia clínica, SF y enema de bario de doble contraste. El seguimiento osciló entre 6 años con 7 meses hasta 19 años con 5 meses, según la fecha de inscripción. El criterio primario de valoración fue la mortalidad específica por CCR. La tasa general de cumplimiento con los exámenes de detección fue de 70 %, y 47,2 % de los participantes completaron todos los exámenes de detección. De los 2180 participantes con un resultado positivo de la prueba, 1890 (86,7 %) se sometieron a una evaluación diagnóstica completa en donde detectaron 104 casos de cáncer y 305 adenomas de al menos 10 mm. En total, hubo 721 casos de CCR (152 Dukes D, 184 Dukes C) en el grupo de exámenes de detección y 754 CCR (161 Dukes D, 221 Dukes C) en el grupo de control, con un cociente de incidencia de 0,96 (IC 95 %, 0,86–1,06). Se presentaron 252 muertes por CCR en el grupo de exámenes de detección y 300 en el grupo de control, con un cociente de mortalidad de 0,84 (IC 95 %, 0,71–0,99). La diferencia en la mortalidad por CCR surgió después de 9 años de seguimiento. La mortalidad por todas las causas fue muy similar en los dos grupos, con un cociente de mortalidad de 1,02 (IC 95 %, 0,99–1,06).[5]

Distribución por estadios

En todos los ensayos se observó una distribución por estadios más favorable en la población que se sometió a exámenes de detección que en los grupos de control (Cuadro 3). Los datos del ensayo danés indican que, si bien la incidencia acumulada de CCR fue similar en el grupo que se sometió a exámenes de detección y en el grupo de control, un porcentaje más alto de CCR y adenomas fueron lesiones Dukes A y B en el grupo sometido a exámenes de detección.[18] En un metanálisis de todos los ensayos aleatorizados notificados previamente en los que se usaron FOBT bienales, se observó que no hubo una reducción en la mortalidad general debida al uso de exámenes de detección con gFOBT (RR = 1,002; IC 95 %, 0,989–1,085). El RR de muerte por CCR en el grupo que se sometió a gFOBT fue de 0,87 (IC 95 %, 0,8–0,95) y el RR de muerte no relacionada con el CCR en el grupo de gFOBT fue de 1,02 (IC 95 %, 1,00–1,04; P = 0,015).[21]

Modelado matemático

Se han construido modelos matemáticos para extrapolar los resultados de beneficio de los ensayos y programas de exámenes de detección para la población general en los entornos comunitarios de prestación de atención de la salud. En estos modelos se proyecta que si se utiliza la metodología vigente de exámenes de detección se logra reducir la mortalidad por CCR o aumentar la esperanza de vida.[22]

Cuadro 3. Ensayos controlados aleatorizados de exámenes de detección para evaluar desenlaces: prueba de sangre oculta en la materia fecal con guayacol
Sitio Tamaño de la población Tasa de positividad (%) Porcentaje de cánceres localizadosa Intervalo de prueba Reducción relativa de la mortalidad
aPorcentaje localizado = T1–3 N0 M0.
  Sometidos a exámenes de detección Control  
Minnesota [9,23] 48 000 Sin rehidratación: 2,4 % 59 53 Anual 33 %
  Rehidratado: 9,8 %     Bienal 21 %
Reino Unido [14] 150 000 Sin rehidratación: 2,1 % 52 44 Bienal 15 %
Dinamarca [18] 62 000 Sin rehidratación: 1,0 % 56 48 Bienal 18 %
Suecia [24] 68 308 Sin rehidratación: 1,9 % 52 50   16 %
  Rehidratado: 5,8 %        

Pruebas inmunoquímicas de sangre oculta en la materia fecal: datos probatorios de ensayos controlados sin aleatorización para evaluar la detección de lesiones

La prueba inmunoquímica de sangre oculta en la materia fecal (iFOBT o FIT) se creó a fin de detectar la hemoglobina humana intacta. La ventaja de la FIT sobre la gFOBT es que no detecta la hemoglobina de fuentes alimentarias no humanas. La FIT tampoco detecta la hemoglobina humana parcialmente digerida que proviene de las vías respiratorias altas o del tubo GI. Los estudios preliminares de varios análisis FIT que se diseñaron con fines comerciales definen su sensibilidad y especificidad al compararlas con una colonoscopia realizada de forma simultánea. En estos estudios también se examinan estos desenlaces desde diferentes valores de corte, así como el beneficio de tomar múltiples muestras de materia fecal versus únicas.[25,26]

Por lo general, los análisis FIT son mucho más sensibles que los gFOBT, también son más sensibles para la detección de cáncer que de neoplasias benignas. Como era de esperarse, los valores de corte más altos disminuyen la sensibilidad y aumentan la especificidad.

En un metanálisis de los análisis FIT,[27] se evaluó la exactitud diagnóstica de varias FIT en adultos asintomáticos de riesgo promedio. La sensibilidad y especificidad agrupadas fueron 0,71 (IC 95 %, 0,58–0,81) y 0,94 (IC 95 %, 0,91–0,96) en los estudios que emplearon colonoscopias en las personas con resultados de FIT positivos y negativos. Debido a que los resultados de los análisis FIT son cuantitativos, la selección de diferentes valores de corte produce diferentes grados de sensibilidad y especificidad, con sensibilidad que alcanza 96 o 100 % y especificidad que baja hasta 88 % en estudios pequeños. Las variaciones en la preparación de las muestras y en la cantidad de muestras sometidas a análisis (una, dos o tres) indica que este es un campo en evolución. En general, los análisis FIT ofrecen una sensibilidad mejorada en gran medida en comparación con los análisis de gFOBT, aunque se compromete algo la especificidad.

En un estudio se invitó a 2188 pacientes que tenían programada una colonoscopia por riesgo elevado (por antecedentes personales o familiares de neoplasia colorrectal, resultado positivo de un análisis FIT, cambio en los hábitos intestinales, anemia, dolor abdominal con pérdida de peso o síntomas anales) a participar en una evaluación comparativa de FIT con los resultados de colonoscopia. Después de las exclusiones por razones de salud y cognitivas, se ofreció una FIT a 1859 pacientes; 1116 pacientes cumplieron con el protocolo y 1000 pacientes completaron el procedimiento. La sensibilidad y la especificidad se calcularon con diferentes valores de corte. En el punto de corte de 100 ng/ml, la sensibilidad y especificidad fueron, respectivamente, de 88,2 y 89,7 % para cáncer, y de 61,5 y 91,4 % para toda neoplasia relevante desde el punto de vista clínico (cáncer y pólipos avanzados). En el punto de corte de 150 ng/ml, la sensibilidad y especificidad fueron, respectivamente, de 82,4 y 91,9 % para cáncer, y de 53,8 y 95 % para cualquier neoplasia relevante desde el punto de vista clínico. Los cálculos se basaron en el hallazgo patológico más grave de la colonoscopia y la concentración más alta de hemoglobina fecal medida con FIT, cuando se aplicó la prueba en tres muestras de materia fecal recogidas antes de la colonoscopia. Los pacientes tomaron las muestras de materia fecal según las instrucciones del paquete de FIT y estas se analizaron con el analizador OC-MICRO (de Eiken Chemical Company de Tokio, Japón).[28]

En otro estudio, 21 805 pacientes asintomáticos se sometieron a una FIT con una muestra de materia fecal tomada por los pacientes según las instrucciones del paquete el mismo día de la colonoscopia o el día anterior. Las muestras de materia fecal se analizaron con el sistema automatizado Magstream 1000/Hem SP (de Fujirebio Incorporated, Tokio, Japón), que se basa en el sistema HemeSelect (de Beckman Coulter, Palo Alto, California). La sensibilidad y especificidad teniendo en cuenta la colonoscopia posterior fueron, respectivamente, 65,8 y 94,6 % para cáncer y 27,1 y 95,1 % para neoplasias en estadio avanzado.[29]

Es posible que las pruebas inmunoquímicas de materia fecal varíen en relación con el número de muestras de materia fecal analizadas y los valores de corte para un resultado positivo.[26]

Kaiser-Permanente del norte y sur de California evaluó el rendimiento y la aceptabilidad de FIT en el tiempo en un programa de exámenes de detección. Se sometió a una cohorte retrospectiva de 323 349 personas de 50 a 70 años a seguimiento hasta por 4 ciclos de exámenes de detección durante 4 años. De los pacientes invitados, participaron 48,2 % en el primer ciclo; de quienes todavía eran aptos, entre 75,3 y 86,1 % participaron en los siguientes ciclos. Los autores informaron que “el empleo programático de exámenes de detección con FIT permite detectar 80,4 % de los pacientes que reciben un diagnóstico de CCR durante el primer año de pruebas, incluso 84,5 % en el primer ciclo y entre 73,4 y 78,0 % en los siguientes ciclos”. Una observación importante fue el grado de participación observado. Una limitación del estudio es que no quedó claro cómo se abordó el sesgo de verificación; por ejemplo, cuando los participantes con un resultado positivo de una prueba se someten de manera preferente a una evaluación diagnóstica a fin de comprobar la presencia o ausencia de CCR, pero los participantes con un resultado negativo de una prueba, que quizá tengan CCR, no se someten a dicha evaluación. Aunque se empleó un método “retrospectivo” para determinar si un participante padecía de cáncer, no está claro si la duración del seguimiento fue suficiente como para identificar a todas las personas que debían incluirse en el denominador para el cálculo de sensibilidad. A pesar de ello, los hallazgos indican que los resultados posteriores de FIT fueron, al menos parcialmente, independientes de los resultados previos. Es posible que un seguimiento más prolongado permita aclarar este tema. En este estudio, no se logró evaluar la reducción de la mortalidad.[30]

En una revisión sistemática realizada en el reino Unido en la que se comparó el rendimiento diagnóstico de gFOBT y FIT en el momento de decidir si se incluían los exámenes de detección del CCR, se incluyeron 33 estudios de evaluación de gFOBT y 35 estudios de evaluación de FIT; entre ellos, 9 estudios en los que se evaluaron gFOBT y FIT. No hubo datos probatorios claros sobre la superioridad de gFOBT o FIT. La sensibilidad para la detección de todas las neoplasias osciló entre 6,2 % (especificidad de 98 %) y 83,3 % (especificidad de 98,4 %) para gFOBT, y entre 5,4 % (especificidad de 98,5 %) y 62,6 % (especificidad de 94,3 %) para FIT. El aumento de la sensibilidad implicó el ajuste de los valores de corte para disminuir la especificidad. La sensibilidad fue más alta para la detección de CCR y más baja para los adenomas.[31]

En algunos estudios, se utilizó la capacidad cuantitativa de FIT para considerar la detección y especificidad de diversos valores de corte para definir una prueba positiva. En un estudio,[32] se halló que la reducción del valor de corte desde el estándar de 100 ng/ml hasta 50 ng/ml aumentó la detección de adenomas avanzados, pero tuvo poco efecto en la detección de cáncer. El número de colonoscopias necesarias para detectar un solo adenoma o cáncer avanzado aumentó de 1,9 a 2,3; un aumento de 20 %. La especificidad disminuyó de 97,8 a 96 %.

La posibilidad de resultados positivos falsos de la prueba debido a un mayor riesgo de hemorragia en el tubo GI alto es motivo de preocupación con la prueba FOBT y los protocolos previos a la prueba; en consecuencia, se deberán suspender los regímenes de dosis baja de aspirina durante una semana o más antes de la prueba FOBT. En un estudio diagnóstico en curso (2005–2009) en 20 consultorios de medicina interna y gastroenterología del sur de Alemania, se puso a prueba la eficacia de FIT. Se identificó a 1979 pacientes (233 usuarios habituales de dosis bajas de aspirina y 1746 que nunca la tomaron) en las historias clínicas para su inscripción en el análisis. Todos los pacientes suministraron una muestra de materia fecal que se tomó en el lapso de una semana antes de la preparación para la colonoscopia. La muestra se tomó según las instrucciones, en un recipiente que se mantuvo refrigerado o congelado hasta que se entregó al centro médico el día de la colonoscopia; además, los pacientes aceptaron llenar un cuestionario estándar sobre el consumo de analgésicos y dosis bajas de aspirina (para la prevención de enfermedades cardiovasculares). Se descongelaron las muestras de materia fecal durante una mediana de 4 días después de llegar al laboratorio central (se enviaron congeladas desde los consultorios receptores). Las concentraciones de sangre oculta en la materia fecal se midieron por medio de dos análisis automatizados tipo FIT, de acuerdo con las instrucciones del fabricante (RIDASCREEN Haemoglobin y RIDASCREEN Haemo-/Haptoglobin Complex, r-biopharm, Bensheim, Alemania) siguiendo los procedimientos clínicos y se enmascararon los resultados de la colonoscopia. Se encontraron neoplasias en estadio avanzado en 24 usuarios de aspirina (10,3 %) y en 181 pacientes que no la usaban (10,4 %). En el punto de corte recomendado por el fabricante, las sensibilidades para las dos pruebas fueron de 70,8 % (IC 95 %, 48,9–87,4 %) para los usuarios de aspirina en comparación con 35,9 % (IC 95 %, 28,9–43,4 %) para los pacientes que no la usaban, y 58,3 % (IC 95 %, 36,6–77,9 %) para los usuarios en comparación con 32 % (IC 95 %, 25,3–39,4 %) para los pacientes que no la usaban (P = 0,001 y P = 0,01, respectivamente). Las especificidades fueron de 85,7 % (IC 95 %, 80,2–90,1 %) para los usuarios en comparación con 89,2 % (IC 95 %, 87,6–90,7 %) para los pacientes que no la usaban, y de 85,7 % (IC 95 %, 80,2–90,1 %) para los usuarios en comparación con 91,1 % (IC 95 %, 89,5–92,4 %) para los pacientes que no la usaban (P = 0,13 y P = 0,01, respectivamente). Para estas FIT, la sensibilidad para las neoplasias en estadio avanzado fue notablemente superior con el consumo de dosis bajas de aspirina mientras que la especificidad solo se redujo levemente, lo que indica que podría tener una ventaja el consumo de aspirina para aumentar la sensibilidad sin disminuir mucho la especificidad.[33]

Sigmoidoscopia

En 1969, se introdujo el sigmoidoscopio flexible de fibra óptica. En 1976, ingresó al mercado el sigmoidoscopio flexible de 60 cm.[34] El sigmoidoscopio flexible permite un examen más completo del colon distal con un grado de tolerabilidad más aceptable del paciente que el sigmoidoscopio rígido anterior. El instrumento rígido permite descubrir 25 % de los pólipos y el sigmoidoscopio de 60 cm permite encontrar hasta 65 % de ellos. Es posible que el hallazgo de un adenoma por SF exija realizar una colonoscopia para evaluar la sección más proximal del colon.[35,36] La prevalencia de neoplasia proximal en estadio avanzado aumenta en pacientes con adenoma velloso o tubulovelloso distal; también aumenta en los pacientes de 65 años o más con antecedentes familiares de CCR que tienen adenomas distales múltiples.[37] La mayoría de estos adenomas son lesiones polipoides, planas o con hundimiento, que quizá sean más prevalentes de lo que se determinó con anterioridad.[38]

En cinco ECA de detección con sigmoidoscopia, se notificaron resultados de incidencia y mortalidad. Estos son el ensayo Norwegian Colorectal Cancer Prevention (NORCCAP), el Telemark en Noruega; el United Kingdom; el SCORE en Italia y el U.S. Prostate, Lung, Colorectal, and Ovarian (PLCO) Cancer Screening. Los participantes del ensayo Telemark tenían entre 50 y 59 años, los del PLCO tenían entre 55 y 74 años, y en los otros tres ensayos tenían entre 55 y 64 años. En total estos ensayos contaron con 166 000 participantes en los grupos de detección y 250 000 en los grupos de control. El seguimiento osciló entre 6 y 13 años. Los resultados se resumieron en tres revisiones sistemáticas. Hubo una reducción relativa de 18 % en la incidencia de CCR (RR, 0,82; IC 95 %, 0,75–0,89), una reducción relativa general de 28 % en la mortalidad por CCR (RR, 0,72; IC 95 %, 0,65-0,80), una reducción relativa de 31 % en la incidencia de CCR del lado izquierdo (RR, 0,69; IC 95 %, 0,63–0,74) y una reducción relativa de 46 % en la mortalidad de CCR del lado izquierdo (RR, 0,54; IC 95 %, 0,43-0,67). No hubo efecto en la mortalidad por todas las causas.[39,40] Los hallazgos del ensayo NORCCAP, con un seguimiento de 11 años, son muy similares a estos resultados.[41]

No se dispone de datos directos contundentes para determinar la frecuencia de las pruebas de detección en los programas de detección.

Cuadro 4. Ensayos controlados aleatorizados de exámenes de detección para evaluar desenlaces: sigmoidoscopiaa
Sitio Tamaño de la población (Intervención) Tasa de colonoscopias (%) Muertes por CCR por 100 000 años-personas Reducción del riesgo relativo de mortalidad por CCR (IC 95 %)
CCR = cáncer colorrectal; IC = intervalo de confianza.
aAdaptado de Lin et al.[26]
Reino Unido 2010 Intervención: 57 099 5,2 % Intervención: 30 0,69 (0,59–0,80)
Control: 112 939 Control: 44
Italia 2011 Intervención: 17 136 8,6 % Intervención: 35 0,78 (0,56–1,08)
Control: 17 136 Control: 44
Estados Unidos 2012 Intervención: 77 445 32,9 % Intervención: 29 0,74 (0,63–0,87)
Control: 77 455 Control: 39
Noruega 2014 Intervención: 20 572 20,4 % Intervención: 31 0,80 (0,62–1,04)
Control: 78 220 Control: 43

Combinación de prueba de sangre oculta en la materia fecal y sigmoidoscopia flexible

Una combinación de prueba de sangre oculta en la materia fecal (FOBT) y sigmoidoscopia podría aumentar la detección de lesiones en el colon izquierdo (en comparación con la sigmoidoscopia sola), lo que también podría aumentar la detección de lesiones en el colon derecho. La sigmoidoscopia detecta lesiones en el colon izquierdo de manera directa, pero detecta lesiones en el colon derecho solo de manera indirecta cuando una sigmoidoscopia positiva (que puede definirse de varias maneras como un hallazgo de adenoma avanzado, cualquier adenoma o cualquier pólipo) se usa para generar un examen colonoscópico de todo el colon.

En 2885 veteranos (97 % hombres; mediana de edad, 63 años), la prevalencia de adenoma en estadio avanzado en una colonoscopia fue de 10,6 %. Se calculó que el examen de detección combinado con una FOBT única y una sigmoidoscopia permitiría detectar 75,8 % (IC 95 %, 71,0–80,6 %) de las neoplasias avanzadas. El examen del recto y del colon sigmoide durante la colonoscopia se definió como sustituto de la sigmoidoscopia. Esto representó un aumento pequeño, pero estadísticamente insignificante, de la tasa de detección de una neoplasia avanzada al compararlo con la SF sola (70,3 %; IC 95 %, 65,2–75,4 %). Este último resultado se podría lograr al asumir que todos los pacientes con un adenoma en el colon distal se someten a una colonoscopia completa. La neoplasia avanzada se definió como una lesión que mide al menos 10 mm de diámetro, que contiene 25 % o más de histología vellosa, displasia de grado alto o cáncer invasivo.[42] Una FOBT única difiere del uso anual o bienal que se notificó en los estudios resumidos en el Cuadro 3.

En un estudio de 21 794 personas asintomáticas (72 % eran hombres), que se sometieron tanto a una colonoscopia como a una FIT para detectar sangre oculta, se comparó la detección de cánceres del lado derecho debida a resultados diferentes de la prueba. La FIT sola tuvo una sensibilidad de 58,3 % y una especificidad de 94,5 % para el diagnóstico de cáncer proximal. La FIT más el hallazgo de neoplasia avanzada en el colon rectosigmoideo tuvo una sensibilidad de 62,5 % y una especificidad de 93 %. En este estudio, se encontró que agregar una sigmoidoscopia a la FIT no mejora en gran medida la detección de los cánceres del colon del lado derecho en comparación con la FIT sola.[43]

En el ensayo de exámenes de detección NORCCAP se asignó al azar a 20 780 hombres y mujeres de 50 a 64 años radicados en la ciudad de Oslo o en el condado Telemark, en Noruega, a un grupo de SF sola administrada una sola vez (10 392) o un grupo de combinación de SF y FOBT con FlexSure OBT administradas una sola vez (10 388). Las 79 430 personas que quedaron de estas áreas se asignaron al grupo de control. Al cabo de 11 años de seguimiento, hubo 20 % de reducción en la incidencia de CCR (RR, 0,80; IC 95 %, 0,70–0,92) y 27 % de reducción en la mortalidad por CCR (RR, 0,73; IC 95 %, 0,56–0,94), sin diferencias en la mortalidad por todas las causas (RR, 0,97; IC 95 %, 0,93–1,02). Los resultados de los dos subgrupos de exámenes de detección no fueron diferentes desde el punto de vista estadístico. Los RR para la incidencia de CCR en comparación con el grupo de control fueron de 0,72 en el grupo de SF y 0,88 en el grupo de SF con FOBT, ambos IC superpuestos (P = 0,11 para la heterogeneidad). Los RR respectivos de mortalidad por CCR fueron 0,84 y 0,62, con IC superpuestos (P = 0,20 para la heterogeneidad). Los hallazgos de los exámenes de detección fueron muy parecidos en estos dos subgrupos, 17 % de adenomas, 4,5 % de adenomas avanzados, y 20 versus 21 CCR. Cerca de 20 % de los hombres y las mujeres de ambos grupos de exámenes de detección se derivaron para colonoscopia, y 95 % de ellos asistieron a la colonoscopia.[41]

Colonoscopia

Dado que no hay ECA de colonoscopia concluidos, las pruebas de los beneficios son indirectas. La mayoría de los datos probatorios indirectos corresponden a la tasa de detección de las lesiones que quizá sean importantes desde el punto de vista clínico (como CCR incipiente o adenomas avanzados). Se dispone de algunos resultados de casos y controles. Tres ECA (NCT01239082, NCT00883792y NCT00906997) de colonoscopia están en curso.

La Nordic-European Initiative on Colorectal Cancer (NordICC) es un ensayo aleatorizado de población en el que se investiga la eficacia del examen de detección con colonoscopia para determinar la incidencia y mortalidad de CCR en varios países europeos (Noruega, Polonia, Suecia y Países Bajos). El NordICC incluye a 94 959 hombres y mujeres de 55 a 64 años seleccionados al azar de registros poblacionales y asignados al azar en una proporción 1:2 a someterse a un examen de detección por colonoscopia única o no someterse a detección. No se estableció comunicación con los participantes del grupo de control. El criterio principal de valoración es la comparación de las tasas de mortalidad a 15 años por CCR. Se notificaron las tasas de participación, experiencias de los participantes, resultados de lesiones y complicaciones del examen de detección por colonoscopia en los países participantes.[44]

De 31 420 participantes aptos asignados al azar a colonoscopia, 12 574 (40,0 %) se sometió al examen de detección. Las tasas de participación fueron de 60,7 % en Noruega (5354 de 8816), 39,8 % en Suecia (486 de 1222), 33,0 % en Polonia (6004 de 18 188), y 22,9 % en los Países Bajos (730 de 3194). El índice de intubación cecal de 97,2 % fue muy similar entre los países, 9726 participantes (77,4 %) no recibieron sedación: 10,8 % en Noruega hasta 90 % en los Países Bajos. Entre 12 574 exámenes de detección, ocurrió una perforación (0,01 %), dos quemaduras serosas después de polipectomía (0,02 %), y 18 casos de hemorragia causados por la polipectomía (0,14 %). Se diagnosticó CCR a 62 personas (0,5 %) (50 distales y 14 proximales) y 3861 personas (30,7 %) tenían adenomas. Se encontraron 725 (5,8 %) adenomas distales versus 562 (4,5 %) adenomas de riesgo alto, y 2439 (19,4 %) pólipos serrados distales versus 1078 (8,6 %) pólipos serrados proximales. El rendimiento difirió de manera significativa entre los endoscopistas; 17,1 % no alcanzaron los puntos de referencia para la intubación cecal (95 %), y 28,6 % no alcanzaron los puntos de referencia de detección de adenomas (25 %). Entre los participantes examinados con insuflación de aire estándar, 16,7 % informó de dolor abdominal moderado a intenso después de la colonoscopia versus 4,2 % de los participantes examinados con insuflación de dióxido de carbono (CO2).[44]

Prevalencia de lesiones en poblaciones asintomáticas

En un estudio de colonoscopia en 3121 veteranos estadounidenses, en su mayoría hombres (media de edad, 63 años), se identificaron neoplasias avanzadas (definidas como adenoma de ≥10,0 mm de diámetro, adenoma velloso, adenoma con displasia de grado alto o cáncer invasivo) en 10,5 % de los participantes.[45] Entre los pacientes sin adenomas distales en el ángulo esplénico del colon, 2,7 % presentaban neoplasia proximal en estadio avanzado. Fue más probable que los pacientes con adenomas grandes (≥10,0 mm) o adenomas pequeños (<10,0 mm) en el colon distal tuvieran una neoplasia proximal avanzada (OR, 3,4; IC 90 %, 1,8–6,5) que aquellos sin adenomas distales (OR, 2,6; IC 90 %, 1,7–4,1). La mitad de los que presentaban una neoplasia proximal avanzada no tenía adenomas distales. En un estudio de 1994 adultos (de 50 años o más) que se sometieron a un examen de detección por colonoscopia (como parte de un programa patrocinado por una empresa), 5,6 % tenía neoplasias avanzadas.[46] De quienes presentaban neoplasias proximales avanzadas, 46 % no presentaron pólipos distales (hiperplásicos o adenomatosos). Si se realiza el examen de detección por colonoscopia solo en pacientes con pólipos distales, no se detectarán neoplasias proximales avanzadas en cerca de la mitad de los casos.

En un estudio de colonoscopia en mujeres se comparó el resultado de la sigmoidoscopia con el de la colonoscopia. Entre 1463 mujeres, se encontró cáncer en una mujer y neoplasias de colon avanzadas en 72 mujeres (4,9 %), casi 50 % de la prevalencia en los hombres. Sin embargo, los autores centraron su atención en el RR (es decir, el RR de pasar por alto una neoplasia avanzada) como el resultado, en lugar del riesgo absoluto de dichas neoplasias, que es sustancialmente inferior en las mujeres. Por otra parte, se desconoce la evolución natural de la neoplasia avanzada, de manera que no es clara su importancia como un desenlace en los estudios de detección.[47]

En el análisis de los datos de un programa de exámenes de detección por colonoscopia en Varsovia, Polonia, se demostraron tasas de neoplasia avanzada más altas en los hombres que en las mujeres. De los 43 042 participantes de 50 a 66 años, se detectaron neoplasias avanzadas en 5,9 % (5,7 % en las mujeres con antecedentes familiares de CCR, 4,3 % en las mujeres sin antecedentes familiares de CCR, 12,2 % en los hombres con antecedentes familiares de CCR y 8,0 % en los hombres sin antecedentes familiares de CCR). Las complicaciones de importancia clínica que exigieron intervención médica fueron poco frecuentes (0,1 %) y constaron de 5 perforaciones, 13 episodios de hemorragia, 22 episodios cardiovasculares y otros 11 episodios en toda la población de 50 148 personas que se sometieron a exámenes de detección. No hubo defunciones. El autor también notificó que la recopilación de los datos de las complicaciones de 30 días no fue sistemática; en consecuencia, es posible que los datos no sean confiables.[48]

Detección de las lesiones del lado derecho versus lesiones del lado izquierdo

Las lesiones planas o difíciles de detectar incluyen los pólipos serrados, que pueden ser más comunes en el colon derecho que en el izquierdo. El término pólipo serrado se usa en la actualidad para incluir los pólipos hiperplásicos, adenomas serrados sésiles, adenomas serrados tradicionales y pólipos serrados mixtos.[49,50] La importancia clínica de estas lesiones es incierta porque es difícil conocer la evolución natural de cualquier lesión polipoide. Sin embargo, las características histológicas y moleculares de algunas lesiones serradas indican potencial maligno importante (es decir, las mutaciones en el gen BRAF quizá sean un paso inicial hacia la carcinogénesis en los pólipos serrados).[51] Este potencial, junto con los retos para detectar las lesiones planas, puede explicar en parte los informes recientes de que la colonoscopia tiene un efecto protector más bajo en el colon derecho en comparación con el izquierdo.

En 2011, los autores de un estudio notificaron variabilidad en las tasas de detección de los pólipos serrados proximales. Ellos estudiaron a 15 colonoscopistas afiliados a una universidad y mostraron que, entre 2000 y 2009, se observó una variación amplia en las tasas de detección de pólipos serrados proximales, que oscila (por colonoscopia) de 0,01 a 0,26; ello indica que es posible que muchas lesiones serradas proximales se pasen por alto en los exámenes de rutina.[49] Se desconoce la proporción general de pólipos que son "serrados"; en parte porque estas lesiones se han subestimado o han sido difíciles de identificar.

Tasa de detección de adenomas

Las tasas de detección mediante colonoscopia varían según la velocidad de la inspección que hace el endoscopista mientras retira el endoscopio. En un estudio, se observaron diferencias entre gastroenterólogos en relación con las tasas de detección de adenomas (TDA) (intervalo de la media de lesiones por paciente sometido a un examen de detección, 0,10–1,05; intervalo de porcentaje de pacientes con adenomas, 9,4–23,7 %) y el tiempo hasta retirar el colonoscopio (3,1–16,8 minutos para procedimientos que no incluyen extirpación de pólipos). Los examinadores cuya media de tiempo hasta retirar el colonoscopio fue de 6 minutos o más tuvieron tasas de detección más altas que los que demoraron menos de 6 minutos (28,3 vs. 11,8 %; P < 0,001 para cualquier neoplasia, y 6,4 vs. 2,6 %; P < 0,005 para neoplasias avanzadas).[52]

En los primeros 10 años del programa de exámenes de detección de CCR de Alemania, la detección de los adenomas que no estaban en estadio avanzado aumentó en hombres desde 13,3 % hasta 22,3 % y en las mujeres desde 8,4 % hasta 14,9 %. Sin embargo, la gran mayoría de los adenomas que no estaban en estadio avanzado eran pequeños (menos de 0,5 cm) y eran de importancia clínica incierta. La detección de adenomas en estadio avanzado y CCR aumentó en una cantidad mucho más baja.[53]

La tasa de detección general de adenomas y cáncer quizá esté afectada por el grado de detalle en la búsqueda de adenomas planos y cánceres planos que realizan los endoscopistas. Si bien el fenómeno de las neoplasias planas se ha observado durante años en el Japón, se describió de manera más reciente en los Estados Unidos. En un estudio en el que los endoscopistas usaron endoscopios de luz blanca de alta resolución, se encontró que las lesiones planas o no polipoides representaron solo 11 % de todas las lesiones superficiales del colon, pero la probabilidad de incluir un cáncer (neoplasia in situ o cáncer invasivo) fue 9,8 más alta en lesiones planas o no polipoides que en las lesiones polipoides.[38] Sin embargo, dado que la definición de "plano o no polipoide" fue una altura inferior a la mitad del diámetro, es probable que muchas de las lesiones que se clasificaron como no polipoides en este estudio se pudieran identificar de manera rutinaria y serían descritas por los endoscopistas estadounidenses como "sésiles". La presencia de lesiones muy planas o hundidas —las lesiones hundidas son muy infrecuentes, pero acarrean una probabilidad alta de contener cáncer— exige que los endoscopistas presten mayor atención a este problema.[54] Las lesiones planas pueden desempeñar una función en el fenómeno de los casos de cáncer que se pasan por alto.[55]

En una organización de mantenimiento de la salud, se evaluó el efecto de las TDA durante el seguimiento posterior a 314 872 colonoscopias realizadas entre 1998 y 2010 por 136 gastroenterólogos; cada uno realizó al menos 300 colonoscopias en ese período. La meta era determinar las tasas de CCR de intervalo, CCR avanzado de intervalo y muerte por CCR, y relacionar dichas tasas con las TDA de cada gastroenterólogo. Se presentaron 712 cánceres de intervalo (155 en estadio avanzado) y 147 muertes por CCR. El riesgo de cáncer de intervalo por quintil de TDA desde el más bajo hasta el más alto fue de 9,8; 8,6; 8,0; 7,0 y 4,8 por cada 10 000 persona-años de seguimiento. El cociente de riesgos instantáneos ajustado para los médicos en el quintil más alto en comparación con el más bajo fue de 0,52 para cualquier CCR de intervalo, de 0,43 para CCR en estadio avanzado y de 0,38 para el CCR mortal. Cada incremento de 1,0 % en la TDA se relacionó con una disminución de 3 % del riesgo de cáncer, aunque el IC de cada quintil fue amplio. Una de las limitaciones del estudio consistió en que no fue posible determinar la característica específica de la TDA que llevó a la reducción del cáncer de intervalo; por ejemplo, no está claro si se debió a alguno de los siguientes factores:

  • Extracción de adenomas pequeños que podrían crecer rápido y convertirse en CCR.
  • Una TDA que sea un resultado indirecto de la capacidad del endoscopista de extraer los adenomas de forma más completa.
  • Una TDA que sea un resultado indirecto de la capacidad de un endoscopista de detectar mejor las lesiones grandes, planas y serradas.
  • Una TDA más alta que conduce a recomendaciones de someterse a colonoscopia de vigilancia con mayor frecuencia después de la polipectomía.

Otra limitación consiste en que no se logró medir los perjuicios de la colonoscopia relacionados con la TDA.[56]

Datos probatorios de ensayos controlados no aleatorizados sobre la incidencia o reducción de la mortalidad del cáncer colorrectal

Si bien no hay un ensayo controlado aleatorizados (ECA) que permita evaluar el efecto de la colonoscopia en la reducción de la incidencia o mortalidad por CCR, se cuenta con algunos datos probatorios de casos y controles. A partir de los datos de casos y controles sobre sigmoidoscopia mencionados anteriormente, se especuló en el pasado que la protección para el colon derecho quizá sea similar a la que se encontró para el colon izquierdo. Sin embargo, un estudio de casos y controles sobre colonoscopia llevado a cabo en 2009 generó la duda de si el efecto de la colonoscopia en las lesiones del lado derecho podría ser diferente del efecto en las lesiones del lado izquierdo.[57] Unos investigadores usaron una base de datos administrativos de toda la provincia de Ontario en Canadá para comparar casos de personas que recibieron un diagnóstico de CCR entre 1996 y 2001, y que murieron antes de 2003. Los controles se seleccionaron entre personas que no murieron por CCR. Se utilizaron las reclamaciones del seguro para evaluar la exposición previa a una colonoscopia. La OR para la relación entre colonoscopia completa y lesiones del lado izquierdo fue de 0,33, lo que indica una reducción importante de la mortalidad. Sin embargo, para las lesiones del lado derecho, la OR de 0,99 indicó que virtualmente no hubo reducción de la mortalidad. No obstante, este estudio tuvo datos limitados sobre si se completaron las exploraciones hasta el ciego, y sobre la preparación intestinal. Además, muchos de los endoscopistas no eran gastroenterólogos.

En un estudio de casos y controles se evaluó la reducción de los casos de CCR (no la reducción de la mortalidad por CCR) en el lado derecho en comparación con el izquierdo. En un estudio de población que se realizó en Alemania, se obtuvieron datos de registros administrativos e historias clínicas; se compararon 1688 casos de pacientes (con CCR) con 1932 participantes (sin CCR) de 50 años o más.[58] Se recogieron datos sobre demografía, factores de riesgo y exámenes de detección previos. De acuerdo con los registros de colonoscopia, se llegó al ciego 91 % de las veces. Una colonoscopia en los 10 años previos se relacionó con una OR para cualquier CCR de 0,23, para CCR del lado derecho de 0,44 y para CCR del lado izquierdo de 0,16. Si bien en este estudio no se evaluó la mortalidad por CCR, los resultados indican que la magnitud de la diferencia entre el lado derecho y el lado izquierdo quizá es más pequeña de lo que se encontró anteriormente.[57] Sería sumamente útil evaluar las diferencias entre el lado derecho y el lado izquierdo en un ECA.

Los datos de otros estudios de casos y controles indican una reducción de la incidencia de CCR en el lado derecho de cerca de 64 % en comparación con cerca de 74 % en el lado izquierdo.[59]

Debido a que no hay datos probatorios de ECA, y los datos probatorios de casos y controles son pocos, es importante tener en cuenta el grado de reducción de la mortalidad obtenido mediante colonoscopia. Si bien en ocasiones se cita la cifra de 90 % como el grado de reducción de la mortalidad,[60] la pregunta no se responderá correctamente hasta que se concluya el estudio europeo que tiene un grupo de control de “atención habitual” que implica pocos exámenes de detección de cualquier tipo.[61] Hasta que se cuente con resultados más confiables de ECA sobre colonoscopia, los estudios de SF quizá ofrezcan el cálculo más correcto de la reducción de la mortalidad por CCR, como mucho de 50 % en el colon izquierdo, al extender la eficacia del colon izquierdo al colon derecho.

Colonoscopia virtual (colonografía por tomografía computarizada)

La colonoscopia virtual (conocida también como CTC o TC con neumocolon) se refiere al examen de las imágenes del colon generadas por computadora que se crean a partir de datos obtenidos en un examen por TC abdominal. Estas imágenes simulan el efecto de una colonoscopia convencional. Los pacientes deben tomar laxantes para limpiar el colon antes del procedimiento, este se infla con aire (algunas veces con dióxido de carbono) mediante una sonda rectal que se introduce justo antes del examen radiográfico.[62]

El grupo American College of Radiology Imaging Network (ACRIN) realizó un estudio grande con diseño pareado de 2531 personas de riesgo promedio (prevalencia de pólipos o cáncer ≥10 mm, 4 %; media de edad de aproximadamente 58 años) que se sometieron a exámenes de detección con CTC y colonoscopia óptica (CO). El criterio de referencia fue la CO, incluso exámenes de CO repetidos para personas con lesiones que se identificaron por CTC, pero no por CO. De las 109 personas que tenían por lo menos un adenoma o un cáncer de 10 mm o más grande, 98 (90 %) se detectaron por medio de CTC (se derivó a toda persona con una lesión de CTC ≥ 5 mm). La especificidad fue de 86 %y el VPP, de 23 %. Se generan varias inquietudes a partir de este estudio; por ejemplo, las siguientes:

  • La mayoría de las lesiones, aunque no todas, que se identifican por CTC y no por OC tuvieron seguimiento con CO repetida.
  • El diseño mismo no permitió el seguimiento de los pacientes, por lo que posiblemente se pasaron por alto lesiones de crecimiento rápido y que solo se harían visibles después del seguimiento.
  • Dado que los centros que realizaron los exámenes de detección eran principalmente centros académicos, y los radiólogos y endoscopistas estaban cuidadosamente entrenados, no está claro si se pueden generalizar los resultados.
  • Dieciséis por ciento de las personas presentaron un hallazgo extracolónico que necesitó evaluación adicional.

Las incógnitas del estudio comprenden las siguientes, ya sea para CO o CTC:[63]

  • El número de pólipos detectados que hubiesen evolucionado a cáncer invasivo.
  • El número de personas perjudicadas por el proceso de exámenes de detección.

En otro estudio, se notificaron sensibilidad y especificidad similares en personas con mayor riesgo de CCR.[64] En este estudio, la sensibilidad de la CO no se pudo determinar porque se realizó sin enmascaramiento. En este estudio se indica que la colonoscopia virtual podría ser un examen de detección o vigilancia aceptable para las personas con riesgo alto de CCR, pero este estudio trasversal no aborda el desenlace ni la frecuencia del examen en personas con riesgo alto.

En algunos estudios se ha evaluado la utilidad de la colonoscopia virtual sin preparación con laxantes para detectar pólipos colorrectales. La pregunta es de gran importancia para su adopción porque los pacientes consideran una gran desventaja la preparación con laxantes exigida tanto para la colonoscopia convencional como para la colonoscopia virtual. Los investigadores de un estudio pudieron detectar lesiones más grandes de 8 mm, con una sensibilidad de 95 % y una especificidad de 92 %, al marcar las heces con un material de contraste yodado que se ingirió varios días antes del procedimiento.[65] El material específico de identificación que se usó en este estudio provocó náuseas en casi 10 % de los pacientes; sin embargo, se están evaluando otros materiales.

En otro estudio,[66] se utilizó una dieta baja en fibra, un medio de contraste ingerido por boca y una "limpieza electrónica", que es un proceso que elimina las heces marcadas. La CTC identificó a 91 % de las personas con adenomas de 10 mm o más grandes, pero detectó menos lesiones (70 %) de menos de 8 mm. Los pacientes que se sometieron tanto a CTC como a OC prefirieron una CTC sobre una OC (290 vs. 175). Este estudio muestra que la CTC sin preparación con laxante detecta lesiones pequeñas de 1 cm con sensibilidad alta y es aceptable para los pacientes. El uso a largo plazo de CTC dependerá de muchos aspectos, como la frecuencia de los exámenes de seguimiento que serían necesarios para detectar lesiones más pequeñas que se pasaron por alto y que podrían crecer con el tiempo.

Las anomalías extracolónicas son comunes en la CTC. Se determinó que 15 % de los pacientes en una serie australiana de 100 pacientes derivados a colonografía por síntomas o antecedentes personales presentaron hallazgos extracolónicos y 11 % de los pacientes necesitaron exámenes médicos adicionales por anomalías renales, esplénicas, uterinas, hepáticas y de vesícula biliar.[67] En otro estudio, se determinó que 59 % de 111 pacientes sintomáticos derivados a colonoscopia clínica en un hospital sueco entre junio de 1998 y septiembre de 1999, presentaban afecciones extracolónicas moderadas o graves según la CTC. La CTC se realizó justo antes de una colonoscopia y estos hallazgos exigieron una evaluación posterior. No se sabe en qué medida el seguimiento de estos hallazgos incidentales benefició a los pacientes.[68]

Entre 681 pacientes asintomáticos en Minnesota, 69 % presentaron hallazgos extracolónicos; entre estos, los investigadores consideraron que 10 % eran de gran importancia y exigieron exámenes médicos adicionales. Las presuntas anomalías afectaron los riñones (34), el tórax (22), el hígado (8), los ovarios (6), las arterias renales o esplénicas (4), el retroperitoneo (3) y el páncreas (1);[69] sin embargo, es incierto el grado en que estos hallazgos contribuirán a los beneficios o los perjuicios. En otros dos estudios, uno grande (n = 2195) y otro pequeño (n = 136), se examinó la importancia moderada o alta de los hallazgos extracolónicos de la CTC. En el estudio más grande,[70] se encontró que 8,6 % de los pacientes tuvo un hallazgo extracolónico de al menos importancia moderada, mientras que 24 % de los pacientes en el estudio más pequeño [71] necesitó alguna evaluación por un hallazgo extracolónico. En el estudio más grande se encontraron 9 cánceres a partir de estas evaluaciones, con un costo parcial (sin incluir todos los costos) de $98,56 por paciente sometido a un examen de detección inicial. En el estudio más pequeño no se encontraron lesiones importantes a partir de la evaluación; el costo fue de $248 por persona examinada. Ambos cálculos de costos son más altos que los de estudios anteriores. No queda claro el grado de beneficio para los pacientes de la detección de hallazgos extracolónicos. Dado que ambos estudios se realizaron en centros médicos académicos, no se sabe hasta qué punto se puede generalizar a otras situaciones. En ninguno de estos estudios se examinó el efecto de los hallazgos extracolónicos en la ansiedad y en el funcionamiento psicológico de los pacientes.

En muchos centros se están estudiando mejoras técnicas que afectan tanto la metodología de interpretación, como el uso de imágenes tridimensionales (3-D), como preparación intestinal. Si bien la especificidad para la detección de pólipos es bastante homogénea en muchos estudios, la sensibilidad varía mucho. Estas variaciones se atribuyen a varios factores, como las características del escáner y detector de TC, la amplitud de colimación, la modalidad de imágenes (bidimensionales [2-D] vs. 3-D o panorámicas) y la variabilidad en la pericia de los radiólogos.[72]

Examen digital del recto

En un estudio de casos y controles se notificó que el examen digital rutinario del recto no se relacionó con alguna reducción estadísticamente significativa de la mortalidad por cáncer de recto distal.[73]

Detección de mutaciones del ADN en las heces

Se han tipificados bien los cambios genético-moleculares relacionados con la presentación de adenomas carcinomas y colorrectales.[74] Se han formulado técnicas avanzadas para detectar varias de estas mutaciones génicas que se excretan en la materia fecal.[75-78] En un estudio prospectivo reciente se evaluó una prueba de ADN en heces en personas asintomáticas que se sometieron a colonoscopia, FOBT de tres tarjetas (Hemoccult II) y análisis de ADN en las heces a partir de un conjunto de marcadores que evalúan 21 mutaciones. En el estudio, que se realizó con un método de enmascaramiento, hipótesis y análisis preestablecidos, se observó que las pruebas de ADN en 4404 pacientes tuvieron una sensibilidad para el CCR de 51,6 % (para todos los estadios del CCR) versus 12,9 % para Hemoccult II, mientras que las tasas de positivos falsos fueron 5,6 y 4,8 %, respectivamente.[79,80]

Una prueba en heces multidirigida de última generación combina marcadores de metilación para NDRG4 y BMP3, múltiples mutaciones de KRAS, y un inmunoensayo de hemoglobina humana. Los marcadores, cada uno cuantificado de manera independiente, se combinaron usando un algoritmo en un análisis multivariante prespecificado. La sensibilidad y la especificidad del ensayo fueron comparables con las de un análisis FIT comercial (OC FIT-CHEK Polymedco), cuando se usa la colonoscopia como método de referencia. Se obtuvieron resultados completamente evaluables de 9989 pacientes entre 12 776 participantes de 50 a 84 años (con tendencia hacia >65 años) sometidos a examen de detección por colonoscopia, inscritos entre 2011 y 2012 en 90 sitios de los Estados Unidos y Canadá. Se presentaron 65 casos de CCR y 757 adenomas en estadio avanzado, o pólipos serrados sésiles de 1 cm o más. La sensibilidad para el CCR fue de 92,3 % (60 de 65 CCR) para la prueba multidirigida y de 73,8 % para FIT. La sensibilidad para las lesiones en estadio avanzado fue de 42,4 % para la prueba multidirigida y de 23,8 % para FIT. La sensibilidad para la displasia de grado alto fue de 69,2 % para la prueba multidirigida y de 46,2 % para FIT. La sensibilidad para los pólipos serrados sésiles de 1 cm o más fue de 42,4 % para la prueba multidirigida y de 5,1 % para FIT. La especificidad fue de 86,6 % para la prueba multidirigida y de 94,9 % para FIT cuando los resultados de la colonoscopia eran negativos o no se hallaron alteraciones avanzadas, y de 89,8 y 96,4 % cuando los resultados de la colonoscopia eran completamente negativos. En un análisis de curva de rendimiento diagnóstico (ROC), se observó que la prueba multidirigida tiene una sensibilidad más alta que la FIT sola, incluso si se reduce el “valor de corte” de FIT para tratar de aumentar la sensibilidad. Una limitación es que no se disponía de información sobre el rendimiento de pruebas repetidas en el tiempo ni del intervalo adecuado para realizar el examen.[81]

En general, la prueba multidirigida fue más sensible que FIT tanto para el CCR como para las lesiones precancerosas en estadio avanzado, pero la prueba fue menos específica.[81] La Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos aprobó esta prueba multidirigida como examen de detección del cáncer colorrectal en 2014.

Cumplimiento con los exámenes de detección

Solo se obtiene beneficio de los exámenes de detección del CCR si las personas aptas se someten en efecto a los exámenes de detección. Han surgido inconvenientes vinculados con el cumplimiento de los exámenes de detección; en particular, de las personas de ingresos bajos y sin seguro médico. También ha sido motivo de preocupación que algunas personas quizá cumplan en menor medida con los exámenes de detección por colonoscopia que con las pruebas en heces. En un ECA bien dirigido se encontró que, en una población sin seguro médico, se logra una tasa de cumplimiento de 40,7 % cuando se hace una campaña de divulgación con envío por correo de un paquete de FIT y seguimiento con llamadas telefónicas recordatorias. Las invitaciones a realizarse la colonoscopia enviadas por correo y los recordatorios telefónicos de seguimiento produjeron una tasa de cumplimiento de 24,6 %. La tasa de cumplimiento de la atención habitual en este ensayo fue de 12,1 %.[82]

Ajuste de los exámenes de detección según el riesgo

Es posible mejorar el beneficio de los exámenes de detección al ajustar las recomendaciones sobre los exámenes de detección según el grado de riesgo de CCR de cada persona. Por ejemplo, si se sabe que un subgrupo de mujeres jóvenes tienen un riesgo mucho más bajo de neoplasias proximales, entonces la recomendación de llevar a cabo una sigmoidoscopia en lugar de colonoscopia (la U.S. Preventive Services Task Force recomienda ambas pruebas sin preferencia como parte de un programa de exámenes de detección para personas con riesgo promedio) quizás produzca un cumplimiento más alto.

En un estudio de un grupo de personas de riesgo promedio se pretendió identificar aquellas con riesgo alto versus riesgo bajo de neoplasias avanzadas (CCR y adenomas avanzados) en cualquier lugar del colon. Se incluyeron 2993 personas sometidas a un examen de detección con colonoscopia que se estratificaron según edad, sexo, circunferencia abdominal, tabaquismo y antecedentes familiares (se excluyó a las personas de categorías familiares de riesgo alto, por ejemplo, síndrome de Lynch o adenopoliposis colónica). En un sistema de clasificación derivado en un entorno de entrenamiento, el riesgo de neoplasias avanzadas en los 4 grupos fue como sigue: 1,92, 4,88, 9,93 y 24 %. En los dos grupos con el riesgo más bajo, la sigmoidoscopia hubiera detectado 51 (73 %) de 70 neoplasias avanzadas. En el conjunto de validación independiente, los resultados fueron similares. Todavía no se ha determinado si este sistema aumenta el cumplimiento general.[83]

En Asia se probó un sistema similar de estratificación similar que tuvo en cuenta la edad, el sexo, el tabaquismo y los antecedentes familiares (en combinación con FIT) con el objetivo de determinar si el empleo del sistema de estratificación más FIT permitiría detectar a las personas que necesitan una colonoscopia. Se recomendaba que la persona se sometiera a una colonoscopia ante un resultado positivo del sistema de estratificación o la FIT. Al usar esta estrategia, se indicó de manera correcta a 95 % de las personas con CCR que debían someterse a colonoscopia.[84]

Bibliografía
  1. Hewitson P, Glasziou P, Irwig L, et al.: Screening for colorectal cancer using the faecal occult blood test, Hemoccult. Cochrane Database Syst Rev (1): CD001216, 2007. [PUBMED Abstract]
  2. Hewitson P, Glasziou P, Watson E, et al.: Cochrane systematic review of colorectal cancer screening using the fecal occult blood test (hemoccult): an update. Am J Gastroenterol 103 (6): 1541-9, 2008. [PUBMED Abstract]
  3. Eddy DM: Screening for colorectal cancer. Ann Intern Med 113 (5): 373-84, 1990. [PUBMED Abstract]
  4. Allison JE, Feldman R, Tekawa IS: Hemoccult screening in detecting colorectal neoplasm: sensitivity, specificity, and predictive value. Long-term follow-up in a large group practice setting. Ann Intern Med 112 (5): 328-33, 1990. [PUBMED Abstract]
  5. Lindholm E, Brevinge H, Haglind E: Survival benefit in a randomized clinical trial of faecal occult blood screening for colorectal cancer. Br J Surg 95 (8): 1029-36, 2008. [PUBMED Abstract]
  6. Hardcastle JD, Thomas WM, Chamberlain J, et al.: Randomised, controlled trial of faecal occult blood screening for colorectal cancer. Results for first 107,349 subjects. Lancet 1 (8648): 1160-4, 1989. [PUBMED Abstract]
  7. Kronborg O, Fenger C, Søndergaard O, et al.: Initial mass screening for colorectal cancer with fecal occult blood test. A prospective randomized study at Funen in Denmark. Scand J Gastroenterol 22 (6): 677-86, 1987. [PUBMED Abstract]
  8. Kronborg O, Fenger C, Olsen J, et al.: Repeated screening for colorectal cancer with fecal occult blood test. A prospective randomized study at Funen, Denmark. Scand J Gastroenterol 24 (5): 599-606, 1989. [PUBMED Abstract]
  9. Mandel JS, Church TR, Ederer F, et al.: Colorectal cancer mortality: effectiveness of biennial screening for fecal occult blood. J Natl Cancer Inst 91 (5): 434-7, 1999. [PUBMED Abstract]
  10. Lang CA, Ransohoff DF: Fecal occult blood screening for colorectal cancer. Is mortality reduced by chance selection for screening colonoscopy? JAMA 271 (13): 1011-3, 1994. [PUBMED Abstract]
  11. Ederer F, Church TR, Mandel JS: Fecal occult blood screening in the Minnesota study: role of chance detection of lesions. J Natl Cancer Inst 89 (19): 1423-8, 1997. [PUBMED Abstract]
  12. Shaukat A, Mongin SJ, Geisser MS, et al.: Long-term mortality after screening for colorectal cancer. N Engl J Med 369 (12): 1106-14, 2013. [PUBMED Abstract]
  13. Mandel JS, Church TR, Bond JH, et al.: The effect of fecal occult-blood screening on the incidence of colorectal cancer. N Engl J Med 343 (22): 1603-7, 2000. [PUBMED Abstract]
  14. Hardcastle JD, Chamberlain JO, Robinson MH, et al.: Randomised controlled trial of faecal-occult-blood screening for colorectal cancer. Lancet 348 (9040): 1472-7, 1996. [PUBMED Abstract]
  15. Robinson MH, Hardcastle JD, Moss SM, et al.: The risks of screening: data from the Nottingham randomised controlled trial of faecal occult blood screening for colorectal cancer. Gut 45 (4): 588-92, 1999. [PUBMED Abstract]
  16. Scholefield JH, Moss S, Sufi F, et al.: Effect of faecal occult blood screening on mortality from colorectal cancer: results from a randomised controlled trial. Gut 50 (6): 840-4, 2002. [PUBMED Abstract]
  17. Scholefield JH, Moss SM, Mangham CM, et al.: Nottingham trial of faecal occult blood testing for colorectal cancer: a 20-year follow-up. Gut 61 (7): 1036-40, 2012. [PUBMED Abstract]
  18. Kronborg O, Fenger C, Olsen J, et al.: Randomised study of screening for colorectal cancer with faecal-occult-blood test. Lancet 348 (9040): 1467-71, 1996. [PUBMED Abstract]
  19. Jørgensen OD, Kronborg O, Fenger C: A randomised study of screening for colorectal cancer using faecal occult blood testing: results after 13 years and seven biennial screening rounds. Gut 50 (1): 29-32, 2002. [PUBMED Abstract]
  20. Kronborg O, Jørgensen OD, Fenger C, et al.: Randomized study of biennial screening with a faecal occult blood test: results after nine screening rounds. Scand J Gastroenterol 39 (9): 846-51, 2004. [PUBMED Abstract]
  21. Moayyedi P, Achkar E: Does fecal occult blood testing really reduce mortality? A reanalysis of systematic review data. Am J Gastroenterol 101 (2): 380-4, 2006. [PUBMED Abstract]
  22. Knudsen AB, Zauber AG, Rutter CM, et al.: Estimation of Benefits, Burden, and Harms of Colorectal Cancer Screening Strategies: Modeling Study for the US Preventive Services Task Force. JAMA 315 (23): 2595-609, 2016. [PUBMED Abstract]
  23. Mandel JS, Bond JH, Church TR, et al.: Reducing mortality from colorectal cancer by screening for fecal occult blood. Minnesota Colon Cancer Control Study. N Engl J Med 328 (19): 1365-71, 1993. [PUBMED Abstract]
  24. Kewenter J, Björk S, Haglind E, et al.: Screening and rescreening for colorectal cancer. A controlled trial of fecal occult blood testing in 27,700 subjects. Cancer 62 (3): 645-51, 1988. [PUBMED Abstract]
  25. Grazzini G, Visioli CB, Zorzi M, et al.: Immunochemical faecal occult blood test: number of samples and positivity cutoff. What is the best strategy for colorectal cancer screening? Br J Cancer 100 (2): 259-65, 2009. [PUBMED Abstract]
  26. Lin JS, Piper MA, Perdue LA, et al.: Screening for Colorectal Cancer: Updated Evidence Report and Systematic Review for the US Preventive Services Task Force. JAMA 315 (23): 2576-94, 2016. [PUBMED Abstract]
  27. Lee JK, Liles EG, Bent S, et al.: Accuracy of fecal immunochemical tests for colorectal cancer: systematic review and meta-analysis. Ann Intern Med 160 (3): 171, 2014. [PUBMED Abstract]
  28. Levi Z, Rozen P, Hazazi R, et al.: A quantitative immunochemical fecal occult blood test for colorectal neoplasia. Ann Intern Med 146 (4): 244-55, 2007. [PUBMED Abstract]
  29. Morikawa T, Kato J, Yamaji Y, et al.: A comparison of the immunochemical fecal occult blood test and total colonoscopy in the asymptomatic population. Gastroenterology 129 (2): 422-8, 2005. [PUBMED Abstract]
  30. Jensen CD, Corley DA, Quinn VP, et al.: Fecal Immunochemical Test Program Performance Over 4 Rounds of Annual Screening: A Retrospective Cohort Study. Ann Intern Med 164 (7): 456-63, 2016. [PUBMED Abstract]
  31. Burch JA, Soares-Weiser K, St John DJ, et al.: Diagnostic accuracy of faecal occult blood tests used in screening for colorectal cancer: a systematic review. J Med Screen 14 (3): 132-7, 2007. [PUBMED Abstract]
  32. van Rossum LG, van Rijn AF, Laheij RJ, et al.: Cutoff value determines the performance of a semi-quantitative immunochemical faecal occult blood test in a colorectal cancer screening programme. Br J Cancer 101 (8): 1274-81, 2009. [PUBMED Abstract]
  33. Brenner H, Tao S, Haug U: Low-dose aspirin use and performance of immunochemical fecal occult blood tests. JAMA 304 (22): 2513-20, 2010. [PUBMED Abstract]
  34. Fath RB, Winawer SJ: Endoscopic screening by flexible fiberoptic sigmoidoscopy. Front Gastrointest Res 10: 102-111, 1986.
  35. Read TE, Read JD, Butterly LF: Importance of adenomas 5 mm or less in diameter that are detected by sigmoidoscopy. N Engl J Med 336 (1): 8-12, 1997. [PUBMED Abstract]
  36. Wallace MB, Kemp JA, Trnka YM, et al.: Is colonoscopy indicated for small adenomas found by screening flexible sigmoidoscopy? Ann Intern Med 129 (4): 273-8, 1998. [PUBMED Abstract]
  37. Levin TR, Palitz A, Grossman S, et al.: Predicting advanced proximal colonic neoplasia with screening sigmoidoscopy. JAMA 281 (17): 1611-7, 1999. [PUBMED Abstract]
  38. Soetikno RM, Kaltenbach T, Rouse RV, et al.: Prevalence of nonpolypoid (flat and depressed) colorectal neoplasms in asymptomatic and symptomatic adults. JAMA 299 (9): 1027-35, 2008. [PUBMED Abstract]
  39. Littlejohn C, Hilton S, Macfarlane GJ, et al.: Systematic review and meta-analysis of the evidence for flexible sigmoidoscopy as a screening method for the prevention of colorectal cancer. Br J Surg 99 (11): 1488-500, 2012. [PUBMED Abstract]
  40. Elmunzer BJ, Hayward RA, Schoenfeld PS, et al.: Effect of flexible sigmoidoscopy-based screening on incidence and mortality of colorectal cancer: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. PLoS Med 9 (12): e1001352, 2012. [PUBMED Abstract]
  41. Holme Ø, Løberg M, Kalager M, et al.: Effect of flexible sigmoidoscopy screening on colorectal cancer incidence and mortality: a randomized clinical trial. JAMA 312 (6): 606-15, 2014. [PUBMED Abstract]
  42. Lieberman DA, Weiss DG; Veterans Affairs Cooperative Study Group 380: One-time screening for colorectal cancer with combined fecal occult-blood testing and examination of the distal colon. N Engl J Med 345 (8): 555-60, 2001. [PUBMED Abstract]
  43. Kato J, Morikawa T, Kuriyama M, et al.: Combination of sigmoidoscopy and a fecal immunochemical test to detect proximal colon neoplasia. Clin Gastroenterol Hepatol 7 (12): 1341-6, 2009. [PUBMED Abstract]
  44. Bretthauer M, Kaminski MF, Løberg M, et al.: Population-Based Colonoscopy Screening for Colorectal Cancer: A Randomized Clinical Trial. JAMA Intern Med 176 (7): 894-902, 2016. [PUBMED Abstract]
  45. Lieberman DA, Weiss DG, Bond JH, et al.: Use of colonoscopy to screen asymptomatic adults for colorectal cancer. Veterans Affairs Cooperative Study Group 380. N Engl J Med 343 (3): 162-8, 2000. [PUBMED Abstract]
  46. Imperiale TF, Wagner DR, Lin CY, et al.: Risk of advanced proximal neoplasms in asymptomatic adults according to the distal colorectal findings. N Engl J Med 343 (3): 169-74, 2000. [PUBMED Abstract]
  47. Schoenfeld P, Cash B, Flood A, et al.: Colonoscopic screening of average-risk women for colorectal neoplasia. N Engl J Med 352 (20): 2061-8, 2005. [PUBMED Abstract]
  48. Regula J, Rupinski M, Kraszewska E, et al.: Colonoscopy in colorectal-cancer screening for detection of advanced neoplasia. N Engl J Med 355 (18): 1863-72, 2006. [PUBMED Abstract]
  49. Kahi CJ, Hewett DG, Norton DL, et al.: Prevalence and variable detection of proximal colon serrated polyps during screening colonoscopy. Clin Gastroenterol Hepatol 9 (1): 42-6, 2011. [PUBMED Abstract]
  50. Snover DC, Batts KP: Serrated Colorectal Neoplasia. Surg Pathol Clin 3 (2): 207-40, 2010. [PUBMED Abstract]
  51. Snover DC, Jass JR, Fenoglio-Preiser C, et al.: Serrated polyps of the large intestine: a morphologic and molecular review of an evolving concept. Am J Clin Pathol 124 (3): 380-91, 2005. [PUBMED Abstract]
  52. Barclay RL, Vicari JJ, Doughty AS, et al.: Colonoscopic withdrawal times and adenoma detection during screening colonoscopy. N Engl J Med 355 (24): 2533-41, 2006. [PUBMED Abstract]
  53. Brenner H, Altenhofen L, Kretschmann J, et al.: Trends in Adenoma Detection Rates During the First 10 Years of the German Screening Colonoscopy Program. Gastroenterology 149 (2): 356-66.e1, 2015. [PUBMED Abstract]
  54. Lieberman D: Nonpolypoid colorectal neoplasia in the United States: the parachute is open. JAMA 299 (9): 1068-9, 2008. [PUBMED Abstract]
  55. Robertson DJ, Lieberman DA, Winawer SJ, et al.: Colorectal cancers soon after colonoscopy: a pooled multicohort analysis. Gut 63 (6): 949-56, 2014. [PUBMED Abstract]
  56. Corley DA, Jensen CD, Marks AR, et al.: Adenoma detection rate and risk of colorectal cancer and death. N Engl J Med 370 (14): 1298-306, 2014. [PUBMED Abstract]
  57. Baxter NN, Goldwasser MA, Paszat LF, et al.: Association of colonoscopy and death from colorectal cancer. Ann Intern Med 150 (1): 1-8, 2009. [PUBMED Abstract]
  58. Brenner H, Chang-Claude J, Seiler CM, et al.: Protection from colorectal cancer after colonoscopy: a population-based, case-control study. Ann Intern Med 154 (1): 22-30, 2011. [PUBMED Abstract]
  59. Doubeni CA, Weinmann S, Adams K, et al.: Screening colonoscopy and risk for incident late-stage colorectal cancer diagnosis in average-risk adults: a nested case-control study. Ann Intern Med 158 (5 Pt 1): 312-20, 2013. [PUBMED Abstract]
  60. Smith MJ: Colon cancer screening hitting its stride but obstacles impair reaching final goal. Gastroenterology and Endoscopy News 59 (3): 9, 2008. [Refer to "Screening: it’s not just a good idea, it’s the law … almost" within the article].
  61. Bretthauer M, Ekbom A, Malila N, et al.: [Politics and science in colorectal cancer screening] Tidsskr Nor Laegeforen 126 (13): 1766-7, 2006. [PUBMED Abstract]
  62. Ferrucci JT: Colon cancer screening with virtual colonoscopy: promise, polyps, politics. AJR Am J Roentgenol 177 (5): 975-88, 2001. [PUBMED Abstract]
  63. Johnson CD, Chen MH, Toledano AY, et al.: Accuracy of CT colonography for detection of large adenomas and cancers. N Engl J Med 359 (12): 1207-17, 2008. [PUBMED Abstract]
  64. Regge D, Laudi C, Galatola G, et al.: Diagnostic accuracy of computed tomographic colonography for the detection of advanced neoplasia in individuals at increased risk of colorectal cancer. JAMA 301 (23): 2453-61, 2009. [PUBMED Abstract]
  65. Iannaccone R, Laghi A, Catalano C, et al.: Computed tomographic colonography without cathartic preparation for the detection of colorectal polyps. Gastroenterology 127 (5): 1300-11, 2004. [PUBMED Abstract]
  66. Zalis ME, Blake MA, Cai W, et al.: Diagnostic accuracy of laxative-free computed tomographic colonography for detection of adenomatous polyps in asymptomatic adults: a prospective evaluation. Ann Intern Med 156 (10): 692-702, 2012. [PUBMED Abstract]
  67. Edwards JT, Wood CJ, Mendelson RM, et al.: Extracolonic findings at virtual colonoscopy: implications for screening programs. Am J Gastroenterol 96 (10): 3009-12, 2001. [PUBMED Abstract]
  68. Hellström M, Svensson MH, Lasson A: Extracolonic and incidental findings on CT colonography (virtual colonoscopy). AJR Am J Roentgenol 182 (3): 631-8, 2004. [PUBMED Abstract]
  69. Gluecker TM, Johnson CD, Wilson LA, et al.: Extracolonic findings at CT colonography: evaluation of prevalence and cost in a screening population. Gastroenterology 124 (4): 911-6, 2003. [PUBMED Abstract]
  70. Pickhardt PJ, Hanson ME, Vanness DJ, et al.: Unsuspected extracolonic findings at screening CT colonography: clinical and economic impact. Radiology 249 (1): 151-9, 2008. [PUBMED Abstract]
  71. Kimberly JR, Phillips KC, Santago P, et al.: Extracolonic findings at virtual colonoscopy: an important consideration in asymptomatic colorectal cancer screening. J Gen Intern Med 24 (1): 69-73, 2009. [PUBMED Abstract]
  72. Mulhall BP, Veerappan GR, Jackson JL: Meta-analysis: computed tomographic colonography. Ann Intern Med 142 (8): 635-50, 2005. [PUBMED Abstract]
  73. Herrinton LJ, Selby JV, Friedman GD, et al.: Case-control study of digital-rectal screening in relation to mortality from cancer of the distal rectum. Am J Epidemiol 142 (9): 961-4, 1995. [PUBMED Abstract]
  74. Kinzler KW, Vogelstein B: Lessons from hereditary colorectal cancer. Cell 87 (2): 159-70, 1996. [PUBMED Abstract]
  75. Dong SM, Traverso G, Johnson C, et al.: Detecting colorectal cancer in stool with the use of multiple genetic targets. J Natl Cancer Inst 93 (11): 858-65, 2001. [PUBMED Abstract]
  76. Traverso G, Shuber A, Levin B, et al.: Detection of APC mutations in fecal DNA from patients with colorectal tumors. N Engl J Med 346 (5): 311-20, 2002. [PUBMED Abstract]
  77. Traverso G, Shuber A, Olsson L, et al.: Detection of proximal colorectal cancers through analysis of faecal DNA. Lancet 359 (9304): 403-4, 2002. [PUBMED Abstract]
  78. Ahlquist DA, Skoletsky JE, Boynton KA, et al.: Colorectal cancer screening by detection of altered human DNA in stool: feasibility of a multitarget assay panel. Gastroenterology 119 (5): 1219-27, 2000. [PUBMED Abstract]
  79. Imperiale TF, Ransohoff DF, Itzkowitz SH, et al.: Fecal DNA versus fecal occult blood for colorectal-cancer screening in an average-risk population. N Engl J Med 351 (26): 2704-14, 2004. [PUBMED Abstract]
  80. Woolf SH: A smarter strategy? Reflections on fecal DNA screening for colorectal cancer. N Engl J Med 351 (26): 2755-8, 2004. [PUBMED Abstract]
  81. Imperiale TF, Ransohoff DF, Itzkowitz SH, et al.: Multitarget stool DNA testing for colorectal-cancer screening. N Engl J Med 370 (14): 1287-97, 2014. [PUBMED Abstract]
  82. Gupta S, Halm EA, Rockey DC, et al.: Comparative effectiveness of fecal immunochemical test outreach, colonoscopy outreach, and usual care for boosting colorectal cancer screening among the underserved: a randomized clinical trial. JAMA Intern Med 173 (18): 1725-32, 2013. [PUBMED Abstract]
  83. Imperiale TF, Monahan PO, Stump TE, et al.: Derivation and Validation of a Scoring System to Stratify Risk for Advanced Colorectal Neoplasia in Asymptomatic Adults: A Cross-sectional Study. Ann Intern Med 163 (5): 339-46, 2015. [PUBMED Abstract]
  84. Chiu HM, Ching JY, Wu KC, et al.: A Risk-Scoring System Combined With a Fecal Immunochemical Test Is Effective in Screening High-Risk Subjects for Early Colonoscopy to Detect Advanced Colorectal Neoplasms. Gastroenterology 150 (3): 617-625.e3, 2016. [PUBMED Abstract]

Datos probatorios de los perjuicios

Los posibles perjuicios se vinculan con las modalidades utilizadas en los exámenes de detección del cáncer colorrectal (CCR); algunos ofrecen suficientes datos probatorios mientras que otros no lo hacen.

Aspectos generales

A continuación, en los cuadros para cada prueba de examen de detección se muestra la magnitud de la carga de varias categorías de perjuicios que se encuentran a lo largo de la secuencia de exámenes de detección. La magnitud de los perjuicios es una combinación de la frecuencia y gravedad del daño, según los percibe el paciente.

Los perjuicios se definen de manera general como cualquier efecto negativo que padecen personas o poblaciones como consecuencia de participar en el proceso de exámenes de selección (secuencia) en comparación con no participar en ellos. Los posibles perjuicios se organizan de acuerdo con el tipo de perjuicio (por ejemplo, físicos, psicológicos e inconvenientes y costos de oportunidad) y el momento de presentación en la secuencia de exámenes de detección (por ejemplo, análisis o exámenes de detección; resultados de los análisis o exámenes de detección; vigilancia y resultados de vigilancia, y tratamiento inicial o sobretratamiento). Por ejemplo, los posibles perjuicios del examen de detección por colonoscopia incluyen los perjuicios del examen de detección en sí (como perforación y hemorragia), resultados del examen de detección (como ansiedad por un resultado anormal), vigilancia (como perjuicios de colonoscopias más frecuentes) y tratamiento (como tratamiento más temprano o sobretratamiento). Otros exámenes de detección de cáncer colorrectal también acarrean perjuicios vinculados con los análisis del proceso diagnóstico (por ejemplo, colonoscopia por una resultado positivo en la prueba de sangre oculta en la materia fecal [FOBT]). Para todos los aspectos de la participación en la secuencia de exámenes de detección, hay costos de tiempo/esfuerzo y oportunidad (perjuicios que no son económicos) para el paciente. Decidimos no incluir aquí los perjuicios económicos para el paciente o su familia, tampoco los perjuicios psicológicos por la anticipación de gastos económicos futuros vinculados con los exámenes de detección.

Cuadro 5. Colonoscopia
Etapa en la secuencia de exámenes de detección
  Físicos Psicológicos Tiempo/esfuerzo, oportunidad
CCR = cáncer colorrectal.
Análisis o exámenes de detección En promedio 0,3 % de las complicaciones exigen hospitalización o son mortales. Estas son más altas con la polipectomía en pacientes de mayor edad (datos probatorios razonables) Porcentaje de personas que padecen de sufrimiento psicológico al evaluar la necesidad de una colonoscopia; gravedad y duración (datos probatorios insuficientes) Exige cerca de 38 horas (mediana) de tiempo para la preparación, el procedimiento y la sedación (un estudio, datos probatorios razonables) [1]
Molestias de la preparación y el procedimiento. Efectos adversos de la preparación (datos probatorios insuficientes para determinar la magnitud y frecuencia)
Complicaciones de la sedación durante el procedimiento (datos probatorios insuficientes para determinar la magnitud y frecuencia)
Resultados de los análisis o exámenes de detección Aumento del riesgo de suicidio y mortalidad cardiovascular poco después del diagnóstico (datos probatorios insuficientes) Porcentaje de personas que padecen de sufrimiento psicológico después de recibir resultados positivos de los exámenes de detección o resultados patológicos; gravedad y duración (datos probatorios insuficientes) Tiempo y esfuerzo necesarios para recibir y entender los resultados de los análisis o exámenes de detección, incluso de las consultas médicas adicionales debidas a resultados positivos (datos probatorios insuficientes)
Vigilancia/resultados Colonoscopias más frecuentes Porcentaje de personas que padecen de sufrimiento psicológico después de recibir resultados positivos de los exámenes de detección o resultados patológicos; gravedad y duración (datos probatorios insuficientes) Tiempo y esfuerzo necesarios para someterse a una colonoscopia (mediana de 38 horas, ver más arriba).
Tiempo y esfuerzo necesarios para recibir y entender los resultados de la vigilancia (datos probatorios insuficientes)
Tratamiento (tratamiento temprano y sobretratamiento) Sobrediagnóstico y sobretratamiento de pólipos precursores o el tratamiento temprano de un CCR (que podría obtener beneficio o no de un tratamiento temprano) (datos probatorios insuficientes) Porcentaje de personas que padecen de sufrimiento psicológico después de someterse a sobretratamiento o tratamiento más temprano sin obtener beneficio; gravedad y duración (evidencia insuficiente) Tiempo y esfuerzo necesarios para recibir sobretratamiento o tratamiento más temprano sin obtener beneficio (datos probatorios insuficientes)
Cuadro 6. Prueba de sangre oculta en la materia fecal/prueba inmunoquímica fecal, otras pruebas en heces (incluso ADN en heces)
Etapa en la secuencia de exámenes de detección
  Físicos Psicológicos Tiempo/esfuerzo, oportunidad
CCR = cáncer colorrectal; NC = no disponible.
1La prueba de análisis es colonoscopia. Se pueden encontrar descripciones de los perjuicios relacionados en la sección de colonoscopia (para obtener más información consultar la sección sobre Colonoscopia en la sección de este sumario sobre Datos probatorios de los perjuicios).
2Los perjuicios del tratamiento serán los mismos para todos los exámenes de detección.
Examen de detección Ninguno (sin datos probatorios) Porcentaje de personas que padecen de sufrimiento psicológico al evaluar la necesidad de un examen de detección de CCR; gravedad y duración (datos probatorios insuficientes) Tiempo y esfuerzo necesarios para cambiar de alimentación (en caso necesario), recoger muestras y llevarlas al centro apropiado: datos probatorios insuficientes
Resultados del examen de detección NC Porcentaje de personas que padecen de sufrimiento psicológico después de recibir resultados positivos de los exámenes de detección; gravedad y duración (datos probatorios insuficientes) Tiempo y esfuerzo necesarios para recibir y entender los resultados de los exámenes de detección, incluso de las consultas o comunicaciones médicas adicionales debidas a resultados positivos (datos probatorios insuficientes)
Análisis1 Ver colonoscopia Ver colonoscopia Ver colonoscopia
Resultados de los análisis NC Ver colonoscopia Ver colonoscopia
Vigilancia/resultados Ver colonoscopia Ver colonoscopia Ver colonoscopia
Tratamiento (tratamiento temprano y sobretratamiento)2 Ver colonoscopia Ver colonoscopia Ver colonoscopia
Cuadro 7. Sigmoidoscopia flexible
Etapa en la secuencia de exámenes de detección
  Físicos Psicológicos Tiempo/esfuerzo, oportunidad
NC = no disponible.
1La prueba de análisis es colonoscopia. Se pueden encontrar descripciones de los perjuicios relacionados en la sección de colonoscopia (para obtener más información consultar la sección sobre Colonoscopia en la sección de este sumario sobre Datos probatorios de los perjuicios).
2Los perjuicios del tratamiento serán los mismos para todos los exámenes de detección.
Examen de detección En promedio, se presentan complicaciones graves en 0,03 % de los pacientes (datos probatorios razonables) [2] Porcentaje de personas que padecen sufrimiento psicológico al evaluar la necesidad de una colonoscopia; gravedad y duración (datos probatorios insuficientes) Tiempo y esfuerzo necesarios para cumplir con la preparación, desplazarse y asistir al examen de detección, y retornar a las actividades normales (datos probatorios insuficientes)
Resultados del examen de detección NC Ver colonoscopia Ver colonoscopia
Análisis1 Ver colonoscopia Ver colonoscopia Ver colonoscopia
Vigilancia/resultados NC Ver colonoscopia Ver colonoscopia
Tratamiento (tratamiento temprano y sobretratamiento)2 Ver colonoscopia Ver colonoscopia Ver colonoscopia
Cuadro 8. Colonografía por tomografía computarizada
Etapa en la secuencia de exámenes de detección
  Físicos Psicológicos Tiempo/esfuerzo, oportunidad
CCR = cáncer colorrectal.
Análisis o exámenes de detección Molestias de la preparación y el procedimiento; exposición a radiación (datos probatorios insuficientes) Porcentaje de personas que padecen de sufrimiento psicológico al evaluar la necesidad de un examen de detección; gravedad y duración (datos probatorios insuficientes) Tiempo necesario para la preparación, el procedimiento (el tiempo exacto y el esfuerzo son dudosos) (datos probatorios insuficientes)
Resultados de los análisis o exámenes de detección Aumento del riesgo de suicidio y mortalidad cardiovascular poco después del diagnóstico (datos probatorios insuficientes) Porcentaje de personas que padecen de sufrimiento psicológico después de recibir resultados positivos de los exámenes de detección o resultados patológicos; gravedad y duración (datos probatorios insuficientes) Tiempo y esfuerzo necesarios para recibir y entender los resultados de los análisis o exámenes de detección, incluso de las consultas médicas adicionales debidas a resultados positivos (datos probatorios insuficientes)
Hallazgos extracolónicos fortuitos [2]
Vigilancia/resultados Colonoscopias más frecuentes Porcentaje de personas que padecen sufrimiento psicológico después de recibir resultados positivos de los exámenes de detección o resultados patológicos; gravedad y duración (datos probatorios insuficientes) Tiempo y esfuerzo necesarios para someterse a una colonoscopia (mediana de 38 horas, ver más arriba)
Tiempo y esfuerzo necesarios para recibir y entender los resultados de la vigilancia (datos probatorios insuficientes)
Tratamiento (tratamiento temprano y sobretratamiento) Sobrediagnóstico y sobretratamiento de pólipos precursores o el tratamiento temprano de un CCR (que podría obtener beneficio o no de un tratamiento temprano) (datos probatorios insuficientes) Porcentaje de personas que padecen de sufrimiento psicológico por someterse a sobretratamiento o tratamiento más temprano sin obtener beneficio; gravedad y duración (datos probatorios insuficientes) Tiempo y esfuerzo necesarios para recibir sobretratamiento o tratamiento más temprano sin obtener beneficio (datos probatorios insuficientes)

Resumen de datos probatorios

Colonoscopia

Los posibles perjuicios físicos de la colonoscopia incluyen efectos adversos de la preparación y del procedimiento (perforación y hemorragia del colon; efectos de la sedación).[3-5] Estas complicaciones pueden ser graves y exigir hospitalización. La perforación del colon y la hemorragia grave se presentan con mayor frecuencia con una biopsia o polipectomía; el promedio general es de 3 a 5 complicaciones graves por 1000 procedimientos. Los perjuicios físicos de las molestias del procedimiento se han reducido gracias a la sedación, aunque la sedación acarrea posibilidad de daño físico (magnitud y gravedad incierta por datos probatorios insuficientes).

Los perjuicios físicos también se relacionan con pasos adicionales de la secuencia de exámenes de detección; entre ellos, el diagnóstico de CCR (en algunos estudios ecológicos de gran tamaño se observó aumento de suicidio poco después del diagnóstico) y sobrediagnóstico o sobretratamiento debidos al tratamiento de lesiones que nunca hubieran causado problemas importantes para el paciente (datos probatorios insuficientes para determinar magnitud y gravedad).

Los posibles perjuicios psicológicos de la colonoscopia incluyen anticipación del procedimiento y ansiedad mientras se esperan los resultados del informe de biopsia. Las personas que tienen pólipos quizá sufran mayor sufrimiento al considerar que tienen un riesgo alto de CCR (datos probatorios insuficientes). Muchas de las personas con diagnóstico reciente de CCR, padecerán de ansiedad y depresión durante al menos 6 meses, a medida que analizan el pronóstico y tratamiento (datos probatorios insuficientes).

Los perjuicios relacionados con los costos de tiempo/esfuerzo y oportunidad que suponen el pasar por las exigencias de la secuencia de exámenes de detección están presentes durante todo el proceso (datos probatorios insuficientes para determinar frecuencia y gravedad).

Prueba de sangre oculta en la materia fecal/prueba inmunoquímica fecal

Los posibles perjuicios físicos de las pruebas en heces incluyen los mismos perjuicios de la colonoscopia para las personas con un resultado positivo en las pruebas que se derivan a colonoscopia diagnóstica.

Los posibles perjuicios psicológicos, así como los costos de tiempo/esfuerzo y oportunidad también son similares a los descritos atrás para la colonoscopia (para obtener más información consultar la sección sobre Colonoscopia en la sección de este sumario sobre Datos probatorios de los perjuicios).[6] Estos perjuicios se vinculan con el avance por los pasos de la secuencia de exámenes de detección, independientemente del examen de detección inicial. Aunque es muy probable que se presenten estos perjuicios psicológicos, junto con los costos de tiempo/esfuerzo y oportunidad, se desconoce la frecuencia exacta y la gravedad de los perjuicios debido a datos probatorios insuficientes.

Sigmoidoscopia

Los posibles perjuicios físicos de la sigmoidoscopia son mucho más bajos que los de la colonoscopia, y exige una preparación menos intensa. Las complicaciones graves del procedimiento se presentan en tal vez en 3 de cada 10 000 sigmoidoscopias en comparación con 3 de cada 1000 colonoscopias.[2] Por lo general no se usa sedación para la sigmoidoscopia, lo que a su vez reduce la posibilidad de complicaciones.

Los posibles perjuicios psicológicos del examen de detección por sigmoidoscopia, así como los costos de tiempo/esfuerzo y oportunidad de someterse a exámenes de detección, son los mismos ya descritos para las otras estrategias de exámenes de detección.

Colonografía por tomografía computarizada

Los posibles perjuicios derivados directamente del procedimiento de CTC son menores que para la colonoscopia o sigmoidoscopia, las complicaciones del procedimiento son muy infrecuentes.[2] No obstante, la CTC supone exposición repetida a la radiación y, además, detecta una cantidad de hallazgos extracolónicos fortuitos.[7-11] Se detectan hallazgos fortuitos en 40 a 98 % de las CTC; una cantidad variable de estos se consideran lo suficientemente importantes como para exigir pruebas diagnósticas adicionales. Debido a que hay pocos datos probatorios de que la detección temprana de cualquiera de estos hallazgos logre mejorar los desenlaces de salud en los pacientes, estos resultados se deben considerar como perjuicios hasta que se pruebe lo contrario.

Los posibles perjuicios psicológicos o costos de tiempo/esfuerzo y oportunidad de la CTC son similares a los descritos más arriba para los pacientes que pasan por la secuencia de exámenes de detección (datos probatorios insuficientes para determinar frecuencia y gravedad).

Bibliografía
  1. Jonas DE, Russell LB, Sandler RS, et al.: Value of patient time invested in the colonoscopy screening process: time requirements for colonoscopy study. Med Decis Making 28 (1): 56-65, 2008 Jan-Feb. [PUBMED Abstract]
  2. Whitlock EP, Lin JS, Liles E, et al.: Screening for colorectal cancer: a targeted, updated systematic review for the U.S. Preventive Services Task Force. Ann Intern Med 149 (9): 638-58, 2008. [PUBMED Abstract]
  3. Lin JS, Piper MA, Perdue LA, et al.: Screening for Colorectal Cancer: Updated Evidence Report and Systematic Review for the US Preventive Services Task Force. JAMA 315 (23): 2576-94, 2016. [PUBMED Abstract]
  4. Levin TR, Zhao W, Conell C, et al.: Complications of colonoscopy in an integrated health care delivery system. Ann Intern Med 145 (12): 880-6, 2006. [PUBMED Abstract]
  5. Warren JL, Klabunde CN, Mariotto AB, et al.: Adverse events after outpatient colonoscopy in the Medicare population. Ann Intern Med 150 (12): 849-57, W152, 2009. [PUBMED Abstract]
  6. Bobridge A, Bampton P, Cole S, et al.: The psychological impact of participating in colorectal cancer screening by faecal immuno-chemical testing--the Australian experience. Br J Cancer 111 (5): 970-5, 2014. [PUBMED Abstract]
  7. Kimberly JR, Phillips KC, Santago P, et al.: Extracolonic findings at virtual colonoscopy: an important consideration in asymptomatic colorectal cancer screening. J Gen Intern Med 24 (1): 69-73, 2009. [PUBMED Abstract]
  8. Yee J, Kumar NN, Godara S, et al.: Extracolonic abnormalities discovered incidentally at CT colonography in a male population. Radiology 236 (2): 519-26, 2005. [PUBMED Abstract]
  9. Hara AK, Johnson CD, MacCarty RL, et al.: Incidental extracolonic findings at CT colonography. Radiology 215 (2): 353-7, 2000. [PUBMED Abstract]
  10. Gluecker TM, Johnson CD, Wilson LA, et al.: Extracolonic findings at CT colonography: evaluation of prevalence and cost in a screening population. Gastroenterology 124 (4): 911-6, 2003. [PUBMED Abstract]
  11. Xiong T, McEvoy K, Morton DG, et al.: Resources and costs associated with incidental extracolonic findings from CT colonogaphy: a study in a symptomatic population. Br J Radiol 79 (948): 948-61, 2006. [PUBMED Abstract]

Modificaciones a este sumario (03/15/2017)

Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan a medida que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes introducidos en este sumario a partir de la fecha arriba indicada.

Descripción de los datos probatorios

Se actualizaron las estadísticas con el cálculo del número de casos nuevos y defunciones en 2017 (se citó a la American Cancer Society como referencia 2).

Se revisó texto para indicar que se analizaron las tendencias a largo plazo del CCR en un análisis de datos de orden nacional durante el periodo de 1975 a 2010 (se citó a Edwards et al. como referencia 7).

Se agregó el Cuadro 4, Ensayos controlados aleatorizados de exámenes de detección para evaluar desenlaces: sigmoidoscopia.

Datos probatorios de los perjuicios

Se agregó a Jonas et al. como referencia 1.

Este sumario está redactado y mantenido por el Consejo editorial del PDQ sobre los exámenes de detección y la prevención, que es editorialmente independiente del NCI. El sumario refleja una revisión independiente de la bibliografía y no representa una declaración de políticas del NCI o de los NIH. Para mayor información sobre las políticas de los sumarios y la función de los consejos editoriales del PDQ que mantienen los sumarios del PDQ, consultar en Información sobre este sumario del PDQ y la página sobre Banco de datos de información de cáncer - PDQ®.

Información sobre este sumario del PDQ

Propósito de este sumario

Este sumario del PDQ con información sobre el cáncer para profesionales de la salud proporciona información integral revisada por expertos y con fundamento en datos probatorios sobre los exámenes de detección del cáncer colorrectal. El propósito es servir como fuente de información y ayuda para los médicos que atienden a pacientes de cáncer. No ofrece pautas ni recomendaciones formales para tomar decisiones relacionadas con la atención sanitaria.

Revisores y actualizaciones

El Consejo editorial del PDQ sobre los exámenes de detección y la prevención, cuya función editorial es independiente del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), revisa con regularidad este sumario y, en caso necesario, lo actualiza. Este sumario refleja una revisión bibliográfica independiente y no constituye una declaración de la política del Instituto Nacional del Cáncer ni de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH).

Cada mes, los miembros de este Consejo examinan artículos publicados recientemente para determinar si se deben:

  • tratar en una reunión,
  • citar textualmente, o
  • sustituir o actualizar, si ya se citaron con anterioridad.

Los cambios en los sumarios se deciden mediante consenso, una vez que los integrantes del Consejo evalúan la solidez de los datos probatorios en los artículos publicados y determinan la forma en que se incorporarán al sumario.

Cualquier comentario o pregunta sobre el contenido de este sumario se debe enviar mediante el formulario de comunicación en Cancer.gov/espanol del NCI. No comunicarse con los miembros del Consejo para enviar preguntas o comentarios sobre los sumarios. Los miembros del Consejo no responderán a preguntas del público.

Grados de comprobación científica

En algunas referencias bibliográficas de este sumario se indica el grado de comprobación científica. El propósito de estas designaciones es ayudar al lector a evaluar la solidez de los datos probatorios que sustentan el uso de ciertas intervenciones o enfoques. El Consejo editorial del PDQ sobre los exámenes de detección y la prevención emplea un sistema de jerarquización formal para establecer las designaciones del grado de comprobación científica.

Permisos para el uso de este sumario

PDQ (Physician Data Query) es una marca registrada. Se autoriza el libre uso del texto de los documentos del PDQ. Sin embargo, no se podrá identificar como un sumario de información sobre cáncer del PDQ del NCI, salvo que se reproduzca en su totalidad y se actualice con regularidad. Por otra parte, se permitirá que un autor escriba una oración como “En el sumario del PDQ del NCI de información sobre la prevención del cáncer de mama se describen, en breve, los siguientes riesgos: [incluir fragmento del sumario]”.

Se sugiere citar la referencia bibliográfica de este sumario del PDQ de la siguiente forma:

PDQ® sobre los exámenes de detección y la prevención. PDQ Exámenes de detección del cáncer colorrectal. Bethesda, MD: National Cancer Institute. Actualización: <MM/DD/YYYY>. Disponible en: https://www.cancer.gov/espanol/tipos/colorrectal/pro/deteccion-colorrectal-pdq. Fecha de acceso: <MM/DD/YYYY>.

Las imágenes en este sumario se reproducen con el permiso del autor, el artista o la editorial para uso exclusivo en los sumarios del PDQ. La utilización de las imágenes fuera del PDQ requiere la autorización del propietario, que el Instituto Nacional del Cáncer no puede otorgar. Para obtener más información sobre el uso de las ilustraciones de este sumario o de otras imágenes relacionadas con el cáncer, consultar Visuals Online, una colección de más de 2000 imágenes científicas.

Cláusula sobre el descargo de responsabilidad

La información en estos sumarios no se debe utilizar como base para determinar reembolsos por parte de las aseguradoras. Para obtener más información sobre la cobertura de seguros, consultar la página Manejo de la atención del cáncer disponible en Cancer.gov/espanol.

Para obtener más información

En Cancer.gov/espanol, se ofrece más información sobre cómo comunicarse o recibir ayuda en ¿En qué podemos ayudarle?. También se puede enviar un mensaje de correo electrónico mediante este formulario.

  • Actualización: 15 de marzo de 2017

Este texto puede copiarse o usarse con toda libertad. Sin embargo, agradeceremos que se dé reconocimiento al Instituto Nacional del Cáncer como creador de esta información. El material gráfico puede ser propiedad del artista o del editor por lo que tal vez sea necesaria su autorización para poder usarlo.