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Causas, factores de riesgo y prevención del cáncer de cuello uterino

La infección por los VPH causa cáncer de cuello uterino

La infección prolongada (persistente) por los tipos de virus del papiloma humano (VPH) de riesgo alto causa casi todos los cánceres de cuello uterino.

Gran parte de las personas que tienen relaciones sexuales contraen una infección por los VPH en algún momento de la vida. Alrededor de la mitad de estas infecciones son por un tipo de VPH de riesgo alto (que causa cáncer). Los VPH de riesgo alto causan cáncer de cuello uterino así como muchos otros tipos de cáncer. El VPH16 y el VPH18 son los tipos de VPH de riesgo alto que producen la mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino.

El sistema inmunitario controla la mayoría de las infecciones por VPH y desaparecen por sí solas. Cuando una infección por VPH de riesgo alto dura muchos años, a veces produce cambios en las células del cuello uterino que podrían originar un cáncer si no reciben tratamiento.

Otros factores que aumentan el riesgo de cáncer de cuello uterino

Algunos factores de riesgo aumentan la probabilidad de que una persona con infección por VPH de riesgo alto en el cuello del útero presente una infección prolongada. Es posible que esta infección produzca cambios graves en las células del cuello uterino y se convierta en un cáncer. Estos factores de riesgo incluyen los siguientes:

  • Tener un sistema inmunitario debilitado. Esto disminuye la capacidad del cuerpo para combatir infecciones por los VPH y otras enfermedades. Es más probable que las infecciones persistan y se conviertan en cáncer en personas con inmunodeficiencia que en aquellas con un sistema inmunitario normal. Usted puede presentar inmunodeficiencia debido a las siguientes situaciones:
    • Tiene infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) u otra enfermedad que debilite el sistema inmunitario.
    • Toma medicamentos que inhiben la respuesta inmunitaria, como los que se usan para prevenir el rechazo de un órgano después de un trasplante, o para tratar una enfermedad autoinmunitaria o un cáncer.
  • Fumar cigarrillos o estar expuesto de manera pasiva al humo del tabaco. Las personas que fuman cigarrillos o que están expuestas al humo de segunda mano tienen un aumento del riesgo de presentar cáncer de cuello uterino. El riesgo de una persona aumenta cuanto más cigarrillos fume al día y cuanto más prolongado sea el hábito.

    Para obtener más información sobre las diferentes herramientas para ayudarle a dejar de fumar y cómo utilizarlas, consulte el sitio de Internet Smokefree español.

  • Comenzar a tener relaciones sexuales a una edad temprana. El riesgo de infección persistente por VPH de riesgo alto que causa cáncer de cuello uterino es más alto en las personas que comienzan a tener relaciones sexuales antes de los 18 años y en aquellas que tienen varias parejas sexuales. Estos antecedentes sexuales aumentan las probabilidades de exposición a los VPH de riesgo alto.
  • Otros factores reproductivos. Se demostró que usar anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas) y tener muchos embarazos y partos se relaciona con el riesgo de cáncer de cuello uterino, si bien las causas de esto no están claras.

La exposición al dietilestilbestrol es una causa poco común del cáncer de cuello uterino

La exposición dentro del útero al medicamento que se llama dietilestilbestrol (DES) es un factor de riesgo independiente para un tipo de cáncer de cuello uterino llamado adenocarcinoma de células claras. Entre 1940 y 1971, se administró DES a algunas mujeres embarazadas en los Estados Unidos para prevenir el aborto espontáneo (pérdida involuntaria y temprana del embarazo) y el trabajo de parto prematuro. Las mujeres cuyas madres tomaron DES durante el embarazo tienen un aumento del riesgo de anomalías en las células del cuello uterino y de adenocarcinoma de células claras de vagina y cuello uterino.

Es posible prevenir el cáncer de cuello uterino

El cáncer de cuello uterino se puede prevenir, y además, si se encuentra temprano es curable. La vacuna contra los VPH, los exámenes de detección de rutina y el tratamiento de seguimiento apropiado, cuando es necesario, previenen casi todos los cánceres de cuello uterino.

Vacunación contra los VPH

La vacunación contra los VPH es una forma segura y eficaz de ayudar a prevenir el cáncer de cuello uterino. La FDA de los Estados Unidos aprobó el uso de la vacuna Gardasil 9 en mujeres y hombres de 9 a 45 años. Gardasil 9 tiene una eficacia de casi el 100 % en la prevención del cáncer causado por los siete tipos de VPH (16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58) a los que va dirigida esta vacuna. También previene la mayoría de las verrugas genitales.

Momento adecuado de la vacunación contra los VPH

Debido a que los VPH se transmiten por contacto sexual, la vacuna contra estos virus protege mucho más cuando se administra antes de que una persona comience a tener relaciones sexuales. Quienes comenzaron a tener relaciones sexuales quizás se beneficien menos de la vacuna porque tal vez ya estuvieron expuestos a algunos de los tipos de VPH sobre los que esta actúa.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan la vacunación de rutina contra los VPH en las niñas y niños de 11 o 12 años; es posible comenzar la serie de vacunas a los 9 años de edad. Quienes no se vacunaron contra los VPH a la edad recomendada, pueden hacerlo hasta los 26 años. Algunas personas de entre 27 y 45 años que todavía no tienen la vacuna quizás decidan vacunarse después de consultar con el médico sobre los riesgos de nuevas infecciones por los VPH.

Para estar protegidas, las personas que inician la serie de vacunas antes de los 15 años necesitan recibir 2 dosis, y quienes inician la serie de vacunas cuando tienen 15 años o más necesitan 3 dosis. Para obtener más información sobre cómo las vacunas de VPH protegen contra el cáncer de cuello uterino y otros tipos de cáncer, consulte Vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH).

Exámenes de detección del cáncer de cuello uterino

Los exámenes de detección de rutina, es decir las pruebas de VPH y Pap, también son una parte importante en la prevención del cáncer de cuello uterino. Estos exámenes ayudan a encontrar cambios anormales y precancerosos en las células que se pueden tratar antes de que se conviertan en cáncer. Por lo tanto, es importante que las personas con cuello uterino se hagan pruebas de detección con regularidad a partir de los 20 años. Para obtener más información, consulte la lista sobre los exámenes principales para detectar el cáncer de cuello uterino, como prueba de los virus del papiloma humano (VPH) y prueba de Papanicolaou (Pap) en Detección del cáncer de cuello uterino.

La falta de acceso a los exámenes de detección del cáncer de cuello uterino y al seguimiento de los resultados anormales de las pruebas a veces hace que en ciertos grupos, como los de las personas afroamericanas, hispanas, indígenas americanas y nativas de Alaska, así como de zonas rurales, se presenten muchos más casos de cáncer de cuello uterino. Para obtener más información, consulte Desigualdades por cáncer.

La vacuna contra los VPH no protege contra todos los tipos de VPH que causan el cáncer de cuello uterino, por eso sigue siendo importante hacer los exámenes de detección con regularidad.

Condones

El uso de condones ayuda a prevenir algunas enfermedades de transmisión sexual y a reducir el riesgo de transmisión de los VPH. Sin embargo, no previene la transmisión por completo. La exposición al VPH todavía ocurre en las áreas que el condón no protege.

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