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Cáncer de esófago infantil

El cáncer de esófago infantil es un tipo de cáncer raro que se forma en el esófago.

El esófago es el tubo hueco y muscular a través del que se mueven los alimentos y los líquidos desde la garganta hasta el estómago. La pared del esófago se compone de varias capas de tejido, que incluyen la membrana mucosa, el músculo y el tejido conjuntivo.

Los siguientes son los dos tipos más comunes de cáncer de esófago: 

  • Carcinoma de células escamosas de esófago. Es el tumor de esófago más común en los niños. Este cáncer comienza en las células delgadas y planas, llamadas células escamosas, que revisten el interior del esófago.
  • Adenocarcinoma de esófago. Es un tipo de tumor de esófago menos común en los niños, que comienza en las glándulas que segregan mucosidad en el esófago. 

Causas y factores de riesgo del cáncer de esófago infantil

El cáncer de esófago en los niños se debe a ciertos cambios en el funcionamiento de las células del esófago, en especial en cómo se desarrollan y se dividen para formar nuevas células. A menudo, se desconoce la causa exacta de estos cambios en las células. Para obtener más información sobre cómo se forma el cáncer, consulte ¿Qué es el cáncer?

Un factor de riesgo es cualquier cosa que aumenta la probabilidad de presentar una enfermedad. No todos los niños con uno o más factores de riesgo presentarán cáncer de esófago. Además, es posible que algunos niños sin un factor de riesgo conocido lo presenten.

Los factores de riesgo conocidos del cáncer de esófago infantil son los siguientes:

Consulte con el médico si piensa que su niño está en riesgo. 

Síntomas del cáncer de esófago infantil

Es posible que los niños con cáncer de esófago no tengan síntomas hasta que el tumor haya crecido o se haya diseminado. Es importante consultar con el médico si su niño presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Dificultad para tragar.
  • Pérdida de peso.
  • Cansancio y debilidad.
  • Indigestión y acidez.
  • Reflujo.
  • Náuseas o vómitos.

Es posible que otros problemas que no son cáncer causen estos síntomas. La única manera de saberlo es mediante una consulta médica. 

Pruebas y procedimientos para diagnosticar el cáncer de esófago infantil

Si su niño presenta síntomas que indiquen un posible cáncer de esófago, el médico deberá determinar si estos síntomas se deben a un cáncer o a otro problema de salud. Le preguntará cuándo empezaron los síntomas y cuán a menudo se presentan. En la consulta médica también le preguntarán sobre la historia médica familiar y los antecedentes médicos personales del niño, y le harán un examen físico. A partir de estos resultados, es posible que se indiquen pruebas adicionales. Si el niño tiene este tipo de cáncer, los resultados de estas pruebas también ayudarán a planificar el tratamiento.

Las siguientes pruebas se usan para diagnosticar el cáncer de esófago:

Radiografía del tórax

La radiografía es un procedimiento para el que se usan rayos X, un tipo de radiación que puede atravesar el cuerpo, con el fin de crear imágenes. En una radiografía del tórax se crean imágenes de los órganos y huesos del interior del tórax.

Tomografía computarizada

La tomografía computarizada (TC) es un procedimiento en el que se usa una computadora conectada a una máquina de rayos X para crear una serie de imágenes detalladas de áreas del interior del cuerpo, como el tórax y el abdomen. A partir de estas imágenes se crean vistas tridimensionales (3D) de tejidos y órganos. Se inyecta un tinte en una vena o se ingiere para que los órganos o los tejidos se destaquen de forma más clara. Este procedimiento también se llama tomografía computadorizada, tomografía axial computarizada o exploración por TAC. Para obtener más información, consulte Tomografía computarizada para el cáncer.

Tomografía por emisión de positrones

La tomografía por emisión de positrones (TEP) es un procedimiento en el que se usa una pequeña cantidad de azúcar (glucosa) radiactiva que se inyecta en una vena. A continuación, el escáner de la TEP rota alrededor del cuerpo y crea imágenes computarizadas y detalladas de las áreas del interior del cuerpo donde se utiliza la glucosa. Las imágenes se usan para encontrar células cancerosas ya que estas suelen absorber más glucosa que las células normales, lo que las hace más visibles.

Imágenes por resonancia magnética

Imágenes por resonancia magnética (IRM). Procedimiento para el que se usan un imán, ondas de radio y una computadora a fin de crear una serie de imágenes detalladas del esófago. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).

Ecografía

Procedimiento para el que se hacen rebotar ondas de sonido de alta energía (ultrasónicas) en los tejidos u órganos internos a fin de producir ecos. Los ecos forman una imagen de los tejidos del cuerpo que se llama ecograma.

Estudio con ingesta de bario

El estudio con ingesta de bario consiste en una serie de radiografías del esófago y el estómago. El paciente bebe un líquido que contiene bario (compuesto metálico de color blanco plateado). Después de que el bario recubre el esófago y el estómago, se toman radiografías. Este procedimiento también se llama serie del tubo digestivo superior, estudio con trago de bario, tránsito baritado y serie gastrointestinal superior.

Esofagoscopia

Una esofagoscopia es un procedimiento para examinar el interior del esófago a fin de verificar si hay áreas anormales. Se introduce un esofagoscopio a través de la boca o la nariz, y se lo hace bajar por la garganta hacia el esófago. Un esofagoscopio es un instrumento delgado en forma de tubo, con una luz y una lente para observar. A veces tiene una herramienta para extraer muestras de tejido que se observan al microscopio para verificar si hay signos de cáncer. Por lo general, durante una esofagoscopia se realiza una biopsia. Es posible que, en algunos casos, en la biopsia se observen cambios en el esófago que no son cáncer, pero que pueden producir cáncer.

Broncoscopia

La broncoscopia es un procedimiento para observar el interior de la tráquea y las vías respiratorias mayores del pulmón a fin de determinar si hay áreas anormales. Se introduce un broncoscopio a través de la nariz o la boca hacia la tráquea y los pulmones. Un broncoscopio es un instrumento delgado en forma de tubo, con una luz y una lente para observar. A veces tiene una herramienta para extraer muestras de tejido que se observan al microscopio para verificar si hay signos de cáncer.

Toracoscopia

Una toracoscopia es un procedimiento quirúrgico para observar si hay áreas anormales en los órganos del interior del tórax. Se hace un corte (incisión) entre dos costillas y se introduce un toracoscopio en el tórax. Un toracoscopio es un instrumento delgado en forma de tubo, con una luz y una lente para observar. A veces tiene una herramienta para extraer muestras de tejidos o ganglios linfáticos que se observan al microscopio para verificar si hay signos de cáncer. En algunos casos, se utiliza este procedimiento para extirpar parte del esófago o de un pulmón.

Prueba inmunohistoquímica

La prueba inmunohistoquímica es un examen de laboratorio en el que se usan anticuerpos para determinar si hay ciertos antígenos (marcadores) en una muestra de tejido de un paciente. Por lo general, los anticuerpos se unen a una enzima o un tinte fluorescente. Una vez que los anticuerpos se unen al antígeno en una muestra de tejido del paciente, se activa la enzima o el tinte y se observa el antígeno al microscopio. 

Factores pronósticos del cáncer de esófago infantil 

Si su niño recibe un diagnóstico de cáncer de esófago es posible que usted tenga preguntas sobre la gravedad del cáncer y la probabilidad que tiene de sobrevivir. El pronóstico es el resultado o la evolución probable de una enfermedad y dependerá de los siguientes factores:

  • El tipo de cáncer de esófago (cáncer de células escamosas o adenocarcinoma).
  • Si el cáncer se extirpó por completo mediante cirugía.
  • Si el cáncer se diseminó a otras áreas del cuerpo.
  • Si el diagnóstico del cáncer es nuevo o es un cáncer que recidivó (volvió).

El pronóstico es más favorable si el cáncer se extirpa por completo durante la cirugía y si no se diseminó a otras áreas del cuerpo.

Todas las personas son diferentes, por lo que la respuesta al tratamiento varía mucho. Los miembros del equipo de atención del cáncer que atiende al niño son las personas más capacitadas para hablar con usted sobre el pronóstico. 

En busca de una segunda opinión

Quizás usted quiera una segunda opinión para confirmar el diagnóstico del niño y el plan de tratamiento. Para esto, necesitará los resultados de las pruebas y los informes del primer médico a fin de compartirlos con el profesional médico a quien usted vaya a pedir una segunda opinión. Durante la cita para obtener una segunda opinión, se revisará el informe de patología, las preparaciones de laboratorio y las pruebas por imágenes antes de darle una recomendación. Es posible que esta coincida con las recomendaciones iniciales, se sugieran cambios al plan de tratamiento, o se le proporcione más información sobre el cáncer de su niño.

Para obtener más información sobre cómo elegir profesionales médicos y obtener una segunda opinión, consulte Búsqueda de tratamiento para el cáncer. Para obtener información sobre profesionales médicos u hospitales que pueden proporcionar una segunda opinión, comuníquese por teléfono, chat o correo electrónico con el Servicio de Información de Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer. Para obtener información sobre preguntas que tal vez quiera hacer durante esta cita, consulte Preguntas para el médico sobre el cáncer.

Tratamiento del cáncer de esófago infantil 

Hay diferentes tipos de tratamiento para el cáncer de esófago en la niñez y la adolescencia. El equipo de atención le ayudará a decidir el plan de tratamiento para su hijo o hija. Se tendrán en cuenta muchos factores, como el estado general de salud del paciente y si el cáncer es nuevo o reapareció.

El plan de tratamiento incluirá información sobre el tipo de cáncer, además de las opciones, objetivos y posibles efectos secundarios del tratamiento. Hablar con el equipo de atención antes de comenzar el tratamiento para saber qué sucederá puede ser útil.

El tratamiento del cáncer de esófago infantil incluye las siguientes opciones:

  • Radioterapia. Se usan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que se multipliquen. Para tratar el cáncer de esófago se usa la radioterapia interna. Para este tratamiento, se pasa un tubo de plástico o metal por la boca del niño hasta el esófago. Se utiliza una máquina con una herramienta especial que se coloca dentro del tubo para enviar radiación hacia el cáncer desde el exterior del cuerpo. Para obtener más información, consulte Radioterapia para tratar el cáncer.
  • Quimioterapia. Se usan medicamentos para interrumpir la formación de células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o al impedir su multiplicación. Los medicamentos de quimioterapia se pueden administrar de diferentes maneras. Para obtener más información sobre el efecto, la forma de administración, los efectos secundarios comunes y otros datos de la quimioterapia, consulte Quimioterapia para tratar el cáncer.
  • Cirugía para extirpar tanto tumor como sea posible.

Si el cáncer del niño vuelve después del tratamiento, el médico le explicará lo que se espera que suceda y los pasos a seguir. Quizás haya opciones de tratamiento para reducir el tamaño del tumor o detener su crecimiento. Si no hay opciones de tratamiento, se le ofrecerá atención para controlar los síntomas del cáncer con el fin de mantener al niño tan cómodo como sea posible.

¿Quién dirige el tratamiento de los niños con cáncer de esófago?

El oncólogo pediatra, un médico que se especializa en tratar el cáncer en la niñez, es quien supervisa el tratamiento de los niños con cáncer de esófago. El oncólogo pediatra trabaja con otros proveedores de atención de la salud expertos en el tratamiento de los niños con cáncer y que se especializan en ciertos campos de la medicina. Entre estos especialistas, se encuentran los siguientes:

Ensayos clínicos

Es posible que algunos niños tengan la opción de participar en un ensayo clínico. Hay diferentes tipos de ensayos clínicos para el cáncer infantil. Por ejemplo, en un ensayo de tratamiento se prueban opciones terapéuticas nuevas o formas novedosas de usar las terapias actuales. En los ensayos de cuidados médicos de apoyo y cuidados paliativos se analiza la manera de mejorar la calidad de vida, en especial de quienes presentan efectos secundarios del cáncer y su tratamiento.

Utilice el buscador de ensayos clínicos en inglés para encontrar estudios dedicados a tratar el cáncer de esófago. La información en inglés sobre ensayos clínicos patrocinados por otras organizaciones, se encuentra en el portal de Internet ClinicalTrials.gov.

Para obtener más información sobre ensayos clínicos, incluso sobre cómo encontrar y participar en uno de estos, consulte Información sobre estudios clínicos para pacientes y cuidadores

Efectos secundarios y efectos tardíos del tratamiento del cáncer

Los tratamientos contra el cáncer pueden causar efectos secundarios. Estos dependerán de aspectos relacionados con el tratamiento, como el tipo y la dosis, y de cómo reaccione su cuerpo. Hable con el equipo de tratamiento sobre los posibles efectos secundarios y cómo controlarlos.

Para obtener más información, consulte Efectos secundarios del tratamiento del cáncer.

Los problemas del tratamiento del cáncer que empiezan a los 6 meses o más después de que terminó el tratamiento, y continúan durante meses o años, se llaman efectos a largo plazo o tardíos. A continuación se mencionan algunos efectos tardíos del tratamiento del cáncer:

  • Problemas físicos, como estrechamiento del esófago.
  • Cambios en el estado de ánimo, los sentimientos, el pensamiento, el aprendizaje o la memoria.
  • Segundos cánceres (nuevos tipos de cáncer) u otros problemas de salud.

Algunos efectos tardíos se pueden tratar o controlar. Es importante que hable con el equipo médico de su niño sobre los posibles efectos tardíos de algunos tratamientos. Para obtener más información, consulte Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez

Pruebas de seguimiento

A medida que transcurre el tratamiento del niño, se harán pruebas o exámenes de seguimiento, revisiones o controles. Para saber si el tratamiento está funcionando, es posible que se repitan algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer. Los resultados sirven para tomar decisiones sobre el tratamiento: continuarlo, interrumpirlo o cambiarlo.

Algunas pruebas se seguirán repitiendo cada cierto tiempo después de que finalice el tratamiento. Los resultados quizás indiquen si la afección del niño cambia o si el cáncer volvió.