Obtener cuidados médicos de seguimiento

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Una pareja habla con una doctora.

Todos los supervivientes de cáncer deberán recibir atención o cuidados de seguimiento. Cuidado de seguimiento significa ver a un médico para controles médicos periódicos una vez que ha terminado el tratamiento. Es importante estar pendiente de cualquier cambio en su salud o de cualquier problema que pueda ocurrir debido al tratamiento del cáncer. Estos exámenes médicos también son un momento para controlar los efectos físicos y emocionales que pueden aparecer meses o años después de finalizado el tratamiento.

Saber qué esperar después del tratamiento del cáncer puede ayudarle a usted y a su familia a hacer planes, a cambiar estilos de vida y a tomar decisiones importantes acerca del futuro. Algunas preguntas comunes que usted puede tener son:

  • ¿Qué síntomas debo informar al médico?
  • ¿A qué médicos debo ver después del tratamiento?
  • ¿Con qué frecuencia debo ver a mi médico?
  • ¿Qué exámenes necesito hacerme?
  • ¿Qué se puede hacer para aliviar el dolor, la fatiga u otros problemas después del tratamiento?
  • ¿Cuánto tiempo me llevará recuperarme y sentirme más normal?
  • ¿Hay algo que pueda hacer para evitar que el cáncer regrese?
  • ¿Tendré problemas con el seguro médico?
  • ¿Hay algún grupo de apoyo al que pueda ir?

Hacer frente a estas cuestiones puede ser difícil. Sin embargo, muchos dicen que involucrarse en las decisiones sobre su cuidado médico y estilo de vida fue una buena manera de recobrar parte del control que sintieron haber perdido durante el tratamiento del cáncer. Cuando se trabaja activamente con su doctor y obtiene la ayuda de los otros miembros de su equipo de atención de salud se da el primer paso.

Su plan de cuidados de seguimiento

Una vez que ha terminado el tratamiento del cáncer, debe recibir un plan de cuidados de seguimiento para el cáncer por parte de su médico. El Instituto Nacional del Cáncer y otras organizaciones oncológicas recomiendan este documento para personas que han finalizado el tratamiento. Los detalles de su plan dependerán del tipo de cáncer y del tipo de tratamiento que recibió, junto con su estado general de salud. Normalmente dicho plan es diferente para cada persona. En general, los supervivientes vuelven a ver al médico cada 3 a 4 meses primero y una o dos veces al año después de ese tiempo. En estas visitas, su médico puede hacerle un examen físico junto con análisis de sangre y otras pruebas de seguimiento que sean necesarias.

Para el cuidado de seguimiento, usted puede ver al mismo médico que le trató para el cáncer. O bien puede decidir ir a ver a su médico de atención primaria. Esto es algo que usted puede hablar con su equipo de atención de salud.

Asegúrese de recibir un resumen de su tratamiento. Su oncólogo debe darle un resumen escrito de su tratamiento. Llévelo consigo para compartirlo con su médico de atención primaria y con cualquier otro médico que consulte. Muchas personas lo guardan junto con sus expedientes médicos en una carpeta o portafolio. De este modo, la información clave sobre su tratamiento estará siempre en el mismo lugar. El tipo de información a incluir puede ser:

  • La fecha en que recibió el diagnóstico.
  • El tipo de cáncer que tuvo.
  • Los informes de patología que describen en detalle el tipo y la etapa del cáncer.
  • Los lugares y las fechas de tratamientos específicos, tales como:
    • Detalles de todas las cirugías.
    • Sitios del cuerpo donde se aplicó la radioterapia y cantidades totales.
    • Nombres y dosis de quimioterapia y de todos los demás medicamentos.
    • Informes clave de laboratorio, informes de radiografías, tomografías computarizadas (CT) e informes de resonancias magnéticas (IRM).
  • Lista de signos a observar y posibles efectos del tratamiento a largo plazo.
  • Información de contacto de todos los profesionales de salud involucrados en su tratamiento y cuidado de seguimiento.
  • Cualquier problema que haya ocurrido durante o después del tratamiento.
  • Información sobre cuidados de apoyo que usted haya recibido (tales como medicamentos especiales, apoyo emocional y complementos nutricionales).

Estudios indican que los pacientes que recibieron un resumen de tratamiento tuvieron más probabilidad de informar que habían tenido una buena atención y comunicación de su doctor.  Cuando vea al médico para su cuidado de seguimiento, es importante hablar francamente acerca de cualquier problema físico o emocional que esté teniendo. Siempre mencione cualquier síntoma o inquietud que sea nuevo para usted o que no desaparezca. Y recuerde, no por tener ciertos síntomas, esto significa que el cáncer ha regresado. Los síntomas pueden deberse a otros problemas que aún necesitan abordarse. Las preguntas sobre su cuidado de seguimiento deben incluir:

  • ¿Con qué frecuencia debo ver al médico?
  • ¿Qué exámenes de seguimiento se deben realizar? ¿Con qué frecuencia?
  • ¿Hay algún síntoma del cual debo estar pendiente?
  • Si tengo alguno de los síntomas, ¿a quién debo llamar?

Podría resultarle útil anotar estas preguntas. Cuando hable con el médico, puede tomar notas o grabar sus conversaciones para consultarlas después.

Guías para el cuidado de seguimiento

Los siguientes programas u organizaciones proporcionan guías útiles para el cuidado de seguimiento para algunos cánceres. Puede usarlas para que le ayuden a hablar con su médico; sin embargo, no tienen el objetivo de reemplazar el conocimiento ni el criterio de su médico.

  • Cancer.Net proporciona información de la Sociedad Americana de Oncología (Clínica American Society of Clinical Oncology, ASCO). La ASCO tiene una serie de guías de cuidado de seguimiento enfocadas en el cáncer de seno y el cáncer colorrectal, las cuales se pueden ver aquí.
  • El Grupo de Oncología Infantil (Children's Oncology Group) ofrece guías de seguimiento a largo plazo para supervivientes de cánceres en la infancia, la adolescencia y como adultos jóvenes.
  • Journey Forward es un programa centrado en un plan de cuidado para supervivientes. Mediante el uso de una herramienta en línea para la creación de planes médicos, el oncólogo elabora un resumen médico completo y recomendaciones para el cuidado de seguimiento que pueden ser compartidos con pacientes y proveedores de atención médica primaria. Fue creado por la Coalición Nacional para la Supervivencia al Cáncer (National Coalition for Cancer Survivorship), el Centro de Supervivencia al Cáncer de UCLA (UCLAD National Coalition for Cancer Survivorship), Genentech y WellPoint, Inc.
  • El Centro Oncológico M.D. Anderson (M.D. Anderson’s Cancer Center) cuenta con guías para 15 sitios diferentes donde se presenta la enfermedad. Explore en este sitio web la sección en inglés de supervivencia al cáncer.
  • Diseñado por Livestrong y la Universidad de Pensilvania, el Plan de Cuidado de Livestrong (Livestrong Care Plan) proporciona a las personas un plan de cuidados específicos para supervivientes, basado en la información que ellos ingresan en un programa en Internet.
  • La Red Nacional Integral del Cáncer (National Comprehensive Cancer Network, NCCN) contiene información acerca del cuidado de seguimiento del cáncer y orientación de cómo hacer planes formales de cuidados de supervivencia.

Obtener un plan de bienestar

Después del tratamiento del cáncer, muchos supervivientes quieren buscar maneras de reducir las probabilidades de que su cáncer regrese. A algunos les preocupa que su manera de comer, el estrés en sus vidas o su exposición a sustancias químicas puedan causar un riesgo. Los supervivientes de cáncer encuentran que este es un momento en el que examinan cuidadosamente la forma en que se cuidan de sí mismos. Este es un comienzo importante para vivir una vida más saludable.

Pregunte a su médico acerca de elaborar un plan médico de supervivencia que incluya maneras de atender sus necesidades físicas, emocionales, sociales y espirituales. Al igual que con el plan de cuidados médicos de seguimiento del cáncer, el Instituto Nacional del Cáncer y otras organizaciones oncológicas recomiendan este documento para personas que han terminado el tratamiento.

Si encuentra que le resulta difícil hablar con su médico sobre estos temas de bienestar, puede ser útil saber que cuanto más hable de estos temas, más fácil le va a resultar hacerlo. Su médico también puede sugerirle que hable con otros miembros del equipo de atención de salud, como un trabajador social, un nutricionista, un miembro del clero o una enfermera.

Guías para un estilo de vida saludable

  • Deje de fumar. Los estudios muestran que fumar puede aumentar las probabilidades de presentar cáncer en el mismo sitio o en uno diferente.
  • Reduzca la cantidad de alcohol que toma. Los estudios muestran que tomar alcohol aumenta sus probabilidades de presentar determinados tipos de cáncer.
  • Mantenga un peso saludable. Comer bien y mantenerse activo puede ayudarle a alcanzar un peso saludable y mantenerlo.
  • Coma bien: Seleccionar alimentos saludables puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer o su recurrencia. Hable con su médico o con un dietista para averiguar sobre las necesidades alimentarias que usted pueda tener. La Sociedad Americana Contra el Cáncer y el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (American Institute for Cancer Research) han elaborado guías alimentarias y de acondicionamiento físico que pueden ayudar a reducir el riesgo de cáncer:
    • Coma una dieta a base de vegetales que incluya al menos de 5 a 9 porciones de frutas y verduras diariamente. Trate de incluir frijoles (alubias, judías) en su alimentación, y coma alimentos con granos integrales (como cereales, panes y pastas) varias veces al día.
    • Escoja alimentos bajos en grasa y en sal.
  • Haga ejercicio y manténgase activo. Los estudios muestran que mantenerse activo después del cáncer puede ayudar a reducir el riesgo de regreso del cáncer y resultar en una supervivencia más prolongada. El ejercicio moderado (caminata, ciclismo, natación) por aproximadamente 30 minutos cada día o casi todos los días puede:
    • Reducir la ansiedad y la depresión.
    • Mejorar el estado de ánimo y reforzar la autoestima.
    • Reducir la fatiga, las náuseas, el dolor y la diarrea.

Es importante comenzar lentamente un programa de ejercicios y con el tiempo ir incrementando la actividad. Trabaje con su médico o con un especialista (tal como un fisioterapeuta) si es necesario. Si debe permanecer en cama durante su recuperación, aún hacer actividades pequeñas puede ser de ayuda. Estirar o mover los brazos o las piernas puede ayudarle a mantenerse flexible, aliviar la tensión muscular y hacer que se sienta mejor. Algunas personas pueden necesitar un cuidado especial al hacer ejercicio. Hable con su médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios.