Prevención

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Doctor vacuna a una niña

Las vacunas pueden prevenir la infección por ciertos virus que causan cáncer.

Crédito: Veer

Por qué la investigación de prevención es crítica para el avance contra el cáncer

Para el año 2025, se calcula que 2,1 millones de personas en los Estados Unidos serán diagnosticadas con cáncer cada año. Este es un aumento de 31 % desde 2012 que se debe en parte al envejecimiento de la población de los Estados Unidos y al uso más extenso de exámenes de detección de cáncer. El número calculado de muertes anuales relacionadas con cáncer se espera que aumentará aun con más rapidez, en 37 %, de 620 000 a 850 000 para 2025.

Estos aumentos presentan un caso apremiante de mejoras en prevención de cáncer, y es posible un progreso mayor. Se ha calculado, por ejemplo, que entre el año 1975 y el 2000, los programas de control de tabaco que se han establecido en los Estados Unidos han salvado casi 800 000 vidas. Los programas continuos contra el tabaco, junto con los métodos existentes y los que han surgido de reducir el riesgo de cáncer, podrían pagar dividendos tremendos en términos de vidas salvadas.

Pero hay también muchos obstáculos para reducir la incidencia y mortalidad por cáncer en los Estados Unidos, incluso desigualdades socioeconómicas, barreras que limitan el acceso a la atención médica y la difusión de la obesidad.

Avanzar la prevención de cáncer no solo es un imperativo de salud pública, es también un imperativo económico. Para el año 2020, los Estados Unidos gastarán aproximadamente USD 174 mil millones cada año en atención del cáncer.

Oportunidades de investigación para prevención de cáncer

Estudios que han definido con más claridad cómo se forma el cáncer e identifican factores que pueden influir en el riesgo de cáncer están preparando el camino para avances importantes en prevención de cáncer.

Basándose en esos conocimientos, los investigadores están probando nuevos planteamientos para prevenir el cáncer. Este trabajo recibe su forma de estudios y programas que:

  • Identifican los mecanismos biológicos por los que situaciones comunes como la obesidad y la diabetes están asociadas con el riesgo de cáncer 
  • Explican cómo el sistema inmunitario reconoce e interactúa con células sanas, con células precancerosas y con células de tumores, y ponen a prueba formas de reforzar la habilidad del sistema inmunitario de interrumpir la formación de cáncer
  • Revelan cómo los fármacos para tratar otros padecimientos afectan la incidencia y mortalidad del cáncer y prueban si podrían tener una función en la prevención del cáncer
  • Crean y evalúan formas de responder a los factores socioeconómicos, biológicos y de otro tipo que contribuyen a índices más altos de cáncer en grupos específicos de la población  
  • Analizan el impacto de diversas exposiciones ambientales en el riesgo de cáncer y formulan intervenciones, incluso políticas, que ayudan a limitar esas exposiciones
  • Identifican y evalúan las intervenciones que podrían evitar la formación de cáncer en quienes tienen un riesgo mayor

Retos en la investigación de prevención de cáncer

El estudio de prevención de cáncer y de reducción del riesgo tiene sus retos. Algunos están relacionados con el tiempo. Se pueden llevar años o décadas para determinar si una intervención—como una terapia preventiva o políticas que favorecen los cambios de conducta que pueden hacer disminuir el riesgo de cáncer—reduce el número de casos o de muertes por cáncer. 

Los estudios que se usan para identificar factores de riesgo ambientales o de conducta requieren también una inversión importante de tiempo. Y llevar a cabo esos estudios implica problemas logísticos difíciles de manejar inherentes al estudiar poblaciones grandes, como lo es formular y validar instrumentos que miden con exactitud los factores de riesgo ambientales y de conducta (como la exposición a ciertas toxinas o componentes de la dieta y grado de actividad física) y, en muchos casos, observar a la gente por algún tiempo.

Actualmente hay pruebas genéticas e instrumentos de evaluación de riesgos diseñados para identificar a gente con un riesgo substancial de solo unos pocos tipos de cáncer. Pero los investigadores han batallado para crear pruebas que puedan identificar a la gente con riesgo de la mayoría de los tipos de cáncer, debido en parte a la inmensa complejidad del cáncer.

La creación de terapias preventivas tiene muchos retos. Aun cuando los investigadores empiezan a entender mejor los sucesos en las células que inician el cáncer, la creación de intervenciones que bloquean específicamente o que interfieren con estos sucesos es un proceso largo y complicado. 

Además, la investigación para la prevención implica con frecuencia estudiar a una población que, aunque pueda tener un riesgo mayor de la enfermedad, por otro lado, es sana con frecuencia.  Por consecuencia, las posibles terapias preventivas necesitan satisfacer grados más elevados de seguridad que las terapias que se usan para tratar cáncer.

Y, quizás con excepción de la formulación de vacunas, el sector privado ha tenido interés limitado en usar recursos para prevenciòn y para reducción de riesgo.

Papel del NCI en la investigación de prevención de cáncer

El NCI apoya y efectúa un amplio rango de investigación de prevención del cáncer enfocada en la creación y evaluación de intervenciones preventivas, en extender nuestro entendimiento de los procesos biológicos por los que se presenta el cáncer, en estudiar las formas de reducir el riesgo de cáncer y en difundir las intervenciones de prevención.  La División de Prevención de Cáncer (DCP) dirige los programas de investigación de prevención del cáncer del NCI y provee financiamiento y apoyo administrativo a investigadores de extramuros que conducen investigación de prevención de cáncer.

Nuevos planteamientos de prevención del cáncer

El NCI apoya programas y estudios que identifican y crean intervenciones diseñadas para reducir el riesgo de cáncer en personas sin antecedentes de la enfermedad y para prevenir recurrencias o segundas malignidades primarias en pacientes que ya han sido tratados para cáncer.

La Pre-Cancer Atlas (PCA), una iniciativa que está actualmente en formación, proveerá un análisis exhaustivo de tejido precanceroso y del microentorno que le rodea. El objetivo de la PCA es comprender cómo los pre-cánceres cambian a cáncer invasivo con el tiempo. Los datos generados por medio de esta iniciativa ayudarán a formular modelos para que investigadores oncológicos puedan predecir e informar métodos nuevos o perfeccionados para prevenir el cáncer. 

El Programa Comunitario de Investigación Oncológica del NCI (NCORP) es una red nacional que lleva estudios clínicos y otros estudios, incluso de prevención de cáncer, a individuos en sus propias comunidades. NCORP está generando una base de evidencia aplicable ampliamente que contribuye a mejorar los resultados para pacientes y a reducir las desigualdades por cáncer.

El Programa PREVENT de Creación de Fármacos Preclínicos para Cáncer ayuda a que pasen por las primeras etapas de investigación sustancias nuevas de prevención de cáncer y biomarcadores.  El programa apoya en la actualidad la creación de nuevas sustancias así como la evaluación de varios fármacos ya en uso para otras enfermedades y padecimientos, incluso la aspirina y el fármaco para la diabetes metformina.

Por el Programa de Estudios Clínicos de Prevención de Cáncer en Fase 0/I/II, el NCI lleva a cabo estudios en etapas iniciales de nuevas terapias para pacientes con riesgo mayor de cáncer. Un estudio de este tipo evaluó si sulindac, un fármaco antinflamatorio no esteroideo, reduce el riesgo de varios cánceres diferentes en gente con un riesgo mayor.

Investigación efectuada por dos científicos del Centro de Investigación de Cáncer (CCR) del NCI contribuyó directamente a la creación de  vacunas contra el VPH aprobadas por la FDA—por cuyo trabajo ellos fueron premiados con la Medalla Nacional de Tecnología e Innovación en 2014. Científicos del CCR están colaborando con otros investigadores para crear vacunas de próxima generación contra el VPH diseñadas para tener una mayor capacidad para detener infecciones, las cuales pueden causar cáncer cervical, oral, anal, y otros cánceres más.

Investigadores de la División de Epidemiología y Genética del Cáncer (DCEG) condujeron un estudio clínico grande de la vacuna bivalente contra el VPH que estableció su seguridad y eficacia con respecto al cáncer de cuello uterino y a cáncer asociado con VPH en otros sitios anatómicos. El estudio se ha transformado en un estudio epidemiológico de cohortes con un seguimiento por largo tiempo para evaluar la durabilidad de la vacuna. Los científicos de la DCEG siguen analizando los datos de este estudio y de otros estudios de vacunas contra VPH para evaluar el impacto de programas diferentes de dosifiación.

Mejor reducción del riesgo de cáncer

Fomentar las conductas sanas que reducen el riesgo de cáncer sostiene la participación del NCI en Investigación Nacional Colaborativa sobre Obesidad de la Niñez (NCCOR). Por medio de NCCOR, los investigadores de la División de Control de Cáncer y Ciencias Demográficas están dirigiendo el Estudio Vida Familiar, Actividad, Sol, Salud y Comida para entender mejor qué factores en las vidas de niños y sus familias, como la dieta, la actividad física, el  uso de tabaco y la exposición al sol, afectan su riesgo de cáncer.

Uno de los logros memorables de salud pública de los últimos 30 años ha sido la reducción en el uso de tabaco. La Unidad de Investigación de Control de Tabaco apoya estudios que verifican los patrones de uso de tabaco, identifican factores que influyen en los índices de uso de tabaco (como fumar en las películas, publicidad en eventos deportivos),  y crean y prueban formas para ayudar a quienes usan tabaco para que lo dejen o les impide comenzar en primer lugar.

La investigación de la DCEG ha ayudado a identificar numerosos factores de riesgo ambientales, biológicos y conductuales que aumentan el riesgo de cáncer. Un estudio co-dirigido por investigadores de la DCEG, por ejemplo, fue el primero en relacionar definitivamente la exposición a radiación de exploraciones con tomografía computarizada (TC) y el riesgo de cáncer en niños—lo que aumentó la conciencia acerca de los riesgos posibles de la radiación médica y enfatizó la necesidad de mantener las dosis de radiación durante procedimientos de TC en niños lo más bajo posible. (Para más información, vea la página sobre las Causas de Cáncer).

El Consorcio de Cohortes del NCI conduce numerosos estudios usando cohortes que incluyen más de 4 millones de personas en los Estados Unidos y en el extranjero. Estos estudios buscan identificar factores (incluso ambientales, de estilo de vida y genéticos) que pueden influir en el riesgo de cáncer.

Los investigadores del NCI han sido de los primeros en estudiar la asociación de todo el genoma (GWAS). Al identificar las variaciones genéticas que son más comunes en personas con una enfermedad que en personas sin la enfermedad, los GWAS están ayudando a los investigadores a entender mejor los mecanismos de iniciación y formación de enfermedades.  Con frecuencia, al usar datos de estudios de cohortes y de casos y controles apoyados por el NCI, los GWAS conducidos por el NCI han identificado cientos de variantes genéticas asociadas con riesgo de cáncer.   Por ejemplo, un estudio de DCEG comprendió polimorfismos mononucleotídicos que tienen una función en la eliminación del virus de la hepatitis C (VHC), ya sea espontáneamente o en respuesta a tratamiento.

Prevención y desigualdades por cáncer

La prevención es un componente importante de la reducción de desigualdades en salud por cáncer, incluso los índices más elevados de incidencia y mortalidad en algunos grupos de la población.

El Centro para Reducir las Desigualdades en Salud por Cáncer apoya programas que aumentan el acceso y usan medidas preventivas, como el cese de fumar, en comunidades en las que se han documentado desigualdades pronunciadas.

Las desigualdades son también un enfoque de los NCORP del NCI, los cuales apoyan estudios clínicos enfocados en la prevención a un nivel comunitario.   En la actualidad, 12 de los 34 sitios de NCORP son sitios comunitarios de minorías y desfavorecidos, con poblaciones de pacientes que comprenden al menos 30 % de residentes de minorías raciales o étnicas o rurales.  (Para mayor información, vea la página sobre Desigualdades en salud por cáncer.)

  • Actualización: 22 de agosto de 2017

La mayor parte del texto que se encuentra en el sitio web del Instituto Nacional del Cáncer puede copiarse o usarse con toda libertad. Se deberá dar crédito al Instituto Nacional del Cáncer como fuente de esta información e incluir un enlace a esta página, p. ej., “Prevención fue publicado originalmente por el Instituto Nacional del Cáncer”.

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