Micosis fungoide y síndrome de Sézary: Tratamiento (PDQ®)–Versión para profesionales de salud

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Información general sobre la micosis fungoide y el síndrome de Sézary

Presentación clínica

La micosis fungoide y síndrome de Sézary (MF/SS) son neoplasias de linfocitos T malignos que poseen generalmente el fenotipo de superficie de las células auxiliares/inductoras. Estos tipos de neoplasmas inicialmente se presentan con compromiso de la piel, por lo que se han clasificado como linfomas cutáneos de células T.[1] La clasificación Revised European-American Lymphoma incluye estos tipos de linfomas como linfomas de células T de grado bajo, a distinguir de otros linfomas de células T que afectan la piel tales como linfomas anaplásicos de células grandes (CD30 positivo), linfoma de células T periféricas (CD30 negativo, sin afectar la epidermis), linfoma/leucemia de células T en adultos usualmente con compromiso sistémico) o linfoma de células T con paniculitis subcutánea.[2,3] Estos tipos histológicos de linfomas de células T, se analizan en otro sumario del PDQ. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre el Tratamiento del linfoma no Hodgkin en adultos). Además, cierto número de trastornos benignos o muy poco activos pueden confundirse con la micosis fungoide. Es sumamente importante consultar un patólogo con experiencia en distinguir este tipo de trastornos.[4]

Pronóstico y supervivencia

El pronóstico de los pacientes con MF/SS se fundamenta en el grado de la enfermedad en el momento de la presentación (estadio).[5] La presencia de linfadenopatía y compromiso de la sangre periférica y vísceras suele aumentar al empeorar la afección cutánea y define los grupos de pronóstico precario.[5-7] La mediana de supervivencia después del diagnóstico varía de acuerdo al estadio. Los pacientes con enfermedad en estadio IA presentan una mediana de supervivencia de 20 años o más. La mayoría de las defunciones en este grupo no son por la MF ni tampoco se relacionan con esta.[8] En contraste, más del 50% de los pacientes con enfermedad en estadio III y estadio IV mueren de MF siendo su mediana de supervivencia menos de 5 años.[7,9,10] Un informe sobre 1.798 pacientes del banco de datos del National Cancer Institute's Surveillance, Epidemiology, and End Results Program (SEER) encontró un aumento de segundas neoplasias malignas (proporción de incidencia estandarizada de 1,32, IC 95%, 1,15–1,52), especialmente de linfoma de Hodgkin y linfoma no Hodgkin y mieloma.[11]

La evolución natural característica de la MF es lenta.[12] Antes de confirmarse la enfermedad por medio de una biopsia, los síntomas pueden estar presentes durante largos períodos, un promedio de 2 a 10 años, en forma de erupciones cutáneas crecientes y menguantes. La MF/SS es tratable con las terapias tópicas o sistémicas disponibles hoy día. Sin embargo, hasta ahora ha resultado difícil encontrar modalidades curativas, con la posible excepción de aquéllas para pacientes con enfermedad mínima limitada a la piel.

La enfermedad cutánea por lo general evoluciona de un estadio de parche o placa eccematosa que cubre menos del 10% de la superficie corporal (T1), a un estadio de placa que cubre 10% o más de la superficie corporal (T2) y, finalmente, evoluciona a tumores (T3), que con frecuencia experimentan ulceración necrótica.[4,13] En un estudio retrospectivo con una mediana de seguimiento de 14,5 años, se mostró que 20% de los 1.422 pacientes avanzaron de enfermedad en estadio I o II a enfermedad en estadio III o IV.[14] El SS se presenta con eritrodermia generalizada (T4) y compromiso de la sangre periférica. Sin embargo, hay un cierto desacuerdo sobre si la MF y el SS son de hecho variantes de la misma enfermedad.[15] En el mismo estudio retrospectivo con mediana de seguimiento de 14,5 años, se encontró que solo 3% de 1.422 pacientes avanzaron de MF a SS.[14] Hay acuerdo en que los pacientes de SS tienen un pronóstico precario (mediana de supervivencia (<5%) de 4 años).[16] En escasas ocasiones (<5%), hay transformación citológica de linfoma de grado bajo a linfoma de grado alto (transformación de células grandes) en el curso de estas enfermedades, lo que se relaciona con un pronóstico adverso.[17-19] En un análisis retrospectivo de 100 casos con transformación de células grandes, se encontró una reducción en la supervivencia específica de la enfermedad con transformación extracutánea, un aumento en el tamaño de las lesiones cutáneas y negatividad del CD30.[20] Una causa común de defunción durante la fase tumoral es la sepsis por Pseudomonas aeruginosa o Estafilococcus aureus debido a infecciones crónicas de la piel con especies estafilocócicas e infecciones sistémicas posteriores.[13]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista de estudios o ensayos clínicos sobre el cáncer auspiciados por el NCI que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés mycosis fungoides/Sezary syndrome. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo están en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía
  1. Girardi M, Heald PW, Wilson LD: The pathogenesis of mycosis fungoides. N Engl J Med 350 (19): 1978-88, 2004. [PUBMED Abstract]
  2. Willemze R, Kerl H, Sterry W, et al.: EORTC classification for primary cutaneous lymphomas: a proposal from the Cutaneous Lymphoma Study Group of the European Organization for Research and Treatment of Cancer. Blood 90 (1): 354-71, 1997. [PUBMED Abstract]
  3. Harris NL, Jaffe ES, Stein H, et al.: A revised European-American classification of lymphoid neoplasms: a proposal from the International Lymphoma Study Group. Blood 84 (5): 1361-92, 1994. [PUBMED Abstract]
  4. Siegel RS, Pandolfino T, Guitart J, et al.: Primary cutaneous T-cell lymphoma: review and current concepts. J Clin Oncol 18 (15): 2908-25, 2000. [PUBMED Abstract]
  5. Agar NS, Wedgeworth E, Crichton S, et al.: Survival outcomes and prognostic factors in mycosis fungoides/Sézary syndrome: validation of the revised International Society for Cutaneous Lymphomas/European Organisation for Research and Treatment of Cancer staging proposal. J Clin Oncol 28 (31): 4730-9, 2010. [PUBMED Abstract]
  6. Talpur R, Singh L, Daulat S, et al.: Long-term outcomes of 1,263 patients with mycosis fungoides and Sézary syndrome from 1982 to 2009. Clin Cancer Res 18 (18): 5051-60, 2012. [PUBMED Abstract]
  7. Kim YH, Liu HL, Mraz-Gernhard S, et al.: Long-term outcome of 525 patients with mycosis fungoides and Sezary syndrome: clinical prognostic factors and risk for disease progression. Arch Dermatol 139 (7): 857-66, 2003. [PUBMED Abstract]
  8. Kim YH, Jensen RA, Watanabe GL, et al.: Clinical stage IA (limited patch and plaque) mycosis fungoides. A long-term outcome analysis. Arch Dermatol 132 (11): 1309-13, 1996. [PUBMED Abstract]
  9. Zackheim HS, Amin S, Kashani-Sabet M, et al.: Prognosis in cutaneous T-cell lymphoma by skin stage: long-term survival in 489 patients. J Am Acad Dermatol 40 (3): 418-25, 1999. [PUBMED Abstract]
  10. de Coninck EC, Kim YH, Varghese A, et al.: Clinical characteristics and outcome of patients with extracutaneous mycosis fungoides. J Clin Oncol 19 (3): 779-84, 2001. [PUBMED Abstract]
  11. Huang KP, Weinstock MA, Clarke CA, et al.: Second lymphomas and other malignant neoplasms in patients with mycosis fungoides and Sezary syndrome: evidence from population-based and clinical cohorts. Arch Dermatol 143 (1): 45-50, 2007. [PUBMED Abstract]
  12. Diamandidou E, Cohen PR, Kurzrock R: Mycosis fungoides and Sezary syndrome. Blood 88 (7): 2385-409, 1996. [PUBMED Abstract]
  13. Lorincz AL: Cutaneous T-cell lymphoma (mycosis fungoides) Lancet 347 (9005): 871-6, 1996. [PUBMED Abstract]
  14. Quaglino P, Pimpinelli N, Berti E, et al.: Time course, clinical pathways, and long-term hazards risk trends of disease progression in patients with classic mycosis fungoides: a multicenter, retrospective follow-up study from the Italian Group of Cutaneous Lymphomas. Cancer 118 (23): 5830-9, 2012. [PUBMED Abstract]
  15. Olsen EA, Rook AH, Zic J, et al.: Sézary syndrome: immunopathogenesis, literature review of therapeutic options, and recommendations for therapy by the United States Cutaneous Lymphoma Consortium (USCLC). J Am Acad Dermatol 64 (2): 352-404, 2011. [PUBMED Abstract]
  16. Kubica AW, Davis MD, Weaver AL, et al.: Sézary syndrome: a study of 176 patients at Mayo Clinic. J Am Acad Dermatol 67 (6): 1189-99, 2012. [PUBMED Abstract]
  17. Kim YH, Bishop K, Varghese A, et al.: Prognostic factors in erythrodermic mycosis fungoides and the Sézary syndrome. Arch Dermatol 131 (9): 1003-8, 1995. [PUBMED Abstract]
  18. Arulogun SO, Prince HM, Ng J, et al.: Long-term outcomes of patients with advanced-stage cutaneous T-cell lymphoma and large cell transformation. Blood 112 (8): 3082-7, 2008. [PUBMED Abstract]
  19. Kadin ME, Hughey LC, Wood GS: Large-cell transformation of mycosis fungoides-differential diagnosis with implications for clinical management: a consensus statement of the US Cutaneous Lymphoma Consortium. J Am Acad Dermatol 70 (2): 374-6, 2014. [PUBMED Abstract]
  20. Benner MF, Jansen PM, Vermeer MH, et al.: Prognostic factors in transformed mycosis fungoides: a retrospective analysis of 100 cases. Blood 119 (7): 1643-9, 2012. [PUBMED Abstract]

Clasificación celular sobre micosis fungoide y síndrome de Sézary

Por lo general, el diagnóstico histológico de la micosis fungoide y síndrome de Sézary (MF/SS) es difícil de determinar en los estadios iniciales de la enfermedad; puede requerir la revisión de biopsias múltiples por un patólogo experimentado.

Para lograr un diagnóstico definitivo con una biopsia cutánea es necesario la presencia de células de MF/SS (linfocitos enrollados), infiltrado dérmico superior como bandas, e infiltraciones epidérmicas con abscesos de Pautrier (grupos de linfocitos neoplásicos). Se puede obtener un diagnóstico definitivo del SS con una evaluación sanguínea periférica cuando las biopsias cutáneas son congruentes con el diagnóstico. Las pruebas sustentadas por las células circulantes de Sézary son provistas por medio del análisis del gen receptor de células T, la identificación de los linfocitos atípicos con núcleos hiperlobulados o cerebriformes, y citometría de flujo con eliminación característica de los marcadores de la superficie celular como el CD7 y CD26. Sin embargo ninguno de estos es patognomónico individual para el linfoma.[1,2]

Bibliografía
  1. Olsen EA, Rook AH, Zic J, et al.: Sézary syndrome: immunopathogenesis, literature review of therapeutic options, and recommendations for therapy by the United States Cutaneous Lymphoma Consortium (USCLC). J Am Acad Dermatol 64 (2): 352-404, 2011. [PUBMED Abstract]
  2. Fraser-Andrews EA, Russell-Jones R, Woolford AJ, et al.: Diagnostic and prognostic importance of T-cell receptor gene analysis in patients with Sézary syndrome. Cancer 92 (7): 1745-52, 2001. [PUBMED Abstract]

Información sobre los estadios de la micosis fungoide y el síndrome de Sézary

Los siguientes estadios están definidos por la estadificación TNM. La afectación de la sangre periférica con células de micosis fungoide o del síndrome de Sézary (MF/SS) se correlaciona con los estadios más avanzados, compromiso visceral y de ganglios linfáticos y supervivencia reducida.

La MF/SS cuenta con un sistema de estadificación formal propuesto por la International Society for Cutaneous Lymphomas (ISCL) y la European Organization of Research and Treatment of Cancer (EORTC).[1,2]

Definiciones TNM

El American Joint Committee on Cancer (AJCC) ha designado los estadios mediante estadificación TNM para definir la MF.[3]

Cuadro 1. Revisión ISCL/EORTC para la clasificación de la micosis fungoide y síndrome de Sézarya
Piel
EORTC = European Organization of Research and Treatment of Cancer; ISCL = International Society for Cutaneous Lymphomas; NCI = National Cancer Institute.
aReproducido con permiso del AJCC: Primary cutaneous lymphomas. En: Edge SB, Byrd DR, Compton CC, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 7th ed. New York, NY: Springer, 2010, p 613-5.
bSe debe notar que para la piel, el parche indica una lesión cutánea de cualquier tamaño sin elevación significativa o induración. La presencia o ausencia de hipo o hiperpigmentación, escamación, endurecimiento o poiquiloderma.
cEs importante notar que en la piel, una placa indica una lesión cutánea que está elevada o endurada. Presencia o ausencia de escamación, endurecimiento o poiquiloderma. Características histológicas como el foliculotropismo o transformación de células grandes (células grandes >25%), CD30+ o CD30-, y es importante documentar características clínicas como ulceración.
d Para la piel, el tumor indica por lo menos 1 cm de diámetro de lesión sólida o nodular con constancia de crecimiento profundo o vertical. Esté pendiente del número total de lesiones, el volumen total de estas lesiones, la lesión de mayor tamaño y la parte del cuerpo comprometida. También esté pendiente si se ha presentado constancia histológica de transformación de células grandes. Se recomienda un fenotipo de CD30.
ePara los nódulos, los ganglios linfáticos periféricos anómalos indican cualquier nódulo periférico palpable que examinado físicamente, resulta firme, irregular, enclaustrado, fijo o ≥1,5 cm de diámetro. Los grupos nodulares, una vez sometidos a un examen físico incluye: cervical, supraclavicular, epitroclear, axilar, e inguinal. Los ganglios centrales, que por lo general no son factibles de evaluación patológica, actualmente no se toman en cuenta para la clasificación nodal a menos que se usen para establecer N3 de forma histopatológica.
fUn clon de célula T se define mediante una reacción en cadena de la polimerasa o un análisis Southern Blot del gen receptor de célula T (RCT).
gPor el contrario las vísceras, bazo e hígado se pueden diagnosticar mediante criterio imaginológico.
hPara la sangre, las células de Sézary se definen como linfocitos con núcleos hiperlobulados o cerebriformes. Si las células de Sézary no se pueden usar con el fin de determinar la carga tumoral para B2, entonces uno de los siguientes criterios modificados de ISCL junto con un reordenamiento clonal positivo del RCT podría usarse en su lugar: (1) expansión de las células CD4+ o CD3+ con proporción CD4/CD8 ≥10; y (2) expansión de células CD4+ con inmunofenotipo anómalo que incluye pérdida de CD7 o CD26.
T1 Parches limitados,b pápulas o placasc que cubren <10% de la superficie de la piel. Podría estratificarse más aún en T1a (parche solo) contra T1b (placa ± parche).
T2 Pápulas o placas que cubren ≥10% de la superficie de la piel. Podría estratificarse más aún en T2a (parche solo) contra T2b (placa ± parche).
T3 ≥1 tumord (≥1 cm de diámetro).
T4 Confluencia de eritema que cubre ≥80% del área de la superficie corporal.
Nódulo
N0 No hay ganglios linfáticos periféricos clínicamente anómalos;e no se requiere biopsia.
N1 Ganglios linfáticos periféricos clínicamente anómalos; histopatología grado de Dutch 1 o NCI LN0–2.
N1a Clon negativo.f
N1b Clon positivo.f
N2 Ganglios linfáticos periféricos clínicamente anómalos; histopatología grado 2 de Dutch o NCI LN3.
N2a Clon negativo.f
N2b Clon positivo.f
N3 Ganglios linfáticos periféricos clínicamente anómalos; histopatología grado 3–4 de Dutch o NCI LN4; clon positivo o negativo.
Nx Ganglios linfáticos periféricos clínicamente anómalos; sin confirmación histológica.
Visceral
M0 No hay compromiso de órgano visceral.
M1 Compromiso visceral (debe contar con confirmación patológica,g y se debe especificar el órgano comprometido).
Compromiso de sangre periférica
B0 Ausencia de compromiso sanguíneo significativo: ≤5% de linfocitos sanguíneos periféricos son células atípicas de (Sézary).h
B0a Clon negativo.f
B0b Clon positivo.f
B1 Carga tumoral baja de sangre: >5% de linfocitos sanguíneos periféricos son células atípicas de (Sézary) pero no cumple con el criterio de B2.
B1a Clon negativo.f
B1b Clon positivo.f
B2 Carga tumoral sanguínea alta: ≥1.000/μl células de Sézaryh con clon positivo.f
Cuadro 2. Estadio anatómico/Grupos pronósticosa,b
Revisión ISCL/EORTC para la estadificación de la micosis fungoide y síndrome de Sézary
Estadio T N M Compromiso de sangre periférica
EORTC = European Organization of Research and Treatment of Cancer; ISCL = International Society for Cutaneous Lymphomas.
aReproducido con permiso del AJCC: Primary cutaneous lymphomas. En: Edge SB, Byrd DR, Compton CC, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 7th ed. New York, NY: Springer, 2010, p 613-5.
bAdaptado de Olsen et al.[1]
IA 1 0 0 0, 1
IB 2 0 0 0, 1
IIA 1, 2 1, 2 0 0, 1
IIB 3 0–2 0 0, 1
III 4 0–2 0 0, 1
IIIA 4 0–2 0 0
IIIB 4 0–2 0 1
IVA1 1–4 0–2 0 2
IVA2 1–4 3 0 0–2
IVB 1–4 0–3 1 0–2

Los ensayos clínicos han evaluado la extensión del compromiso de piel mediante el uso de sistemas de puntaje detallados, como el Severity-Weighted Assessment Tool (mSWAT) modificado.[4]

Bibliografía
  1. Olsen E, Vonderheid E, Pimpinelli N, et al.: Revisions to the staging and classification of mycosis fungoides and Sezary syndrome: a proposal of the International Society for Cutaneous Lymphomas (ISCL) and the cutaneous lymphoma task force of the European Organization of Research and Treatment of Cancer (EORTC). Blood 110 (6): 1713-22, 2007. [PUBMED Abstract]
  2. Agar NS, Wedgeworth E, Crichton S, et al.: Survival outcomes and prognostic factors in mycosis fungoides/Sézary syndrome: validation of the revised International Society for Cutaneous Lymphomas/European Organisation for Research and Treatment of Cancer staging proposal. J Clin Oncol 28 (31): 4730-9, 2010. [PUBMED Abstract]
  3. Primary cutaneous lymphomas. In: Edge SB, Byrd DR, Compton CC, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 7th ed. New York, NY: Springer, 2010, pp 614-5.
  4. Olsen EA, Whittaker S, Kim YH, et al.: Clinical end points and response criteria in mycosis fungoides and Sézary syndrome: a consensus statement of the International Society for Cutaneous Lymphomas, the United States Cutaneous Lymphoma Consortium, and the Cutaneous Lymphoma Task Force of the European Organisation for Research and Treatment of Cancer. J Clin Oncol 29 (18): 2598-607, 2011. [PUBMED Abstract]

Aspectos generales de las opciones de tratamiento

Las opciones de tratamientos para los pacientes de micosis fungoide y síndrome de Sézary (MF/SS) incluye lo siguiente:[1-3]

  1. Corticosteroides tópicos.
  2. Quimioterapia tópica con mecloretamina (mostaza nitrogenada) o carmustina (BCNU).
  3. Psoraleno y radiación ultravioleta A (PUVA).
  4. Radiación ultravioleta B (UVB).
  5. Radiación dirigida a toda la piel con haz de electrones (RTPHE).
  6. Radiación dirigida a las lesiones cutáneas sintomáticas.
  7. Interferón α o interferón γ, solos o combinado con tratamiento tópico.
  8. Quimioterapia con un fármaco solo o multifarmacológica.
  9. Bexaroteno (gel tópico u oral); retinoides.
  10. Denileucina diftitox (proteína de fusión recombinante de fragmentos de toxina diftérica y secuencias de interleucina-2).
  11. Vorinostat o romidepsina, u otros inhibidores de la histona desacetilasa.
  12. Pralatrexato (análogo del folato).[4]
  13. Alemtuzumab (anticuerpo monoclonal humanizado dirigido al antígeno CD52).
  14. Tratamiento de modalidad combinada.

Estos tipos de tratamientos producen remisión pero las remisiones a largo plazo resultan poco comunes. Por tanto, el tratamiento se considera paliativo para la mayoría de los pacientes, aunque con regularidad se logre una importante mejoría sintomática. De hecho, es común que se logren supervivencias mayores de ocho años en aquellos pacientes con enfermedad en estadio temprano. Todos los pacientes de MF/SS resultan idóneos para participar en ensayos clínicos que evalúan nuevos enfoques de tratamiento.

Entre las áreas de interés actual en los ensayos clínicos de MF limitados a la piel, figuran terapias de modalidad combinada que contienen fármacos tanto tópicos como sistémicos tales como RTPHE combinada con quimioterapia, mecloretamina tópica o PUVA combinadas con interferón, o técnicas de radiación de campo amplio con PUVA. Hay informes disponibles sobre la actividad de la fotoquimioterapia extracorpórea que usa psoraleno, interferón γ o interferón α; pentostatina, retinoides, fludarabina, aciclovir, 2-clorodeoxiadenosina; seroterapia con anticuerpos monoclonales no marcados, marcados con toxinas o radiomarcados; proteínas de fusión de la toxina ligando del receptor de la superficie celular; y, metotrexato.[3,5-14] También se encuentra bajo evaluación, vacunas antígeno específicas que utilizan células dendríticas [15] y UVB.

Bibliografía
  1. Prince HM, Whittaker S, Hoppe RT: How I treat mycosis fungoides and Sézary syndrome. Blood 114 (20): 4337-53, 2009. [PUBMED Abstract]
  2. Trautinger F, Knobler R, Willemze R, et al.: EORTC consensus recommendations for the treatment of mycosis fungoides/Sézary syndrome. Eur J Cancer 42 (8): 1014-30, 2006. [PUBMED Abstract]
  3. Olsen EA, Rook AH, Zic J, et al.: Sézary syndrome: immunopathogenesis, literature review of therapeutic options, and recommendations for therapy by the United States Cutaneous Lymphoma Consortium (USCLC). J Am Acad Dermatol 64 (2): 352-404, 2011. [PUBMED Abstract]
  4. Horwitz SM, Kim YH, Foss F, et al.: Identification of an active, well-tolerated dose of pralatrexate in patients with relapsed or refractory cutaneous T-cell lymphoma. Blood 119 (18): 4115-22, 2012. [PUBMED Abstract]
  5. Kaplan EH, Rosen ST, Norris DB, et al.: Phase II study of recombinant human interferon gamma for treatment of cutaneous T-cell lymphoma. J Natl Cancer Inst 82 (3): 208-12, 1990. [PUBMED Abstract]
  6. Heald P, Rook A, Perez M, et al.: Treatment of erythrodermic cutaneous T-cell lymphoma with extracorporeal photochemotherapy. J Am Acad Dermatol 27 (3): 427-33, 1992. [PUBMED Abstract]
  7. Rosen ST, Zimmer AM, Goldman-Leikin R, et al.: Radioimmunodetection and radioimmunotherapy of cutaneous T cell lymphomas using an 131I-labeled monoclonal antibody: an Illinois Cancer Council Study. J Clin Oncol 5 (4): 562-73, 1987. [PUBMED Abstract]
  8. Foss FM, Ihde DC, Breneman DL, et al.: Phase II study of pentostatin and intermittent high-dose recombinant interferon alfa-2a in advanced mycosis fungoides/Sézary syndrome. J Clin Oncol 10 (12): 1907-13, 1992. [PUBMED Abstract]
  9. Saven A, Carrera CJ, Carson DA, et al.: 2-Chlorodeoxyadenosine: an active agent in the treatment of cutaneous T-cell lymphoma. Blood 80 (3): 587-92, 1992. [PUBMED Abstract]
  10. Kuzel TM, Roenigk HH Jr, Samuelson E, et al.: Effectiveness of interferon alfa-2a combined with phototherapy for mycosis fungoides and the Sézary syndrome. J Clin Oncol 13 (1): 257-63, 1995. [PUBMED Abstract]
  11. Olsen E, Duvic M, Frankel A, et al.: Pivotal phase III trial of two dose levels of denileukin diftitox for the treatment of cutaneous T-cell lymphoma. J Clin Oncol 19 (2): 376-88, 2001. [PUBMED Abstract]
  12. Siegel RS, Pandolfino T, Guitart J, et al.: Primary cutaneous T-cell lymphoma: review and current concepts. J Clin Oncol 18 (15): 2908-25, 2000. [PUBMED Abstract]
  13. Duvic M, Hymes K, Heald P, et al.: Bexarotene is effective and safe for treatment of refractory advanced-stage cutaneous T-cell lymphoma: multinational phase II-III trial results. J Clin Oncol 19 (9): 2456-71, 2001. [PUBMED Abstract]
  14. Zackheim HS, Kashani-Sabet M, McMillan A: Low-dose methotrexate to treat mycosis fungoides: a retrospective study in 69 patients. J Am Acad Dermatol 49 (5): 873-8, 2003. [PUBMED Abstract]
  15. Maier T, Tun-Kyi A, Tassis A, et al.: Vaccination of patients with cutaneous T-cell lymphoma using intranodal injection of autologous tumor-lysate-pulsed dendritic cells. Blood 102 (7): 2338-44, 2003. [PUBMED Abstract]

Micosis fungoide en estadio I

Debido a que en este estadio varias formas de tratamiento pueden producir resolución completa de las lesiones cutáneas, la selección de la terapia depende de la pericia local y de las instalaciones disponibles. Se puede esperar que con terapia, la supervivencia de los pacientes con enfermedad en estadio IA sea igual que la de los controles de la misma edad y sexo.[1,2]

Opciones de tratamiento:[3]

  1. Psoraleno y radiación ultravioleta A (PUVA). En los ensayos terapéuticos con PUVA, se observaron tasas de remisión completa de 62 a 90%; en los primeros estadios cutáneos se logran las mejores respuestas. Por lo general, es necesario continuar la terapia de mantenimiento con PUVA a intervalos más largos para prolongar la remisión.[4-6] El PUVA combinado con interferón α-2a está relacionado con una tasa elevada de respuesta.[7]
  2. Radiación total de la piel con haz de electrones. La radiación con electrones de energías apropiadas penetrará solamente hasta la dermis; por lo tanto, se puede tratar la piel sola sin efectos sistémicos. La administración de esta terapia requiere bastante pericia técnica. Puede dar como resultado efectos tóxicos cutáneos a corto y largo plazo, y no está ampliamente disponible. A causa de la supervivencia a largo plazo de los pacientes con enfermedad en estadio temprano, la radiación con haz de electrones a veces se emplea con intención curativa.[8-11] Se puede lograr una supervivencia sin enfermedad (SSE) a largo plazo en los pacientes que presentan micosis fungoide de una lesión tratada con radioterapia local.[12]
  3. Radiación ultravioleta B.[13].
  4. Tratamiento sintomático con corticosteroides tópicos.
  5. Mecloretamina tópica (mostaza nitrogenada). La aplicación tópica de mecloretamina ha producido regresión de las lesiones cutáneas, con eficacia particular en los estadios iniciales de la enfermedad. La tasa general de remisión completa está relacionada con el estadio que presenta la piel; de 50–80% de los pacientes con enfermedad de grado T1 según la clasificación TNM y de 25 a 75% de los pacientes con enfermedad de grado T2 tienen respuestas completas. Los tratamientos se continúan generalmente por 2 o 3 años. Es posible obtener una supervivencia continua SSC durante 5 años hasta en 33% de los pacientes con enfermedad de grado T1.[8,14,15]
  6. Puede emplearse la radiación local con haz de electrones o la radioterapia de ortovoltaje para mitigar áreas de enfermedad voluminosa o sintomática de la piel.[16]
  7. Interferón α solo o en combinación con otros fármacos, como los de tratamientos tópicos.[17] En un estudio retrospectivo con 198 pacientes con micosis fungoides y síndrome de Sézary (MF/SS), se comparó el tiempo transcurrido hasta el próximo tratamiento (TTPT) entre el interferón α y la quimioterapia convencional. El interferón α proporcionó un mayor TTPT de 8,7 meses) (intervalo de confianza [IC] 95% 6,0–18,0) que la quimioterapia, con un TTPT de 3,9 meses (IC 95%, 3,2–5,1) y P < 0,00001.[18][Grado de comprobación científica: 3iiiDiv]
  8. Bexaroteno y un retinoide oral o tópico (NCT00255801).[19,20]
  9. Metotrexato oral (NCT00425555).[21]
  10. Doxorrubicina liposomal pegilada.[22]
  11. Vorinostat o romidepsina u otros inhibidores de la histona deacetilasa (HDACi).[23-25] En un estudio retrospectivo con 198 pacientes de MF/SS, se comparó el TTPT entre HDACi y la quimioterapia convencional. HDACi mostró un mayor TTPT de 4,5 meses) (intervalo de confianza [IC] 95% 4,0–6,1) más que la quimioterapia, con una TTPT de 3,9 meses (IC 95%, 3,2–5,1) y P < 0,00001.[18][Grado de comprobación científica: 3iiiDiv]
  12. Pralatrexato (análogo del folato).[26,27]
  13. Lenalidomida.[28]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista de estudios o ensayos clínicos sobre el cáncer auspiciados por el NCI que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés stage I mycosis fungoides/Sezary syndrome. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo están en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía
  1. Kim YH, Jensen RA, Watanabe GL, et al.: Clinical stage IA (limited patch and plaque) mycosis fungoides. A long-term outcome analysis. Arch Dermatol 132 (11): 1309-13, 1996. [PUBMED Abstract]
  2. Zackheim HS, Amin S, Kashani-Sabet M, et al.: Prognosis in cutaneous T-cell lymphoma by skin stage: long-term survival in 489 patients. J Am Acad Dermatol 40 (3): 418-25, 1999. [PUBMED Abstract]
  3. Trautinger F, Knobler R, Willemze R, et al.: EORTC consensus recommendations for the treatment of mycosis fungoides/Sézary syndrome. Eur J Cancer 42 (8): 1014-30, 2006. [PUBMED Abstract]
  4. Herrmann JJ, Roenigk HH Jr, Hurria A, et al.: Treatment of mycosis fungoides with photochemotherapy (PUVA): long-term follow-up. J Am Acad Dermatol 33 (2 Pt 1): 234-42, 1995. [PUBMED Abstract]
  5. Ramsay DL, Lish KM, Yalowitz CB, et al.: Ultraviolet-B phototherapy for early-stage cutaneous T-cell lymphoma. Arch Dermatol 128 (7): 931-3, 1992. [PUBMED Abstract]
  6. Querfeld C, Rosen ST, Kuzel TM, et al.: Long-term follow-up of patients with early-stage cutaneous T-cell lymphoma who achieved complete remission with psoralen plus UV-A monotherapy. Arch Dermatol 141 (3): 305-11, 2005. [PUBMED Abstract]
  7. Kuzel TM, Roenigk HH Jr, Samuelson E, et al.: Effectiveness of interferon alfa-2a combined with phototherapy for mycosis fungoides and the Sézary syndrome. J Clin Oncol 13 (1): 257-63, 1995. [PUBMED Abstract]
  8. Chinn DM, Chow S, Kim YH, et al.: Total skin electron beam therapy with or without adjuvant topical nitrogen mustard or nitrogen mustard alone as initial treatment of T2 and T3 mycosis fungoides. Int J Radiat Oncol Biol Phys 43 (5): 951-8, 1999. [PUBMED Abstract]
  9. Quirós PA, Jones GW, Kacinski BM, et al.: Total skin electron beam therapy followed by adjuvant psoralen/ultraviolet-A light in the management of patients with T1 and T2 cutaneous T-cell lymphoma (mycosis fungoides). Int J Radiat Oncol Biol Phys 38 (5): 1027-35, 1997. [PUBMED Abstract]
  10. Ysebaert L, Truc G, Dalac S, et al.: Ultimate results of radiation therapy for T1-T2 mycosis fungoides (including reirradiation). Int J Radiat Oncol Biol Phys 58 (4): 1128-34, 2004. [PUBMED Abstract]
  11. Navi D, Riaz N, Levin YS, et al.: The Stanford University experience with conventional-dose, total skin electron-beam therapy in the treatment of generalized patch or plaque (T2) and tumor (T3) mycosis fungoides. Arch Dermatol 147 (5): 561-7, 2011. [PUBMED Abstract]
  12. Micaily B, Miyamoto C, Kantor G, et al.: Radiotherapy for unilesional mycosis fungoides. Int J Radiat Oncol Biol Phys 42 (2): 361-4, 1998. [PUBMED Abstract]
  13. Elcin G, Duman N, Karahan S, et al.: Long-term follow-up of early mycosis fungoides patients treated with narrowband ultraviolet B phototherapy. J Dermatolog Treat 25 (3): 268-73, 2014. [PUBMED Abstract]
  14. Lessin SR, Duvic M, Guitart J, et al.: Topical chemotherapy in cutaneous T-cell lymphoma: positive results of a randomized, controlled, multicenter trial testing the efficacy and safety of a novel mechlorethamine, 0.02%, gel in mycosis fungoides. JAMA Dermatol 149 (1): 25-32, 2013. [PUBMED Abstract]
  15. de Quatrebarbes J, Estève E, Bagot M, et al.: Treatment of early-stage mycosis fungoides with twice-weekly applications of mechlorethamine and topical corticosteroids: a prospective study. Arch Dermatol 141 (9): 1117-20, 2005. [PUBMED Abstract]
  16. Thomas TO, Agrawal P, Guitart J, et al.: Outcome of patients treated with a single-fraction dose of palliative radiation for cutaneous T-cell lymphoma. Int J Radiat Oncol Biol Phys 85 (3): 747-53, 2013. [PUBMED Abstract]
  17. Olsen EA, Bunn PA: Interferon in the treatment of cutaneous T-cell lymphoma. Hematol Oncol Clin North Am 9 (5): 1089-107, 1995. [PUBMED Abstract]
  18. Hughes CF, Khot A, McCormack C, et al.: Lack of durable disease control with chemotherapy for mycosis fungoides and Sézary syndrome: a comparative study of systemic therapy. Blood 125 (1): 71-81, 2015. [PUBMED Abstract]
  19. Duvic M, Hymes K, Heald P, et al.: Bexarotene is effective and safe for treatment of refractory advanced-stage cutaneous T-cell lymphoma: multinational phase II-III trial results. J Clin Oncol 19 (9): 2456-71, 2001. [PUBMED Abstract]
  20. Heald P, Mehlmauer M, Martin AG, et al.: Topical bexarotene therapy for patients with refractory or persistent early-stage cutaneous T-cell lymphoma: results of the phase III clinical trial. J Am Acad Dermatol 49 (5): 801-15, 2003. [PUBMED Abstract]
  21. Zackheim HS, Kashani-Sabet M, McMillan A: Low-dose methotrexate to treat mycosis fungoides: a retrospective study in 69 patients. J Am Acad Dermatol 49 (5): 873-8, 2003. [PUBMED Abstract]
  22. Wollina U, Dummer R, Brockmeyer NH, et al.: Multicenter study of pegylated liposomal doxorubicin in patients with cutaneous T-cell lymphoma. Cancer 98 (5): 993-1001, 2003. [PUBMED Abstract]
  23. Duvic M, Dummer R, Becker JC, et al.: Panobinostat activity in both bexarotene-exposed and -naïve patients with refractory cutaneous T-cell lymphoma: results of a phase II trial. Eur J Cancer 49 (2): 386-94, 2013. [PUBMED Abstract]
  24. Olsen EA, Kim YH, Kuzel TM, et al.: Phase IIb multicenter trial of vorinostat in patients with persistent, progressive, or treatment refractory cutaneous T-cell lymphoma. J Clin Oncol 25 (21): 3109-15, 2007. [PUBMED Abstract]
  25. Piekarz RL, Frye R, Turner M, et al.: Phase II multi-institutional trial of the histone deacetylase inhibitor romidepsin as monotherapy for patients with cutaneous T-cell lymphoma. J Clin Oncol 27 (32): 5410-7, 2009. [PUBMED Abstract]
  26. Horwitz SM, Kim YH, Foss F, et al.: Identification of an active, well-tolerated dose of pralatrexate in patients with relapsed or refractory cutaneous T-cell lymphoma. Blood 119 (18): 4115-22, 2012. [PUBMED Abstract]
  27. Talpur R, Thompson A, Gangar P, et al.: Pralatrexate alone or in combination with bexarotene: long-term tolerability in relapsed/refractory mycosis fungoides. Clin Lymphoma Myeloma Leuk 14 (4): 297-304, 2014. [PUBMED Abstract]
  28. Querfeld C, Rosen ST, Guitart J, et al.: Results of an open-label multicenter phase 2 trial of lenalidomide monotherapy in refractory mycosis fungoides and Sézary syndrome. Blood 123 (8): 1159-66, 2014. [PUBMED Abstract]

Micosis fungoide en estadio II

No hay tratamiento curativo para pacientes con enfermedad en estadio II. Por tanto, la selección de la terapia paliativa inicial depende de los síntomas del paciente y de la pericia local en cada modalidad.

En un estudio aleatorizado de 103 pacientes se comparó la combinación de la radiación a toda la piel con haz de electrones (RTPHE) más quimioterapia combinada con el tratamiento de conservación consistente en terapias tópicas sucesivas.[1] En este último grupo, la quimioterapia combinada se reservó para la enfermedad extracutánea sintomática o para la enfermedad refractaria a terapias tópicas. Podían participar los pacientes en cualquier estadio. Aunque la tasa de respuesta completa fue mayor con la terapia combinada, los efectos tóxicos fueron considerablemente mayores y no hubo diferencia en la supervivencia sin enfermedad ni en la supervivencia general entre los dos grupos.[1][Grado de comprobación: 1iiA]

Opciones de tratamiento:[2]

  1. Psoraleno y radiación ultravioleta A (PUVA). Los ensayos terapéuticos con PUVA han mostrado una tasa de remisión completa de un 62 a 90%, siendo los primeros estadios cutáneos los que logran las mejores respuestas. Por lo general, se requiere terapia de mantenimiento con la remisión.[3,4] El PUVA combinado con PUVA para prolongar interferón α-2a está relacionado con una tasa de respuesta alta.[5]
  2. RTPHE. La radiación de electrones con las energías apropiadas penetrará solamente hasta la dermis; por lo tanto, se puede tratar la piel sola sin efectos sistémicos. Este tratamiento requiere instalaciones de radioterapia con apoyo de físicos, considerable pericia técnica y dosimetría precisa. El tratamiento puede proporcionar paliación excelente con tasas de respuesta completa de hasta 80%.[6-9]
  3. Radiación ultravioleta B.[10]
  4. Tratamiento sintomático con corticosteroides tópicos.
  5. Mecloretamina tópica (mostaza nitrogenada). La aplicación tópica de mecloretamina ha producido regresión de lesiones cutáneas, con eficacia particular en los primeros estadios de la enfermedad. La tasa general de remisión completa está relacionada con el estadio de la piel; 25 a 75% de los pacientes con enfermedad de grado T2 en la clasificación TNM y hasta 50% de los pacientes con enfermedad de grado T3 tienen respuestas completas. Los tratamientos se continúan generalmente por 2 o 3 años.[6,11,12]
  6. La radiación local con haz de electrones o la radioterapia de ortovoltaje pueden emplearse también para paliar áreas de enfermedad voluminosa o sintomática.[13].
  7. Interferón α solo o combinado con otros fármacos como los de tratamiento tópico.[14] En una revisión retrospectiva con 198 pacientes de micosis fungoides y síndrome de Sézary (MF/SS), se comparó el tiempo transcurrido hasta el próximo tratamiento (TTPT) entre el interferón α y la quimioterapia convencional. El interferón α proporcionó un TTPT más prolongado de 8,7 meses (intervalo de confianza [IC] 95% 6,0–18,0) que la quimioterapia con un TTPT de 3,9 meses (IC 95%, 3,2–5,1) y P < 0,00001.[15][Grado de comprobación: 3iiiDiv]
  8. Bexaroteno, un retinoide oral o tópico.[16,17]
  9. Metotrexato oral (NCT00425555).[18]
  10. Doxorrubicina liposomal pegilada.[19-21]
  11. Vorinostat o romidepsina u otros inhibidores de la histona deacetilasa (HDACi).[22-24] En un estudio retrospectivo con 198 pacientes de (MF/SS), se comparó el TTPT entre HDACi y la quimioterapia convencional. HDACi produjo un TTPT más prolongado de 4,5 meses (IC 95%, 4,0–6,1), que la quimioterapia con un TTPT de 3,9 meses (IC 95%, 3,2–5,1) y P = 0,01.[15][Grado de comprobación: 3iiiDiv]
  12. Pralatrexato (análogo del folato).[25,26]
  13. Lenalidomida.[27]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista de estudios o ensayos clínicos sobre el cáncer auspiciados por el NCI que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés stage II mycosis fungoides/Sezary syndrome. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo están en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía
  1. Kaye FJ, Bunn PA Jr, Steinberg SM, et al.: A randomized trial comparing combination electron-beam radiation and chemotherapy with topical therapy in the initial treatment of mycosis fungoides. N Engl J Med 321 (26): 1784-90, 1989. [PUBMED Abstract]
  2. Trautinger F, Knobler R, Willemze R, et al.: EORTC consensus recommendations for the treatment of mycosis fungoides/Sézary syndrome. Eur J Cancer 42 (8): 1014-30, 2006. [PUBMED Abstract]
  3. Herrmann JJ, Roenigk HH Jr, Hurria A, et al.: Treatment of mycosis fungoides with photochemotherapy (PUVA): long-term follow-up. J Am Acad Dermatol 33 (2 Pt 1): 234-42, 1995. [PUBMED Abstract]
  4. Querfeld C, Rosen ST, Kuzel TM, et al.: Long-term follow-up of patients with early-stage cutaneous T-cell lymphoma who achieved complete remission with psoralen plus UV-A monotherapy. Arch Dermatol 141 (3): 305-11, 2005. [PUBMED Abstract]
  5. Kuzel TM, Roenigk HH Jr, Samuelson E, et al.: Effectiveness of interferon alfa-2a combined with phototherapy for mycosis fungoides and the Sézary syndrome. J Clin Oncol 13 (1): 257-63, 1995. [PUBMED Abstract]
  6. Chinn DM, Chow S, Kim YH, et al.: Total skin electron beam therapy with or without adjuvant topical nitrogen mustard or nitrogen mustard alone as initial treatment of T2 and T3 mycosis fungoides. Int J Radiat Oncol Biol Phys 43 (5): 951-8, 1999. [PUBMED Abstract]
  7. Quirós PA, Jones GW, Kacinski BM, et al.: Total skin electron beam therapy followed by adjuvant psoralen/ultraviolet-A light in the management of patients with T1 and T2 cutaneous T-cell lymphoma (mycosis fungoides). Int J Radiat Oncol Biol Phys 38 (5): 1027-35, 1997. [PUBMED Abstract]
  8. Ysebaert L, Truc G, Dalac S, et al.: Ultimate results of radiation therapy for T1-T2 mycosis fungoides (including reirradiation). Int J Radiat Oncol Biol Phys 58 (4): 1128-34, 2004. [PUBMED Abstract]
  9. Navi D, Riaz N, Levin YS, et al.: The Stanford University experience with conventional-dose, total skin electron-beam therapy in the treatment of generalized patch or plaque (T2) and tumor (T3) mycosis fungoides. Arch Dermatol 147 (5): 561-7, 2011. [PUBMED Abstract]
  10. Elcin G, Duman N, Karahan S, et al.: Long-term follow-up of early mycosis fungoides patients treated with narrowband ultraviolet B phototherapy. J Dermatolog Treat 25 (3): 268-73, 2014. [PUBMED Abstract]
  11. Lessin SR, Duvic M, Guitart J, et al.: Topical chemotherapy in cutaneous T-cell lymphoma: positive results of a randomized, controlled, multicenter trial testing the efficacy and safety of a novel mechlorethamine, 0.02%, gel in mycosis fungoides. JAMA Dermatol 149 (1): 25-32, 2013. [PUBMED Abstract]
  12. de Quatrebarbes J, Estève E, Bagot M, et al.: Treatment of early-stage mycosis fungoides with twice-weekly applications of mechlorethamine and topical corticosteroids: a prospective study. Arch Dermatol 141 (9): 1117-20, 2005. [PUBMED Abstract]
  13. Thomas TO, Agrawal P, Guitart J, et al.: Outcome of patients treated with a single-fraction dose of palliative radiation for cutaneous T-cell lymphoma. Int J Radiat Oncol Biol Phys 85 (3): 747-53, 2013. [PUBMED Abstract]
  14. Olsen EA, Bunn PA: Interferon in the treatment of cutaneous T-cell lymphoma. Hematol Oncol Clin North Am 9 (5): 1089-107, 1995. [PUBMED Abstract]
  15. Hughes CF, Khot A, McCormack C, et al.: Lack of durable disease control with chemotherapy for mycosis fungoides and Sézary syndrome: a comparative study of systemic therapy. Blood 125 (1): 71-81, 2015. [PUBMED Abstract]
  16. Duvic M, Hymes K, Heald P, et al.: Bexarotene is effective and safe for treatment of refractory advanced-stage cutaneous T-cell lymphoma: multinational phase II-III trial results. J Clin Oncol 19 (9): 2456-71, 2001. [PUBMED Abstract]
  17. Heald P, Mehlmauer M, Martin AG, et al.: Topical bexarotene therapy for patients with refractory or persistent early-stage cutaneous T-cell lymphoma: results of the phase III clinical trial. J Am Acad Dermatol 49 (5): 801-15, 2003. [PUBMED Abstract]
  18. Zackheim HS, Kashani-Sabet M, McMillan A: Low-dose methotrexate to treat mycosis fungoides: a retrospective study in 69 patients. J Am Acad Dermatol 49 (5): 873-8, 2003. [PUBMED Abstract]
  19. Dummer R, Quaglino P, Becker JC, et al.: Prospective international multicenter phase II trial of intravenous pegylated liposomal doxorubicin monochemotherapy in patients with stage IIB, IVA, or IVB advanced mycosis fungoides: final results from EORTC 21012. J Clin Oncol 30 (33): 4091-7, 2012. [PUBMED Abstract]
  20. Wollina U, Dummer R, Brockmeyer NH, et al.: Multicenter study of pegylated liposomal doxorubicin in patients with cutaneous T-cell lymphoma. Cancer 98 (5): 993-1001, 2003. [PUBMED Abstract]
  21. Quereux G, Marques S, Nguyen JM, et al.: Prospective multicenter study of pegylated liposomal doxorubicin treatment in patients with advanced or refractory mycosis fungoides or Sézary syndrome. Arch Dermatol 144 (6): 727-33, 2008. [PUBMED Abstract]
  22. Duvic M, Dummer R, Becker JC, et al.: Panobinostat activity in both bexarotene-exposed and -naïve patients with refractory cutaneous T-cell lymphoma: results of a phase II trial. Eur J Cancer 49 (2): 386-94, 2013. [PUBMED Abstract]
  23. Olsen EA, Kim YH, Kuzel TM, et al.: Phase IIb multicenter trial of vorinostat in patients with persistent, progressive, or treatment refractory cutaneous T-cell lymphoma. J Clin Oncol 25 (21): 3109-15, 2007. [PUBMED Abstract]
  24. Piekarz RL, Frye R, Turner M, et al.: Phase II multi-institutional trial of the histone deacetylase inhibitor romidepsin as monotherapy for patients with cutaneous T-cell lymphoma. J Clin Oncol 27 (32): 5410-7, 2009. [PUBMED Abstract]
  25. Horwitz SM, Kim YH, Foss F, et al.: Identification of an active, well-tolerated dose of pralatrexate in patients with relapsed or refractory cutaneous T-cell lymphoma. Blood 119 (18): 4115-22, 2012. [PUBMED Abstract]
  26. Talpur R, Thompson A, Gangar P, et al.: Pralatrexate alone or in combination with bexarotene: long-term tolerability in relapsed/refractory mycosis fungoides. Clin Lymphoma Myeloma Leuk 14 (4): 297-304, 2014. [PUBMED Abstract]
  27. Querfeld C, Rosen ST, Guitart J, et al.: Results of an open-label multicenter phase 2 trial of lenalidomide monotherapy in refractory mycosis fungoides and Sézary syndrome. Blood 123 (8): 1159-66, 2014. [PUBMED Abstract]

Micosis fungoide en estadio III

No se dispone de tratamiento curativo alguno para pacientes con enfermedad en estadio III. Por lo tanto, la selección inicial de la terapia paliativa depende de la pericia local en cada modalidad.

En un estudio aleatorizado de 103 pacientes se comparó la combinación de radiación a toda la piel con haz de electrones (RTPHE) más quimioterapia combinada con la terapia de conservación consistente en terapias tópicas sucesivas.[1] En este último grupo, la quimioterapia combinada se reservó para la enfermedad extracutánea sintomática y para la enfermedad resistente a terapias tópicas. Podían participar los pacientes en cualquier estadio. Aunque la tasa de respuesta completa fue mayor con terapia combinada, los efectos tóxicos fueron considerablemente mayores y no se observó diferencia en la supervivencia sin enfermedad ni en la supervivencia general entre los dos grupos.[1][Grado de comprobación: 1iiA]

Opciones de tratamiento (obsérvese que, en este entorno clínico, la piel se lesiona fácilmente; cualquiera de los tratamientos tópicos debe administrarse con extremo cuidado):[2,3]

  1. Psoraleno y radiación ultravioleta A (PUVA). Los ensayos terapéuticos con PUVA han mostrado una tasa de remisión completa de un 62 a 90%, siendo los primeros estadios cutáneos los que logran las mejores respuestas. El PUVA se puede usar junto con un tratamiento sistémico. Por lo general, se requiere terapia de mantenimiento con PUVA para prolongar la remisión.[4] El PUVA combinado con interferón α-2a está relacionado con una tasa de respuesta alta.[5]
  2. RTPHE. La radiación de electrones con las energías apropiadas penetrará solamente hasta la dermis; por lo tanto, se puede tratar la piel sola sin efectos sistémicos. Este tratamiento requiere instalaciones de radioterapia con técnicos en física médica, considerable pericia técnica y dosimetría precisa. El tratamiento puede proporcionar paliación excelente con tasas de respuesta completa de hasta 80%.[6,7]
  3. Radiación ultravioleta B.[8]
  4. Tratamiento sintomático con corticosteroides tópicos.
  5. La radiación local con haz de electrones y la radioterapia de ortovoltaje también pueden emplearse para mitigar áreas de enfermedad voluminosa o sintomática.[9]
  6. La fludarabina, 2-clorodeoxiadenosina y la pentostatina son fármacos activos para la micosis fungoide y el síndrome de Sézary (MF/SS).[10-13] Con los fármacos quimioterapéuticos por lo general se muestran respuestas de duración corta. En una revisión retrospectiva de 198 pacientes con enfermedad en estadio avanzado, la mediana de tiempo antes de que el paciente requiriera un nuevo tratamiento fue de 4 meses.[14] Sin embargo, estas comparaciones se podrían ver afectadas por el orden en que se introdujeron los fármacos.
  7. Interferón α solo o combinado con otros fármacos como los de tratamiento tópico.[11,15] En una revisión retrospectiva con 198 pacientes de MF/SS, se comparó el tiempo transcurrido (TTPT) entre el interferón α y la quimioterapia convencional. El interferón α un TTPT más prolongado de 8,7 meses (intervalo de confianza [IC], 95% 6,0–18,0) que la quimioterapia, con un TTPT de 3,9 meses (IC 95%, 3,2–5,1) y P < 0,00001.[14][Grado de comprobación: 3iiiDiv]
  8. Quimioterapia sistémica (de fármaco único o combinada) la cual se combina a menudo con tratamiento dirigido a la piel.[1,16,17] Los fármacos quimioterapéuticos por lo general muestran respuestas de duración corta. En una revisión retrospectiva de 198 pacientes con enfermedad en estadio avanzado, la mediana de tiempo antes de que el paciente requiriera un nuevo tratamiento fue de 4 meses.[14] Sin embargo, estas comparaciones se podrían ver afectadas por el orden en que se introdujeron los fármacos.
  9. Fotoquimioterapia extracorpórea.[18-20]
  10. Mecloretamina tópica (mostaza nitrogenada). Esta forma de tratamiento puede emplearse paliativamente o para complementar enfoques terapéuticos dirigidos contra la enfermedad ganglionar o visceral. La tasa general de remisión completa de los pacientes con enfermedad de grado T4 en la clasificación TNM es de 20 a 40%. Los tratamientos se continúan generalmente por 2 o 3 años.[21,22]
  11. Bexaroteno, un retinoide oral o tópico.[23,24]
  12. Metotrexato oral (NCT00425555).[25]
  13. Doxorrubicina liposomal pegilada.[26-28]
  14. Vorinostat o romidepsina u otros HDACi.[3,29-31] En un estudio retrospectivo con 198 pacientes de (MF/SS), se comparó el TTPT entre HDACi y la quimioterapia convencional. HDACi produjo un TTPT más prolongado de 4,5 meses (IC 95%, 4,0–6,1) que la quimioterapia con un TTPT de 3,9 meses (IC 95%, 3,2–5,1) y P = 0,01.[14][Grado de comprobación: 3iiiDiv]
  15. Pralatrexato (análogo del folato).[32,33] Con los fármacos quimioterapéuticos, por lo general se demuestran respuestas de duración corta. En una revisión retrospectiva de 198 pacientes con enfermedad en estadio avanzado, la mediana de tiempo antes de que el paciente requiriera un nuevo tratamiento fue de 4 meses.[14]
  16. Alemtuzumab (anticuerpo monoclonal humanizado dirigido al antígeno CD52).[3,34]
  17. Lenalidomida.[35]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista de estudios o ensayos clínicos sobre el cáncer auspiciados por el NCI que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés stage III mycosis fungoides/Sezary syndrome. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo están en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía
  1. Kaye FJ, Bunn PA Jr, Steinberg SM, et al.: A randomized trial comparing combination electron-beam radiation and chemotherapy with topical therapy in the initial treatment of mycosis fungoides. N Engl J Med 321 (26): 1784-90, 1989. [PUBMED Abstract]
  2. Trautinger F, Knobler R, Willemze R, et al.: EORTC consensus recommendations for the treatment of mycosis fungoides/Sézary syndrome. Eur J Cancer 42 (8): 1014-30, 2006. [PUBMED Abstract]
  3. Olsen EA, Rook AH, Zic J, et al.: Sézary syndrome: immunopathogenesis, literature review of therapeutic options, and recommendations for therapy by the United States Cutaneous Lymphoma Consortium (USCLC). J Am Acad Dermatol 64 (2): 352-404, 2011. [PUBMED Abstract]
  4. Herrmann JJ, Roenigk HH Jr, Hurria A, et al.: Treatment of mycosis fungoides with photochemotherapy (PUVA): long-term follow-up. J Am Acad Dermatol 33 (2 Pt 1): 234-42, 1995. [PUBMED Abstract]
  5. Kuzel TM, Roenigk HH Jr, Samuelson E, et al.: Effectiveness of interferon alfa-2a combined with phototherapy for mycosis fungoides and the Sézary syndrome. J Clin Oncol 13 (1): 257-63, 1995. [PUBMED Abstract]
  6. Jones GW, Rosenthal D, Wilson LD: Total skin electron radiation for patients with erythrodermic cutaneous T-cell lymphoma (mycosis fungoides and the Sézary syndrome). Cancer 85 (9): 1985-95, 1999. [PUBMED Abstract]
  7. Navi D, Riaz N, Levin YS, et al.: The Stanford University experience with conventional-dose, total skin electron-beam therapy in the treatment of generalized patch or plaque (T2) and tumor (T3) mycosis fungoides. Arch Dermatol 147 (5): 561-7, 2011. [PUBMED Abstract]
  8. Elcin G, Duman N, Karahan S, et al.: Long-term follow-up of early mycosis fungoides patients treated with narrowband ultraviolet B phototherapy. J Dermatolog Treat 25 (3): 268-73, 2014. [PUBMED Abstract]
  9. Thomas TO, Agrawal P, Guitart J, et al.: Outcome of patients treated with a single-fraction dose of palliative radiation for cutaneous T-cell lymphoma. Int J Radiat Oncol Biol Phys 85 (3): 747-53, 2013. [PUBMED Abstract]
  10. Saven A, Carrera CJ, Carson DA, et al.: 2-Chlorodeoxyadenosine: an active agent in the treatment of cutaneous T-cell lymphoma. Blood 80 (3): 587-92, 1992. [PUBMED Abstract]
  11. Foss FM, Ihde DC, Breneman DL, et al.: Phase II study of pentostatin and intermittent high-dose recombinant interferon alfa-2a in advanced mycosis fungoides/Sézary syndrome. J Clin Oncol 10 (12): 1907-13, 1992. [PUBMED Abstract]
  12. Foss FM, Ihde DC, Linnoila IR, et al.: Phase II trial of fludarabine phosphate and interferon alfa-2a in advanced mycosis fungoides/Sézary syndrome. J Clin Oncol 12 (10): 2051-9, 1994. [PUBMED Abstract]
  13. Kurzrock R, Pilat S, Duvic M: Pentostatin therapy of T-cell lymphomas with cutaneous manifestations. J Clin Oncol 17 (10): 3117-21, 1999. [PUBMED Abstract]
  14. Hughes CF, Khot A, McCormack C, et al.: Lack of durable disease control with chemotherapy for mycosis fungoides and Sézary syndrome: a comparative study of systemic therapy. Blood 125 (1): 71-81, 2015. [PUBMED Abstract]
  15. Olsen EA, Bunn PA: Interferon in the treatment of cutaneous T-cell lymphoma. Hematol Oncol Clin North Am 9 (5): 1089-107, 1995. [PUBMED Abstract]
  16. Rosen ST, Foss FM: Chemotherapy for mycosis fungoides and the Sézary syndrome. Hematol Oncol Clin North Am 9 (5): 1109-16, 1995. [PUBMED Abstract]
  17. Zackheim HS, Epstein EH Jr: Low-dose methotrexate for the Sézary syndrome. J Am Acad Dermatol 21 (4 Pt 1): 757-62, 1989. [PUBMED Abstract]
  18. Edelson R, Berger C, Gasparro F, et al.: Treatment of cutaneous T-cell lymphoma by extracorporeal photochemotherapy. Preliminary results. N Engl J Med 316 (6): 297-303, 1987. [PUBMED Abstract]
  19. Heald PW, Perez MI, McKiernan G, et al.: Extracorporeal photochemotherapy for CTCL. Prog Clin Biol Res 337: 443-7, 1990. [PUBMED Abstract]
  20. Scarisbrick JJ, Taylor P, Holtick U, et al.: U.K. consensus statement on the use of extracorporeal photopheresis for treatment of cutaneous T-cell lymphoma and chronic graft-versus-host disease. Br J Dermatol 158 (4): 659-78, 2008. [PUBMED Abstract]
  21. Lessin SR, Duvic M, Guitart J, et al.: Topical chemotherapy in cutaneous T-cell lymphoma: positive results of a randomized, controlled, multicenter trial testing the efficacy and safety of a novel mechlorethamine, 0.02%, gel in mycosis fungoides. JAMA Dermatol 149 (1): 25-32, 2013. [PUBMED Abstract]
  22. de Quatrebarbes J, Estève E, Bagot M, et al.: Treatment of early-stage mycosis fungoides with twice-weekly applications of mechlorethamine and topical corticosteroids: a prospective study. Arch Dermatol 141 (9): 1117-20, 2005. [PUBMED Abstract]
  23. Duvic M, Hymes K, Heald P, et al.: Bexarotene is effective and safe for treatment of refractory advanced-stage cutaneous T-cell lymphoma: multinational phase II-III trial results. J Clin Oncol 19 (9): 2456-71, 2001. [PUBMED Abstract]
  24. Heald P, Mehlmauer M, Martin AG, et al.: Topical bexarotene therapy for patients with refractory or persistent early-stage cutaneous T-cell lymphoma: results of the phase III clinical trial. J Am Acad Dermatol 49 (5): 801-15, 2003. [PUBMED Abstract]
  25. Zackheim HS, Kashani-Sabet M, McMillan A: Low-dose methotrexate to treat mycosis fungoides: a retrospective study in 69 patients. J Am Acad Dermatol 49 (5): 873-8, 2003. [PUBMED Abstract]
  26. Dummer R, Quaglino P, Becker JC, et al.: Prospective international multicenter phase II trial of intravenous pegylated liposomal doxorubicin monochemotherapy in patients with stage IIB, IVA, or IVB advanced mycosis fungoides: final results from EORTC 21012. J Clin Oncol 30 (33): 4091-7, 2012. [PUBMED Abstract]
  27. Wollina U, Dummer R, Brockmeyer NH, et al.: Multicenter study of pegylated liposomal doxorubicin in patients with cutaneous T-cell lymphoma. Cancer 98 (5): 993-1001, 2003. [PUBMED Abstract]
  28. Quereux G, Marques S, Nguyen JM, et al.: Prospective multicenter study of pegylated liposomal doxorubicin treatment in patients with advanced or refractory mycosis fungoides or Sézary syndrome. Arch Dermatol 144 (6): 727-33, 2008. [PUBMED Abstract]
  29. Duvic M, Dummer R, Becker JC, et al.: Panobinostat activity in both bexarotene-exposed and -naïve patients with refractory cutaneous T-cell lymphoma: results of a phase II trial. Eur J Cancer 49 (2): 386-94, 2013. [PUBMED Abstract]
  30. Olsen EA, Kim YH, Kuzel TM, et al.: Phase IIb multicenter trial of vorinostat in patients with persistent, progressive, or treatment refractory cutaneous T-cell lymphoma. J Clin Oncol 25 (21): 3109-15, 2007. [PUBMED Abstract]
  31. Piekarz RL, Frye R, Turner M, et al.: Phase II multi-institutional trial of the histone deacetylase inhibitor romidepsin as monotherapy for patients with cutaneous T-cell lymphoma. J Clin Oncol 27 (32): 5410-7, 2009. [PUBMED Abstract]
  32. Horwitz SM, Kim YH, Foss F, et al.: Identification of an active, well-tolerated dose of pralatrexate in patients with relapsed or refractory cutaneous T-cell lymphoma. Blood 119 (18): 4115-22, 2012. [PUBMED Abstract]
  33. Talpur R, Thompson A, Gangar P, et al.: Pralatrexate alone or in combination with bexarotene: long-term tolerability in relapsed/refractory mycosis fungoides. Clin Lymphoma Myeloma Leuk 14 (4): 297-304, 2014. [PUBMED Abstract]
  34. de Masson A, Guitera P, Brice P, et al.: Long-term efficacy and safety of alemtuzumab in advanced primary cutaneous T-cell lymphomas. Br J Dermatol 170 (3): 720-4, 2014. [PUBMED Abstract]
  35. Querfeld C, Rosen ST, Guitart J, et al.: Results of an open-label multicenter phase 2 trial of lenalidomide monotherapy in refractory mycosis fungoides and Sézary syndrome. Blood 123 (8): 1159-66, 2014. [PUBMED Abstract]

Micosis fungoide y síndrome de Sézary en estadio IV

El uso de fármacos alquilantes solos ha producido, en 60% de los pacientes, respuestas objetivas con una duración de menos de seis meses. Lo que se usa con más frecuencia es uno de los fármacos alquilantes (por ejemplo, mecloretamina, ciclofosfamida o clorambucilo) o el antimetabolito metotrexato. No se ha mostrado que un solo fármaco haya curado a ningún paciente y los datos disponibles resultan insuficientes para determinar si estos fármacos prolongan la supervivencia. La quimioterapia combinada no muestra superioridad definitiva sobre los fármacos solos. Aun en la enfermedad en estadio IV, los tratamientos dirigidos a la piel pueden proporcionar paliación significativa.

En un estudio aleatorizado de 103 pacientes se comparó la combinación de radiación a toda la piel con haz de electrones (RTPHE) más quimioterapia combinada con la terapia de conservación consistente en terapias tópicas sucesivas.[1] En este último grupo, la quimioterapia combinada se reservó para la enfermedad extracutánea sintomática y para la enfermedad refractaria a terapias tópicas. Podían participar los pacientes en cualquier estadio. Aunque la tasa de respuesta completa fue mayor con terapia combinada, los efectos tóxicos fueron considerablemente mayores y no se observó diferencia en la supervivencia sin enfermedad ni en la supervivencia general entre los dos grupos.[1][Grado de comprobación: 1iiA]

Opciones de tratamiento:[2,3]

  1. Psoraleno y radiación ultravioleta A (PUVA). Los ensayos terapéuticos con PUVA han mostrado una tasa de remisión completa de un 62 a 90%, siendo las primeras etapas cutáneas las que logran las mejores respuestas. El PUVA se puede usar junto con un tratamiento sistémico. Por lo general se requiere terapia de mantenimiento con PUVA para prolongar la remisión.[4] El PUVA combinado con interferón α-2a está relacionado con una tasa de respuesta elevada.[5]
  2. RTPHE. La radiación con electrones de energías apropiadas penetrará solo hasta la dermis y, puede tratarse la piel sola sin efectos sistémicos. Esta terapia requiere un excelente centro de radioterapia, con el respaldo de física médica, considerable pericia técnica y dosimetría precisa. Puede producir paliación excelente y puede combinarse con un tratamiento sistémico.[6,7]
  3. Radiación ultravioleta B.[8]
  4. Tratamiento sintomático con corticosteroides tópicos.
  5. La radiación local con haz de electrones y la radioterapia de ortovoltaje también pueden emplearse para mitigar áreas de enfermedad voluminosa o sintomática.[9]
  6. Fludarabina, 2-clorodeoxiadenosina y pentostatina son fármacos activos para la micosis fungoide y síndrome de Sézary MF/SS).[10-12] Los fármacos quimioterapéuticos por lo general muestran respuestas de duración corta. En una revisión retrospectiva de 198 pacientes con enfermedad en estadio avanzado, la mediana de tiempo antes de que el paciente requiriera un nuevo tratamiento fue de 4 meses.[13] Sin embargo, estas comparaciones se podrían ver afectadas por el orden en que se introdujeron los fármacos.
  7. Interferón α solo o en combinación con otros fármacos como los de tratamiento tópico.[11,14] En un estudio retrospectivo con 198 pacientes con MF/SS, se comparó el tiempo transcurrido hasta el próximo tratamiento (TTPT) entre el interferón α y la quimioterapia convencional. El interferón α mostró un mayor TTPT de 8,7 meses) (intervalo de confianza [IC], 95% 6,0–18,0) que la quimioterapia, con una TTPT de 3,9 meses (IC 95%, 3,2–5,1) y P < 0,00001.[13][Grado de comprobación científica: 3iiiDiv]
  8. Quimioterapia sistémica: clorambucilo más prednisona, mecloretamina, ciclofosfamida, metotrexato y quimioterapia combinada.[1,15,16] Con los fármacos quimioterapéuticos por lo general se demuestran respuestas de duración corta. En una revisión retrospectiva de 198 pacientes con enfermedad en estadio avanzado, la mediana de tiempo antes de que el paciente requiriera un nuevo tratamiento fue de 4 meses.[13] Sin embargo, estas comparaciones se podrían ver afectadas por el orden en que se introdujeron los fármacos.
  9. Mecloretamina tópica (mostaza nitrogenada). Esta forma de tratamiento puede emplearse paliativamente o para complementar los enfoques terapéuticos dirigidos contra la enfermedad ganglionar o visceral. La tasa general de remisión completa en 243 pacientes fue de 64% y estuvo relacionada con el estadio de la enfermedad; hasta 35% de los pacientes en estadio IV tuvieron respuestas completas. Los tratamientos se continúan generalmente por 2 o 3 años.[17,18]
  10. Fotoquimioterapia extracorpórea sola [19-22] o en combinación con RTPHE.[23]
  11. Bexaroteno, un retinoide oral o tópico.[24,25]
  12. Metotrexato oral (NCT00425555).[26]
  13. Doxorrubicina liposomal pegilada.[27-29] En una revisión retrospectiva con 198 pacientes con MF/SS, se comparó TTPT entre inhibidores de la histona deacetilasa (HDACi) y la quimioterapia convencional. HDACi produjo un TTPT más prolongado de 4,5 meses (IC 95%, 4,0–6,1) que la quimioterapia con un TTPT de 3,9 meses (IC 95%, 3,2–5,1) y P = 0,01.[13][Grado de comprobación: 3iiiDiv]
  14. Vorinostat o romidepsina, u otros HDACi.[30-32] En una revisión retrospectiva con 198 pacientes de MF/SS comparó TTPT entre HDACi y la quimioterapia convencional. HDACi produjo un TTPT más prolongado de 4,5 meses (IC 95%, 4,0–6,1) (IC 95%, que la quimioterapia con un TTPT de 3,9 meses (IC 95%, 3,2–5,1) y P = 0,01).[13][Grado de comprobación: 3iiiDiv]
  15. Pralatrexato (análogo del folato).[33,34] Con los fármacos quimioterapéuticos por lo general muestran respuestas de duración corta. En una revisión retrospectiva de 198 pacientes con enfermedad en estadio avanzado, la mediana de tiempo antes de que el paciente requiriera un nuevo tratamiento fue de 4 meses.[13]
  16. Alemtuzumab (anticuerpo monoclonal humanizado dirigido al antígeno CD52).[35,36]
  17. Lenalidomida.[37]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista de estudios o ensayos clínicos sobre el cáncer auspiciados por el NCI que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés stage IV mycosis fungoides/Sezary syndrome. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo están en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía
  1. Kaye FJ, Bunn PA Jr, Steinberg SM, et al.: A randomized trial comparing combination electron-beam radiation and chemotherapy with topical therapy in the initial treatment of mycosis fungoides. N Engl J Med 321 (26): 1784-90, 1989. [PUBMED Abstract]
  2. Trautinger F, Knobler R, Willemze R, et al.: EORTC consensus recommendations for the treatment of mycosis fungoides/Sézary syndrome. Eur J Cancer 42 (8): 1014-30, 2006. [PUBMED Abstract]
  3. Prince HM, Duvic M, Martin A, et al.: Phase III placebo-controlled trial of denileukin diftitox for patients with cutaneous T-cell lymphoma. J Clin Oncol 28 (11): 1870-7, 2010. [PUBMED Abstract]
  4. Herrmann JJ, Roenigk HH Jr, Hurria A, et al.: Treatment of mycosis fungoides with photochemotherapy (PUVA): long-term follow-up. J Am Acad Dermatol 33 (2 Pt 1): 234-42, 1995. [PUBMED Abstract]
  5. Kuzel TM, Roenigk HH Jr, Samuelson E, et al.: Effectiveness of interferon alfa-2a combined with phototherapy for mycosis fungoides and the Sézary syndrome. J Clin Oncol 13 (1): 257-63, 1995. [PUBMED Abstract]
  6. Jones GW, Rosenthal D, Wilson LD: Total skin electron radiation for patients with erythrodermic cutaneous T-cell lymphoma (mycosis fungoides and the Sézary syndrome). Cancer 85 (9): 1985-95, 1999. [PUBMED Abstract]
  7. Navi D, Riaz N, Levin YS, et al.: The Stanford University experience with conventional-dose, total skin electron-beam therapy in the treatment of generalized patch or plaque (T2) and tumor (T3) mycosis fungoides. Arch Dermatol 147 (5): 561-7, 2011. [PUBMED Abstract]
  8. Elcin G, Duman N, Karahan S, et al.: Long-term follow-up of early mycosis fungoides patients treated with narrowband ultraviolet B phototherapy. J Dermatolog Treat 25 (3): 268-73, 2014. [PUBMED Abstract]
  9. Thomas TO, Agrawal P, Guitart J, et al.: Outcome of patients treated with a single-fraction dose of palliative radiation for cutaneous T-cell lymphoma. Int J Radiat Oncol Biol Phys 85 (3): 747-53, 2013. [PUBMED Abstract]
  10. Saven A, Carrera CJ, Carson DA, et al.: 2-Chlorodeoxyadenosine: an active agent in the treatment of cutaneous T-cell lymphoma. Blood 80 (3): 587-92, 1992. [PUBMED Abstract]
  11. Foss FM, Ihde DC, Breneman DL, et al.: Phase II study of pentostatin and intermittent high-dose recombinant interferon alfa-2a in advanced mycosis fungoides/Sézary syndrome. J Clin Oncol 10 (12): 1907-13, 1992. [PUBMED Abstract]
  12. Foss FM, Ihde DC, Linnoila IR, et al.: Phase II trial of fludarabine phosphate and interferon alfa-2a in advanced mycosis fungoides/Sézary syndrome. J Clin Oncol 12 (10): 2051-9, 1994. [PUBMED Abstract]
  13. Hughes CF, Khot A, McCormack C, et al.: Lack of durable disease control with chemotherapy for mycosis fungoides and Sézary syndrome: a comparative study of systemic therapy. Blood 125 (1): 71-81, 2015. [PUBMED Abstract]
  14. Olsen EA, Bunn PA: Interferon in the treatment of cutaneous T-cell lymphoma. Hematol Oncol Clin North Am 9 (5): 1089-107, 1995. [PUBMED Abstract]
  15. Rosen ST, Foss FM: Chemotherapy for mycosis fungoides and the Sézary syndrome. Hematol Oncol Clin North Am 9 (5): 1109-16, 1995. [PUBMED Abstract]
  16. Zackheim HS, Epstein EH Jr: Low-dose methotrexate for the Sézary syndrome. J Am Acad Dermatol 21 (4 Pt 1): 757-62, 1989. [PUBMED Abstract]
  17. Lessin SR, Duvic M, Guitart J, et al.: Topical chemotherapy in cutaneous T-cell lymphoma: positive results of a randomized, controlled, multicenter trial testing the efficacy and safety of a novel mechlorethamine, 0.02%, gel in mycosis fungoides. JAMA Dermatol 149 (1): 25-32, 2013. [PUBMED Abstract]
  18. de Quatrebarbes J, Estève E, Bagot M, et al.: Treatment of early-stage mycosis fungoides with twice-weekly applications of mechlorethamine and topical corticosteroids: a prospective study. Arch Dermatol 141 (9): 1117-20, 2005. [PUBMED Abstract]
  19. Edelson R, Berger C, Gasparro F, et al.: Treatment of cutaneous T-cell lymphoma by extracorporeal photochemotherapy. Preliminary results. N Engl J Med 316 (6): 297-303, 1987. [PUBMED Abstract]
  20. Heald PW, Perez MI, McKiernan G, et al.: Extracorporeal photochemotherapy for CTCL. Prog Clin Biol Res 337: 443-7, 1990. [PUBMED Abstract]
  21. Fraser-Andrews E, Seed P, Whittaker S, et al.: Extracorporeal photopheresis in Sézary syndrome. No significant effect in the survival of 44 patients with a peripheral blood T-cell clone. Arch Dermatol 134 (8): 1001-5, 1998. [PUBMED Abstract]
  22. Scarisbrick JJ, Taylor P, Holtick U, et al.: U.K. consensus statement on the use of extracorporeal photopheresis for treatment of cutaneous T-cell lymphoma and chronic graft-versus-host disease. Br J Dermatol 158 (4): 659-78, 2008. [PUBMED Abstract]
  23. Palareti G, Maccaferri M, Manotti C, et al.: Fibrinogen assays: a collaborative study of six different methods. C.I.S.M.E.L. Comitato Italiano per la Standardizzazione dei Metodi in Ematologia e Laboratorio. Clin Chem 37 (5): 714-9, 1991. [PUBMED Abstract]
  24. Duvic M, Hymes K, Heald P, et al.: Bexarotene is effective and safe for treatment of refractory advanced-stage cutaneous T-cell lymphoma: multinational phase II-III trial results. J Clin Oncol 19 (9): 2456-71, 2001. [PUBMED Abstract]
  25. Heald P, Mehlmauer M, Martin AG, et al.: Topical bexarotene therapy for patients with refractory or persistent early-stage cutaneous T-cell lymphoma: results of the phase III clinical trial. J Am Acad Dermatol 49 (5): 801-15, 2003. [PUBMED Abstract]
  26. Zackheim HS, Kashani-Sabet M, McMillan A: Low-dose methotrexate to treat mycosis fungoides: a retrospective study in 69 patients. J Am Acad Dermatol 49 (5): 873-8, 2003. [PUBMED Abstract]
  27. Dummer R, Quaglino P, Becker JC, et al.: Prospective international multicenter phase II trial of intravenous pegylated liposomal doxorubicin monochemotherapy in patients with stage IIB, IVA, or IVB advanced mycosis fungoides: final results from EORTC 21012. J Clin Oncol 30 (33): 4091-7, 2012. [PUBMED Abstract]
  28. Wollina U, Dummer R, Brockmeyer NH, et al.: Multicenter study of pegylated liposomal doxorubicin in patients with cutaneous T-cell lymphoma. Cancer 98 (5): 993-1001, 2003. [PUBMED Abstract]
  29. Quereux G, Marques S, Nguyen JM, et al.: Prospective multicenter study of pegylated liposomal doxorubicin treatment in patients with advanced or refractory mycosis fungoides or Sézary syndrome. Arch Dermatol 144 (6): 727-33, 2008. [PUBMED Abstract]
  30. Duvic M, Dummer R, Becker JC, et al.: Panobinostat activity in both bexarotene-exposed and -naïve patients with refractory cutaneous T-cell lymphoma: results of a phase II trial. Eur J Cancer 49 (2): 386-94, 2013. [PUBMED Abstract]
  31. Olsen EA, Kim YH, Kuzel TM, et al.: Phase IIb multicenter trial of vorinostat in patients with persistent, progressive, or treatment refractory cutaneous T-cell lymphoma. J Clin Oncol 25 (21): 3109-15, 2007. [PUBMED Abstract]
  32. Piekarz RL, Frye R, Turner M, et al.: Phase II multi-institutional trial of the histone deacetylase inhibitor romidepsin as monotherapy for patients with cutaneous T-cell lymphoma. J Clin Oncol 27 (32): 5410-7, 2009. [PUBMED Abstract]
  33. Horwitz SM, Kim YH, Foss F, et al.: Identification of an active, well-tolerated dose of pralatrexate in patients with relapsed or refractory cutaneous T-cell lymphoma. Blood 119 (18): 4115-22, 2012. [PUBMED Abstract]
  34. Talpur R, Thompson A, Gangar P, et al.: Pralatrexate alone or in combination with bexarotene: long-term tolerability in relapsed/refractory mycosis fungoides. Clin Lymphoma Myeloma Leuk 14 (4): 297-304, 2014. [PUBMED Abstract]
  35. Olsen EA, Rook AH, Zic J, et al.: Sézary syndrome: immunopathogenesis, literature review of therapeutic options, and recommendations for therapy by the United States Cutaneous Lymphoma Consortium (USCLC). J Am Acad Dermatol 64 (2): 352-404, 2011. [PUBMED Abstract]
  36. de Masson A, Guitera P, Brice P, et al.: Long-term efficacy and safety of alemtuzumab in advanced primary cutaneous T-cell lymphomas. Br J Dermatol 170 (3): 720-4, 2014. [PUBMED Abstract]
  37. Querfeld C, Rosen ST, Guitart J, et al.: Results of an open-label multicenter phase 2 trial of lenalidomide monotherapy in refractory mycosis fungoides and Sézary syndrome. Blood 123 (8): 1159-66, 2014. [PUBMED Abstract]

Micosis fungoide y síndrome de Sézary recidivantes

El tratamiento de pacientes con linfomas cutáneos de células T recidivantes implica las decisiones conjuntas del dermatólogo, el médico oncólogo y el oncólogo radiólogo. Es posible volver a tratar las áreas localizadas recidivantes en la piel con radiación adicional de haz de electrones o, posiblemente, repetir la radioterapia total a la piel con haz de electrones (RTPHE).[1] La radiación con fotones a la piel abultada o a las masas nodulares puede resultar beneficiosa. Si estas opciones no son posibles, entonces se podría justificar el tratamiento tópico continuo con otras modalidades como la mecloretamina o psoraleno y radiación ultravioleta A (PUVA) para aliviar los síntomas cutáneos.

Los ensayos clínicos, de ser posible, deben tomarse en cuenta como la próxima opción terapéutica.

Entre las opciones bajo evaluación clínica para la micosis fungoides y el síndrome de Sézary (MF/SS) están las siguientes:[2,3]

  1. Radiación con haz de electrones adicional o repetición del RTPHE.
  2. Radiación con fotones dirigida a la piel abultada o a las masas nodulares.[4]
  3. Tratamiento tópico con mecloretamina o PUVA.
  4. El PUVA combinado con interferón α-2a se relaciona con una tasa de respuesta alta.[5]
  5. Radiación ultravioleta B.[6]
  6. Tratamiento sintomático con corticosteroides tópicos.
  7. La fotoquimioterapia extracorpórea ha producido regresión tumoral en pacientes resistentes a otras terapias.[7,8]
  8. El bexaroteno es un retinoide disponible en forma oral o tópica.[9,10]
  9. El interferón α solo o combinado con otros fármacos, como los del tratamiento tópico.[11,12] Un estudio retrospectivo con 198 pacientes con MF/SS comparó el tiempo transcurrido hasta el próximo tratamiento (TTPT) entre el interferón α y la quimioterapia convencional. El interferón α mostró un mayor TTPT de 8,7 meses) (intervalo de confianza [IC] 95% 6,0–18,0) más que la quimioterapia, con una TTPT de 3,9 meses (IC 95%, 3,2–5,1) y P < 0,00001.[13][Grado de comprobación científica: 3iiiDiv]
  10. Trasplante de médula ósea alogénico o autógeno. [14-18]
  11. Vorinostat o romidepsina, u otras histonas de los inhibidores de la deacetilasa (HDACi).[19-21] Un estudio retrospectivo con 198 pacientes de MF/SS, se comparó el TTPT entre HDACi y la quimioterapia convencional. Con el HDACi, se demostró un mayor TTPT de 4,5 meses) (intervalo de confianza [IC] 95%), 4.0–6.1 que con la quimioterapia, con una TTPT de 3,9 meses (IC 95%, 3,2–5,1) y P 0,01.[13][Grado de comprobación científica: 3iiiDiv]
  12. Pralatrexato (análogo del folato).[22,23] Los fármacos quimioterapéuticos por lo general muestran respuestas de duración corta. En una revisión retrospectiva de 198 pacientes con enfermedad en estadio avanzado, la mediana de tiempo antes de que el paciente requiriera un nuevo tratamiento fue de 4 meses.[13]
  13. Lenalidomida.[24]
  14. Doxorrubicina liposomal pegilada.[25-27] En un estudio retrospectivo con 198 pacientes de MF/SS, se comparó el TTPT entre HDACi y la quimioterapia convencional. HDACi mostró un mayor TTPT de 4,5 meses (IC 95% 4,0–6,1) que la quimioterapia con un TTPT de 3,9 meses (IC 95% 3,2–5,1) y P = 0,01.[13][Grado de comprobación: 3iiiDiv]
  15. Quimioterapia sistémica: clorambucilo, mecloretamina, ciclofosfamida, metotrexato y quimioterapia combinada.[28-30] Con los fármacos quimioterapéuticos por lo general se demuestran respuestas de duración corta. En una revisión retrospectiva de 198 pacientes con enfermedad en estadio avanzado, la mediana de tiempo antes de que el paciente requiriera un nuevo tratamiento fue de 4 meses.[13]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista de estudios o ensayos clínicos sobre el cáncer auspiciados por el NCI que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés recurrent mycosis fungoides/Sezary syndrome. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo están en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía
  1. Becker M, Hoppe RT, Knox SJ: Multiple courses of high-dose total skin electron beam therapy in the management of mycosis fungoides. Int J Radiat Oncol Biol Phys 32 (5): 1445-9, 1995. [PUBMED Abstract]
  2. Trautinger F, Knobler R, Willemze R, et al.: EORTC consensus recommendations for the treatment of mycosis fungoides/Sézary syndrome. Eur J Cancer 42 (8): 1014-30, 2006. [PUBMED Abstract]
  3. Prince HM, Duvic M, Martin A, et al.: Phase III placebo-controlled trial of denileukin diftitox for patients with cutaneous T-cell lymphoma. J Clin Oncol 28 (11): 1870-7, 2010. [PUBMED Abstract]
  4. Thomas TO, Agrawal P, Guitart J, et al.: Outcome of patients treated with a single-fraction dose of palliative radiation for cutaneous T-cell lymphoma. Int J Radiat Oncol Biol Phys 85 (3): 747-53, 2013. [PUBMED Abstract]
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Referencias bibliográficas clave para el tratamiento de la micosis fungoide y el síndrome de Sézary

Los miembros del Consejo editorial del PDQ sobre el tratamiento para adultos seleccionaron estas referencias bibliográficas por su importancia en el entorno del tratamiento de la micosis fungoide y el síndrome de Sézary. Esta lista se proporciona para informar a los interesados sobre estudios importantes que han ayudado a conformar la comprensión actual sobre las opciones de tratamiento para la micosis fungoide y el síndrome de Sézary. Después de cada referencia, se mencionan las secciones dentro del sumario en donde se citó dicha referencia.

Modificaciones a este sumario (04/08/2016)

Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan en la medida en que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes introducidos en a este sumario a partir de la fecha arriba indicada.

Referencias bibliográficas clave para el tratamiento de la micosis fungoide y el síndrome de Sézary

Esta sección es nueva.

Este sumario está redactado y mantenido por el Consejo editorial del PDQ sobre el tratamiento para adultos, que es editorialmente independiente del NCI. El sumario refleja una revisión independiente de la bibliografía y no representa una declaración de políticas del NCI o de los NIH. Para mayor información sobre las políticas de los sumarios y la función de los consejos editoriales del PDQ que mantienen los sumarios del PDQ, consultar en Información sobre este sumario del PDQ y la página sobre Banco de datos de información de cáncer - PDQ®.

Información sobre este sumario del PDQ

Propósito de este sumario

Este sumario del PDQ con información sobre el cáncer para profesionales de la salud proporciona información integral revisada por expertos y con fundamento en datos probatorios sobre el tratamiento de la micosis fungoide y síndrome de Sézary. El propósito es servir como fuente de información y ayuda para los médicos que atienden a pacientes de cáncer. No ofrece pautas ni recomendaciones formales para tomar decisiones relacionadas con la atención sanitaria.

Revisores y actualizaciones

El Consejo editorial del PDQ sobre el tratamiento para adultos, cuya función editorial es independiente del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), revisa con regularidad este sumario y, en caso necesario, lo actualiza. Este sumario refleja una revisión bibliográfica independiente y no constituye una declaración de la política del Instituto Nacional del Cáncer ni de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH).

Cada mes, los miembros de este Consejo examinan artículos publicados recientemente para determinar si se deben:

  • tratar en una reunión,
  • citar textualmente, o
  • sustituir o actualizar, si ya se citaron con anterioridad.

Los cambios en los sumarios se deciden mediante consenso, una vez que los integrantes del Consejo evalúan la solidez de los datos probatorios en los artículos publicados y determinan la forma en que se incorporarán al sumario.

El revisor principal del sumario sobre Micosis fungoide y síndrome de Sézary es:

  • Eric J. Seifter, MD (Johns Hopkins University)

Cualquier comentario o pregunta sobre el contenido de este sumario se debe enviar mediante el formulario de comunicación en Cancer.gov/espanol del NCI. No comunicarse con los miembros del Consejo para enviar preguntas o comentarios sobre los sumarios. Los miembros del Consejo no responderán a preguntas del público.

Grados de comprobación científica

En algunas referencias bibliográficas de este sumario se indica el grado de comprobación científica. El propósito de estas designaciones es ayudar al lector a evaluar la solidez de los datos probatorios que sustentan el uso de ciertas intervenciones o enfoques. El Consejo editorial del PDQ sobre el tratamiento para adultos emplea un sistema de jerarquización formal para establecer las designaciones del grado de comprobación científica.

Permisos para el uso de este sumario

PDQ (Physician Data Query) es una marca registrada. Se autoriza el libre uso del texto de los documentos del PDQ. Sin embargo, no se podrá identificar como un sumario de información sobre cáncer del PDQ del NCI, salvo que se reproduzca en su totalidad y se actualice con regularidad. Por otra parte, se permitirá que un autor escriba una oración como “En el sumario del PDQ del NCI de información sobre la prevención del cáncer de mama se describen, en breve, los siguientes riesgos: [incluir fragmento del sumario]”.

Se sugiere citar la referencia bibliográfica de este sumario del PDQ de la siguiente forma:

PDQ® sobre el tratamiento para adultos. PDQ Micosis fungoide y síndrome de Sézary. Bethesda, MD: National Cancer Institute. Actualización: <MM/DD/YYYY>. Disponible en: http://www.cancer.gov/espanol/tipos/linfoma/pro/tratamiento-micosis-fungoide-pdq. Fecha de acceso: <MM/DD/YYYY>.

Las imágenes en este sumario se reproducen con el permiso del autor, el artista o la editorial para uso exclusivo en los sumarios del PDQ. La utilización de las imágenes fuera del PDQ requiere la autorización del propietario, que el Instituto Nacional del Cáncer no puede otorgar. Para obtener más información sobre el uso de las ilustraciones de este sumario o de otras imágenes relacionadas con el cáncer, consultar Visuals Online, una colección de más de 2000 imágenes científicas.

Cláusula sobre el descargo de responsabilidad

Según la solidez de los datos probatorios, las opciones de tratamiento se clasifican como “estándar” o “en evaluación clínica”. Estas clasificaciones no deben fundamentar ninguna decisión sobre reintegros de seguros. Para obtener más información sobre cobertura de seguros, consultar la página Manejo de la atención del cáncer disponible en Cancer.gov/espanol.

Para obtener más información

En Cancer.gov/espanol, se ofrece más información sobre cómo comunicarse o recibir ayuda en ¿En qué podemos ayudarle?. También se puede enviar un mensaje de correo electrónico mediante este formulario.

  • Actualización: 8 de abril de 2016

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