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Conservar la fertilidad no es un riesgo para las jóvenes con cáncer de seno (mama)

, por el Equipo del NCI

Fertilización de óvulos en un laboratorio para el tratamiento de FIV

Extraer óvulos de la mujer y crear embriones para almacenarlos a veces demora partes del tratamiento del cáncer.

Fuente: iStock

En un estudio grande en el que se hizo el seguimiento a mujeres suecas por más de 20 años, se indicó que los métodos comunes para conservar la fertilidad de la mujer antes de iniciar el tratamiento del cáncer de seno (mama) no son un riesgo para las mujeres jóvenes.

Alrededor del 6 % de las mujeres que eligieron congelar embriones, óvulos o tejido ovárico antes de recibir tratamiento del cáncer de seno murieron a lo largo de los 23 años del estudio. Durante ese mismo período, el 13 % de las mujeres que no eligieron la conservación de la fertilidad murieron, según los resultados del estudio publicados el 19 de noviembre en la revista JAMA Oncology.

Por varios motivos, como las diferencias en la edad y el riesgo de cáncer de seno, es difícil la comparación directa entre los dos grupos, explicó la doctora Emily Tonorezos, directora de la Oficina de Supervivencia del Cáncer (OCS) del NCI.

“Pero al mismo tiempo, nos tranquilizan mucho estos datos sobre la supervivencia” después de la conservación de la fertilidad y el parto, comentó la doctora Tonorezos.

Solo 9 de 425 mujeres en el estudio que eligieron la conservación de la fertilidad (alrededor del 2 %) usaron después los embriones, óvulos o tejido ovárico almacenados.

Sin embargo, dado el gran número de mujeres que reciben un diagnóstico de cáncer de seno cada año, “esto es de importancia clínica, sobre todo porque no hay una desventaja para la supervivencia”, explicó la doctora Jennifer Levine, especialista en fertilidad después del tratamiento del cáncer en el Centro Médico NewYork-Presbyterian/Weill Cornell, que no participó en el estudio actual.

Comentó que, “con esta información, parece que estos procedimientos se deben considerar como parte estándar del tratamiento para quienes los deseen”.

Otras preocupaciones sobre el riesgo

En algunos estudios, casi la mitad de las jóvenes con cáncer de seno dijeron que les gustaría tener un hijo después de terminar el tratamiento. Sin embargo, algunos tratamientos del cáncer de seno, como ciertos tipos de quimioterapia, causan infertilidad.

La conservación de la fertilidad después de un diagnóstico de cáncer de seno es complicada. Aunque los hombres pueden conservar el semen de forma rápida, la extracción de óvulos de una mujer y la posible creación de embriones para conservación (mediante crioconservación) exige demorar partes del tratamiento del cáncer por semanas o meses.

Además, para los métodos que se usan en la conservación de la fertilidad en el momento del diagnóstico y después de este (en la técnica de reproducción asistida que incluye la fecundación in vitro o FIV), se dan hormonas que aumentan las concentraciones de estrógeno. Antes, a los proveedores de atención de la salud les preocupaba que estos procedimientos fueran un riesgo para las mujeres con cáncer de seno, sobre todo para las que tenían tumores positivos para receptores hormonales.

Además, muchas mujeres toman medicamentos para inhibir las hormonas incluso hasta 5 años después de la cirugía para el cáncer de seno. Si desean quedar embarazadas durante ese tiempo, necesitan interrumpir el tratamiento, explicó la doctora Ann Partridge, que dirige una clínica para sobrevivientes de cáncer de seno jóvenes en el Instituto Oncológico Dana-Farber y que no participó en el estudio. Agregó que, durante los 9 meses del embarazo se produce una gran cantidad de hormonas que tal vez estimulen la formación de las células de cáncer de seno.

“Hace 20 años, todos temían que someterse a la conservación de la fertilidad, o concebir después del cáncer de seno, iba a echar leña al fuego”, indicó la doctora Partridge. Comentó que, aunque esas preocupaciones desparecieron en gran parte, “es tranquilizador que no hubo ningún daño evidente en estas mujeres al quedar embarazadas o al usar técnicas de reproducción asistida después del cáncer de seno”.

Nacimientos satisfactorios después del tratamiento del cáncer

En el nuevo estudio, investigadores de la Universidad de Karolinska en Suecia dieron seguimiento a 425 mujeres con cáncer de seno que tenían de 21 a 42 años en el momento del diagnóstico y que se sometieron a la conservación de la fertilidad entre 1994 y 2017.

A fines de comparación, para cada una de esas mujeres, los investigadores del estudio identificaron a otras dos mujeres con cáncer de seno que no se sometieron a la conservación de la fertilidad. Las mujeres se emparejaron por edad en el momento del diagnóstico, el año del diagnóstico y el lugar donde vivían.

En general, 97 de las mujeres en el grupo de conservación de la fertilidad luego dieron a luz al menos a un niño. De esas mujeres, 20 usaron alguna técnica de reproducción asistida para concebir y, de esas, 9 usaron embriones, óvulos o tejido ovárico que conservaron antes del tratamiento del cáncer.

De las 850 mujeres que no se sometieron a la conservación de la fertilidad, con el tiempo, 74 dieron a luz al menos a un niño. De esas mujeres, 3 usaron una técnica de reproducción asistida para concebir.

Aunque un porcentaje mayor de mujeres en el grupo de conservación de la fertilidad (23 % frente al 9 %) al final tuvo un embarazo satisfactorio, los investigadores no pudieron comparar los grupos en forma directa porque no quedó claro cuántas mujeres en cada grupo deseaban quedar embarazadas, comentó la doctora Partridge. Explicó que, era probable que las mujeres que eligieron la conservación de la fertilidad estaban más motivadas para tener un bebé.

Comentó que, “[con este estudio] no es posible llegar a la conclusión de que las mujeres que se someten a la conservación de la fertilidad tienen más probabilidades de quedar embarazadas que las mujeres que no lo hacen, sin importar su deseo de tener un bebé”.

Tampoco es posible comparar la supervivencia de las mujeres en los dos grupos en forma directa debido a diferencias entre ellas, explicó la doctora Partridge. Por ejemplo, es probable que quienes se sometieron a la conservación de la fertilidad estuvieran más sanas y tuvieran menos riesgo de recidiva de cáncer (esto se llama “efecto de la madre sana”).

Muchas preguntas sin responder

En los Estados Unidos, aún hay grandes obstáculos para las mujeres con cáncer que desean conservar la fertilidad, explicó la doctora Levine. Por ejemplo, mientras que todas las mujeres suecas tienen acceso a la conservación de la fertilidad en su sistema de salud nacional, muchos planes de seguro médico en los Estados Unidos no cubren este servicio para las jóvenes con cáncer.

La doctora Levine comentó que “en algunos estados están comenzando a establecer mandatos para que los seguros médicos cubran la conservación de la fertilidad”. “Hay nueve estados que ahora tienen esos mandatos, algunos de los cuales son específicos para el cáncer”. Sin embargo, eso no es suficiente porque quedan muchas mujeres que se ven obligadas a pagar los servicios de fertilidad de su propio bolsillo, con cuentas que fácilmente superan los $15 000, explicó.

“Yo diría que [este estudio] apoya la idea de que todas las mujeres deben tener la opción de que un seguro les cubra la conservación de la fertilidad”, agregó la doctora Levine.

“En cierto modo, se trata de una cuestión de equidad entre hombres y mujeres porque, para los hombres, la conservación del semen es mucho menos costosa”, comentó la doctora Tonorezos. Explicó que, tanto el procedimiento de recolección como el almacenamiento a largo plazo son menos costosos para los hombres.

Por otro lado, explicó la doctora Partridge, se necesitan más investigaciones para determinar cuáles jóvenes con cáncer de seno tienen más probabilidad de necesitar la conservación de la fertilidad. Comentó que, el tratamiento del cáncer no afecta la fertilidad en muchas mujeres que son más jóvenes, pero en la actualidad no es posible saber de antemano quiénes se verán afectadas. Por este motivo, muchas se someten a tratamientos contra la esterilidad innecesarios.

La doctora Levine agregó que, se necesitan más estudios sobre la tasa de embarazos satisfactorios después de la conservación de la fertilidad en estas mujeres. Comentó que, “no tener esta información nos limita al asesorar a las pacientes”.

La doctora Tonorezos estuvo de acuerdo y señaló que, “hay muchos factores que considerar al tomar estas decisiones en el momento del diagnóstico”. “Qué oportunidades tiene una mujer a su disposición desde el punto de vista médico, qué piensa sobre sí misma y su capacidad de procrear en el futuro. Estos factores son muy importantes para ayudar a las personas a entender los riesgos y los beneficios al decidir sobre la conservación de la fertilidad”.

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