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Muchas mujeres están atrasadas con los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino

, por el Equipo del NCI

Con los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino se disminuyó muchísimo el número de casos nuevos y de muertes por la enfermedad en los últimos 50 años. Sin embargo, el porcentaje de mujeres en los Estados Unidos que están atrasadas con los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino está en aumento, y no queda claro por qué.

Para entender mejor por qué disminuyó el uso de los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino, los investigadores analizaron los datos de más de 20 000 mujeres que cumplían con los requisitos para hacerse los exámenes en los Estados Unidos. El análisis demostró que, entre 2005 y 2019, las tasas de exámenes de detección de cáncer de cuello uterino disminuyeron en general.

Además, en el análisis se indicaron desigualdades entre grupos de mujeres. En 2019, las mujeres asiáticas y las mujeres hispanas tenían más probabilidades de estar atrasadas con los exámenes de detección en comparación con las mujeres blancas hispanas. Fue igual para las mujeres que vivían en zonas rurales, que carecían de seguro médico o que se identificaban como lesbiana, gay, bisexual, queer, otra o insegura (LGBQ+). 

Según los resultados publicados el 18 de enero en la JAMA Network Open, la razón más común que dieron las participantes del estudio para no hacerse los exámenes de detección a tiempo fue la falta de conocimiento sobre los exámenes o no saber que los necesitaban.

“El cáncer de cuello uterino es evitable”, comentó la investigadora principal, la doctora Ryan Suk, del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas. “Pero la incidencia de la enfermedad es mayor de lo que debería ser, y hay grandes desigualdades en las tasas de exámenes de detección entre las mujeres de distintos grupos sociodemográficos”.

Los nuevos resultados destacan la importancia de que los médicos recomienden a sus pacientes los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino, añadió la doctora Suk. También indicó que se necesitan campañas de concienciación con mensajes adecuados para promover la detección de cáncer de cuello uterino en los grupos con tasas bajas de exámenes de detección. 

Además, según los autores del estudio, vale la pena investigar cómo pueden ayudar los médicos a mejorar las tasas de exámenes de detección de cáncer de cuello uterino. 

“El aumento en el porcentaje de mujeres que afirmaron no saber que los exámenes de detección eran necesarios o que el médico no los recomendó es sorprendente y preocupante”, comentó la enfermera Verónica Chollette, de la División de Investigación sobre Sistemas e Intervenciones de Salud del NCI, que no participó en la investigación.

La disminución considerable en el número de mujeres que están al día con los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino ocurrió a pesar de que nuevas leyes ampliaron el acceso a exámenes de detección eficaces. Por ejemplo, la ampliación de Medicaid en muchos estados y algunas disposiciones de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio aumentaron la cobertura de los exámenes de detección recomendados.

A medida que siga mejorando el acceso a la atención médica, señaló la doctora Suk, es probable que las recomendaciones que los profesionales de la salud den a sus pacientes para hacerse los exámenes de detección sean cada vez más importantes para mejorar las tasas de exámenes de detección.

Definición de estar al día con los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino

La causa de casi todos los casos de cáncer de cuello uterino es la infección persistente por tipos de riesgo alto del virus del papiloma humano (VPH). Durante décadas, el examen de detección con la prueba de Papanicolaou (citología) hizo posible que los médicos detectaran los cambios precancerosos que se podían convertir en cáncer o la enfermedad en sus estadios tempranos, cuando es más tratable. Hace poco, la prueba del VPH y la prueba conjunta del VPH y Papanicolaou se empezaron a usar como exámenes de detección de cáncer de cuello uterino.

En estudios anteriores se informó sobre la disminución en el número de mujeres que estaban al día con los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino. La doctora Suk y sus colegas querían evaluar los patrones de los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino en los Estados Unidos según los grupos sociodemográficos y tratar de descubrir por qué tantas mujeres están atrasadas con los exámenes de detección.

Para hacerlo, usaron datos de la Encuesta Nacional de Salud de 2005 y 2019. Las participantes de la encuesta respondieron a preguntas sobre varias características demográficas, comportamientos de salud y atención médica en una entrevista en persona.

Los investigadores definieron estar al día con los exámenes de detección según las pautas de la Comisión de Servicios Preventivos de los Estados Unidos (USPSTF) que estaban vigentes en 2005 y en 2019. En 2005, las pautas recomendaban que las mujeres de 21 a 65 años debían hacerse la prueba de Papanicolaou cada 3 años.

Con el tiempo, las pautas de la USPSTF se actualizaron. En 2019 (y en 2022), las pautas para los exámenes de detección recomiendan que las mujeres de 21 a 29 años deberán hacerse la prueba de Papanicolaou cada 3 años, mientras que las mujeres de 30 a 65 años deberán hacerse la prueba sola de Papanicolaou cada 3 años o la prueba sola de VPH de riesgo alto o la prueba conjunta de VPH y Papanicolaou cada 5 años. 

Según los investigadores, los cambios en las pautas durante el período del estudio pudieron causar confusión entre las pacientes y los médicos sobre el momento y los intervalos recomendados para hacerse los exámenes de detección.

Resultados de la Encuesta Nacional de Salud sobre los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino

Con los datos de la Encuesta Nacional de Salud, los investigadores descubrieron que, en general, el porcentaje de mujeres que no estaban al día con los exámenes de detección aumentó del 14 % en 2005 al 23 % en 2019.

Tasas de mujeres con atraso en los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino en 2009, por grupo sociodemográfico

Grupos raciales y étnicos
Mujeres negras no hispanas 22 %
Mujeres blancas no hispanas 20 %

Otras mujeres (incluso nativas de Alaska e indígenas americanas)

27 %
Grupos geográficos
Mujeres en zonas rurales 26 %
Mujeres en zonas urbanas 23 %
Cobertura médica
Sin seguro médico 42 %
Seguro médico público 28 %
Seguro médico privado 18 %

Cuando los resultados se analizaron según la raza y el grupo étnico, las mujeres asiáticas tenían la mayor probabilidad de estar atrasadas con los exámenes de detección en 2019 (31 %). Aunque los motivos de estos resultados no quedan claros, la incidencia de cáncer de cuello uterino en las mujeres asiáticas no es tan alto como en otros grupos, así que estas mujeres pueden pensar que no tienen un riesgo alto, indicó la doctora Suk.

Agregó que, “no obstante, las mujeres asiáticas de todos modos necesitan hacerse los exámenes de detección de este cáncer potencialmente mortal”.

Las tasas de mujeres con atraso en los exámenes de detección también fueron más altas en las mujeres que se identificaron como LGBQ+ en comparación con las mujeres heterosexuales en 2019 (32 % frente a 22 %). En la Encuesta Nacional de Salud, se ofrecen solo dos sexos, masculino o femenino, así que los investigadores no pudieron identificar a las personas transexuales.

“Incluir en el estudio a las mujeres que se identifican como LGBQ+ es muy importante”, comentó la Sra. Chollette. “El número de personas que se identifican como LGBQ+ es cada vez mayor, y las razones de que tengan tasas bajas de exámenes de detección de cáncer de cuello uterino no se entienden bien y casi no se han explorado”.

Posibles razones de no estar al día con los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino

Los investigadores también estudiaron las posibles razones de la disminución de las tasas de exámenes de detección con el tiempo. De las mujeres que no estaban al día con los exámenes de detección, el 60 % tenían de 21 y 29 años y el 55 % de 30 y 65 años dijeron que “no saber que necesitaban hacerse los exámenes” era la razón por la que dejaron pasar la fecha.

“No saber que necesitaban hacerse los exámenes” fue la razón más común en todos los grupos, desde el 47,2 % de las mujeres que se identificaron como LGBQ+ hasta el 64,4 % de las mujeres hispanas.

Solo el 1 % de las mujeres de 21 y 29 años notificaron que el ponerse la vacuna contra el VPH fue la razón principal de no estar al día con los exámenes de detección. Las personas que se vacunaron contra el VPH aún necesitan hacerse los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino porque las vacunas actuales no protegen contra todos los tipos del VPH que causan ese cáncer.

Razones notificadas por las mujeres con atraso en los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino (edades de 30 a 65 años)

  2005 2019
Falta de conocimiento 45 % 55 %
No lo recomendó el profesional de la salud  6 % 12 %
Falta de acceso 22 % 10 %

Con el tiempo, la falta de acceso disminuyó como una de las razones por la que las mujeres están atrasadas con los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino, dijeron los investigadores. De 2005 a 2019, el porcentaje de mujeres de 30 y 65 años que notificaron la falta de acceso como la razón principal de no hacerse los exámenes de detección disminuyó del 22 % al 10 %.

Sin embargo, durante este período y en esta población, la falta de conocimiento sobre los exámenes de detección como razón principal aumentó del 45 % al 55 %. También aumentó el porcentaje de mujeres (del 6 % al 12 %) que dijeron no haber recibido recomendaciones de los profesionales de la salud.

Según los autores del estudio, en la mayoría de los grupos sociodemográficos continúa aumentando como una razón de estar atrasada el “no saber que los exámenes de detección son necesarios”. Esto demuestra la necesidad de crear estrategias para crear más concienciación sobre los exámenes de detección en todas las mujeres.

Mejorar las tasas de los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino en distintas poblaciones

Los autores del estudio reconocieron que una limitación del protocolo fue que las participantes solo podían seleccionar una respuesta como la razón principal de estar atrasadas con los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino. Señalaron que, muchas mujeres, incluso las que no tienen seguro médico, las que pertenecen a minorías raciales o étnicas y las que se identifican como LGBQ+, enfrentan varios obstáculos para hacerse los exámenes de detección.

Los autores también advirtieron que para reducir la incidencia de cáncer de cuello uterino se necesitará más que mejorar las tasas de exámenes de detección. Otro reto es asegurar que las mujeres tengan seguimiento con un médico después de recibir resultados anormales en los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino.

Es probable que la pandemia haya empeorado la situación que se documentó en el estudio, comentó la Sra. Chollette. Al principio de la pandemia, el uso de los exámenes de detección de todos los cánceres bajó porque muchas personas retrasaron o cancelaron sus citas programadas.

Los estudios futuros podrían estudiar las razones por las que los métodos actuales de informar a las personas sobre los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino (por ejemplo, los recordatorios por correo electrónico, la evaluación de las historias clínicas antes de las citas y los pósteres en las salas de espera) no han logrado mejorar las tasas de los exámenes de detección, señaló la Sra. Chollette.

Añadió que, si una de las razones principales de la disminución de los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino se debe a que las mujeres no saben que estas pruebas son necesarias, “entonces los investigadores deben explorar por qué los médicos no recomiendan estos exámenes de detección”.

La doctora Suk reconoció que los médicos de atención primaria deben mantener un calendario para dar seguimiento a los exámenes de detección de varios cánceres.

Añadió que, “necesitamos herramientas y sistemas más eficaces y eficientes que ayuden al personal clínico a estar al día con las pautas de los exámenes de detección”. “También necesitamos más investigaciones sobre los obstáculos que impiden al médico administrar los exámenes de detección de cáncer de cuello uterino”.

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