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Antioxidantes aceleran el crecimiento y propiedades invasivas de tumores en ratones

12 de noviembre de 2015 por Equipo del NCI

Nuevos resultados en ratones sugieren que los complementos de antioxidantes pueden promover metástasis de tumores.

Crédito: ¡Stock

Evidencia de dos nuevos estudios en ratones muestra que los antioxidantes—complementos dietéticos usados comúnmente con la creencia que pueden ayudar a evitar enfermedades—pueden en realidad promover el crecimiento de tumores y metástasis

Los nuevos descubrimientos, dicen los autores de ambos estudios, sugieren que los pacientes con cáncer y la gente que tiene un riesgo mayor de cáncer deberán evitar tomar complementos de antioxidantes.

Por largo tiempo se ha presentado la hipótesis de que los antioxidantes podrían proteger contra el cáncer ya que neutralizan las especies reactivas de oxígeno (ROS) que pueden dañar al ADN. En estudios de laboratorio y en estudios de animales, se ha indicado que la presencia de mayores concentraciones de antioxidantes exógenos impide el tipo de daño de radicales libres que ha estado asociado con la formación de cáncer.   

Sin embargo, múltiples estudios clínicos grandes aleatorizados de prevención controlados por placebo fallaron en apoyar esta idea. Algunos de los estudios clínicos más grandes, de hecho, tuvieron que suspenderse porque los pacientes que recibían antioxidantes tuvieron una incidencia mayor de cáncer que los pacientes que no los recibieron.

Para investigar en qué forma los antioxidantes podrían afectar el avance de cáncer, el doctor Martin Bergö, de la Universidad de Goteburgo en Suecia, dirigió un estudio en 2014 en modelos murinos de cáncer de pulmón humano. Los investigadores encontraron que al añadir los antioxidantes N-acetilcisteína (NAC) o vitamina E a la dieta de ratones con tumores pequeños de pulmón el número, tamaño y estadio de los tumores crecieron sustancialmente. Trabajo adicional mostró que la NAC y la vitamina E redujeron las concentraciones de ROS y de daño al ADN en las células cancerosas y eliminaron esencialmente la expresión del gen p53—un gen supresor de tumores que típicamente es activado por el daño al ADN.

Estos descubrimientos, dijo el doctor Bergö, proporcionaron una explicación plausible por qué los fumadores varones que recibieron antioxidantes en el Estudio de Prevención del Cáncer con Alfatocoferol y β-caroteno en Finlandia tuvieron una mayor incidencia de cáncer de pulmón que quienes recibieron un placebo. La explicación más sencilla, dijo el doctor Bergö, es que cuando el estudio reclutó a pacientes, muchos de ellos tenían tumores pequeños de pulmón sin diagnosticar, los cuales avanzaron con más rapidez cuando se les dio antioxidantes.

En el estudio más reciente, publicado el 7 de octubre en Science Translational Medicine, el equipo del doctor Bergö examinó los efectos de antioxidantes en melanoma. Ellos escogieron estudiar el melanoma porque la incidencia de melanoma está creciendo en los Estados Unidos y en Europa, las células de melanoma son más sensibles a la agresión oxidativa, y un buen modelo murino de melanoma ya existe, explicó el doctor Bergö.

Aunque la complementación de beber agua con NAC no aumentó el número y tamaño de los tumores primarios de melanoma en los ratones, los investigadores encontraron que sí duplicó el número de metástasis en ganglios linfáticos

Para entender lo que estaban haciendo los antioxidantes en los ratones, los investigadores midieron la forma en que los antioxidantes estaban afectando el glutatión—el antioxidante principal que se produce naturalmente por el cuerpo. La proporción de glutatión reducido a glutatión oxidado es un indicador de cuánto daño oxidativo están experimentando las células.  Esta proporción aumentó solo un poco en los tumores principales pero aumentó mucho en las metástasis, lo que sugiere que el antioxidante estaba reduciendo específicamente la agresión oxidativa en las células cancerosas metastáticas de los ratones.

En las sepas celulares humanas de melanoma, los investigadores encontraron que el tratamiento con NAC y con vitamina E análoga soluble (Trolox) no afectó la proliferación celular, pero sí aumentó la capacidad de las células para invadir y emigrar.

En el otro estudio reciente, publicado el 14 de octubre en Nature, el doctor Sean Morrison, del University of Texas Southwestern Medical Center, y sus colegas proporcionaron evidencia adicional de que los antioxidantes pueden promover la metástasis de cáncer.  En los modelos murinos de melanoma, los investigadores encontraron que las concentraciones de agresión oxidativa eran más altas en las células cancerosas circulantes que en las células cancerosas de los tumores primarios.   Ellos encontraron que la agresión oxidativa en realidad interfirió con la formación de tumores metastáticos.  Al tratar estos ratones con antioxidantes, disminuyó la agresión oxidativa en las células cancerosas circulantes y aumentó su capacidad para metastatizarse.

“La administración de antioxidantes a los ratones permitió que sobrevivieran más células de melanoma que estaban en proceso de metastatizarse, lo que aumentó el peso de la enfermedad metastática”, dijo el doctor Morrison en un comunicado de prensa.

Los descubrimientos apoyan la idea de que los antioxidantes, al reducir la agresión oxidativa, benefician más a las células tumorales que a las células normales sanas, añadió el doctor Morrison. Los resultados apoyan también la idea de que tratar a los pacientes con pro-oxidantes podría ser una forma de prevenir la metástasis, dijo él.

De hecho, el metotrexato, un fármaco usado comúnmente para cáncer, tiene propiedades pro-oxidantes. El fármaco funciona al inhibir una enzima llamada dihidrofolato reductasa (DHFR), la cual tiene un papel clave en las vías metabólicas que producen glutatión, así como las vías que producen nuevas bases de ADN. Al bloquear la DHFR, el metotrexato interfiere con la replicación del ADN y aumenta la agresión oxidativa.

Con base en la evidencia a disposición, el doctor Bergö dijo que él estaba preocupado en extremo con la comercialización agresiva de antioxidantes a pacientes con cáncer. Los datos sugieren fuertemente que el uso de antioxidantes “podría ser realmente peligroso en cáncer de pulmón y melanoma, y posiblemente en otros cánceres”, dijo él. “Y porque no hay una fuerte evidencia de que los antioxidantes son beneficiosos, se deberá animar a los pacientes con cáncer a que eviten los complementos después de recibir un diagnóstico”.

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