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Anticuerpo derivado de pacientes parece dirigirse selectivamente a células de tumores, estímulo de ataque inmunitario

24 de junio de 2016 por Equipo del NCI

Investigadores han creado un anticuerpo derivado de pacientes con cáncer de pulmón en estadio inicial que consigue que el sistema inmunitario destruya las células cancerosas.

El anticuerpo destruyó las células de tumores en estirpes celulares de varios tipos diferentes de cáncer e hizo que el crecimiento del tumor fuera más lento en modelos murinos de cáncer de cerebro y de pulmón sin evidencia obvia de efectos secundarios, informaron los investigadores el 5 de mayo en Cell Reports.

“Este es uno de los primeros estudios que muestran que los científicos pueden aislar un anticuerpo inhibidor de pacientes con cáncer como una posible clase nueva de terapéutica”, dijo el doctor Mitchell Ho del Centro de Investigación Oncológica del NCI.

El anticuerpo se dirige a una proteína reguladora conocida como factor H complemento (CFH), el cual protege normalmente células sanas en el cuerpo del ataque y destrucción por el sistema inmunitario. El anticuerpo, encontraron los investigadores, reconoce una conformación única, o forma, de CFH que ocurre solo en tumores, lo que sugiere tiene la posibilidad de dirigirse selectivamente a tumores en la gente sin dañar células sanas.

Indicios de pacientes con cáncer en estadio inicial

El nuevo estudio, dirigido por los doctores Edward Patz y Hua-Xin Liao, del centro médico de la Universidad Duke, se origina de un estudio de 2010 por el doctor Patz y sus colegas, el cual identificó a un grupo de pacientes que tenían cáncer de pulmón de células no pequeñas (NSCLC) en estadio inicial que no había tenido metástasis. El equipo del doctor Patz había estado estudiando la respuesta inmunitaria en estos pacientes con la esperanza de descubrir nuevos planteamientos para tratar el cáncer. En el estudio de 2010 ellos encontraron que los pacientes con NSCLC cuyo cáncer no se había diseminado tenían mucha más probabilidad de tener anticuerpos que reaccionan contra el CFH.

El CFH protege normalmente las células sanas al unirse a la superficie celular e impedir que una proteína del sistema inmunitario conocida como complemento C3b se deposite allí. El complemento C3b inicia la descomposición de la membrana celular, lo que causa la muerte de la célula. Se han encontrado células tumorales que producen CFH y aprovechan la protección que les provee para evadir la destrucción por el sistema del complemento, el cual es un componente de la respuesta inmunitaria del cuerpo.

El doctor Patz y sus colegas razonan que los anticuerpos al CFH podrían contraatacar este efecto protector, promover la destrucción celular del tumor e impedir a los tumores su diseminación. Un estudio de seguimiento de 2015 apoyó esta hipótesis; también proporcionó evidencia de que los anticuerpos del CFH de pacientes con cáncer reconocen una forma distinta de CFH.

Autoanticuerpos como terapia potencial

Los científicos han sabido desde los años setenta que algunos pacientes con cáncer crean autoanticuerpos—anticuerpos que reaccionan contra sustancias hechas por el propio cuerpo de la persona—indicó el doctor Ho. “Normalmente, estos autoanticuerpos se usan como marcadores para la detección temprana y el diagnóstico” añadió él. “Pero hasta ahora, no se ha mostrado que puedan usarse para terapia”.

Para explorar el potencial de los anticuerpos del CFH como una terapia dirigida para cáncer, el equipo de Duke necesitaba producir anticuerpos que reconocen la misma porción de la proteína CFH como los autoanticuerpos producidos por pacientes con NSCLC en estadio inicial. Para hacer eso, ellos usaron un planteamiento que había sido formulado anteriormente para aislar potentes anticuerpos neutralizadores de VIH producidos por ciertos individuos infectados por VIH.

En este caso, los investigadores reunieron los glóbulos blancos de pacientes que produjeron anticuerpos de CFH y usaron una parte pequeña de la proteína de CFH como “carnada” para pescar células B productoras de anticuerpos de CFH. Después, ellos purificaron siete diferentes anticuerpos de CFH de estas células.

Los investigadores de Duke probaron 5 de los anticuerpos de CFH en una estirpe celular humana de cáncer de pulmón y seleccionaron una para pruebas ulteriores. Este anticuerpo promovió la muerte celular en tumores en cuatro diferentes estirpes celulares así como en cáncer gástrico humano, en cáncer de seno y en otras tres estirpes celulares humanas de cáncer.

Una versión murina del anticuerpo del CFH retrasó el crecimiento de tumores de cerebro humanos implantados en ratones y de tumores en un modelo murino de cáncer de pulmón y no causó daños obvios a tejidos normales. El tratamiento con anticuerpos llevó también a la infiltración de los tumores por glóbulos blancos que causan inflamación, lo que sugiere que el anticuerpo de CFH activa una respuesta inmunitaria por más tiempo contra las células cancerosas. Tal respuesta podría desencadenarse por moléculas producidas cuando las células tumorales están dañadas y que ayuda a impulsar a células del sistema inmunitario a que actúen.

“Creemos que podría ser esta respuesta celular adicional la que tenga el impacto más profundo en resultados a largo plazo del cáncer” dijo el doctor Patz en un comunicado de prensa. Se necesitarán estudios animales ulteriores de la respuesta inmunitaria al anticuerpo para entender todo el potencial de este planteamiento, indicaron los autores del estudio.

Potencial de medicina de precisión

El equipo de Duke estudió también las interacciones entre los anticuerpos del CFH y su sitio al que se dirigen en la proteína CFH. Los descubrimientos confirmaron que los anticuerpos que han producido reconocen una sola conformación de CFH que ocurre solo en tumores.

Ciertamente, dijo el doctor Ho, el planteamiento creado por los doctores Patz y Liao y sus colegas “se alinea muy bien con lo que pensamos como el futuro de la medicina de precisión”, la cual comprende encontrar los blancos específicos de tumores que difieren en formas sutiles de la molécula correspondiente en células normales. Es problemático encontrar tales blancos para las terapias de cáncer que se basan en anticuerpos, especialmente para tumores sólidos como de cánceres de pulmón, de hígado y de páncreas.

“Este [planteamiento de crear un posible anticuerpo terapéutico] es un concepto interesante y excitante”, dijo el doctor Ho.   Se necesitarán estudios completos ulteriores para evaluar por completo la actividad antitumoral del anticuerpo y su habilidad para impedir metástasis, efectos secundarios posibles y resistencia al fármaco, y el papel del programa inmunitario en su mecanismo de acción”.

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