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Fármaco se muestra prometedor en demorar el avance de mieloma latente a cáncer

, por Equipo del NCI

El mieloma latente es un tipo de mieloma múltiple de crecimiento lento, una forma de cáncer en el que células plasmáticas (en morado) anormales producen demasiada cantidad de un solo tipo de anticuerpo.

Fuente: Case Rep Oncol Med. Nov. 2012. doi: CC BY 3.0 US.

De acuerdo con los resultados preliminares de un estudio clínico, el fármaco lenalidomida (Revlimid) podría retrasar el crecimiento del mieloma múltiple en personas con mieloma latente que tiene un alto riesgo de convertirse en cáncer.

El mieloma latente es una afección precancerosa que altera ciertas proteínas en la sangre y/o aumenta la cantidad de células plasmáticas en la médula ósea, pero no causa síntomas de la enfermedad. No obstante, aproximadamente la mitad de las personas a quienes se ha diagnosticado esta afección, presentarán mieloma múltiple dentro de los siguientes 5 años.

Debido a que no hay tratamientos aprobados para el mieloma latente, los doctores han adoptado desde hace tiempo el enfoque de "espera y observación", con controles médicos estrictos para detectar rastros del empeoramiento en mieloma múltiple activo (sintomático), como por ejemplo daños en ciertos órganos.

Pero al momento en que los síntomas de mieloma múltiple se hacen evidentes, la enfermedad puede ya haber causado problemas médicos dolorosos y debilitantes, entre ellos, fracturas óseas e insuficiencia renal.

En el estudio clínico subvencionado por el NCI, los investigadores hallaron que lenalidomida (que ya se usa para el tratamiento de mieloma múltiple) podría demorar o desacelerar el avance del mieloma latente.

Las personas que recibieron el fármaco presentaron un riesgo menor de padecer mieloma múltiple en los 3 años siguientes, en comparación con las personas que estuvieron bajo observación para detectar síntomas de cáncer durante el mismo período, de acuerdo con el doctor Sagar Lonial, director médico del Instituto Oncológico Winship de la Universidad de Emory, quien dirigió el estudio.

Más de la mitad de los participantes del estudio que recibieron el fármaco dejaron de tomarlo debido a efectos secundarios, como el cansancio. En la mayoría de estos pacientes, los efectos secundarios fueron tratables, señaló el doctor Lonial.

El doctor detalló los hallazgos el 15 de mayo durante una rueda de prensa en la que se anunciaron los estudios que se presentarán en el próximo congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) en Chicago.

Los nuevos resultados, junto con hallazgos de otros estudios previos, señalan la posibilidad de usar terapias como lenalidomida en personas con mieloma latente que tiene un alto riesgo de derivar en cáncer, dijo el doctor Lonial.

Un mayor enfoque sobre la prevención del cáncer

Los investigadores han tratado desde hace tiempo de identificar a personas con mieloma latente que tienen mayor riesgo de padecer cáncer y de encontrar maneras de desacelerar o incluso prevenir este avance.

La formulación de fármacos como lenalidomida que tiene menos efectos secundarios que la quimioterapia ha permitido a los investigadores probar esta estrategia. Lenalidomida podría mejorar la capacidad de las células inmunitarias de destruir células anormales que derivan en mieloma múltiple.

En 2013, investigadores españoles notificaron los resultados de un estudio clínico que demostró que la combinación de lenalidomida con dexametasona demora el avance a mieloma múltiple en personas con mieloma latente y con alto riesgo de empeoramiento de la enfermedad. Asimismo, las personas que recibieron la terapia combinada sobrevivieron por más tiempo que quienes fueron asignados al azar para ser observados.

En un estudio de seguimiento unos años después, los investigadores señalaron que algunas personas con mieloma latente de alto riesgo podrían presentar sistemas inmunitarios debilitados en comparación con personas sanas. Aún más, los investigadores propusieron que lenalidomida podría ayudar a "reactivar" ciertas células inmunitarias que pueden destruir cualquier célula que se convierta en cancerosa.

Cuando una persona recibe el diagnóstico de mieloma latente, los doctores pueden evaluar varios factores clínicos, tales como cambios en las proteínas de la sangre, a fin de determinar si la persona tiene un riesgo alto, intermedio o bajo de padecer mieloma múltiple dentro de los siguientes 2 a 3 años.

De acuerdo con el doctor Lonial, uno de los objetivos del nuevo estudio fue observar si lenalidomida por sí sola podría prevenir que el mieloma latente derive en cáncer (además de los problemas médicos que se asocian a la enfermedad) en pacientes con alto riesgo de avance en un período relativamente corto.

"El estudio aborda una cuestión importante: ¿Es posible usar nuevos fármacos para cambiar la evolución natural del mieloma tratando a los pacientes en forma más temprana y, así, prevenir daños a los órganos relacionados con el mieloma?" dijo el doctor Dickran Kazandjian, del Centro de Investigación Oncológica del NCI, quien se especializa en mieloma múltiple pero no participó en el estudio.

Si bien son necesarios más estudios para responder a esta pregunta, continuó el doctor, el estudio sobre lenalidomida es un ejemplo del camino en el que se encuentra la investigación sobre mieloma latente.

"Probar lenalidomida para el mieloma latente es un paso adelante", agregó el doctor Kazandjian. "Sin embargo, el enfoque aún no está listo para una aparición estelar. No debe usarse como tratamiento convencional en entornos comunitarios, y en su lugar debe remitirse a los pacientes a participar en estudios clínicos".

Prueba de lenalidomida por sí sola

El doctor Lonial y sus colegas usaron tecnología de exploración con imágenes para asegurarse de que los participantes del estudio no presentaban mieloma múltiple sin diagnosticar al momento de inscribirse. Una vez inscritos, se clasificó a los participantes de acuerdo con su nivel de riesgo, intermedio o alto, de derivar a mieloma múltiple.

El estudio actual tuvo dos componentes. Primero, se evaluó la seguridad y la eficacia de lenalidomida en un estudio clínico en fase 2 con 44 pacientes con mieloma latente. El estudio mostró que el tratamiento era seguro y que podía demorar el avance del mieloma latente en algunas personas.

A continuación, los investigadores llevaron a cabo un estudio en fase 3. Asignaron al azar a 182 personas con mieloma latente para recibir el fármaco o para someterse a observación estricta.

Luego de 3 años, el mieloma latente no había avanzado a mieloma múltiple en 91 % de los pacientes que recibían lenalidomida, en comparación con 66 % de las personas que no habían recibido el fármaco y se les observaba para detectar signos de cáncer, de acuerdo con los resultados del estudio en fase 3 de distribución al azar.

En el estudio en fase 2, 78 % del grupo no había presentado avance del mieloma al cabo de una mediana de seguimiento de más de 5 años, según dijo el doctor Lonial. Con base en estudios anteriores, uno esperaría que entre 50 y 60 % de los pacientes hubieran presentado mieloma múltiple dentro de ese lapso, señaló el doctor.

"Estos resultados indican que hemos prevenido daños a órganos y mieloma sintomático en una fracción considerable de los pacientes", dijo el doctor Lonial.

No obstante, el doctor Kazandjian advirtió que "es necesario un seguimiento más largo antes de llegar a conclusiones sobre este enfoque de tratamiento para los pacientes". Una de las preguntas sin responder, puntualizó el doctor, es si las personas que reciben lenalidomida vivirán más que quienes no reciben el fármaco.

Los efectos secundarios, como el cansancio y la neutropenia, llevaron a muchos participantes a dejar de tomar el fármaco, incluido el 80 % de los pacientes en el estudio en fase 2 y el 51 % de las personas en el estudio en fase 3.

El doctor Lonial señaló que, sin embargo, los efectos secundarios fueron reversibles en la mayoría de los pacientes.

El hecho de que algunos participantes dejaran de tomar lenalidomida en forma temprana debido a los efectos secundarios ha permitido a los investigadores evaluar si recibir menos de un ciclo de tratamiento completo podría beneficiar a algunos pacientes.

Los resultados preliminares dan a entender que la respuesta podría ser afirmativa. Los pacientes que dejaron de tomar el fármaco "no empeoraron de manera inmediata, lo cual permite suponer que los efectos del fármaco podrían seguir presentes en el sistema inmunitario incluso después de que los pacientes dejan de usar el fármaco", dijo el doctor Lonial.

Investigaciones futuras

Es necesario realizar más investigaciones para identificar factores de riesgo adicionales que podrían predecir si es probable que un paciente empeore en forma más temprana.

En este estudio, tanto los grupos de riesgo intermedio como los de alto riesgo "parecieron beneficiarse de la intervención temprana", dijo el doctor Lonial, señalando que los estudios futuros pueden explorar los posibles beneficios de fármacos como lenalidomida para pacientes con mieloma latente de riesgo intermedio.

"Cuando combinamos los resultados de nuestro estudio con los resultados del estudio español, creo que muchos de nosotros argumentaríamos que la intervención temprana, junto con una estrategia de prevención, puede reducir el riesgo de avance a mieloma sintomático", continuó el doctor.

El doctor Kazandjian estuvo de acuerdo. "En un futuro cercano, los doctores quizá usen fármacos para intentar prevenir que el mieloma latente derive en cáncer", comentó, haciendo notar que las combinaciones de tres fármacos podrían ser más eficaces que el uso de uno solo.

El doctor Kazandjian agregó que las combinaciones de tres fármacos han sido más eficaces para el tratamiento de pacientes con mieloma múltiple que el uso de una única sustancia o de combinaciones de dos fármacos, y espera obtener más información sobre este enfoque a partir de un estudio clínico subvencionado por el NCI que prueba la combinación de carfilzomib, lenalidomida y dexametasona en pacientes con mieloma latente.

El doctor Lonial señaló que otro estudio clínico subvencionado por el NCI podría también proveer información relevante. El estudio está probando lenalidomida y dexametasona con o sin daratumumab para el mieloma latente de alto riesgo. 

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