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Simposio se concentra en el creciente gravamen del cáncer mundial

29 de noviembre de 2016 por Equipo del NCI

Expertos se reunieron el mes pasado para discutir un tema que está atrayendo más atención e interés por parte de grupos de salud mundial y dentro de la comunidad oncológica: la expansión del gravamen mundial del cáncer, en particular en los países de ingresos bajos y medianos (LMIC).

Hasta hace poco, el cáncer en muchos de estos países había sido una preocupación secundaria de salud, estando los programas de salud pública centrados más en las enfermedades transmisibles como la malaria o el VIH.

Pero, como la investigación presentada en el Simposio Mundial de Investigación de Cáncer del NCI, en Rockville, MD, aclaró, ese ya no puede ser el caso. En 2030, el número mundial de muertes por cáncer se espera que aumentará considerablemente 80 % en comparación con los niveles recientes. Muchas de estas muertes ocurrirán en los LMIC.

Los asistentes a la reunión pidieron que haya una acción combinada para hacer frente a este problema.

“Estados Unidos tiene una obligación, como parte de la comunidad humana, de ayudar a otros países en sus programas de control del cáncer", dijo el doctor Barry Kramer, director de la División de Prevención del Cáncer del NCI, durante el discurso de apertura del simposio.

La amenaza del tabaco

El objetivo del evento, auspiciado por el Centro para la Salud Mundial (CGH) del NCI, fue aumentar las oportunidades para nuevas colaboraciones de investigación y fortalecer las colaboraciones existentes, con un enfoque en la prevención y detección del cáncer.

Un área donde las actividades de colaboración ya están tomando forma es el control del tabaco. El uso de cigarrillos y de otros productos de tabaco está en auge en muchos países. En todo el mundo, casi 20 % de las muertes por cáncer y 70 % de las muertes por cáncer de pulmón son atribuibles al consumo de tabaco, subrayó el doctor Kramer. Y, a menos que se invierta esta tendencia, continuó él, los índices de incidencia y de mortalidad de cáncer en muchos países seguirán aumentando.

El impacto del tabaco se siente con agudeza especialmente en China, el país con la mayor población del mundo. En 2013, el fumador promedio en China fumó 22 cigarrillos al día, casi un aumento de 50 % desde 1980. De hecho, la gente de China fumó cerca de un billón de cigarrillos en 1980 y ese número se aproxima ahora a los 2,5 billones.

Además de encontrar formas para disuadir a la gente de usar productos de tabaco, los investigadores están tratando de concebir planteamientos para la detección temprana del cáncer que pueda ayudar a reducir las muertes por los cánceres relacionados con el tabaco.

El doctor Kramer, por ejemplo, describió una colaboración en la que el NCI está trabajando con funcionarios de salud de China para llevar a cabo el estudio actual de Viabilidad de Exámenes de Detección de Cáncer en China. Como seguimiento al Estudio Nacional de Exámenes de Pulmón de EE. UU. que mostró una reducción de 20 % del riesgo de muerte por cáncer de pulmón al usarse exámenes de detección con tomografía computarizada helicoidal comparada con rayos x para fumadores empedernidos, este estudio fue diseñado para obtener la información necesaria para que los investigadores chinos diseñen un estudio grande de exámenes de detección en su país para pulmón así como para cáncer colorrectal, explicó el doctor Kramer.

Gran papel para vacunas

Otra importante área de enfoque en la reducción del gravamen mundial del cáncer ha estado incrementando el uso y captación de vacunas de prevención del cáncer. A la vanguardia de estos programas está la ampliación de la disponibilidad de las vacunas contra el VPH en muchos LMIC, especialmente en aquellos con altos índices de cáncer de cuello uterino.

El doctor John Schiller, del Centro para la Investigación de Cáncer, del NCI, habló de los estudios de seguimiento del NCI al estudio de la vacuna contra VPH en Costa Rica, el cual ayudó a establecer la seguridad y eficacia de la vacunación contra el VPH en la prevención del cáncer de cuello uterino causado por varias cepas de VPH.

Los estudios en curso, incluso los realizados y apoyados por la División de Epidemiología y Genética del Cáncer, del NCI, han demostrado que dos dosis —y, posiblemente, una sola dosis —de la vacuna, parecen ser tan eficaces como las tres dosis.

De hecho, pocas semanas después de este simposio, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades alteró su recomendación sobre la vacunación contra el VPH, diciendo que solo se necesitan dos dosis para los menores de 15 años de edad. Muchos de los países de la Unión Europea, así como México y Canadá, recomiendan también en la actualidad que se usen solo dos dosis en este grupo de edad.

Como lo subrayó un reciente informe del Panel Presidencial del Cáncer, la disminución del número de dosis de vacuna contra el VPH y el costo de la vacuna podrían ser particularmente beneficiosos en muchos LMIC, donde la escasez de recursos económicos y de infraestructura de salud pública han demostrado ser importantes barreras para la administración de tres dosis.

El doctor Schiller señaló que la base biológica de la eficacia de la vacuna se está estudiando también para entender mejor los resultados de algunos estudios que han encontrado que una sola dosis podría ser tan efectiva como las tres dosis.

El aumento de la captación de la vacuna, explicó él, podría ser muy importante en los países LMIC especialmente porque las técnicas de exámenes de detección de cáncer de cuello uterino que se usan actualmente en esos países carecen de precisión de diagnóstico, como es el caso de la inspección visual con ácido acético, o requieren una amplia capacitación del personal médico, como es el caso con pruebas de Papanicolau.

Las colaboraciones entre grupos de salud mundial tales como la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización y varios fabricantes de productos farmacéuticos se concentran también en conseguir vacunas contra el VPH para muchos LMIC a un costo muy reducido.

“Si podemos entregar la vacuna contra el VPH a entornos de bajos recursos en menos de USD 5 por dosis, y posiblemente fabricar la vacuna en esos países, veríamos una captación mayor de la vacuna", dijo el doctor Schiller. Una posibilidad que se está explorando, continuó él, es expresar los componentes de la vacuna contra el VPH por medio de la vacuna existente contra el sarampión que es barata y que se usa ampliamente.

Los participantes de la reunión examinaron también varias otras vacunas que podrían contribuir a reducir el gravamen mundial del cáncer, incluso las que protegen contra el virus de Epstein-Barr  (VEB) y el virus de la hepatitis B (VHB).

Aunque principalmente asociado con mononucleosis, el VEB es responsable de unas 200 000 muertes por cáncer cada año en todo el mundo, la mayoría de ellas en países LMIC. El VEB causa linfomas y cánceres de estómago y nasofaringe.

La formulación de una vacuna segura y efectiva contra el VEB ha demostrado ser difícil, pero ha habido algunos avances recientes, habiendo varios estudios de vacunas contra el VEB actualmente en curso.

Para el VHB, que está asociado con cáncer de hígado, existe una vacuna efectiva. Pero la ampliación del uso de la vacuna ha sido obstaculizada por muchos factores, principalmente el costo y los problemas de acceso. Los esfuerzos para aumentar el acceso a la vacuna, señalaron los participantes del simposio, deberían ser una prioridad, especialmente en los países donde hay una alta incidencia de cáncer de hígado, como en Asia oriental y sudoriental.

Expansión de los exámenes de detección

La expansión de programas dirigidos de exámenes de detección de cáncer es otra área en la que los participantes del simposio vieron la posibilidad de reducir el gravamen mundial del cáncer.

Un programa de alta prioridad es la Red Internacional de Exámenes de Detección de Cáncer que incluye a 33 países y que se centra en el estudio de formas de mejorar la eficacia de exámenes de detección para cánceres en donde se ha demostrado que las pruebas de detección son efectivas, incluyendo el de seno, el de colon y recto, el de cuello uterino y el de pulmón. El CGH ha asumido la dirección de esta red, que ahora está extendiendo su alcance a algunos LMIC.

“Nuestro objetivo es edificar sobre la experiencia de los países de la Red Internacional de Exámenes de Detección de Cáncer y establecer las bases de datos y los planteamientos analíticos que ampliarán el entendimiento de todos los exámenes de detección de cáncer", dijo el doctor Stephen Taplin del CGH.

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